lunes, 13 de julio de 2026

13 de julio: María Rosa Mistica

 

*Aparición reportada por Pierinaen Gilli que se encuentran en proceso de estudio Eclesial
 

"Nuestro Señor me envió para implantar una nueva devoción Mariana en todos los institutos, tanto masculinos como femeninos,
 en las comunidades religiosas y en todos los sacerdotes.
 Yo les prometo que si me veneran de esta manera especial, gozarán particularmente de mi protección, habrá un florecimiento de vocaciones religiosas.
Deseo que el día 13 de cada mes se me consagre como día Mariano y los doce precedentes sirvan de preparación con oraciones especiales."
"En ese día derramaré sobreabundancia de gracias y santidad sobre quienes así me hubiesen honrado. Deseo que el 13 de julio de cada año sea dedicado
en honor de Rosa Mística"
.


 


Vea también: 
Rosa Mística: Título antiguo de la Vírgen »»

El obispo de Brescia da permiso a un grupo de sacerdotes para peregrinación privada al lugar de las apariciones »»
Reporte del obispo de Brescia, Italia »»


 

“María Rosa Mística ” La devoción a la rosa Mística desde el siglo V



La Rosa simboliza desde antiguo misterio. En la catacumba de San Calixto (siglo III) los cristianos dibujaron rosas como signo del paraíso. Cipriano de Cartago escribe que es signo del martirio.

En el siglo V ya la rosa era signo metafórico de la Virgen María. Edulio Caelio fue el primero en llamar a María ««rosa entre espinas»». Cuatro siglos después el monje Teofanes Graptos usa el mismo símil refiriéndose a la pureza de María y a la fragancia de su gracia.
Para Tertuliano y S. Ambrosio la raíz representa la genealogía de David; el brote es María y la flor, rosa, es Cristo. (Rosa de Sarón).
Desde el medioevo se refiere al texto de Isaías: ««saldrá un vástago del tronco de Jesé y un retoño de sus raíces brotará" como referente a María y Jesús. También, del libro de Sabiduría: "He crecido como una palma de Engadi como un rosal en Jericó". Como hemos visto la veneración a la Rosa Mística se remonta a los primeros siglos del cristianismo.
Vemos también en el himno “Akathistos Paraclisis” de las iglesias del Oriente, el cual es una especie de rosario cantado, la invocación: “María, Tú, Rosa Mística, de la cual salió Cristo como milagroso perfume.” Podemos ver también como en las Letanías Lauteranas (1587), en honor a la Santísima Virgen, ya traen el título de María Rosa Mística.

Desde el año 1738, en la diócesis de Speyer en Alemania, en el Santuario de Rosenberg, se venera la milagrosa imagen de la “Rosa Mística.” En el pedestal que sostiene a la imagen están pintadas tres rosas: una blanca, una roja y una dorada y en el halo luminoso que la rodea, se destacan tanto a la derecha como a la izquierda, 13 rosas doradas; lo cual nos puede hacer pensar en que la Virgen es honrada cada 13 de Julio como María Rosa Mística; ¿coincidencia? No mas bien providencia. La devoción a la Rosa Mística recibe su auge a partir de las apariciones en Montichiari, pero como hemos visto, ya estaba presente en la vida de la Iglesia. Era Mariana La Santísima Virgen María, de manera especial se ha manifestado a la humanidad y cada vez con mayor urgencia y frecuencia. El inicio de la Era Mariana, como se conoce esta época en que vivimos, tuvo lugar con la aparición de la Virgen en el 1830 a Santa Catalina Labouré a quien le reveló la Medalla Milagrosa, aparición en la que la Santísima Virgen regaló a la Iglesia el don de uno de los sacramentales marianos mas importantes. Desde ese momento, la Virgen Santísima una y otra vez ha venido a visitarnos con el propósito de ayudarnos, alertarnos y llevarnos a su Hijo.
En cada una de las apariciones que sucedieron a la Medalla Milagrosa: Lourdes, Pointman, Baneaux, Beaurang, La Salette, Fátima, vemos como la Virgen constantemente hace un llamado a la conversión, a la oración y a la penitencia.

En Montichari, María Santísima vuelve a retomar ese llamado urgente para sus hijos a la conversión pero de manera particular se hace muy vivo su mensaje: Oración, Penitencia y Sacrificio. Esta es la marca y la llave del mensaje de María Rosa Mística. Todo aquel que es devoto de ella tiene un camino que recorrer, camino marcado por la Madre . Es el camino de ofrecerse por los demás.

Montichiari (Monte Luminoso), es una pequeña ciudad de 14,000 habitantes del norte de Italia a 20 Kms. de Brescia, la sede diocesana, está situada al pie de los Alpes italianos, en la fértil llanura del río Po, región de Lombardía.

El Señor escoge a Pierina Gilli para ser aquella alma a la que la Santísima Virgen se aparece; y como todo aquel que recibe esta gracia particular, la vida de Pierina se desarrolló entre rosas y espinas. Pudiéramos dividir las apariciones de nuestra Señora en tres etapas.

La Primera Etapa: 1944-1949 Antes de las apariciones de la Virgen ella Pierina recibió la gracia de ser visitada por la Santa Fundadora de la Congregación “Siervas de la Caridad,” en ese momento la Beata María Crucificada de la Rosa, en la cual había entrado como postulante. Tenía 33 años y era enfermera. Se enfermó gravemente de meningitis. El día 17 de diciembre de 1944, (día de la fiesta de su santa fundadora), sintió que se abría la puerta y vio a esta religiosa que le preguntó : “¿Cómo estás Pierina? A lo que ella respondió que le dolía mucho la cabeza. Ella entonces le dijo: “Este vasito (porque tenía en sus manos un vasito blanco), me lo dio una Señora para ungirte. el dolor de cabeza que tienes te continuará un poco todavía...tendrás que cargar una Cruz desnuda, luego sanarás.” Dicho esto le hizo señas de que se pusiera sobre su costado derecho, y le ungió la parte enferma en la espalda y la cabeza.

Una “Señora” le dio el vasito blanco a Santa María Crucificada de la Rosa con aceite que tenía la propiedad de sanar. Podemos asegurar que esta Señora no es otra que la Virgen Santísima la cual entrega ese aceite sanador que de manera especial ha sido una de las marcas de la presencia de la Virgen en sus múltiples manifestaciones a través de sus imágenes las cuales exudando aceite, el mismo aceite con el que se ungió a Pierina. Aceite sanador de María.

Las apariciones de la que es hoy Santa María Crucificada de la Rosa, serán muy frecuentes a Pireina, trayendole solaz y fortaleza en las tantas pruebas a las que tiene que verse expuesta a causa de las manifestaciones de la Virgen y de su mensaje. Del 23 a 24 Nov 1945: Primera Aparición de la Virgen con las Espadas. Santa María Crucificada de la Rosa se aparece a Pierina y con ella se manifiesta por primera vez la Virgen en forma “transparente, vestida de color violeta y un velo blanco cubría su cabeza y bajaba hasta los pies. Tenía los brazos abiertos de manera que se podían ver tres espadas que estaban clavadas en su pecho a la altura del corazón. La santa le dijo a Pierina que aquella Señora era la Virgen la cual venía a pedirle oraciones, sacrificios y sufrimientos para reparar por los pecado s de tres categorías de almas consagradas a Dios: a) Por aquellas almas religiosas que traicionan su vocación b) Para reparar el pecado mortal de estas almas c) Para reparar la traición de los Sacerdotes que se hacen indignos de su Sagrado Ministerio.

Mensajes reportados por Pierina Gilli:

Las tres rosas:
La Virgen llorando le dijo: “oración, sacrificio y penitencia”
1 de Junio 1947: Pierina reporta que tuvo una visión del infierno donde vió, en tres secciones diferentes, tres categorías de Religiosos, almas consagradas y Sacerdotes que correspondían a las tres espadas de la visión y a las tres intenciones por las que debía ofrecer sus oraciones y sacrificios. La Santa María Crucificada de la Rosa apareció junto con la Virgen quien tenía el mismo aspecto del que había tenido en la primera aparición, con las tres espadas clavadas en su corazón. La Santa le dijo que le dijera a la superiora que la Virgen fuera honrada en ese instituto religioso, formando entre las religiosas muchas rosas vivientes. Que haya en cada comunidad tres monjas que se ofrezcan como rosas místicas.
1- Rosa Blanca: espíritu de oración para reparar las ofensas que hacen a nuestro Señor las Religiosas que traicionan la vocación.
2- Rosa Roja: espíritu de sacrificio para reparar las ofensas que hacen a nuestro Señor las religiosas que viven en pecado mortal.
3- Rosa Amarillo-Oro: espíritu de inmolación total para reparar las ofensas que hacen a nuestro Señor los Sacerdotes Judas, y en particular por la santificación de los Sacerdotes.

“Estas tres rosas serán las que harán caer las tres espadas de los Corazones Santísimos de Jesús y de María” Este llamado que se hace en forma particular a los religiosos, se extiende a todo aquel que escucha la voz de la Madre y desea ser fiel devoto suyo. Es el llamado de la Madre a sus hijos. Llamado al ofrecimiento por el bien de los demás especialmente de las almas consagradas a Dios.
13 de Julio 1947: Primera Aparición de la Virgen con Tres Rosas en el pecho. La Virgen se aparece en el hospital, vestida de blanco, con una capa blanca que tenía reflejos de luz plateada. Un manto blanco sujetado bajo la garganta, como por un gancho. Este manto le llegaba hasta los pies, dejando entrever sobre la frente cabellos color castaño claro. Tenía ribete bordado en oro. Me dijo: “Yo soy la Madre de Jesús y la Madre de todos vosotros” Abrió los brazos y en vez de las espadas tenía tres rosas: blanca, roja y amarilla (dorada).Después de una pausa prosiguió: "Nuestro Señor me envió para implantar una nueva devoción Mariana en todos los institutos así masculinos como femeninos, en las comunidades religiosas y en todos los sacerdotes. Yo les prometo que si me veneran de esta manera especial, gozarán particularmente de mi protección, habrá un florecimiento de vocaciones religiosas.”
*Pidió que el 13 de cada mes fuera un día en el que se hiciera la Jornada Mariana, a la cual precedieran oraciones especiales de preparación por 12 días. Y pidió : “Dicha Jornada debe ser de reparación por las ofensas cometidas contra nuestro Señor por las almas consagradas que con sus culpas hacen penetrar en mi Corazón y en el Corazón de mi Divino Hijo tres espadas punzantes.” Ese día se derramarán abundancia de Gracia y santidad de vocaciones en los Institutos que así la honrasen.
*“Deseo que el 13 de Julio de cada año sea festejado por cada Instituto” Continuó diciendo: “Deseo que en cada Congregación o Instituto haya almas que vivan con gran espíritu de oración, para lograr que ninguna vocación sea traicionada.” (En ese momento parecía que la rosa blanca que tenía sobre el pecho resaltaba más para mostrar este significado)

*“Deseo también que hayan otras almas que vivan de generosidad y amor al sacrificio, a las pruebas, a las humillaciones, para reparar las ofensas que recibe Nuestro Señor de las almas consagradas que viven en pecado mortal” ( Rosa roja resaltaba.....)

*“Deseo también que otras almas inmolen totalmente su vida para reparar las traiciones que recibe Nuestro Señor de los Sacerdotes Judas.” (Rosa amarillo-oro resaltaba...)

