sábado, 20 de octubre de 2012

EL SANTO ROSARIO

Octubre, mes del Rosario 





Promesas de Nuestra Señora, Reina del Rosario, tomadas de los escritos del Beato Alano:

1. Quien rece constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.

2. Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario. 

3. El Rosario es el escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra de los pecados y abate las herejías. 

4. El Rosario hace germinar las virtudes para que las almas consigan la misericordia divina. Sustituye en el corazón de los hombres el amor del mundo con el amor de Dios y los eleva a desear las cosas celestiales y eternas.

5. El alma que se me encomiende por el Rosario no perecerá. 

6. El que con devoción rece mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada, se convertirá si es pecador, perseverará en gracia si es justo y, en todo caso será admitido a la vida eterna. 

7. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos. 

8. Todos los que rezan mi Rosario tendrán en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia y serán partícipes de los méritos bienaventurados. 

9. Libraré bien pronto del Purgatorio a las almas devotas a mi Rosario. 

10. Los hijos de mi Rosario gozarán en el cielo de una gloria singular. 

11. Todo cuanto se pida por medio del Rosario se alcanzará prontamente. 

12. Socorreré en sus necesidades a los que propaguen mi Rosario. 

13. He solicitado a mi Hijo la gracia de que todos los cofrades y devotos tengan en vida y en muerte como hermanos a todos los bienaventurados de la corte celestial. 

14. Los que rezan Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús. 

15. La devoción al Santo Rosario es una señal manifiesta de predestinación de gloria. 



Cómo rezarlo?






Oraciones preliminares:

Señal de la cruz: Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del padre y del hijo y del Espíritu Santo. Amén 


Invocación al Espíritu Santo: “Ven Espíritu Santo, ven por medio de la poderosa intercesión del corazón inmaculado de María, Tu amadísima esposa.” 

Oración de perdón por nuestros pecados: "Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén". 

Nos unimos a las intenciones de María: “Que el Señor tenga misericordia con el mundo entero y que el mundo entero responda a su llamado de conversión, que el hombre se entregue totalmente a Dios y que no deje pasar este momento tan especial” 

Pedimos por nuestras intenciones: Acá se expresan con fe las intenciones particulares. 

Damos gracias al Señor por todo lo que nos da. 

Explicación y esquema :


                                          



Primero se lee el misterio que corresponde, meditando sus circunstancias aplicadas a nuestra vida. Luego se reza un Padre Nuestro, diez Ave María y el Gloria. Y así sucesivamente, mencionando y meditando cada Misterio, antes de cada Padre Nuestro. 

Al finalizar cada Misterio, luego del Gloria, se puede rezar la oración indicada por San Miguel Arcángel a los niños videntes durante las apariciones de Fátima"¡Oh, Jesús mío! Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu Divina Misericordia. Amén. "


Las últimas tres Ave María del Rosario y el Padre Nuestro se rezan por las intenciones del Papa. Se puede pedir también por las Benditas Almas del Purgatorio. Asimismo, se puede rezar el Ángelus. Finalmente, se reza la Salve Regina.





Ver oraciones de rezo frecuente 


Misterios 

. Misterios de Gozo: Se rezan usualmente los lunes y sábados 

1° misterio: La Anunciación El ángel Gabriel se presenta ante la Virgen María y le anuncia que ha sido elegida para ser la Madre del Salvador . Ella con humildad, da su Sí a Dios. 

2° misterio: La visita de María a Isabel Pocos días después de la anunciación, María emprende un largo y difícil viaje para ayudar a su prima Isabel, que estaba esperando a Juan el Bautista. 

3° misterio: El nacimiento de Jesús. Con María adoremos al niño Jesús, rey de los cielos, envuelto en pobres pañales sobre las pajas de un pesebre. 

4° misterio: La presentación en el templo. María y José llevan al niño Jesús al templo de Jerusalén para presentarlo al Señor, obedeciendo a las leyes de su pueblo.

5° misterio: El niño Jesús es hallado. Jesús se ha perdido. Tiene 12 años. Durante tres días María y José lo buscan sin descanso. Finalmente lo encuentran en el templo de Jerusalén.


. Misterios de Luz: se rezan usualmente los Jueves

1° misterio: El Bautismo en el Jordán. Cristo entra en el agua del río, el cielo se abre y se oye "Este es mi hijo, el Amado, este es mi elegido" y el Espíritu desciende sobre Él para investirlo de la misión que le espera. 

