domingo, 12 de diciembre de 2021

12 de diciembre: Nuestra Señora de Guadalupe, Emperatriz de América

 

recopilado por SCTJM

Historicidad

La Virgen Santísima se apareció en el Tepeyac, México, a Juan Diego el martes 12 de diciembre de 1531, apenas diez años después de la conquista de México. La madre de Dios viene para dar a conocer el evangelio a sus hijos nativos del nuevo continente y para "mostrar y dar" todo su "amor y compasión, auxilio y defensa, pues yo soy vuestra piadosa madre".

Como prueba de su visita la Virgen milagrosamente hizo que en aquel lugar aparecieran preciosas rosas de Castilla y que su imagen se quedara permanentemente en la tilma de su siervo. 

 Durante cuatro días la Virgen se había comunicado con Juan Diego hablándole en su propia lengua, el náhualtl. Al identificarse, María usó la palabra "coatlallope"; un sustantivo compuesto formado por "coatl" o sea, serpiente, la preposición "a" y "llope", aplastar; es decir, se definió como "la que aplasta la serpiente". Otros reconstruyen el nombre como "Tlecuauhtlapcupeuh" que significa: "La que precede de la región de la luz como el Aguila de fuego". De todas formas el vocablo náhualtl sonó a los oídos de los frailes españoles como el extremeño "Guadalupe", relacionando el prodigio del Tepeyac con la muy querida advocación que los conquistadores conocían y veneraban en la Basílica construida por Alfonso XI en 1340. En España existían dos advocaciones a la Virgen de Guadalupe, en Cáceres y en La Gomera. Sin embargo la Guadalupe Mexicana es original. ¡La Virgen se comunicó de manera que la entendiesen tanto los indios como los españoles!.

La Virgen de Guadalupe dio al indio Juan Diego un delicado trato de nobleza elevando proféticamente la condición de todo su pueblo. El Señor "derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes".  Al mismo tiempo, La Virgen trajo reconciliación y no división entre los nativos y los españoles. Les ayudó a ambos a comprender que la fe cristiana no es propiedad de nadie sino un don de amor para todos. La Virgen pide a Juan Diego que vaya al obispo. El obispo de México era Fray Juan De Zumárraga, franciscano. De esta manera la Virgen enseña que se debe someter a la autoridad legítima que Jesús estableció en la Iglesia.

Cuatrocientos años debieron pasar para que la cultura occidental reconociera admirada que la imagen impresa sobre el ayate indígena era un verdadero códice mexicano, un mensaje del cielo cargado de símbolos. Helen Behrens, una antropóloga norteamericana descubrió en 1945 lo que los ojos de los indios habían "leído" en la pintura de la "Madre del verdadero Dios por quien se vive" aquel diciembre de 1531.

La Virgen De Guadalupe Propicia La Evangelización Del Continente

Los misioneros tenían poco éxito a pesar de su intensa labor, en gran parte por el mal ejemplo de muchos que llamándose cristianos, abusaban de ellos. Pero la Virgen de Guadalupe se presenta como mujer nativa y les enseñó que el regalo de la fe es para todos sin distinción. La imagen de la tilma es toda una catequesis (ver abajo). Resultado: En los 7 años después de las apariciones 8 millones de nativos se convirtieron a la fe católica. Esto representa un promedio de 3000 conversiones diarias. Si recordamos que por la predicación de San Pedro el día de Pentecostés se convirtieron 3000 hombres, podemos apreciar que la Virgen inició un verdadero Pentecostés que duró 7 años.

La Virgen de Guadalupe continúa guiándonos a Jesús. Los milagros obtenidos por la Virgen son tan extraordinarios que no se puede menos que exclamar: "El poder divino está aquí". Dios Todopoderoso se complace en derramar sus dones por medio de aquella a quien El escogió para ser su madre.

El Santuario, Tepeyac El Tepeyac es el santuario mariano mas visitado del mundo, superando en visitas a Lourdes y Fátima. Cada año 20 millones de fieles se acercan a la venerada imagen para expresar a la Madre del Cielo el testimonio de su cariño y veneración. El día de la fiesta, el doce de diciembre, se calcula que casi tres millones de personas acuden al santuario. En la actualidad la imagen milagrosa está en la nueva basílica construida junto a la antigua que se ha hundido notablemente. Los fieles pueden contemplar el cuadro desde una estera móvil que a sus pies se desliza para movilizar a los fieles y dar cabida a las multitudes que desean venerarla. Como en todo santuario mariano, la basílica de Guadalupe cuenta con una capilla del Santísimo donde los fieles constantemente adoran al Señor.  La Basílica nueva tiene forma redonda que simboliza la tienda que albergaba el Arca de la Alianza en su marcha por el desierto; las lámparas interiores que cuelgan del techo recuerdan la nube que guiaba al pueblo de Dios día a día y la refulgente pared de oro que sostiene el cuadro, representa la columna de fuego y luz que indicaba el camino durante la noche.