*“La Inmolación de estas almas obtendrá de mi Corazón maternal la santificación de estos ministros de Dios y abundancia de gracias sobre sus congregaciones.” En ese instante la Virgen estuvo un poco silenciosa. Después, con una sonrisa de complacencia y con la mirada hacia la Beata Sor María Crucificada le dijo:
“He escogido primero este Instituto, porque la fundadora de éste es “De la Rosa”, la que ha infundido en sus Hijas el espíritu de caridad.” Aquí sonrió con alegría: “ He aquí por qué me presento rodeada de un rosal.”
*El Señor escogió este Instituto primero por debido al carisma de su Fundadora, el amor.

Pierina pidió un milagro y la Virgen le dijo:
*“No haré ningún milagro externo. El milagro más evidente ocurrirá cuando estas almas consagradas que desde hace tiempo y especialmente en el período de la guerra, se han relajado tanto en el espíritu casi hasta traicionar su vocación y atraer con sus graves culpas castigos y persecuciones, como ocurre actualmente contra la Iglesia; cesarán de ofender gravemente a Nuestro Señor y volverán a revivir el primitivo espíritu de los Santos Fundadores.” Precursora del Concilio Vaticano II: Esta última frase: “volverán a revivir el primitivo espíritu de los Santos Fundadores”, nos hace recordar las mismas palabras con las que la Iglesia, en el Concilio Vaticano II se dirigió a los religiosos en su documento “Perectae caritatis”. Además la Virgen de manera especial se manifestó como la Madre de la Iglesia, título que posteriormente, Su Santidad el Papa Palo VI, le da a la Virgen al final de la tercera sesión del Concilio el 21 de noviembre de 1964, cuando declaró:
“Así pues, para gloria de la Virgen y consuelo nuestro , Nos proclamamos a María Santísima, Madre de la Iglesia, es decir, Mare de todo el Pueblo de Dios tanto de los fieles como de los pastores que la llaman Madre amorosa y queremos que de ahora en adelante sea honrada e invocada por todo el pueblo cristiano con este gratísimo titulo” Por estas razones pudiéramos decir que esta aparición de nuestra Señora preparó el camino para el Concilio.

Aparición del 22 de octubre de 1947 En la capilla del hospital de Montichiari, durante la celebración Eucarística con asistencia de médicos, empleados y gentes del lugar, hizo su aparición la hermosísima señora. Todos se percataron de una presencia extraordinaria pero solamente Pierina pudo verla y escucharla.

María, Rosa Mística, pidió la práctica de la devoción que ya había recomendado y recalcó: "Mi divino Hijo, cansado por las incesantes ofensas, quiso descargar su justicia, pero me interpuse como mediadora entre El y los hombres, intercediendo especialmente por las almas consagradas".
Pierina, la vidente, le dio las gracias en nombre de todos y ella se despidió recomendándole con majestad y ternura: "¡Vive de amor..., amor al prójimo!.” Este llamado a Pierina, de vivir de amor es el llamado que la Virgen le hace a todos sus devotos, un amor que llega hasta el sacrificio y la inmolación.

16 de Noviembre 1947: Primera Aparición en la Catedral de Montichiari.
“Nuestro Señor, Mi divino Hijo Jesús, está cansado de recibir grandes ofensas de los hombres por los pecados contra la pureza. El quería mandar un diluvio de castigos. He intervenido para que tuviera aún Misericordia, por lo que pido oración y penitencia en reparación por estos pecados.” “Si eres generosa obtendrás mayores Gracias para todo el mundo.” La Virgen constantemente se dirige a Pierina para llevarla a más, y así, también esta invitación la hemos de escuchar nosotros en nuestro corazón. Nuevamente la Virgen pide generosidad. El alma generosa no piensa en su propio bien sino en el bien de los demás y por esta razón es capaz de los mas grandes sacrificios por que nunca se mira a sí misma, ni busca su propio bienestar. Requiere gran generosidad de corazón responder al llamado que la Virgen nos hace a todos.

22 de Noviembre 1947: Segunda aparición en la Catedral de Montichiari.
“Desciendo en este lugar porque aquí harán grandes conversiones.” Luego con el rostro lleno de tristeza dijo: “En este tiempo los Cristianos de tu nación italiana son los que mas ofenden a Nuestro Señor, mi Divino Hijo, con los pecados contra la santa pureza. Por eso el Señor te pide oración y generosidad en los sacrificios” ¿Qué debemos hacer para cumplir vuestra orden de oración y penitencia? Respondió con dulzura:
“Oración” después de algunos minutos continuó: “Penitencia, o sea, aceptar diariamente todas las pequeñas cruces, aún el trabajo en señal de penitencia.” “El día 8 de diciembre, a mediodía, vendré de nuevo aquí a la Parroquia, será la Hora de Gracia.” Lanzó un rayo de luz intenso y dijo: “Que se corra la voz de mi venida” ¿Qué quiere decir la hora de la gracia? “La Hora de la Gracia será un acontecimiento de grandes y numerosas conversiones, almas totalmente endurecidas en el mal y frías como este mármol, tocados por la divina gracia volverán a ser amantes y fieles a Dios"... esto dirás personalmente a Monseñor el Obispo de Brescia.” ¿Cómo prepararse? la Virgen le dijo a Pierina: “Oración y penitencia. Que se rece tres veces cada día el Salmo Miserere con los brazos abiertos.”

7 de diciembre 1947. Tercera aparición en la Catedral de Montichiari
La Virgen se apareció con su manto blanco abierto, y era sostenido en ambos lados, a la derecha por un bellísimo niño , vestido él también de blanco, con una cinta laca que le ceñía la frente; a la izquierda una bellísima niña también vestida de blanco, con una cinta blanca que le ceñía la frente y la cabeza, con los abundantes cabellos tirados sobre la espalda, dando mayor realce a su angelical belleza de niña. La Virgen le dijo a Pierina: “Pero de parte tuya se requiere aún mucha oración y generosidad en los sacrificios.” [“ Mañana vendré al mediodía y te dejaré ver una pequeñísima pate del Paraíso... Quiero no obstante de ti el sacrificio de tener los ojos cerrados para que te unas a las otras almas que viven solo de fe.”] “Mañana dejaré ver Mi Corazón Inmaculado, el cual es muy poco conocido por los hombres. En Fátima hice difundir la devoción de la consagración a mi Corazón. En Bonate quise hacerlo penetrar en la familia cristiana. En cambio aquí en Montichiari, deseo la devoción ya indicada ‘Rosa Mística,’ unida a la devoción a mi Corazón, sea profundizada en los Institutos religiosos para que las almas religiosas atraigan abundantes Gracias de mi Corazón maternal. Con esta aparición para la santificación de las almas religiosas cierro el ciclo de las apariciones.” La Virgen quedó en silencio... Pierina le preguntó quienes eran los niños que la acompañaban y la Virgen le respondió: “Jacinta y Francisco” Ellos será tus compañeros e cada tribulación. Ellos también han sufrido, aunque más pequeños que tú.” Relación con Fátima:
Existe una relación muy íntima entre la aparición y mensaje de nuestra Señora en Fátima y su mensaje en Montichiari. Más aún, la Virgen hace una unión estrecha entre amabas apariciones y su mensaje.

1. Revela su Inmaculado Corazón, como lo hizo en Fátima.
2. Habla, explícitamete, de Fátima y de su deseo de que junto con la devoción a Rosa Mística los institutos religiosos tengan devoción a su Inmaculado Corazón.
3. Se aparece con los beatos Jacinta y Francisco, los videntes de Fátima, y se los propone a Pierina, como modelos y ejemplos de sacrificio.
4. Además, en su tercera aparición en Fontanelle pide que se haga reparación (mensaje central de Fátima), pidiendo la Unión de la Comunión Reparadora, todos los 13 de Octubre de cada año.

8 de Diciembre 1947. Cuarta y última aparición en la Catedral de Montichiari.
Fiesta de la Inmaculada Concepción. La Virgen se apareció vestida de blanco, esplendorosa, con las manos juntas, sobre una escalera grande, adornada de rosas. Pierina contempló a la madre de Dios decir: "¡Yo soy la Inmaculada Concepción!" Con gran majestad afirmó :"Yo soy María de la Gracia, esto es, la llena de Gracia, Madre de mi Divino Hijo Jesucristo". Descendió suavemente por la escala y añadió.- "Por mi venida a Montichiari deseo ser invocada y venerada como Rosa Mística.” “ Quiero que al mediodía de cada 8 de diciembre (Solemnidad de la Inmaculada) se celebre la hora de la gracia por todo el mundo, mediante esta devoción se alcanzarán muchas gracias para el alma y el cuerpo. Nuestro Señor, mi Divino Hijo Jesús, concede su más grande misericordia, para que los buenos continúen siempre orando por sus hermanos pecadores.” “Es preciso informar cuanto antes, al Supremo Pastor de la Iglesia Católica el Papa Pío XII mi deseo de que esta hora de gracia sea conocida y extendida por todo el mundo. Quien no puede ir a la iglesia que sea en su casa al mediodía y conseguirá mis gracias." Luego mostrándole su purísimo corazón exclamo: "Mira este corazón que tanto ama a los hombres, mientras la mayoría de ellos lo colma de vituperios." Calló unos momentos y continuó: "Sí todos, buenos y malos, se unen en la oración, obtendrán de este corazón misericordia y paz. Los buenos acaban de alcanzar por mi mediación la misericordia del Señor, que detuvo un gran castigo. Dentro de poco se conocerá la eficaz grandeza de esta hora de gracia.” Las palabras de la Virgen: "Mira este corazón que tanto ama a los hombres, mientras la mayoría de ellos lo colma de vituperios." Nos recuerdan el llamado del Corazón de Jesús a Santa Margarita María Alacoque cuando Él mismo se le quejó con palabras muy similares acerca de la ingratitud, frialdad y desprecios que Él recibe de parte de los hombres. Notando Pierina que la resplandeciente Señora iba a alejarse le imploró fervorosamente: "¡Oh hermosa y amada Madre de Dios, yo le doy gracias!. Bendiga a todo el mundo especialmente al Santo Padre, a los sacerdotes, religiosos y a los pecadores”. Ella contentó: "Tengo preparado una sobreabundancia de gracia para todos aquellos hijos que escuchan mi voz y toman a pecho mis deseos". Con estas palabras se terminó la visión.

Largo Período de Espera:
Después de estas apariciones en la Catedral, Pierina permaneció 19 años con las Monjas Franciscanas del Lirio en Brescia prestando servicios de enfermera. Fueron muchas las enfermedades que la afligieron. Pierina no tenía que convertirse en monja, sino vivir en el convento en perfecta obediencia, siguiendo los consejos del padre espiritual del seminario. Durante este tiempo tuvo el consuelo y los consejos de Sta. María Crucificada de la Rosa, quien se le aparecía frecuentemente.

Segunda Etapa: 1960- 1966 Después de tres años la Virgen volvió a aparecerse a Pierina el 5 de abril de 1960. La Virgen se apareció de la misma manera que en el 1947. Vino para decirle a Pierina que todavía no había llegado el momento de revelar el secreto que Ella le había dado, y le dijo: “No ha llegado todavía el momento. Vendré yo a avisarte; ahora reza, invita a orar, repara y dame muchos sacrificios para que los hombres se conviertan.” Volvió a aparecerse el 6 de diciembre de 1961 y el 27 de abril de 1965, al principio y la final de los trabajos del Concilio Vaticano II, con la misma visión las dos veces según nos relata Pierina:
“Le vi e la mano derecha un balón de luz rosa pálida, la punta estaba dirigida hacia lo alto y dentro se veían como muchas manos juntas, mientras que en la izquierda tenía otro balón de luz blanca y dentro se veía como una iglesia, cuyo campanario formaba la misma punta, y encima sobresalía la palabra Paz” La explicación de esta visión no se le dio a Pierina hasta la segunda vez que la Virgen apareció: los dos balones son el símbolo del Concilio Ecuménico que responde a la oración de todo el mundo por la paz y la unidad de todos.