2° misterio: Las bodas de Caná Jesús transforma el agua en vino, abre el corazón de los discípulos a la fe gracias a la intervención de María, la primera creyente. 

3° misterio: Jesús anuncia la llegada del Reino e invita a la conversión. Perdonando los pecados de quien se acerca a él con humilde fe, Jesús inicia el ministerio de misericordia que Él continuará ejerciendo hasta el fin del mundo. 

4° misterio: La Transfiguración. La gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo en el Monte Tabor "Este es mi hijo, el elegido, escúchenlo". 

5° misterio: La Institución de la Eucaristía Cristo se hace alimento con su cuerpo y su sangre bajo las especies del pan y el vino dando testimonio de su amor por la humanidad "Los amó hasta el extremo". 

. Misterios de Dolor: Se rezan usualmente los martes y viernes

1° misterio: La oración en el huerto. La noche antes de su muerte, Jesús sube al monte de los Olivos a rezar. Bajo el peso de nuestros pecados Jesús se llena de tristeza y suda sangre. 

2° misterio: La flagelación de Jesús. Jesús es condenado a muerte, lo atan a una columna y es cruelmente azotado. 

3° misterio: La coronación de espinas Pusieron a Jesús una corona de espinas, lo abofeteaban y escupían. Jesús sufre en silencio para salvarnos. 

4° misterio: Jesús camino al calvario. Cargado con la cruz, Jesús marcha penosamente, ni una queja sale de sus labios. Con ella salvará a las almas que tanto ama. 

5° misterio: Jesús muere en la cruz. Cristo nos amó y padeció por nosotros. Padeció y murió en la cruz para conseguirnos la vida eterna. Y antes de expirar nos dejó a Su Madre como Madre nuestra. 

.Misterios de Gloria: se rezan usualmente los miércoles y domingos 

1° misterio: La resurrección de Jesús, según lo había anunciado a sus discípulos, al tercer día después de su muerte resucita Jesús 

2° misterio: La ascensión de Jesús. Cuarenta días después de su resurrección, estando con María y los apóstoles en el monte de los Olivos, Jesús fue elevándose hacia el cielo hasta desaparecer. 

3° misterio: La venida del Espíritu santo El Espíritu Santo descendió sobre María y los apóstoles y los llenó de fuerza y valor para difundir por todo el mundo las enseñanzas de Cristo. 

4° misterio: La asunción de María. La Santísima Virgen es llevada en cuerpo y alma al cielo. Y estando junto a su hijo, intercede ante Él por todas nuestras necesidades. 

5° misterio: La coronación de María. En el cielo la Virgen María es coronada como reina del cielo y de la tierra.

Al finalizar el Rosario, se reza  la Salve Regina.

Letanías: se pueden rezar después del rosario

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros 
Cristo, óyenos 
Cristo, escúchanos 

(Repetimos: ´"Ten piedad de nosotros")
Dios, Padre celestial 
Dios, hijo redentor del mundo 
Dios, Espíritu Santo 
Santa Trinidad, un solo Dios 

(Repetimos: "Ruega por nosotros")
Santa María, 
Santa Madre de Dios, 
Madre de Cristo, 
Madre de la Iglesia, 
Madre de la Divina Gracia, 
Madre Purísima, 
Madre Castísima, 
Madre y Virgen 
Madre sin mancha, 
Madre Inmaculada, 
Madre amable, 
Madre admirable, 
Madre del buen consejo, 
Madre del Creador, 
Madre del Salvador, 
Virgen prudentísima, 
Virgen venerada, 
Virgen laudable, 
Virgen poderosa, 
Virgen clemente, 
Virgen fiel, 
Espejo de justicia 
Sede de Sabiduría, 
Causa de nuestra alegría, 
Vaso espiritual 
Vaso honorable, 
Vaso insigne de devoción, 
Rosa Mística, 
Torre de David, 
Torre de Márfil, 
Casa de oro, 
Arca de la Alianza, 
Puerta del Cielo, 
Estrella de la mañana, 
Salud de los enfermos, 
Refugio de los pecadores, 
Consuelo de los afligidos, 
Auxilio de los cristianos, 
Reina de los Ángeles, 
Reina de los Patriarcas, 
Reina de los Profetas, 
Reina de los Apóstoles, 
Reina de los Mártires, 
Reina de los Confesores, 
Reina de las Vírgenes, 
Reina de todos los Santos, 
Reina concebida sin pecado original, 
Reina llevada al Cielo, 
Reina del Sacratísimo Rosario, 
Reina de la Paz, 

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, 
- Perdónanos Señor 
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, 
- Escúchanos Señor 
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, 
- Ten piedad de Nosotros


                                      

miércoles, 17 de octubre de 2012

Garabandal: El Aviso de Dios y el Gran milagro. Habla la vidente Conchita González.