Durante el proceso de estudio para para canonización de Juan Diego se estableció una comisión para estudiar su historicidad. El padre Fidel González fue asistido en esta labor por Eduardo Chávez Sánchez y José Luis Guerrero Rosado (Cf. «El encuentro de la Virgen de Guadalupe y Juan Diego», Editorial Porrúa, México 1999, 564 pp.). Presentaron 27 documentos o testimonios indígenas guadalupanos y 8 de procedencia mixta indo-española. Entre todos ellos, destaca el «El Nican Mopohua» y el llamado Códice «Escalada». No se pueden explicar con elementos históricos algunos aspectos decisivos de la historia de México sin tener en cuenta el milagro de Guadalupe. Como, por ejemplo, el que, después una conquista dramática y tras dolorosas divisiones y contraposiciones en el seno del mundo político nahuatl, en un lugar significativo para el mundo indígena, en el cerro del Tepeyac, se levantara en seguida una ermita dedicada a la Virgen María bajo el nombre de Guadalupe. No explican tampoco cómo Guadalupe se convirtió en señal de una nueva historia religiosa y de encuentro entre dos mundos hasta ese momento en dramática contraposición. .... Existen otras muchas pruebas históricas sobre la existencia de Juan Diego, como, por ejemplo, la tradición oral, fuente decisiva al estudiar a los pueblos mexicanos, cuya cultura era principalmente oral. Esta tradición, en esos casos suele obedecer a cánones bien precisos y, en el caso de Guadalupe, siempre confirma la figura histórica y espiritual de Juan Diego. Quien quiera profundizar en el aspecto histórico del vidente de Guadalupe, puede leer a continuación el artículo inédito escrito por una de las personalidades más competentes en la materia, Fidel González, presidente de la Comisión histórica sobre Juan Diego constituida por la Santa Sede.

 

APARICIONES DE LA VIRGEN A JUAN DIEGO

PRIMERA APARICIÓN

6.- Era Sábado, Muy De Madrugada, Lo Movía Su Interés Por Dios [Respondiendo A] Su Insistente Llamada.

7.- Y Cuando Vino A Llegar Al Costado Del Cerrito, En El Sitio Llamado Tepeyac, Despuntaba Ya El Alba.

8.- Oyó claramente sobre el cerrito cantar, como cantan diversos pájaros preciosos. Al interrumpir su gorjeo, como que les coreaba el cerro, sobremanera suave, agradabilísimo, su trino sobrepujaba al del coyoltótotl y del tzinitzcan y al de otras preciosas aves canoras.

9.- Se detuvo a ver Juan Diego. Se dijo: ¿Por ventura es mi mérito, mi merecimiento lo que ahora oigo? ¿Quizá solamente estoy soñando? ¿Acaso estoy dormido y sólo me lo estoy imaginando?

10.- ¿Dónde estoy? ¿Dónde me veo? ¿Acaso ya en el sitio del que siempre nos hablaron los ancianos, nuestros antepasados, todos nuestros abuelos: en su tierra florida, en su tierra de nuestro sustento, en su patria celestial?

11.- Tenía fija la mirada en la cumbre del cerrito, hacia el rumbo por donde sale el sol, porque desde allí algo hacía prorrumpir el maravilloso canto celestial.

12.- Y tan pronto como cesó el canto, cuando todo quedó en calma, entonces oye que lo llaman de arriba del cerrito, le convocan: "Mi Juanito, mi Juan Dieguito".

13.- En Seguida, Pero Al Momento, Se Animó A Ir Allá A Donde Era Llamado. En Su Corazón No Se Agitaba Turbación Alguna, Ni En Modo Alguno Nada Lo Perturbaba, Antes Se Sentía Muy Feliz, Rebosante De Dicha. Fue Pues A Subir Al Montecito, Fue A Ver De Dónde Era Llamado.

14.- Y Al Llegar A La Cumbre Del Cerrito, Tuvo La Dicha De Ver A Una Doncella, Que Por Amor A Él Estaba Allí De Pie, 15.- La Cual Tuvo La Delicadeza De Invitarlo A Que Viniera 'Juntito' A Ella. 16.- Y Cuando Llegó A Su Adorable Presencia, Mucho Se Sorprendió Por La Manera Que, Sobre Toda Ponderación, Destacaba Su Maravillosa Majestad: 17.- Sus Vestiduras Resplandecían Como El Sol, Como Que Reverberaban, 18.- Y La Piedra, El Risco En Que Estaba De Pie, Como Que Lanzaba Flechas De Luz; 19.- Su Excelsa Aureola Semejaba Al Jade Más Precioso, A Una Joya, 20.- La Tierra Como Que Bullía De Resplandores, Cual El Arco Iris En La Niebla. 21.- Y Los Mezquites Y Nopales, Y Las Otras Varias Yerbezuelas Que Ahí Se Dan, Parecían Esmeraldas. Cual La Más Fina Turquesa Su Follaje, Y Sus Troncos, Espinas Y Ahuates Deslumbraban Como El Oro. 22.- Ante Su Presencia Se Postró. Escuchó Su Venerable Aliento, Su Amada Palabra, Infinitamente Grata, Aunque Al Mismo Tiempo Majestuosa, Fascinante, Como De Un Amor Que Del Todo Se Entrega.