Apariciones en Fontanelle: 1966
27 de febrero 1966: Preparación. La Virgen le dijo a Pierina que los días 12, 14 y 16 de abril, después de Pascua, fuera en peregrinaje de penitencia desde la Iglesia a Fontanelle. Fontanelle es un campo de Montichiari donde se halla una fuente de agua escondida en una gruta. Una vieja grada de piedra con unos diez escalones da acceso a la cueva. La Virgen le dijo:

“El Domingo Segundo de Pascua (17 de abril) mi Divino Hijo Jesucristo me envía una vez más a la tierra, a Montichiari, para llevar a la humanidad copiosas Gracias. De ese domingo en adelante, que se lleve siempre a los enfermos y comenzarás tu primero a ofrecerles un vaso de agua y lavarles las llagas. Esta será tu nueva misión de acción y apostolado, no más escondida, no más retirada. El Domingo Segundo de Pascua, apenas haya llegado yo, el agua quedará convertida en una Fuente de purificación y de Gracia....”.

Relación de la Rosa Mística con la Divina Misericordia:
Existe una relación entre la Rosa Mística y la Divina Misericordia. Vemos como, en los mensajes nuestra Señora menciona con frecuencia su intervención para que el Señor derrame su misericordia sobre todos los hombres. La aparición en Fontanelle el 17 de abril del 1966 es muy iluminadora en este sentido. La Virgen escogió el segundo domingo después de Pascua y, como bien sabemos, Jesús le pidió a Santa María Faustina que se estableciera la Fiesta de la Divina Misericordia el segundo domingo de Pascua. Es decir que, María Rosa Mística se apareció el domingo de la Divina Misericordia para ¿hacer qué? Para bendecir una fuente que se convertiría desde ese momento en “Fuente de la Gracia”.
El Corazón Misericordioso de Jesús es la fuente de donde brotan el Agua y la Sangre que nos dan la gracia de la salvación y redención. El Señor, a través de la Virgen Santísima, bendice esta fuente para que a través de ella se derrame sobre los hombres las gracias de su redención y su amor.
17 de abril 1966: Primera aparición en Fontanelle.

Pierina rezaba el rosario paseándose en el camino, a poca distancia de la gruta. A eso del , "
La vidente descendió de espalda y arrodillada y la Virgen la siguió, sus inmaculados pies os ó "besa las gradas, y haz levantar de aquí un crucifijo” señalo con la mano izquierda el punto preciso en donde debía ser colocada. "Que los enfermos y todos mis hijos pidan ante todo perdón a mi divino Hijo. Besen con mucho amor la cruz y luego saquen agua de la fuente y beban ".

La celestial señora se acercó a la fuente y mandó a Pierina: "Coge barro en las manos y luego lávate. Esto te debe mostrar como el pecado es lodo y suciedad en el corazón de mis hijos pero sí se bañan con el agua de la gracia, las almas quedan purificadas y otra vez dignas de la amistad de Dios" .

Se inclinó, tocó con sus manos la fuente en dos lugares y prosiguió: "Es preciso que se haga conocer a todos mis hijos los deseos de mí Hijo Jesús, comunicados en 1947 y los mensajes que di en la Iglesia de Montichiari. Deseo que los enfermos y todos mis hijos acudan a esta fuente milagrosa. Tu misión está en este lugar en medio de los enfermos y de quienes necesiten de tu ayuda".

La Madre de Dios repitió: "Deseo que los enfermos y todos mis hijos, vengan aquí a la fuente de la gracia".

13 de Mayo 1966: Segunda aparición en Fontanelle. La Virgen escogió el aniversario de las apariciones en Fátima para manifestarse nuevamente a Pierina Gilli junto a la fuente, a las 11:40 AM. Se habían reunido en el lugar unas 20 personas. He aquí la conversación que se produjo:

-La Madre de Dios inició el diálogo: "¡Que se difunda la voz de mi venida a la Fuente!”.
-Pierina preguntó: "¿Cómo podré hacerlo sí no se me creen y se me impide actuar?"
-"Esta es tu misión, la cual ya pedí”.
-"Oh amada Madre de Dios, sin un milagro suyo que acredite mis palabras, las autoridades eclesiásticas no me prestarán fe. Yo te pido que hagas un milagro".
-Sin dar respuesta a la petición, la Virgen sonrió maternalmente y continuó: "Mi divino Hijo es todo amor, pero el mundo va hacia la ruina. Yo he alcanzado una vez mas misericordia y vengo a Montichiari para traer las gracias de su amor, pero para salvar a la humanidad se necesita oración, sacrificio y penitencia".

Después señaló la fuente hacia la derecha y dijo: "Deseo que aquí se construya un baño cómodo, alimentado por esta agua, en donde se pueda sumergir a los enfermos", y mostrando hacia la izquierda, dispuso: "esta otra parte de la fuente debe ser reservada para beber".
Pierina le preguntó el nombre que debía llevar la fuente y la Rosa Mística contestó: "Que se llame la fuente de la Gracia ". “He venido para traer amor, misericordia, paz a las almas de mis hijos y recomiendo que no tiren fango a la caridad.” Pierina le preguntó el significado de su manto y Ella respondió: “Significa mi Amor que abraza a toda la humanidad.”
9 de Junio 1966: Tercera aparición en Fontanelle “Fiesta de Corpus Christi” “Hoy, mi Divino Hijo Jesucristo me ha enviado nuevamente. Hoy es la Fiesta del Cuerpo del Señor. ¡Fiesta de la unión! ¡Fiesta del Amor! Cuanto desearía que este grano se transforme en Pan Eucarístico..., en tantas Comuniones Reparadoras. Desearía que este grano transformado en tantas partículas llegase a Roma y para el 13 de octubre alcanzase Fátima.” “Deseo que se haga un cobertizo con una imagen que pose su mirada sobre la Fuente” “Deseo que para el 13 de octubre la imagen se traiga aquí en procesión; pero antes deseo que el pueblo de Montichiari se consagre a mi Corazón”.

8 de Agosto 1966: Cuarta aparición en Fontanelle. “Fiesta de la Transfiguración” "Mi Hijo me ha enviado nuevamente a pedir la unión de Comunión Reparadora y que esto sea para el 13 de octubre. Que se difunda por todo el mundo la noticia de esta santa iniciativa que debe comenzar este año por primera vez y que se repita siempre cada año”. “Que se trate de hacer llegar este grano al predilecto hijo Papa Pablo y que se diga ha sido bendito con mi visita. Es grano de su tierra de Brescia y que se diga lo que mi Divino Hijo Jesucristo desea, y también para Fátima."

“Con el grano que queda que se hagan pequeños panecitos y en un día fijo que se distribuyan aquí en la Fuente como recuerdo de mi venida. Y esto sea en agradecimiento a los hijos que trabajan la tierra”.

“Después que fui Asunta al Cielo, me he puesto siempre en medio como mediadora entre mi Divino Hijo Jesucristo y toda la humanidad!...¡Cuántos favores!...¡Cuántos castigos he tenido!...¡Cuántos coloquios he tenido con las almas!...¡Cuántas visitas más hice a la tierra para traer mensajes!.” “Pero los hombres continúan todavía ofendiendo al Señor! He aquí por qué mi deseo de la unión mundial de la Santa Comunión Reparadora!” “Es un acto de amor y reconocimiento por parte de los hijos hacia el Señor” Tercera Etapa: 1969-ss
15 de mayo de 1969: La Obediencia Fiesta de la Ascensión. "La obediencia es paz que viene del Señor... Lo contrario es discordia y ruina de las almas!" "Imitar el ejemplo que nos ha dado primero el Divino Hijo Jesucristo: se humilló y se hizo obediente hasta la muerte de Cruz. Hija, la obediencia es humildad, muchas veces es sacrificio, pero Dios Ntro. Señor sabe dar después al alma paz y docilidad, que es el verdadero amor de ÉL!"

19 de mayo de 1970: Medalla de la Rosa Mística La Virgen María, Rosa Mística le pidió a Pierina: “Haz de acuñar una medalla según este modelo: por un lado "Rosa Mística" y por el otro, "María, Madre de la Iglesia". “He sido enviada por el Señor, que escogió a Montichiari para traer el don de su amor, el don de la fuente de gracia y el don de la medalla de mi amor maternal. Yo intervendré en la difusión de la medalla, prenda de caridad universal. Mis hijos me llevarán sobre sus corazones a todas partes y yo les prometo mi protección maternal llena de gracias, en este tiempo en que se quiere destruir la veneración que se me tributa”. “Esta medalla es el signo de que mis hijos están siempre conmigo que soy la Madre del Señor y Madre de la humanidad. Este es el triunfo del amor universal. La bendición del Señor y mi protección estarán siempre con aquellos que recurren a Mi”.
17 de enero de 1971: El Santo Rosario "Dile a mis hijos que recen el Santo Rosario..., anillo de Fe y de luz y vínculo de unión, de gloria, de intercesión." Luego, el 25 de julio de 1971: "Aquellos que vengan a la fuente y me honren con su devoción, diles que recen el Santo Rosario."

17 de enero de 1971: Muchos viven en tinieblas Mientras ocurrían las apariciones, sus motivaciones expresaban cada vez más el dolor y las preocupaciones de la Madre Celestial. La Madre le recomendaba a Pierina: "Ora, ora, oh hija y haz orar, muchos hijos míos viven en tinieblas. No se quiere ya al Señor Dios. Oh, la Iglesia de mi Divino Hijo, en que lucha se encuentra! es por eso que extiendo el manto de mi Amor sobre la humanidad, porque hay urgencia de oración, de amor y de oración de expiación... La humanidad corre hacia su gran ruina."

"Es necesario unirse en oración y en amor en torno al Señor. El está abandonado y ultrajado por tantos hijos suyos. Nosotros queremos almas fieles y vigorosas, listas para dar testimonio y demostrar que mi Divino Hijo se inmoló sobre la Cruz y que cada uno comprende cuánto y cómo el Corazón de Jesús está lleno de Amor y Misericordia."

29 de junio de 1974: Los Angeles Se repite esta aparición de varios años atrás (13 de enero de 1951) donde se había mostrado una puerta de luz de oro y sobre ella la leyenda cada leyenda con un color diferente:
Fíat de la Creación.
Fíat de la Redención María de la Corredención La Virgen transmite a Pierina: "Feliz el hombre que se confía a la protección de su Ángel custodio y escucha sus inspiraciones..."

22 de julio de 1973: Rosa Mística y Cuerpo Místico Pierina pregunta a la Virgen que oraciones deberían decir, y Ella contestó: "Oración de Fe, oración de amor, oración de alabanza, oración para obtener gracias", y agregó "¡Recitad el Santo Rosario!"

A continuación contesta la pregunta de porque se había manifestado como Rosa Mística. Dice así la Virgen: "Rosa mística no tiene en sí nada de nuevo... En Rosa Mística está simbolizado el ««Fíat»» de la Redención, el ««Fíat»» de mi colaboración”.

“Yo soy la Inmaculada Concepción, la Madre de Jesús el Señor, la Madre de la Gracia, la Madre del Cuerpo Místico: ¡La Iglesia!"
Mientras la Madre Celestial hablaba, sus ojos estaban llenos de lágrimas. Después agregó: "La Gracia del Señor y su Misericordia infinita por la Iglesia harán florecer de nuevo la Rosa Mística. Y si se escucha esta invitación materna, Montichiari será el lugar desde el cual la luz mística se irradiará a todo el mundo. Sí, todo esto se realizará!"