Nota Aclaratoria

Después de haber sido derogados los cánones 1399 y 2318 del Código de Derecho Canónico, por la decisión de Pablo VI en el “Acta Apostolicae Sedis” (Vol. 58, Número 16) del 15 de noviembre de 1966, publicado el 29 de diciembre del mismo año, los escritos referentes a nuevas publicaciones, manifestaciones, milagros, etc., pueden ser difundidos y leídos por los fieles, incluso sin licencia expresa de la Autoridad Eclesiástica, con tal de que se observe la Moral Cristiana General.
Recordemos también a San Pablo que nos exhorta: "No despreciéis las profecías; examinadlo todo y quedaos con lo bueno" (1ra. de Tesalonicenses 5;20).



sábado, 13 de octubre de 2012

Los sábados son de María

Paseando  por otros blogs, encontré esta entrada con una evocativa canción a María. 

Dice el autor del blog citado más abajo: 
"Los sábados son "memorias opcionales" en honor a Nuestra Señora en el rezo de la Liturgia de las Horas."

Todos los sábados son de nuestra Madre del cielo , entonces.

Y añade:
"Buscando en YouTube un himno que me sirviera de introducción a la oración matutina me tropecé con esta que solía cantar en mi juventud en el coro de la escuela, escrita por el cantautor brasileño el Padre Zezinho y traducida al castellano creo que por él mismo. Esta versión la canta Cristián Pernia. Los dejo para que disfruten del vídeo y de la canción, y no se olviden de dedicarle los sábados a la Madre de Dios que es nuestra Madre."

Me pareció hermoso y lo comparto.




Fuente: http://vivificar.blogspot.com.ar/2010/05/los-sabados-son-de-maria.html#disqus_thread

domingo, 7 de octubre de 2012

7 de Octubre: Nuestra Señora del Rosario


SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO



Breve aclaración litúrgica:

Habiendo consultado al Pbro. Lic. Alejandro Bóttoli me quedó claro que en nuestra Arquidiócesis la celebración de la Virgen del Rosario tiene el rango litúrgico de Solemnidad y tiene preeminencia sobre la misa propia de este domingo. Vale decir que litúrgicamente corresponde celebrar la Misa de la Solemnidad de la Virgen del Rosario en lugar de la Misa propia del domingo XXVII durante el año. También me informó el P. Bóttoli que en su momento se establecieron las lecturas propias para esta Misa de la Virgen del Rosario. La primera lectura está tomada del Eclesiástico 24, 1.3-4.8-12.19-21 y no coincide con la que trae el tomo III del nuevo leccionario como propia para esta fiesta (He 1,12-14). Como salmo se eligió el Magnificat y como segunda lectura Ef 1,3-6.11-12. El evangelio es la Anunciación.

LA ADVOCACIÓN DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO:

El origen, una práctica de oración:
(Extractado de L. Rivas, Jesús habla a su pueblo nº 8. Fiestas y Solemnidades de la Virgen, 129-131)

Así como los clérigos y religiosos recitaban el Salterio de la Biblia, los 150 salmos, los que no estaban obligados o no sabían leer acostumbraban rezar 150 padrenuestros. En cierto momento, por influjo de la devoción mariana, se originó el Salterio de la Virgen María que consistía en repetir 150 veces el saludo del Ángel y el de Isabel a María (Lc 1,28 y40). De esta práctica hay testimonios en el siglo XI.
Luego se le cambió el nombre de Salterio por el Rosario, del latín rosarium que significa florilegio, antología o compendio. Se entendía entonces el rezo del Rosario como un "obsequio de rosas" a la Virgen.
Más adelante se le agregan la meditación de los misterios y se completó el avemaría. Lo cierto es que a fines del S. XV o principios del siglo XVI ya existía el rezo del Rosario de modo muy similar al actual.