23.- Se Dignó Decirle: <<-Escucha Bien, Hijito Mío El Más Pequeño, Mi Juanito: ¿A Dónde Te Diriges?>> 24.- Y Él Le Contestó: <<-Mi Señora, Mi Reina, Mi Muchachita, Allá Llegaré A Tu Casita De México Tlatelolco. Voy En Pos De Las Cosas De Dios Que Se Dignan Darnos, Enseñarnos, Quienes Son Imágenes Del Señor, Nuestro Dueño, Nuestros Sacerdotes>>.

25.- Actocontinuo Con Él Dialoga, Le Hace El Favor De Descubrirle Su Preciosa Y Santa Voluntad, 26.- Le Comunica: <<-Ten La Bondad De Enterarte, Por Favor Pon En Tu Corazón, Hijito Mío El Más Amado, Que Yo Soy La PerFecta Siempre Virgen Santa María, Y Tengo El Privilegio De Ser Madre Del Verdaderísimo Dios, De Ipalnemohuani, (Aquel Por Quien Se Vive), De Teyocoyani (Del Creador De Las Personas), De Tloque Nahuaque (Del Dueño Del Estar Junto A Todo Y Del Abarcarlo Todo), De Ilhuicahua Tlaltipaque (Del Señor Del Cielo Y De La Tierra). Mucho Quiero, Ardo En Deseos De Que Aquí Tengan La Bondad De Construirme Mi Templecito, 27.- Para Allí Mostrárselo A Ustedes, Engrandecerlo, 28.- Entregárselo A Él, A Él Que Es Todo Mi Amor, A Él Que Es Mi Mirada Compasiva, A Él Que Es Mi Auxilio, A Él Que Es Mi Salvación. 29.- Porque En Verdad Yo Me Honro En Ser Madre Compasiva De Todos Ustedes, 30.- Tuya Y De Todas Las Gentes Que Aquí En Esta Tierra Están En Uno, 31.- Y De Los Demás Variados Linajes De Hombres, Mis Amadores, Los Que A Mí Clamen, Los Que Me Busquen, Los Que Me Honren Confiando En Mi Intercesión. 32.- Porque Allí Estaré Siempre Dispuesta A Escuchar Su Llanto, Su Tristeza, Para Purificar, Para Curar Todas Sus Diferentes Miserias, Sus Penas, Sus Dolores.

33.- Y Para Realizar Con Toda Certeza Lo Que Pretende Él, Mi Mirada Misericordiosa, Ojalá Aceptes Ir A Al Palacio Del Obispo De México, Y Le Narres Cómo Nada Menos Que Yo Te Envío De Embajador Para Que Le Manifiestes Cuan Grande Y Ardiente Deseo Tengo De Que Aquí Me Provea De Una Casa, De Que Me Levante En El Llano Mi Templo. Absolutamente Todo, Con Todos Sus Detalles, Le Contarás: Cuanto Has Visto Y Admirado, Y Lo Que Has Oído. 34.- Y Quédate Seguro De Que Mucho Te Lo Voy A Agradecer Y A Pagártelo, 35.- Pues Te Enriqueceré, Te Glorificaré, 36.- Y Mucho Merecerás Con Esto Que Yo Recompense Tu Cansancio, Tu Molestia De Ir A Ejecutar La Embajada Que Te Confiero.37.- Ya Has Oído, Hijo Mío El Más Amado, Mi Aliento, Mi Palabra: ¡Ojalá Aceptes Ir Y Tengas La Bondad De Poner Todo Tu Esfuerzo!>>

ENTREVISTA CON ZUMARRAGA

38.- E Inmediatamente En Su Presencia Se Postró, Respetuosamente Le Dijo: <<-Señora Mía, Mi Niña, Por Supuesto Que Ya Voy Para Poner Por Obra Tu Venerable Aliento, Tu Amada Palabra. Por Ahora De Ti Me Despido, Yo, Tu Humilde Servidor.>>