Es oportuno aclarar y subrayar el simbolismo de la rosa. Esta es una y múltiple: sus numerosos pétalos están dispuestos en un bello orden, para crear así, en su conjunto, una armonía de unidad. Así es por naturaleza adaptada para representar la multitud de los miembros y la unidad en Cristo del Cuerpo Místico, que es la Iglesia.

8 de septiembre de 1974: La Iglesia Llena de belleza, llena de bondad, llena de luz. Ella le dijo a Pierina: "Yo soy María, la Madre de la Iglesia. Por esta Iglesia, por el Santo Padre, por los sacerdotes y por todos los hijos de la Iglesia pido oración, oración, oración, para que vuelva a los corazones el verdadero amor al Señor y a la verdadera caridad".

Continua diciendo: "Invocad especialmente la protección del Arcángel San Miguel, para que proteja a la Iglesia contra todos los engaños amenazantes y la defienda. En efecto, la Iglesia no se ha encontrado jamás en tanto peligro como hoy."

23 de noviembre de 1975: La imagen de Rosa Mística Hoy se celebra la Fiesta de Cristo Rey. Pierina le pregunta a la Virgen: "Virgen querida, os ruego, ¿querríais decirme algo sobre las imágenes de la Virgen Peregrina que fueron llevadas a Roma?" La Santísima Virgen respondió: "Ante estas imágenes se ha orado y yo estoy ahora especialmente presente en la ciudad de mi amado hijo Papa Pablo, el Padre de la Iglesia. En verdad dondequiera que yo me detenga mediante esas imágenes, llevo conmigo las Gracias del Señor y el Amor de este Corazón materno. Yo llevo la luz a los corazones, donde aun hay tinieblas, para que ellos comprendan el Amor que he revelado en Montichiari... Colaborad con mi Amor, dad con mi Amor, sacrificad con mi Amor. Así vosotros estaréis unidos a mi por siempre."

Actualmente miles de imágenes de María Rosa Mística se extienden por todo nuestro planeta y con ella va su petición de: Oración, sacrificio y penitencia por todas nuestras amadas almas consagradas. Cientos de imágenes de María Rosa Mística se reportan lagrimando y no es secreto tampoco que un gran sin-número de ellas, se reportan "escarchadas" para la gloria de Dios. Aquella promesa que la Virgen hiciera a Pierina sobre sus imágenes se hace una realidad cada vez más visible: "dondequiera que yo me detenga mediante esas imágenes, llevo conmigo las Gracias del Señor y el Amor de este Corazón materno." ¡María Rosa Mística, ruega a Jesús por nosotros!


pierinaVida de Pierina Gilli (1911 + 1991)

Nació en la villa de San Jorge, Montichiari, Italia, región de Brescia, día 3 de agosto de 1911. Su padre, Pancracio Gilli era campesino y su madre, Rosa Bartoli, crió a sus 9 hijos en la pobreza y en el temor de Dios.

Pierina escribió en su diario:
"Yo fuí la primera de entre nueve hijos en gozar de la alegría, de la felicidad, y de los cariños de mis padres. El día 3 de agosto fue el amanecer de mi vida terrena y fuí bautizada el día 5 de agosto, fiesta de Ntra. Sra. de las Nieves, ocasión en que mi madre me consagraría a la Madre del Cielo para que con su tierna protección conservase mi vida blanca y pura como la nieve."

La infancia de Pierina no tuvo ningún acontecimiento extraordinario.

El primer gran sufrimiento de su vida le ocurrió a los 7 años de edad cuando su padre que, como soldado fue tomado prisionero durante la I Guerra Mundial, regresa para la casa con la salud totalmente sacudida, para luego, en un corto plazo de tiempo, morir en un hospital del área.

Pierina vivió de 1918 hasta 1922 en el orfanato de las Siervas de la Caridad, donde, a los 8 años de edad, recibió su primera comunión.

A los 11 años de edad, estando en 4to. grado de primaria básica, debe regresar para la casa a vivir con su mamá que había contraído nupcias nuevamente y sus nuevos hermanitos necesitaban de los cuidados de su hermana mayor.
Cuando Pierina tiene 12 años la pobreza obliga a su familia a mudarse para una chozita dividiéndose la familia con otra. Fue en este tiempo que ella siente por vez primera el llamado a la vida religiosa.
A los 16 años fue a trabajar a un establecimiento, atravesó varias crisis dominada por las vanidades, ayudada por los severos consejos del padre confesor, superó aquella crisis y decidió ser totalmente de Dios.

A los 18 años fue a trabajar en el Asilo Comunal como asistente de los niños. Un buen joven le propuso casamiento pero ella sentía que el matrimonio no era su vocación, ella sentía que ÉL Señor la quería totalmente para si.

Con 20 años de edad confirmó su vocación, entrando en el convento de las hermanas: Siervas de la Caridad. Sin embargo, contrajo pleuritis, impidiéndole ser postulante tuvo que salirse del convento. Encontró trabajo en el pueblo de Carpenédolo cuidando de los servicios de la casa parroquial del P. José Brochini, donde permaneció hasta los 26 años de edad.
Pasó dos años como empleada en Brescia, en la Casa de la Salud de Villa Blanca.

Con 29 años pasó a trabajar en el Hospital Civil de Desenzano del Garda, bajo el cuidado de las Siervas de la Caridad, donde permaneció por cuatro años con bastante tranquilidad.
A los 32 años de edad, en abril de 1944, entra nuevamente como postulante en el convento de las hermanas: Siervas de la Caridad.

Con 33 años de edad, en diciembre de 1944 (a los 7 meses de haber entrado) tórnase con una dolencia de gravedad. Esta vez es meningitis. Aquí comienza la primera fase de apariciones que va de 1944 a 1949. En este período de las apariciones la Virgen le dijo a Pierina : ”Vive de amor.” Esta es la misión que le encomendó, vivir del amor y para el amor. Los años siguientes fueron años de grandes provocaciones y sufrimientos. Es un largo período de espera de 1949 a 1960.
El día 8 de agosto de 1951 fue recibida por Su Santidad, el Papa Pío XII.
En el año 1960 se inicia el segundo período de las apariciones que van de 1960 a 1966. Durante el año 1966 Pierina visita por última vez Fontanelle, el lugar de las apariciones.

Durante esta época ella regresa a vivir a Montichiari en la localidad (barriada) de Bosqueti donde cumple con fidelidad su misión entre los dolientes y necesitados.
En el año 1968 comienza el tercer período de las apariciones que continua hasta el año 1991. En el 1971 la Virgen le dijo: “Pierina, tu misión... Oración y caridad, el amor en el perdón y exquisita caridad.” Estas palabras de Nuestra Señora confirman los que Pierina vivió desde el inicio de las apariciones, amando al Señor, a la Virgen y a su prójimo. Ofreciendo toda su vida y oraciones por las vocaciones Sacerdotales y religiosas.
El 12 de enero de 1991 Pierina Gilli regresa a la casa del Padre.
 

 


Síntesis de la Historia de las Apariciones de la Rosa Mistica


La Virgen se aparece a Pierina en dos etapas:
1- La primera en MONTICHIARI,
2- Mas tarde en un campo cercano llamado FONTANELLI (pequeña fuente)

MONTICHIARI

Las apariciones de Montichiari comienzan en 1947.
Montichiari, (Monte Luminoso), es una pequeña ciudad del norte de Italia a 20 km. de Brecia, la sede diocesana, está situada al píe de los Alpes italianos, en la fértil llanura del río Po.

Su primera aparición
Pierina Guilli, nacida el 3 de agosto de 1911, ejercía el oficio de enfermera. En la primavera de 1947, se le apareció una hermosísima señora que vestía túnica morada y cubría su cabeza con un velo blanco, tenía el pecho atravesado por tres espadas, su rostro estaba triste. Le corrían lágrimas hasta el suelo. Sus dulces labios se abrían para decir:   "Oración, Penitencia, reparación", y guardó silencio.

Segunda aparición
El domingo 13 de julio de 1947, en el hospital, se apareció nuevamente la madre de Dios. Vestía de blanco y en lugar de las tres espadas, tres rosas, blanca, roja y dorada, adornaban su pecho.  Pierina le preguntó asombrada: "Por favor, dígame quien es usted". Con una dulce sonrisa la señora le contestó: "Soy la Madre de Jesús y madre de todos vosotros". Después de una pausa prosiguió: "Nuestro Señor me envió para implantar una nueva devoción Mariana en todos los institutos así masculinos como femeninos, en las comunidades religiosas y en todos los sacerdotes. Yo les prometo que si me veneran de esta manera especial, gozarán particularmente de mi protección, habrá un florecimiento de vocaciones religiosas. Deseo que el día 13 de cada mes se me consagre como día Mariano y los doce precedentes sirvan de preparación con oraciones especiales." Su rostro se iluminó con una inexplicable alegría y continuó: "En ese día derramaré sobreabundancia de gracias y santidad sobre quienes así me hubiesen honrado. Deseo que el 13 de julio de cada año sea dedicado en honor de Rosa Mística".

Luego le explicó el significado de las tres espadas:

1- La primera espada, significa la pérdida culpable de la vocación sacerdotal o religiosa.
2- La segunda espada, la vida en pecado mortal de personas consagradas a Dios.
3- La tercera espada, la traición de aquellas personas que al abandonar su vocación sacerdotal o religiosa, pierden también la fe y se convierten en enemigos de la iglesia.

El significado de las rosas.

La rosa blanca simboliza el espíritu de oración
La rosa roja, el espíritu de sacrificio (para reparar).
La rosa dorada o amarilla, el espíritu de
penitencia.

Tercera aparición, el 22 de octubre de 1947

En la capilla del hospital de Montichiari, durante la celebración Eucarística con asistencia de médicos, empleados y gentes del lugar, hizo su aparición la hermosísima señora. Todos se percataron de una presencia extraordinaria pero solamente Pierina pudo verla y escucharla.

María, Rosa Mística, pidió la práctica de la devoción que ya había recomendado y recalcó: "Mi divino Hijo, cansado por las incesantes ofensas, quiso descargar su justicia, pero me interpuse como mediadora entre El y los hombres, intercediendo especialmente por las almas consagradas".

Pierina, la vidente, le dio las gracias en nombre de todos y ella se despidió recomendándole con majestad y ternura: "¡Vive de amor..., amor al prójimo!.

Cuarta aparición el 16 de noviembre de 1947

La aparición de Rosa Mística a Pierina, en una Iglesia parroquial de Montichiari tuvo por testigos a varias personas, entre las cuales se contaban algunos sacerdotes. Su mensaje puede resumirse en estas palabras.-"Mí divino Hijo Jesús y Señor Nuestro esta hastiado de las muchas y graves ofensas que se le infieren por tantos pecados contra la santa pureza. Le provoca desatar un diluvio de castigos..., pero mi intercesión se ha interpuesto para que tenga compasión una vez mas, por eso pido en desagravio oración y penitencia. Suplico íntimamente a los sacerdotes que amonesten a los hombres para que no sigan en la liviandad. Yo regalaré mi gracia a quienes ayuden a explicar esos delitos ".

¿Se nos perdonará entonces? preguntó la vidente. La Rosa Mística contestó: "Sí, en cuanto se les deje de cometer". Y con esta palabras se alejó.

Quinta aparición el 22 de noviembre de 1947

Pierina le preguntó a nuestra Madre: ¿Qué debemos hacer para cumplir sus deseos de oración y penitencia? Resplandeciente de bondad, contestó la Virgen: "¡Oración!" Hizo silencio unos momentos y continuó: "penitencia quiere decir, aceptar las pequeñas cruces diarias y realizar el trabajo cotidiano en espíritu de expiación".
En seguida le prometió solamente: "El 8 de diciembre alrededor del mediodía vendré otra vez aquí y será la hora de gracia. La hora de gracia será un  acontecimiento de numerosas y grandes conversiones, almas totalmente endurecidas en el mal y frías como este mármol, tocados por la divina gracia volverán a ser amantes y fieles a Dios".