Una amplia difusión de esta devoción se atribuye a Sto. Domingo de Guzmán (+1221) y a la Orden de Predicadores (Dominicos) fundada por él, con una importante intervención del beato Alan de la Roche O.P. (+1475).

En 1571 el Papa San Pío V (que era dominico) pidió que se rezara el Rosario para que se frenara el avance de los turcos sobre Europa. El 7 de octubre de ese año tiene lugar la batalla naval en el Golfo de Lepanto, en la cual la flota de la Liga Santa vence a la de los turcos, muy superiores en número. Esta victoria militar que preservó la cristiandad el Papa Pío V la atribuyó a la intercesión de la Virgen y al rezo del Rosario, por lo que instituyó ese día, 7 de Octubre, como fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y determinó la forma en que se debía rezar el Rosario.
En el año 1573 el Papa Gregorio XIII cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario y en 1716 el Papa Clemente XI extendió esta fiesta a toda la Iglesia.


LA VIRGEN DEL ROSARIO, PATRONA DE LA CIUDAD  DE ROSARIO, PROVINCIA DE SANTA FE DE LA VERA CRUZ, ARGENTINA.

(Extractado del libro de Mons. Francisco Nuñez, Rosario y su Virgen Fundadora. Reseña Histórica.)

            Corría el año 1730 cuando el Cabildo Eclesiástico de la Ciudad de Buenos Aires, de cuyo Obispado dependía nuestro territorio, decide la creación de la parroquia o curato del Pago de los Arroyos y le asigna como Iglesia parroquial la Capilla u oratorio familiar de la Estancia de la Concepción que había construido el Capitán Domingo Gómez Recio. Dicha estancia estaba ubicada en la confluencia del arroyo Saladillo y el río Paraná, y allí se encontraba la Capilla que fuera la primera sede parroquial del Curato de los Arroyos. A su vez fue nombrado como primer párroco de la misma el P. Ambrosio Alzugaray quien trae de la ciudad de Santa Fe, en préstamo, una imagen de la Virgen del Rosario como titular y patrona de la Capilla. El segundo cura de esta parroquia o curato fue el P. Francisco de Cosio y Terán quien, considerando aquella imagen como prestada, encarga una nueva a Cádiz, España, la cual llegó a estas tierras y fue recibida con júbilo por los fieles del curato el 3 de mayo de 1773. Para entonces la sede parroquial se había trasladado ya a la Iglesia construida en 1757 para tal fin donde se emplaza la actual Catedral de Rosario. En el año 1823 se le concede a la ciudad de Rosario el título de Ilustre y fiel Villa y se reconoce a Nuestra Señora del Rosario como Patrona Jurada de la misma. En 1925, siendo párroco Mons. Nicolás Grenón, se construye el actual camarín debajo del presbiterio de la Iglesia Catedral donde se coloca para su veneración a la imagen venida de España. La misma fue corona solemnemente el 5 de Octubre de 1941 por el Cardenal Luis Copello como delegado pontificio.
            
             Por tanto es claro que Rosario nace, crece y se desarrolla bajo la protección de la Santísima Virgen del Rosario, nuestra patrona y fundadora. Que nuestra devoción hacia Ella sea a la vez un signo de gratitud por el pasado y un firme compromiso para el presente y el futuro.


ALGUNAS REFLEXIONES

           
           El texto del Eclesiástico nos dice que por orden de Yavé la Sabiduría viene a establecer su tienda en Jacob. Es una profecía de la Encarnación, de Dios que se hace hombre en María. Es de resaltar la decisión de Dios de venir a habitar en medio de su pueblo. El cumplimiento supera la promesa con la Encarnación. También el texto nos habla de la invitación hecha a los hombres de venir a gustar de la dulzura de su Presencia.
            
          En el marco de la fiesta mariana, es una invitación a llegarnos a María para encontrarnos, en ella, con el Hijo de Dios. Más aún, la intención divina de estar en medio de su pueblo, de acompañar su peregrinar por este mundo, se prolonga en el tiempo y en la historia por medio de María y del nuevo pueblo de Dios: la Iglesia. Así, podemos decir que Dios ha querido y quiere estar presente y acompañar nuestra vida como Iglesia que peregrina en Rosario. Y lo hizo y lo hace por medio de la Virgen del María del Rosario. La historia nos permite afirmar que la Iglesia de Rosario ha nacido con la presencia de María. Nuestra ciudad ha surgido bajo el amparo maternal de la Virgen del Rosario, quien también ha acompañado durante todos estos años la vida de sus habitantes. La Virgen ha protegido a esta villa "ilustre y fiel" quien la ha reconocido como su Señora y Patrona. Es importante hacer memoria de esto para no perder nuestra identidad y para renovar nuestra fidelidad a Dios y a nuestra Señora del Rosario.

            Si tomamos como primera lectura el texto de He 1,12-14  pienso que es válida la reflexión anterior. Aquí encontramos a María reunida en oración junto a los apóstoles después de la Ascensión. Es claro que María está presente en el mismo nacimiento de la Iglesia y acompaña su crecimiento y desarrollo. Cómo nos sugiere L. Rivas , esta presencia de María en la Iglesia naciente no tiene porqué reducirse a este momento sino que puede extenderse a todas las veces en que el libro de los Hechos de los Apóstoles nos dice que la primitiva comunidad se reunía para orar (cf. He 2,42; 4,24; 5,5; 6,4-6).

            El evangelio de la Anunciación podemos leerlo como la vocación de María, primera discípula de Jesús.

                Poco y nada nos cuentan los evangelios del pasado de la Virgen. El evangelio va directamente al momento presente porque lo más importante es el tiempo de la salvación. Lo que el griego llama kairos, momento de intervención de Dios en la historia; momento único y de plenitud. Sólo nos dice donde vivía, la ciudad de Nazareth en Galilea; su situación civil: era virgen, pero prometida o comprometida con José; y su nombre: María. Sólo dos versículos de presentación, pues la intención del evangelista es concentrarse en lo que sigue: la vocación y elección de María. Por esto no cuenta tanto el pasado, sino más bien el futuro: lo que ella está llamada a ser en el plan de Dios, su colaboración en la misión redentora de su futuro Hijo.
           
         La anunciación significa un verdadero comienzo en la vida de María. Bien podríamos decir: en el principio era la Gracia. Justamente uno de los motivos del silencio sobre el pasado de María sería el poner de relieve la insuficiencia de los méritos humanos. María recibe por pura e incomprensible gratuidad de Dios esta llamada.

             Dios sorprendió a la Virgen y a toda la humanidad con su decisión de hacerse hombre, con la Encarnación del Verbo. Pero justamente para ello preparó a María con la gracia privilegiada de la Inmaculada Concepción. Y junto con esta Gracia la adornó con la virtud de la humildad. Porque no es suficiente, para responder plenamente a Dios, el carecer de pecado. Hace falta, por sobre todo, ser humilde. Podemos decir, entonces, que la primera condición para ser discípulo de Cristo es la humildad.

        María, por su Concepción Inmaculada, tiene desde el comienzo la humildad requerida para ser discípulo. De allí su inmediata y espontánea respuesta al anuncio del ángel: He aquí la esclava del Señor. Esta actitud humilde y sincera contrasta con la grandeza del anuncio que le hizo el ángel. María se percibe espontáneamente como instrumento de la Gracia y no hay vanagloria en ella. En cambio los demás discípulos tendrán que hacer el doloroso recorrido que los lleva al camino de la humildad. Podemos tomar el ejemplo de Pedro, que recién después de haber llorado las negaciones aprendió a no poner la confianza en sí mismo y entonces recibe la confirmación del su misión por parte del Señor (cf. Mc 16). Sí, el Señor llevó a Pedro por el camino de la humildad para que llegara a ser, de verdad, discípulo y misionero.

        Toda vida encierra un misterio que sólo se esclarece a la luz del Verbo Encarnado, de Jesucristo. Por eso para entender a María y el misterio de su Persona, el evangelio nos remite a Cristo. Ella ha sido elegida para ser su madre. Toda su vida se orienta a Él, a darle la vida humana y todo lo demás que conlleva. Su vida oculta y tal vez rutinaria de Nazareth se llena de sentido trascendente. Dios la elige, Dios la llama para ser la Madre de su Hijo.
       
     Y como toda llamada, es una invitación, no una imposición. Dios invita, golpea suavemente a la puerta y aguarda esperando la libre respuesta del hombre.