Sexta aparición el 7 de diciembre de 1947

Serena y majestuosa la Virgen llevaba un manto blanco y desde la cabeza le caía graciosamente en pliegue: un niño se lo sostenía a la derecha y una niña al izquierdo.

La Madre de Dios dijo: "Mañana mostraré mi Inmaculado Corazón que es tan poco conocido por los hombres!" Después de un corto silencio prosiguió:  "En Fátima, propagué la consagración a mi Corazón, en Bonate procuré que penetrara en las familias cristianas, aquí en Montichiari, deseo implantar la devoción a Rosa Mística unida a la veneración de mi Inmaculado Corazón y deseo arraigarla especialmente en los conventos e institutos religiosos para que las almas consagradas a Dios obtengan aumento de gracia a mi maternal Corazón.

Pierina le preguntó quienes son los niños que estaban a su lado, nuestra Señora le explicó:
"Son Jacinta y Francisco quienes te acompañarán desde ahora en todos tus contratiempos. Ellos también tuvieron que sufrir a pesar de haber sido mucho mas pequeñitos que tú. Esto es lo que quiero de ti sencillez y bondad a semejanza de estos niños". Extendió entonces sus brazos hacia la tierra en señal de protección y mirando al cielo exclamó: "Alabado sea el Señor" y desapareció.

Séptima aparición el 8 de diciembre de 1947

Pierina contempló a la madre de Dios decir.- "¡Yo soy la Inmaculada Concepción!" y con gran majestad afirmó "Yo soy María de las Gracias, esto es, la llena de Gracia, Madre de mi Divino Hijo Jesucristo".  Descendió suavemente por la escala y añadió.- "Por mi venida a Montichiari deseo ser invocada y venerada como Rosa Mística. Quiero que al mediodía de cada 8 de diciembre (Solemnidad de la Inmaculada) se celebre la hora de la gracia por todo el mundo, mediante esta devoción se alcanzarán muchas gracias para el alma y el cuerpo. Nuestro Señor, mi Divino Hijo Jesús, concederá copiosamente su misericordia, mientras los buenos recen por sus hermanos que permanecen en el pecado. Es preciso informar cuanto antes, al Supremo Pastor de la Iglesia Católica el Papa Pío XII mi deseo de que esta hora de gracia sea conocida y extendida por todo el mundo. Quien no puede ir a la iglesia que sea en su casa al mediodía y conseguirá mis gracias." Luego mostrándole su purísimo corazón exclamo: "Mira este corazón que tanto ama a los hombres, mientras la mayoría de ellos lo colma de vituperios." Calló unos momentos y continuó: "Sí todos, buenos y malos, se unen en la oración, obtendrán de este corazón misericordia y paz. Los buenos acaban de alcanzar por mi mediación la misericordia del Señor, que detuvo un gran castigo. Dentro de poco se conocerá la eficaz grandeza de esta hora de gracia.

Notando Pierina que la resplandeciente Señora iba a alejarse le imploró fervorosamente: "¡Oh hermosa y amada Madre de Dios, yo le doy gracias!". Bendiga a todo el mundo especialmente al Santo Padre, a los sacerdotes, religiosos y a los pecadores. Ella contestó: "Tengo preparado una sobreabundancia de gracia para todos aquellos hijos que escuchan mi voz y toman a pecho mis deseos". Con estas palabras se terminó la visión.

LAS APARICIONES EN FONTANELLI
1966

Pierina Gilli, pasó varios años en Brecia, como ayudante en un convento de religiosas por orden del Obispo Diocesano Monseñor Giacinto Tredici y el Franciscano Giustino, sacerdote de gran fama; fue desde entonces su director espiritual.

La segunda etapa de las maravillosas apariciones de Rosa Mística comienzan en el año de 1966 en Fontanelli, un campo de Montichiari donde se halla una fuente de agua escondida en una gruta. Una vieja grada de piedra con unos diez escalones da acceso a la cueva.

En febrero, mientras Pierina rezaba en su cuarto ante un altar de la Virgen, tuvo el privilegio de volverla a ver. La madre de Dios le infundió nuevo ánimo, la colmó de consuelo y alegría y le prometió para el domingo blanco, 17 de abril de 1966, su aparición en Fontanelli.

Informado el Obispo de Brecia de la anunciada aparición de la Virgen, ordenó a Pierina a guardar absoluto secreto sobre el particular.

Primera Aparición en Fontanelli, 17 de abril de 1966

Pierina rezaba el rosario paseándose en el camino, a poca distancia de la gruta. A eso del mediodía, después del toque del Ángelus, se apareció la Madre de Dios y dijo: "Mi divino Hijo Jesús con todo amor me mandó para dar un poder milagroso de curación a esta fuente.. En señal de penitencia y purificación besa, de rodillas, el peldaño superior... Ahora baja un poco más siempre de rodillas y besa otra vez el peldaño"

La vidente descendió de espalda y arrodillada y la Virgen la siguió, sus inmaculados pies descalzos eran perfectamente visibles al posarse en los escalones.  Por tercera vez le mandó: "besa las gradas, y haz levantar de aquí una cruz" y señaló con la mano izquierda el punto preciso en donde debía ser colocada. "Que los enfermos y todos mis hijos pidan ante todo perdón a mi divino Hijo. Besen con mucho amor la cruz y luego saquen agua de la fuente y beban ."

La celestial señora se acercó a la fuente y mandó a Pierina: "Coge barro en las manos y luego lávate. Esto te debe mostrar como el pecado es lodo y suciedad en el corazón de mis hijos pero sí se bañan con el agua de la gracia, las almas quedan purificadas y otra vez dignas de la amistad de Dios" Se inclinó, tocó con sus manos la fuente en dos lugares y prosiguió: "Es preciso que se haga conocer a todos mis hijos los deseos de mí Hijo Jesús, comunicados en 1947 y los mensajes que di en la Iglesia de Montichiari. Deseo que los enfermos y todos mis hijos acudan a esta fuente milagrosa. Tu misión está en este lugar en medio de los enfermos y de quienes necesiten de tu ayuda".

La Virgen comenzó a elevarse hacía lo alto y abrió majestuosamente los brazos, a cuyo impulso se desplegó y extendió su manto que ocupó un espacio inmenso. Cobijadas por el manto, hacía la derecha, aparecieron la iglesia de Montichiari y la fortaleza o Castillo de María.

La Madre de Dios repitió: "Deseo que los enfermos y todos mis hijos, vengan aquí a la fuente de la gracia". Su maravillosa sonrisa fue la rúbrica de sus palabras, mientras seguía elevándose hasta  perderse en el cielo.

La aparición del Castillo de María bajo el manto de Nuestra Señora, tiene su razón de ser. Cuando fue puesto el Castillo en venta, personas pudientes deseaban comprarlo para hacer de el un centro nocturno nada recomendable. Monseñor Rossi, Párroco de Montichiari, se propuso impedirlo a todo trance y pidió incesantemente la ayuda de la Rosa Mística.  Surgió entonces la idea de comprarlo para fines caritativos. Se dirigió a Monseñor Luigi, apóstol de la Caridad que ya había fundado en Italia varios asilos para enfermos, ancianos. Este compró el castillo y lo convirtió en un hogar para sacerdotes, ancianos y enfermos. Se estableció allí una capilla y en señaladas ocasiones se dan retiros espirituales.

Monseñor Francisco Rossi afirma: "Todo esto es para mí un milagro muy grande y visible de la Rosa Mística. La vieja fortaleza de María que estuvo a punto de convertirse en un lugar de pecado es hoy lugar de oración, reparación y caridad.

Las construcciones que aparecieron al lado izquierdo, cobijadas por el manto de María fueron la visión profética de muchas edificaciones que la fe y la caridad de las gentes han levantado en torno a la fuente milagrosa.

Segunda Aparición en Fontanelli
13 de mayo de 1966

La Virgen escogió el aniversario de las apariciones en Fátima para manifestarse nuevamente a  Pierina Guillini junto a la fuente, a las 11:40 AM. Se habían reunido en el lugar unas 20 personas. He aquí la conversación que se produjo:

-La Madre de Dios inició el diálogo:  "La noticia de mí venida aquí a la fuente debe ser conocida y difundida por todas partes".
-
Pierina preguntó: "¿Cómo podré hacerlo sí no se me creen y se me impide actuar?"
-"Aquí está tu misión así como te lo exigí."
-"Oh amada Madre de Dios, sin un milagro suyo que acredite mis palabras, las autoridades eclesiásticas no me prestarán fe. Yo te pido que hagas un milagro".
-Sin dar respuesta a la petición, la Virgen sonrió maternalmente y continuó: "Mi divino Hijo es todo amor, pero el mundo va hacia la ruina. Yo he alcanzado una vez mas misericordia y vengo a Montichiari para prodigar las gracias de su amor, pero para salvar a la humanidad se necesita oración, sacrificio y penitencia".  Después señaló la fuente hacia la derecha y dijo: "Deseo que aquí se construya un baño cómodo, alimentado por esta agua, en donde se pueda sumergir a los enfermos", y mostrando hacia la izquierda, dispuso: "esta otra parte de la fuente debe ser reservada para beber".

Pierina le preguntó el nombre que debía llevar la fuente y la Rosa Mística contestó:
"Que se llame la fuente de la Gracia "

Medalla de la Rosa Mística
19 de mayo de 1970

La Virgen María, Rosa Mística le pidió a Pierina:

Haz de acuñar una medalla según este modelo: por un lado "Rosa Mística" y por el otro, "María, Madre de la Iglesia".

He sido enviada por el Señor, que escogió a Montichiari para traer el don de su amor, el don de la fuente de gracia y el don de la medalla de mi amor maternal. Yo intervendré en la difusión de la medalla, prenda de caridad universal. Mis hijos me llevarán sobre sus corazones a todas partes y yo les prometo mi protección maternal llena de gracias, en este tiempo en que se quiere destruir la veneración que se me tributa.

Esta medalla es el signo de que mis hijos están siempre conmigo que soy la Madre del Señor y Madre de la humanidad. Este es el triunfo del amor universal. La bendición del Señor y mi protección estarán siempre con aquellos que recurren a Mi.

 


 

 ORACIONES

María, unimos nuestro sí con el tuyo, reina en nuestros corazones Madre de Dios y Madre nuestra. Permítenos reparar con nuestra vida por tantas ofensas cometidas contra tu Inmaculado Corazón.

Virgen Inmaculada, Rosa Mística, en honor de tu Divino Hijo nos postramos delante de ti, implorando la misericordia de Dios. No por nuestros méritos, sino por la bondad de tu corazón maternal concédenos ayuda y gracia con la seguridad de escucharnos.
Dios te salve...

Rosa Mística, Madre de Jesús, Reina del Santo Rosario y Madre de la Iglesia - del Cuerpo Místico de Cristo - Te pedimos concedas al mundo, rasgado por la discordia, la unidad y la paz y todas aquellas gracias que puedan cambiar los corazones de todos tus hijos.

Dios te salve...

Rosa Mística, Reina de los Apóstoles, haz que, alrededor de los altares eucarísticos, surjan muchas vocaciones sacerdotales y religiosas para difundir con la santidad de su vida y con el celo apostólico el Reino de tu Hijo Jesús por todo el mundo. Derrama sobre nosotros tus gracias celestiales.

Dios te salve...

Dios te salve, Reina... Rosa Mística, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros!


PLEGARIA "ROSA MISTICA"

Oh María, Rosa Mística, Madre de Jesús y también Madre Nuestra. Tu eres Nuestra esperanza, fortaleza y consuelo. Danos desde el cielo, tu maternal bendición, el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo amen..