      Todo es Gracia en la vida de María. Pero no sólo Gracia. Está también la aceptación libre, la decisión personal; que en María no es otra cosa que su correspondencia a esa Gracia inicial. Sí, en el principio era la Gracia, pero Gracia recibida, aceptada, y, por tanto, fecunda. En María, diríamos, hasta biológicamente fecunda. Concebirá en su seno, dará a luz, será la Madre del Salvador.
            
     Pero esta "fecundidad biológica" fue precedida por una fecundidad espiritual. Como hermosamente nos dice san Agustín, antes de concebir en su seno, concibió la Palabra en su mente por la fe. Recibió la palabra, aceptó la palabra de Dios; creyó en la Palabra de Dios. Por esto, antes de ser Madre de la Palabra hecha carne, fue discípula de la Palabra.  Y al mismo tiempo, misionera de la Palabra ya que lo concibe para sí y para todo el mundo. Ella entenderá con el tiempo que debe acompañar la entrega libre de su propio Hijo, entregándolo también ella. Con dolor aceptará perderlo para que muchos encuentren en Él la vida. Sí, pues esta intervención de Dios marca un giro no sólo en su vida sino en la de todos los hombres, sin excepción.

  Volvamos, entonces, la mirada del corazón a María y admiremos la obra de Dios en ella. Cómo el Señor la eligió, la preservó de todo pecado, la llamó confiándole la misión de ser Madre de la Palabra.

  Ahora miramos nuestra vida y somos invitados a descubrir que también en nosotros "en el principio está la Gracia de Dios". Estamos aquí vivos porque fuimos pensados, amados, elegidos por Dios. Y hay que animarse a bendecir a Dios por esto, como nos invita el himno a los Efesios en la segunda lectura.



viernes, 5 de octubre de 2012

5 de octubre: Santa Faustina Kowalska




Apóstol de la Divina Misericordia




El mensaje de la Divina Misericordia es el llamado de un Dios amorosísimo recordándole a todo ser humano que, después de esta corta y atribulada vida, tenemos un sitio esperándonos para disfrutar con Él por toda la eternidad. Desafortunadamente, quedarán "campos vacíos", no porque Dios así lo desee, sino porque el hombre no quiso ocuparlos. Quienes no ocupen su sitio en el cielo, estarán en otro lugar, igualmente por toda la eternidad... Jesús reveló a Sor Faustina que todo ser humano tiene un sitio "reservado" exclusivamente para él en el cielo, y que si la persona no llega a ocuparlo, nadie llegará nunca más a ocupar el sitio que se le tenía reservado...




¿Haz hecho alguna vez el ejercicio de tratar de concebir "la eternidad"?... ¡Trátalo! Luego, compara, contra lo que hayas logrado concebir, la duración de esta existencia terrena, y la trascendencia de nuestras ocupaciones y preocupaciones actuales... ¿verdad que cambia la perspectiva y la valoración de todo?...



***



"Cuánto deseo la salvación de las almas. Mi queridísima secretaria, escribe que deseo derramar Mi vida divina en las almas humanas y santificarlas, con tal de que quieran acoger Mi gracia. Los más grandes pecadores llegarían a una gran santidad si confiaran en Mi misericordia. Mis entrañas están colmadas de misericordia que está derramada sobre todo lo que he creado. Mi deleite es obrar en el alma humana, llenarla de Mi misericordia y justificarla. Mi reino en la tierra es Mi vida en las almas de los hombres. Escribe, secretaria Mía, que el director de las almas lo soy Yo Mismo directamente, mientras indirectamente las guío por medio de los sacerdotes y conduzco a cada una a la santidad por el camino que conozco solamente Yo" (Diario, 1784).

El 30 de abril del año 2000, al canonizar a la beata Sor María Faustina Kowalska, el Papa Juan Pablo II concluyó un proceso que él mismo inició en 1965, siendo el entonces joven Arzobispo de Cracovia Karol Wojtyla. Fue a él a quien, en 1967, ya como Cardenal, le correspondió concluir el proceso informativo diocesano, y a quien en 1993, ya como el Papa Juan Pablo II, le correspondió beatificarla.