Dios Te Salve......

Virgen Inmaculada, Rosa Mística, en honor de tu divino hijo nos postramos delante de ti, implorando la misericordia de Dios. No por nuestros meritos sino por la bondad de tu corazón maternal, concédenos ayuda y gracia con la seguridad de escucharnos.

Dios Te salve....

Rosa Mística, Madre de Jesús, Reina del Santo Rosario y Madre de la iglesia del Cuerpo Místico de Cristo, te pedimos que concedas al mundo, rasgado por las discordias, la unidad y la paz y todas aquellas gracias que puedan cambiar los corazones de todos tus hijos.

Dios Te Salve....

Rosa Mística, Reina de los Apóstoles, has que alrededor de los altares eucarísticos, surjan muchas vocaciones sacerdotales y religiosas para difundir con la santidad de su vida y con celo apostólico el Reino de tu hijo Jesús por todo el mundo. Derrama ¡Oh Madre¡ sobre nosotros, tus gracias celestiales.

Dios Te Salve....

Dios Te Salve, Reina y Madre...Rosa Mística, Madre de la iglesia, ruega por nosotros.  

 

jueves, 2 de julio de 2026

San Agustín: Del Don de la Perseverancia - Capìtulos XIII a XV

 

DEL DON DE LA PERSEVERANCIA

Traductor: Toribio de Castro, OSA


CAPÍTULO XIII

32. Más, puesto que aquí tratamos del don de la perseverancia, ¿por qué Dios presta su ayuda a un no bautizado que va a morir, a fin de que no muera sin el bautismo, y a un bautizado que va a caer en pecado no se le socorre, para que muera antes de caer? A no ser que tengamos que escuchar de nuevo la absurda respuesta de que nada aprovecha el morir antes de caer, porque hemos de ser juzgados en conformidad con aquellos actos que la presciencia divina prevé que haríamos si viviésemos. ¿Quién podrá oír esta perversidad tan contraria a la santa fe? ¿Quién lo aguantará? Y, sin embargo, esto se ven precisados a decir los que no confiesan que la gracia de Dios no se da según nuestros méritos. Los que, por el contrario, la rechazan en vista de su absurdidad y manifiesta falsedad, no les queda otro remedio que condenar lo que la Iglesia condenó en los pelagianos e hizo que el mismo Pelagio condenara, a saber: la gracia de Dios no se nos da en consecuencia de nuestros méritos, pues todos los días están viendo que entre los niños, unos mueren sin ser regenerados por el bautismo y son condenados a muerte eterna, y otros, después de ser regenerados, salen de esta vida para la eterna; que entre los regenerados adultos, unos perseveran hasta el fin, otros continúan viviendo y llegan a caer, los que ciertamente no caerían si hubiesen sido librados de esta vida antes de caer; y, por fin, que algunos que han caído en pecado, se les prolonga la vida hasta que se arrepienten, los cuales en verdad perecerían si hubiesen muerto antes de arrepentirse.

33. Todo esto nos hace ver con toda claridad que la gracia de comenzar el bien (el initium fidei) y la de perseverar hasta el fin no se nos dan a consecuencia de nuestros méritos, sino según la secretísima y al mismo tiempo justísima, sapientísima y misericordiosísima voluntad de Dios, porque a los que predestinó, a ésos llamó71 con la vocación de la que se ha dicho: Los dones y vocación de Dios son inmutables72, y a la cual vocación no se puede afirmar con certeza que pertenezca ningún hombre mientras no salga de este mundo. Mas en esta vida humana, que es continua tentación sobre la tierra73, el que cree estar en pie, vea no caiga74. Por ende, como dijimos en el capítulo 875, por la providentísima voluntad de Dios, los que no han de perseverar están mezclados con los que perseverarán, para que aprendamos a no presumir, sino a acomodarnos a lo que sea más humilde76, y con temor y temblor trabajar en nuestra salvación, pues es Dios el que hace en nosotros el querer y el obrar según su buena voluntad77. Por consiguiente, nosotros queremos, pero es Dios el que obra en nosotros el querer; nosotros obramos, pero es Dios quien hace que obremos según su buena voluntad. Creer y confesar esto nos es necesario; esto es lo piadoso, esto es lo verdadero, para que nuestra confesión sea humilde y sumisa y se reconozca que todo viene de Dios. Pensando creemos, pensando hablamos, pensando hacemos todo lo que hacemos; mas en lo referente a las obras de piedad y al culto verdadero de Dios, no somos capaces por nosotros mismos ni de un buen pensamiento como de nosotros mismos, sino que nuestra capacidad viene de Dios78. "No están en nuestra mano ni nuestro corazón ni nuestros pensamientos", dice San Ambrosio. Y en otro párrafo añade: "¿Quién hay tan feliz que tenga siempre su corazón puesto en Dios? Y esto, ¿quién puede hacerlo sin auxilio de la divina gracia?" Nadie ciertamente, y por esto exclama David: Feliz, Señor, aquel a quien vos auxiliáis; su corazón se eleva hacia vos79. Para decir esto no solamente lo leía en las sagradas Escrituras, pero también, sin género de duda, lo sentía en su corazón. Así, lo que decimos en el prefacio de la santa misa: Que elevemos los corazones a Dios, es un don del Todopoderoso por el que al mismo Señor Dios nuestro debemos dar gracias, según nos amonesta el sacerdote, a lo que responden los fieles: Digno y justo es. No estando nuestro corazón en nuestro poder y siendo la gracia divina la que lo eleva para que guste no las cosas de la tierra, sino las del cielo, donde está Cristo sentado a la diestra del Padre80, ¿a quién hemos de dar las más rendidas gracias sino al Señor nuestro Dios, que, librándonos mediante tal beneficio del piélago de este mundo, nos eligió y nos predestinó antes de la creación y constitución del mismo?

CAPÍTULO XIV

34. Mas algunos dicen: "La doctrina de la predestinación, según se acaba de definir, es perjudicial, hace inútil la predicación". ¡Como si esta doctrina hubiera sido perjudicial a las predicaciones de San Pablo!... ¿Acaso este Doctor de las Gentes en la fe y en la verdad, que tantas veces recuerda la doctrina de la predestinación, dejó de predicar la palabra de Dios? Porque dijo que Dios obra en nosotros el querer y el obrar según su beneplácito81, ¿dejó quizá de exhortarnos a querer las cosas que agradan a Dios y a practicarlas? O porque dijo: Quien empezó en vosotros la obra buena, la perfeccionará y completará hasta el día de nuestro Señor Jesucristo82, ¿no aconsejó instantemente a comenzar y perseverar hasta el fin? Nuestro mismo Señor Jesucristo nos mandó que creyésemos diciendo: Creed en Dios y creed en mí83, y por esto no son falsas aquellas palabras: Nadie viene a mí, es decir, nadie cree en mí, si no lo da mi Padre84. Ni porque esta afirmación es verdadera es vano aquel precepto. ¿Por qué, pues, hemos de juzgar la doctrina de la predestinación, que la sagrada Escritura tantas veces nos recuerda, como contraria y perjudicial a la predicación, a los mandatos, a las exhortaciones, a las correcciones, tan frecuentes también en la sagrada Escritura?

35. Naturalmente, nadie se atreverá a decir que Dios no conoció previamente a aquellos a quienes había de darles la gracia de creer o a los que había de entregar a su Hijo para que ninguno se perdiera85; y si lo previo (lo presupo), necesariamente previo los beneficios por los cuales se digna librarnos. Por ende, la predestinación de los santos no es otra cosa que la presciencia de Dios y la preparación de sus beneficios, por los cuales certísimamente se salva todo el que se salva; los qué no, son abandonados por justo juicio de Dios en la masa de perdición, donde quedaron aquellos tirios y sidonios, que hubieran creído si hubiesen visto las maravillosas obras de Cristo Jesús. Pero como no se les dio aquello por lo que hubieran creído, también se les negó el creer. De esto se deduce que algunos reciben de Dios el don natural de la inteligencia, que les llevaría a la fe si oyesen la conveniente palabra de Dios o viesen los milagros a propósito, y, sin embargo, si por más altos juicios de Dios no son separados, por la predestinación de su gracia, de la masa de perdición, ni oirán las palabras divinas ni verán los hechos por los cuales vendrían a la fe si oyesen o viesen tales cosas. En esa misma masa de perdición han quedado los judíos que no pudieron creer ante tan grandes y claras maravillas hechas en su presencia. Y por qué no pudieron creer, nos lo dice el Evangelio: Con haber hecho Jesús tantos milagros delante de ellos, no creían en El, para que se cumpliesen las palabras que dijo el profeta Isaías86: "¡Oh Señor!, ¿quién ha creído a lo que oyó de nosotros?87; y por esto no podían creer, pues ya dijo también Isaías: Cegó sus ojos y endureció su corazón para que con los ojos no vean y no perciban en su corazón por temor de convertirse y de que yo los cure88. No estaba así cegada la vista y endurecido el corazón de los tirios y sidonios, porque hubiesen creído si los milagros que los judíos vieron hubiéranlos visto ellos. Más de nada les valió el que podían creer, porque no estaban predestinados por aquel cuyos juicios son inescrutables e inapelables sus caminos89. Y ni a los judíos perjudicaría el que no pudieran creer si fueran predestinados de tal manera, que Dios iluminase a los ciegos, y a los endurecidos de corazón quisiera quitarles aquel "corazón de piedra". No obstante, lo que el Señor dijo de los de Tiro y Sidón, puede interpretarse de otro modo, a saber: "Nadie viene a Cristo sino aquel a quien se le concede", y se concede a quienes han sido elegidos en El antes de la constitución del mundo; lo que, sin duda, confesará quien no tenga cerrados los oídos del corazón a la palabra divina, que penetra por los oídos de la carne. Esta predestinación, que bien claramente está expuesta en el Evangelio, no impide que el Señor diga por lo que se refiere al comienzo de la fe, o initium fidei: Creed en Dios y creed en mí90; y respecto a la perseverancia: Es necesario orar perseverantemente y no desfallecer, pues oyen estas cosas y las hacen aquellos a quienes se les da; pero no las hacen, óiganlas o no las oigan, los que no reciben ese don; porque, dice, a vosotros se os ha dado el conocer el misterio del reino de los cielos; a ellos no se les ha dado91. De las cuales dos cosas, una pertenece a la misericordia, otra a la justicia de aquel a quien decimos: Yo, Señor, ensalzaré tu misericordia y tu justicia92.

36. La enseñanza del misterio de la predicación no impide el que se predique y se exhorte a perseverar en la fe y a que se hagan continuos progresos en la misma, para que a quienes se ha concedido obedecer oigan lo que les conviene, porque ¿cómo oirán si no hay quien les predique?93 Demás de esto, el predicar y exhortar a ello y a que se persevere hasta el fin no va en contra del misterio de la predestinación, pues así, el que vive y obedece fielmente, no se engreirá de su obediencia como si no fuese un don recibido, sino que quien se gloríe, gloríese en el Señor94. "De nada debemos gloriarnos, cuando nada es nuestro", como fidelísimamente y con toda seguridad enseñó San Cipriano, estableciendo así de manera inconcusa el dogma de la predestinación, pues si "de nada debemos gloriarnos, cuando nada es nuestro", ciertamente que no debemos gloriarnos de nuestra perseverante obediencia, porque no es nuestra, de manera que no lo hayamos recibido. Esta obediencia es un don de Dios, que El previo que había de dar a todo fiel cristiano de los llamados con aquella vocación de la que se dice: Los dones y vocación de Dios son inmutables95. Esta es la predestinación que leal y humildemente predicamos. Y, sin embargo, este santo Doctor y mártir, que creyó en Cristo y perseveró en su santa obediencia hasta la muerte, no por esto cesó de predicar el Evangelio, de exhortar a la fe, a las buenas costumbres y a la perseverancia hasta el fin, aunque había dicho: "De nada debemos gloriarnos, cuando nada es nuestro"; con lo cual sin ambigüedad ninguna declaró y enseñó que era verdadera gracia de Dios, es decir, que no se da según nuestros méritos, y, por ende, también la misma predestinación que Dios previo que había de conceder a sus elegidos. Consecuentemente, si la enseñanza del misterio de la predestinación no impidió a San Cipriano el predicar la obediencia, tampoco a nosotros debe impedírnosla.