En un peregrinaje realizado por el Papa a la tumba de Sor Faustina en 1997, refiriéndose a su propia conexión con la misión de Sor Faustina, el Papa declaró: "El mensaje de la Divina Misericordia siempre ha estado muy cercano y es muy estimado por mí... (y él) en cierto sentido ha forjado la imagen de este Pontificado". En su audiencia general del 10 de abril de 1991, el Papa habló de Sor Faustina mostrando el gran respeto que le tiene, relacionándola con su segunda encíclica papal: Rico en Misericordia y enfatizando el papel que esta religiosa había desempeñado al llevarle al mundo el mensaje de la misericordia.


Primera santa del nuevo milenio

Sor Faustina se convirtió en la primera santa del nuevo milenio. ¿Y quién fue ella? Sor Faustina nació en Polonia en 1905, en una pobre y numerosa familia campesina, en la cual se le inculcó fuertemente, en particular a través de su padre, el amor a Dios. Con tan sólo un año y medio de estudios escolares, y habiendo trabajado como servidora doméstica, ingresó por inspiración divina en 1925 al Convento de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, donde combinó sus deberes religiosos con las tareas de cocinera, jardinera y portera en su convento.

A esta sencilla monja, no formada, pero dotada de una vida interior llena de profundas revelaciones divinas y extraordinarias experiencias espirituales, la escogió el Señor Jesús como "Secretaria" y "Apóstol" de su Divina Misericordia, "en preparación a Su segunda venida". A través de ella quiso Jesús recordar al mundo la eterna verdad del amor misericordioso de Dios al hombre, transmitiendo nuevas formas de devoción a la Divina Misericordia e inspirando un movimiento de renacimiento de la vida religiosa en el espíritu cristiano de confianza y misericordia.

Jesús dijo a Sor Faustina: "Deseo que Mi misericordia sea venerada; le doy a la humanidad la última tabla de salvación, es decir, el refugio en Mi misericordia" (Diario, 998). "(...) Es una señal de los últimos tiempos, después de ella vendrá el día de la justicia. Todavía queda tiempo, que recurran, pues, a la Fuente de Mi misericordia, se beneficien de la Sangre y del Agua que brotó para ellos" (Diario, 848). 

La vida espiritual de Sor Faustina se basó en la humildad profunda, la pureza de intención y la obediencia amorosa a la voluntad de Dios, a imitación de las virtudes de la Santa Virgen María. Escribió y sufrió en secreto. Solamente su director espiritual y algunas de sus superioras estuvieron conscientes de que algo especial pasaba en su vida. Después de su fallecimiento por tuberculosis múltiple, a los 33 años de edad, hasta sus compañeras más cercanas se quedaron asombradas al descubrir las profundas experiencias místicas y los grandes sufrimientos que le habían sido dados a esta hermana, que siempre había sido tan alegre y humilde.

Sor Faustina escribió en su diario dirigiéndose a Jesús: "Mi mayor deseo es que las almas te conozcan, que sepan que eres su eterna felicidad, que crean en Tu bondad y alaben Tu infinita Misericordia". 

En un comentario profético, Sor Faustina escribió en su diario: "Siento muy bien que mi misión no terminará con mi muerte, sino que apenas empezará. Oh, almas que dudan, les descorreré las cortinas del cielo para convencerlas de la bondad de Dios".


La propagación del mensaje de la Divina Misericordia

El mensaje de la Divina Misericordia quedó documentado en el diario en el cual Sor Faustina escribió las revelaciones divinas y experiencias místicas, junto con sus pensamientos más profundos, sus conclusiones y sus oraciones. No es sino hasta después de su muerte, y muy particularmente a raíz de la II Guerra Mundial, que el mensaje de la Divina Misericordia toma relevancia y comienza a extenderse al resto del mundo; no sin dejar de pasar, a partir de 1959, por un período de prohibición a su culto por parte de la Iglesia Católica, originado en las malas y confusas traducciones del diario de Sor Faustina, cuyos originales eran inaccesibles a la Iglesia por el régimen imperante en Polonia.

La prohibición quedaría revocada en 1978 gracias a la intervención del entonces Cardenal Wojtyla, tan sólo seis meses antes de ser nombrado como el Papa Juan Pablo II. La revocatoria se produciría después de conocerse el informe con los resultados del estudio teológico ordenado por el Cardenal Wojtyla sobre documentos originales del diario de Sor Faustina, estudio que tomó diez años en desarrollarse.

El mensaje de la Divina Misericordia llegó a los Estados Unidos en 1941, únicamente tres años después de la muerte de Sor Faustina, por medio de un sacerdote polaco, inicialmente escéptico a las promesas contenidas en el mensaje de la Divina Misericordia, que huyó de su país bajo la ocupación nazi y llegó a los Estados Unidos después de un largo e increíble viaje por Lituania, Rusia, Siberia y Japón. Él prometió que dedicaría el resto de su vida a propagar el mensaje de la Divina Misericordia si lograba llegar sano y salvo a la casa de los Padres Marianos en los Estados Unidos, promesa que comenzó a cumplir tan pronto lo logró. Ya en 1953, unos 25 millones de ejemplares de literatura sobre la Divina Misericordia habían sido distribuidos por el mundo entero. Este centro de divulgación puede ser accesado en la dirección electrónica www.marian.org

Jesús reveló a Sor Faustina que la propagación de la devoción a la Divina Misericordia estaría acompañada de innumerables bendiciones: "A las almas que propagan la devoción a Mi misericordia, las protejo durante toda su vida como una madre cariñosa (protege) a su niño recién nacido y a la hora de la muerte no seré para ellas Juez sino Salvador misericordioso" (Diario, 1075).

El Diario de Sor Faustina "La Divina Misericordia en mi alma", donde se detallan las formas de devoción contenidas en el mensaje, con declaraciones del Nihil Obstat y del Imprimatur, las cuales certifican que el libro se considera libre de errores doctrinales o morales, se encuentra disponible en la columna derecha de este blog. También encontrarás la película sobre su vida. 


El mensaje de la Divina Misericordia

En esencia, el mensaje de la Divina Misericordia no es nuevo, es en realidad un recordatorio de lo que la Iglesia siempre ha enseñado: que Dios es misericordioso y que nos ama a todos sin importar la magnitud de nuestros pecados; pero en este mensaje se llama a una comprensión más profunda de que el amor de Dios no tiene límites, y que está disponible a todos, especialmente al pecador más grande: " (...) y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia" (Diario, 723).

El mensaje señala claramente dos elementos esenciales en la devoción a la Divina Misericordia: la confianza que hemos de tener en Jesús y el compromiso de ser a su vez misericordiosos con nuestro prójimo. Al respecto, Jesús revelaría a Sor Faustina: "(...) Di a las almas que de esta Fuente de la Misericordia las almas sacan gracias exclusivamente con el recipiente de confianza. Si su confianza es grande, Mi generosidad no conocerá límites" (Diario, 1602). Asimismo: "(...) Si el alma no practica la misericordia de alguna manera no conseguirá Mi misericordia en el día del juicio. Oh, si las almas supieran acumular los tesoros eternos, no serían juzgadas, porque su misericordia anticiparía Mi juicio" (Diario, 1317). Al ser misericordiosos con nuestro prójimo nos convertimos en un medio a través del cual la Misericordia de Dios fluye a los demás. Jesús señaló a Sor Faustina que podemos ser misericordiosos con el prójimo por medio de la oración, de la palabra y, finalmente, de las obras; ya que, tal como Jesús le revelaría: "(...) porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil" . (Diario, 742)

A su vez, el mensaje revela una serie de nuevas formas de devoción a la Divina Misericordia, los cuales actúan como "recipientes de misericordia" a través de los cuales el amor de Dios puede derramarse sobre el mundo. Entre estas nuevas formas de devoción figuran la veneración de la imagen de la Divina Misericordia, la adoración de la hora de la Divina Misericordia, el rezo de la Coronilla y de la Novena a la Divina Misericordia, y la celebración de la Fiesta de la Divina Misericordia.


ORACION:

Ayúdame, oh Señor, a ser misericordioso

Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarle.

Ayúdame, oh Señor, a que mis oídos sean misericordiosos, para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.

Ayúdame, oh Señor, a que mi lengua sea misericordiosa, para que jamás hable negativamente de mi prójimo, sino que tenga una palabra de consuelo y de perdón para todos.

Ayúdame, oh Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras, para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargar sobre mí las tareas más difíciles y penosas.

Ayúdame, oh Señor, a que mis pies sean misericordiosos, para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.

Ayúdame, oh Señor, a que mi corazón sea misericordioso, para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerraré en el misericordiosísimo Corazón de Jesús. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio. Que tu misericordia, oh Señor, repose dentro de mí.

Pensamiento de Sor Faustina Kowalska




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DEVOCIÓN