37. Así, pues, aunque digamos que la obediencia es un don de Dios, exhortamos a todos los hombres a practicarla; empero, el que lo oigan obedientemente (de manera que obedezcan) es también un don de Dios dado a aquellos que oyen la exhortación de la verdad con obediencia, que no es concedido a los que no lo oyen de esta manera, pues no ha sido un cualquiera, sino el mismo Cristo, quien ha dicho: Nadie viene a mi si mi Padre no se lo concede, y a vosotros se os ha dado el conocer el misterio del reino de los cielos, pero\ a ellos no se les ha dado96; y de la continencia dice: No todos alcanzan esta palabra, sino aquellos a quienes se les ha dado97. Y el Apóstol, exhortando a los esposos a la pudicicia conyugal, dice: Quisiera que todos fueseis como yo mismo; mas cada uno tiene su don de Dios, quién de una manera, quién de otra98. En las cuales palabras bien a la clara enseña que no sólo la continencia es un don de Dios, pero también la castidad de los casados. Siendo todo esto verdadero, exhortamos, no obstante, a estas cosas en cuanto se nos ha dado que podamos exhortar, pues también esto es un don de Dios, en cuyas manos estamos nosotros y todas nuestras palabras99, a lo que dice el Apóstol: Según la gracia que se me ha dado, puse el fundamento cual sabio arquitecto100; y en otro lugar: A cada cual según le dio Dios101: Yo planté, Apolo regó, pero Dios dio el incremento. Por ende, ni el que planta ni el que riega son algo, sino Dios, que da el incremento102. Así, pues, como exhorta y predica justamente el que ha recibido ese don, del mismo modo, oye sumisamente y obedece al que exhorta y predica quien recibió ciertamente éste; y de aquí lo que decía nuestro Señor hablando a los que tenían abiertos los oídos carnales: El que tenga oídos de oír, que oiga103, porque en verdad sabía El que no todos lo tenían. ¿Mas de quién lo tenían todos los que lo tenían sino de aquel que dice: Les daré corazón para conocermey oídospara oír?104 En donde se ve que oídos de oír es el don de obediencia, para que quien los tuviere venga a Él, a quien nadie puede venir si no se le ha dado por su mismo Padre105. En consecuencia, exhortamos y predicamos; pero quien tiene oídos de oír, oye con sumisión, y el que no los tiene, le pasa lo que está escrito: que oyendo, no oyen106, esto es, que oyen con los oídos corporales, pero no prestan asentimiento en su corazón. El porqué unos tienen oídos para oír y otros no, es decir, por qué el Padre da el que unos vengan a su Hijo y otros no; ¿quién conoce los designios de Dios o quién fue su consejero?107 Tú, ¡oh hombre!, ¿quién eres para contender y controvertir con Dios?108 ¿Acaso se ha de negar una cosa clara porque no se puede comprender algo que se nos oculta? ¿Tendremos que decir que no es así lo que vemos que así es porque no descubrimos el porqué de que así sea?

CAPÍTULO XV

38. Mas, según me lo decís en vuestra carta, replican los adversarios: "La corrección y las advertencias serán totalmente ineficaces si públicamente se les predica a los fieles". La sentencia definida, lo establecido por la voluntad de Dios respecto a la predestinación es de tal manera, que algunos de vosotros, recibida la voluntad de obedecer, vinieseis de la infidelidad a la fe, o recibida la perseverancia, permanezcáis hasta el fin en la fe; otros que aún permanecen apegados a sus pecados no salen de ellos todavía, porque todavía no han recibido la ayuda de la misericordiosa gracia de Dios. Sin embargo, si algunos a los que su gracia predestinó para elegidos aun no han sido llamados, recibirán, no obstante, la gracia mediante la cual querréis y seréis elegidos; y si algunos que ahora obedecéis estáis predestinados para ser rechazados, se os quitarán las fuerzas para obedecer, a fin de que ceséis de hacerlo. Estas objeciones no deben asustarnos ni impedirnos confesar y proclamar la verdadera gracia de Dios, a saber, que la gracia se nos concede no según nuestros méritos; ni de reconocer, en conformidad con la misma, la predestinación de los santos, lo mismo que no nos asusta el confesar la presciencia de Dios porque alguno hable al pueblo de esta manera: "Ora al presente viváis bien, ora viváis mal, después seréis tales cuales Dios ha previsto que seréis en lo futuro: ya buenos, si sois buenos; ya malos, si sois malos". ¿Acaso porque algunos al oír esto se entreguen a la molicie y a la pereza y se deslicen por la pendiente de sus libidinosas concupiscencias hemos de tener por falso lo que de la presciencia de Dios decimos? ¿Qué? Si Dios prevé que en lo futuro han de ser buenos, ¿no han de ser buenos aunque ahora sean todo lo malos que quieran? Y si Dios prevé que han de ser malos, ¿no serán malos aunque ahora sean buenos a carta cabal? En nuestro monasterio hubo un religioso que, al corregirle los hermanos porque unas veces hacía lo que no debía y otras no hacía lo que debía, tenía por costumbre de responder: "Sea como sea al presente, seré después tal como Dios ha previsto que seré". Ciertamente decía la verdad; pero nada le aprovechaba para adelantar en el bien, sino que avanzó tanto en el mal, que, abandonado el monasterio, se hizo como perro que vuelve al vómito, y, sin embargo, aun no sabemos qué habrá de ser de él. ¿Acaso por todo esto hemos de callar o de negar lo que con toda certeza se dice de la presciencia divina? Sobre todo cuando, al no predicar esto, se cae en errores mayores.

Fuente: Augustinus.it

martes, 30 de junio de 2026

San Agustín: Del Don de la Perseverancia - Capítulos X al XII

 

DEL DON DE LA PERSEVERANCIA

Traductor: Toribio de Castro, OSA

CAPÍTULO X

24. Cierto autor católico bastante notable ha explicado este pasaje del Evangelio de la siguiente forma: "Precisamente, Dios nuestro Señor había previsto que los tirios y sidonios apostatarían de la fe después de haber hecho en sus ciudades aquellos milagros, y por esto, movido por su misericordia, no los hizo allí, para que no fueran merecedores de mayor pena al apostatar de la fe que no habiéndola tenido nunca". ¿Qué sacaremos de provecho, para la cuestión de que ahora tratamos, de esta opinión de autor tan docto y perspicaz? Pues si por su misericordia no quiso nuestro Señor Jesucristo hacer allí los portentos mediante los cuales se hubieran convertido a la fe, para que así no sufrieran más terrible castigo a causa de la apostasía prevista, claramente se demuestra que nadie es condenado por los pecados previstos, pero no realizados, si precisamente se le ayuda de cualquier manera que sea para que no los cometa, como se dice, si es verdadera la mencionada opinión, que ayudó Cristo a los tirios y sidonios, ya que, antes de que apostataran de la fe según lo previsto, prefirió que nunca la tuvieran. Pero quizá alguno diga: "¿Y por qué no hizo Dios que adquirieran la fe y se les hiciese la gracia de la muerte antes de perderla de nuevo?" Pues... ¡no sé qué hay que responder! Desde luego, quien dice que a los que habían de apostatar y perder la fe se les hizo el gran beneficio de que no la tuviesen nunca, a fin de que no fuesen reos de mayor impiedad, manifiesta bien a la clara que los hombres no son juzgados de los pecados que Dios previo que cometerían si mediante un nuevo beneficio evitó que no los hicieran; como pasó con aquel de quien dice la sagrada Escritura: Fue arrebatado para que la malicia no echara a perder su entendimiento47. Y por qué no se veló así por los tirios y sidonios: que creyesen y fuesen arrebatados para que la malicia no cambiara su entendimiento, quizá podría responder el patrocinador de esta opinión; pero yo, en cuanto atañe a la cuestión de que en este libro tratamos, me doy por satisfecho viendo que, aun en esa sentencia, claramente se demuestra que los hombres ni son juzgados ni condenados por pecados que no hicieron aunque se previera que los habrían hecho. Ciertamente, como ya tengo dicho, me da vergüenza y me repugna tener que refutar tal aserto, no sea que alguien vaya a creer que le damos alguna importancia; pero antes que callarlo, hemos preferido hacerlo tan brevemente.

CAPÍTULO XI

25. Todo depende, por tanto, como dice el Apóstol, no del que quiere ni del corre, sino de Dios, que usa de misericordia48; que así como subviene a los párvulos que Él quiere, aun cuando ellos no quieran ni corran, a aquellos que eligió en Cristo antes de la creación del mundo para darles gratuitamente su gracia, esto es, sin mérito ninguno antecedente ni por su fe ni por sus obras, así también a los adultos, aun a aquellos que previó que habían de creer a sus milagros si los hiciera ante ellos, a los que no quiere subvenir y ayudar, no subviene ni socorre, de los cuales en su predestinación juzgó otra cosa por modo oculto, incomprensible ciertamente, pero justo, pues no cabe injusticia en Dios,49 sino que inapelables son sus juicios e ininvestigables sus caminos50; pero todos los caminos de Dios son misericordia y verdad51. Ininvestigable es su misericordia, por la cual del que quiere se compadece52, sin ningunos méritos antecedentes del mismo; e ininvestigable es su verdad (fidelidad), por la que a quien a El bien le parece endurécele el corazón, precediendo desde luego sus méritos malos, pero que a las veces son iguales a los de aquel de quien tiene misericordia. Así, entre dos gemelos de los cuales uno es elegido y el otro abandonado, los méritos son iguales, pero su suerte totalmente diferente; en lo que como uno es liberado por la gran bondad de Dios, así el otro es condenado, sin ninguna injusticia de parte suya, porque ¿acaso cabe injusticia en Dios? De ningún modo, sino ininvestigables son sus caminos. Reconozcamos, en consecuencia, su misericordia en aquellos que son liberados y su verdad en aquellos que castiga, y no intentemos investigar lo no investigable ni escrutar lo inescrutable, comprender lo incomprensible. De la boca de los niños y de los que maman saca perfecta alabanza53, a fin de que no dudemos ni lo más mínimo de que lo que vemos en los niños, cuya liberación no es precedida por ningún mérito bueno suyo, y en aquellos cuya condenación es precedida por el solo demérito original, común a ambos, también sucede en los mayores, es decir, que no creamos que se da la gracia a alguien conforme a sus méritos ni que se castiga a nadie sino por sus méritos, aunque los liberados y los castigados tengan iguales o desiguales motivos, a fin de que el que piensa estar firme54, mire no caiga y que el que se gloría, gloríese en el Señor55.

26. No veo yo por qué esos hermanos que han motivado vuestra carta no les gusta que se aplique a la cuestión sobre los adultos lo que pasa con los niños. Reconocen y no dudan, contra los pelagianos, la existencia del pecado original, que entró en el mundo por un hombre, en el cual todos pecaron56, lo que no admiten los maniqueos, que no sólo no reconocen autoridad alguna al Antiguo Testamento, pero también el Nuevo lo aceptan con el privilegio, mejor, con el sacrilegio, de admitir lo que quieran y de rechazar lo que no les convenga. Contra estos herejes escribí los libros De libero arbitrio (Sobre la libertad), que son los que me oponen esas personas todas de que me escribís. Entonces no quise resolver ciertas cuestiones incidentales sumamente difíciles para no hacer demasiado prolija aquella obra, en la que, contra tan perversos enemigos de la sagrada Escritura, no podía valerme de testimonios de la misma. Podía contentarme, como entonces lo hice, con proponer varias soluciones, sin decidirme por ninguna, y deducir lógica y apodícticamente, cualquiera que fuese la verdadera, que Dios tiene que ser alabado siempre y en todas las cosas, sin necesidad ninguna de creer, como ellos creen, en los dos principios, del bien y del mal, mezclados y coeternos.

27. En fin, en el primer libro de mis Revisiones (Retractaciones), obra que vosotros aun no habéis leído, cuando llego a la revisión del De libero arbitrio, digo lo siguiente57: "En estos libros se tratan muchas cosas de tal manera, que algunas cuestiones incidentales que yo no podía explicar, o que exigían entonces un muy largo discurso, las diferí para mejor ocasión; mas siempre hice ver que, de cualquier manera que se interpretasen tales cuestiones y que desde cualquier, lado que estuviese la verdad, siempre se demostrase o a lo menos se creyese que Dios ha de ser siempre alabado. Aquella disertación se compuso contra los que niegan que el libre albedrío es el origen del mal, y, por ende, afirman que hay que echar a Dios la culpa, como Creador de todas las naturalezas, queriendo de este modo introducir a la chita callando un principio del mal inmutable y coeterno con Dios, según su impío y blasfemo error". Y en otro pasaje posterior, pongo de manifiesto "la gran miseria justísimamente infligida a los pecadores, de la cual sólo la gracia de Dios libra, pues el hombre, por su libre albedrío, espontáneamente y por sus propias fuerzas puede caer en pecado, pero no levantarse. A esta miseria, a la cual justamente ha sido condenado el hombre, pertenecen la ignorancia y las dificultades de todo género que padece desde el inicio de su vida, y de este mal nadie se libra sino por la gracia de Dios. Los pelagianos, que niegan el pecado original, no quieren reconocer que la susodicha miseria y pena proceden de la justa condenación infligida a la naturaleza humana, aunque la ignorancia y las dificultades para el bien son inherentes al estado de pura naturaleza, y por ello, no hay que acusar a Dios, antes habíamos de alabarlo, como demostré en el mismo libro III, capítulo 20. Allí se trata de refutar la herejía maniquea, que, como hemos dicho, no admite las sagradas Escrituras del Antiguo Testamento donde se narra el pecado original, y con impudicicia detestable afirma que todo lo que en el mismo sentido se lee en los escritos apostólicos ha sido interpolado por los corruptores de la sagrada Escritura y no dicho por los apóstoles. Por el contrario, contra los pelagianos, que admiten los dos Testamentos, hay que defender la verdad establecida en ambos". Hasta aquí lo dicho en el primer libro de mis Revisiones (Retractaciones) al revisar los libros De libero arbitrio. Y no sólo dije esto de tales libros, pero también otras muchas cosas que considero prolijo e innecesario insertar aquí, como vosotros mismos supongo que juzgaréis cuando leáis toda mi obra. Ahora bien: aunque en el libro III De libero arbitrio, al disputar sobre la cuestión de los párvulos, hice ver que, aun supuesto que fuese verdad lo que afirman los pelagianos, a saber, la ignorancia y las dificultades para el bien, sin las que ningún hombre viene a este mundo, no son castigos, sino cosas propias de la naturaleza humana, quedaría refutada la herejía maniquea, que establece dos principios, el del mal y el del bien, iguales y coeternos; o ¿acaso para refutarla hay que abandonar la fe que contra los pelagianos defiende la Iglesia católica, afirmando la existencia del pecado original, el reato del cual, así como se contrae por la generación, ha de ser borrado por la regeneración espiritual? Y si mis comunicantes reconocen con nosotros esta verdad para destruir el error de los pelagianos, ¿por qué ponen en tela de juicio que Dios nuestro Señor, aun a los párvulos, a quienes da su gracia por medio del bautismo, arrebate del poder de las tinieblas y los traslade al reino del Hijo de su amor?58 ¿Por qué no quieren cantar la piedad y justicia del Señor59 al ver que a unos les da su gracia y a otros no se la da? ¿Y por qué a unos sí y a otros no? ¿Quién conoce los designios, las razones de obrar de Dios?60 ¿Quién puede escrutar lo inescrutable, investigar lo ininvestigable?

CAPÍTULO XII

28. Dedúcese, por lo tanto, que la gracia de Dios se da no según los méritos de los que la reciben, sino según su beneplácito61, para alabanza y gloria de su gracia, a fin de que el que se gloría, no se gloríe en sí mismo, sino en el Señor62, que la da a los hombres que quiere, porque es misericordioso, y si no la da, no por eso deja de ser justo, y no la da a los que no quiere, para dar a conocer las riquezas de su gloria en los vasos de misericordia63 y piedad. Dándola a algunos aunque no la merecen, quiso que fuese gratuita ciertamente y, por ende, verdadera gracia; no dándola a todos, claramente manifiesta y hace ver qué es lo que todos merecen. Con esto se muestra Dios bueno al conceder a algunos sus beneficios y justo en el castigo de los demás; y bueno en todas las cosas, porque es bueno cuando da lo debido y también justo cuando, sin perjuicio de nadie, otorga lo no debido.

29. Es indudable que la gracia de Dios es verdadera gracia, esto es, que se da sin mérito alguno precedente, aunque los niños bautizados no sean (como sostienen los pelagianos) sacados de la potestad de las tinieblas, porque, según dichos herejes, no son reos de pecado alguno, sino que solamente son trasplantados al reino de Dios, pues aun así, sin ningunos méritos buenos, se les da el reino de Dios a los que se les da, y sin ningunos méritos malos, no se les da a los que no se les da. Esto ordinariamente oponemos a los pelagianos cuando nos objetan que atribuimos la gracia de Dios a la fatalidad, al hado, al decir que no se nos da según nuestros méritos. Ellos sí que lo hacen depender de la fatalidad en los niños cuando dicen: "Si no hay mérito, el hado lo determina", pues reconocen que en los párvulos no puede haber mérito alguno por el que unos sean trasplantados al reino de Dios y otros sean excluidos o abandonados. Ahora bien: así como para demostrar que la gracia de Dios no se nos da según nuestros méritos he preferido defenderlo en los dos supuestos, a saber, en conformidad con la doctrina de los que afirmamos que los párvulos son reos del pecado original y también en la falsa opinión de los pelagianos, que niegan este pecado original, sin que por esto me quepa la menor duda de que también los párvulos tienen pecado, del que ha de perdonarles aquel que libra a mi pueblo de sus pecados64, así también, en el libro III, capítulos 20 y 23 de la Obra Sobre el libre albedrío, me opuse a los maniqueos, tanto si la ignorancia y la dificultad para el bien, sin las que ningún hombre viene a este mundo, eran consideradas cual castigos, como si se consideraban como el primer estado de la naturaleza humana; y, sin embargo, sostengo y defiendo solamente una de ellas (la primera).

30. En balde, pues, se me echa en cara la anterioridad de aquel libro mío a fin de impedir que me ocupe, como debo, de este asunto de los párvulos y de probar con la luz de la transparente verdad que la gracia de Dios no se da según los méritos de los hombres, porque si, cuando siendo del estado laical, empecé aquellos libros que terminé cuando, ya sacerdote, tenía algunas dudas sobre la condenación de los párvulos que mueren sin el bautismo, y la salvación de los que reciben ese sacramento, me parece que nadie será tan injusto y envidioso para conmigo que me prohíba progresar en el conocimiento de la verdad y me obligue a permanecer en la duda. Por tanto, pudiendo con más exactitud entenderse que yo nunca dudé de estas verdades, aunque para refutar a los maniqueos lo considerara desde distintos puntos de vista, bien que la ignorancia y las dificultades para el bien sean pena del pecado original en los párvulos (como afirma la Verdad), bien que no lo sean, como erradamente dicen algunos, siempre queda en claro que no hay que admitir el error maniqueo de la existencia de dos principios mezclados, el principio del bien y el principio del mal. Lejos de nosotros el que dejemos esta cuestión de los párvulos como si dudáramos aún de que los regenerados en Cristo, si mueren antes del uso de la razón, pasan a la vida eterna, y los no regenerados caen en la muerte segunda, puesto que no se puede entender rectamente de otra manera lo que está escrito: Por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así se propagó a todos los hombres65; y de la muerte eterna, que es justísima sanción del pecado, nadie libra, ni a los pequeños ni a los grandes, sino aquel que por perdonar los pecados originales y nuestros pecados propios murió sin ningún pecado, ni original ni propio. Pero ¿por qué a unos sí y a otros no? Una y otra vez repetimos sin pizca de vergüenza: ¡Oh hombre!, ¿tú quién eres para controvertir con Dios?66 Inescrutables son sus juicios e ininvestigables sus caminos...67; y ahora añadimos esto: No preguntes cosas más altas que tú y no escrutes cosas que te sobrepujan68.

31. ¿Veis, pues, carísimos, cuan absurdo es y cuán contrario a la sana fe y a la verdad sincera decir que los párvulos muertos antes del uso de la razón serán juzgados según lo que Dios preconoció que habían de hacer si vivieran? Esta opinión, que ciertamente causa horror a todo espíritu humano dotado de una partecica de razón, y especialmente a todo espíritu cristiano, se han visto obligados a abrazar todos aquellos que por horror al error pelagiano sostienen que la gracia de Dios por Jesucristo, con la que únicamente nos socorre después de la caída del primer hombre, en quien todos caímos, se nos da según nuestros méritos. El mismo Pelagio condenó y rechazó dicha opinión ante los obispos de Oriente por temor de su misma condena. Luego si no se puede sostener que los hombres serán juzgados de las obras buenas o malas que habrían hecho si más hubiesen vivido, puesto que tales obras no son nada y en la misma presciencia divina futuramente inexistentes; si esto no se puede sostener sin grave error, ¿qué resta sino confesar paladinamente lo que defiende la Iglesia católica contra la herejía pelagiana, a saber: la gracia de Dios no se da según nuestros méritos, como más evidentemente se ve en los párvulos? Porque el hado no obliga a Dios a socorrer a unos sí y a otros no, siendo la causa común; ni se puede creer que las cosas humanas, en lo que se refiere a los niños, no son dirigidas por la Providencia divina, sino por el destino ciego, el ciego acaso, tratándose de salvar o condenar almas racionales, cuando ni un pajarillo cae sobre la tierra sin que lo disponga nuestro Padre celestial69. Ni tampoco hay que atribuir a la negligencia de los padres el que los párvulos mueran sin el bautismo, de tal manera que para nada intervengan los juicios divinos, como si los que de esta manera malmueren hubiesen elegido por propia voluntad los negligentes padres de que nacieron. ¿Y qué diremos del niño que expira antes de que pueda ser socorrido y lavado con el bautismo? Bien sabéis que a las veces, apresurándose los padres y preparados los ministros para administrar el bautismo, no se le administra, porque no lo quiere Dios, que no le concedió un poco más de vida para que se le administrase. ¿Y de qué procede el que Dios salve de la perdición eterna a los niños de los infieles dándoles lugar a que se les socorra con el bautismo y a los hijos de los fieles no se lo concede? Con todo esto se demuestra con evidencia que Dios no es aceptador de personas70, pues de otra manera libraría Dios antes a los hijos de sus servidores que a los de sus enemigos de Él.

Fuente: Augustinus.it