39.- En Seguida Bajó Para Ir A Poner Por Obra Su Encargo: Vino A Tomar La Calzada Que Viene Derecho A México. 40.- Y Cuando Hubo Llegado Al Interior De La Ciudad, De Inmediato Y Directo Se Fue Al Palacio Del Obispo Que Muy Recientemente Había Llegado De Jefe De Sacerdotes, Cuyo Reverendo Nombre Era D. Fray Juan De Zumárraga, Sacerdote De San Francisco. 41.- Y Al Llegar, De Inmediato Hace El Intento De Verlo, Rogando A Sus Servidores, Sus Domésticos, Que Vayan A Anunciarlo. 42.- Al Cabo De Una Espera Un Tanto Excesiva, Vienen A Llamarlo Cuando El Señor Obispo Tuvo A Bien Convocarlo Para Que Pasara.

43.- Y En Cuanto Entró, En Seguida En Su Presencia Se Arrodilló, Se Postró. Luego Ya Le Declara, Le Narra El Venerable Aliento, La Preciosa Palabra De La Reina Del Cielo, Su Mensaje, Y También Le Refirió Respetuosamente Todas Las Cosas Que Admiró, Que Miró, Que Escuchó. 44.- Y Cuando Hubo Escuchado Todas Sus Palabras, Su Mensaje, Como Que No Del Todo Le Dio Crédito. 45.- Le Respondió, Se Dignó Decirle: <<-Hijito Mío, Otra Vez Vendrás, Aún Con Calma Te Oiré, Muy Aun Desde El Principio Lo Miraré, Pensaré Lo Que Te Hizo Venir Acá, Tu Voluntad, Tu Deseo.>>

SEGUNDA APARICIÓN

46.- Salió, Pues, Abatido De Tristeza Porque Su Encomienda No Se Realizó De Inmediato. 47.- En Seguida Se Regresó. Poco Después, Ya Al Acabar El Día, Se Vino Luego En Derechura A La Cumbre Del Cerrito, 48.- Y Allí Tuvo La Grande Suerte De Reencontrar A La Reina Del Cielo, Allí Precisamente Donde Por Primera Vez La Había Visto. Lo Estaba Esperando Bondadosamente. 49.- Y Apenas La Miró, Se Postró En Su Presencia, Se Arrojó Por Tierra, Tuvo El Honor De Decirle: 50.- <<Dueña Mía, Señora, Reina, Hijita Mía La Más Amada, Mi Virgencita, Fui Allá Donde Tú Me Enviaste Como Mensajero, Fui A Cumplir Tu Venerable Aliento, Tu Amable Palabra. Aunque Muy Difícilmente, Entré Al Lugar Del Estrado Del Jefe De Los Sacerdotes. Lo Vi, En Su Presencia Expuse Tu Venerable Aliento, Tu Amada Palabra, Como Tuviste La Bondad De Mandármelo>>. 51.- <<Me Recibió Amablemente Y Me Escuchó Bondadosamente, Pero, Por La Manera Como Me Respondió, Su Corazón No Quedó Satisfecho, No Lo Estima Cierto. 52.- Me Dijo: Otra Vez Vendrás, Aún Con Más Calma Te Oiré, Muy Aun Desde El Principio Examinaré La Razón Por La Que Has Venido, Tu Deseo, Tu Voluntad.>>

53.- <<Me Di Perfecta Cuenta, Por La Forma Cómo Me Contestó, Que Piensa Que El Templo Que Tú Te Dignas Concedernos El Privilegio De Edificarte Aquí, Quizá Es Mera Invención Mía, Que Tal Vez No Es De Tus Venerados Labios. 54.-Por Lo Cual, Mucho Te Ruego, Señora Mía, Mi Reina, Mi Virgencita, Que Ojalá A Alguno De Los Ilustres Nobles, Que Sea Conocido, Respetado, Honrado, A Él Le Concedas Que Se Haga Cargo De Tu Venerable Aliento, De Tu Preciosa Palabra Para Que Sea Creído.>> 55.- <<Porque Yo En Verdad No Valgo Nada, Soy Mecapal, Soy Cacaxtle, Soy Cola, Soy Ala, Sometido A Hombros Y A Cargo Ajeno, No Es Mi Paradero Ni Mi Paso Allá Donde Te Dignas Enviarme, Virgencita Mía, Hijita Mía La Más Amada, Señora, Reina. 56.- Por Favor, Perdóname: Afligiré Tu Venerado Rostro, Tu Amado Corazón. Iré A Caer En Tu Justo Enojo, En Tu Digna Cólera, Señora, Dueña Mía>

57.- Y La Siempre Gloriosa Virgen Tuvo La Afabilidad De Responderle: 58.- <<-Escucha, Hijito Mío El Más Pequeño, Ten Por Seguro Que No Son Pocos Mis Servidores, Mis Embajadores Mensajeros A Quienes Podría Confiar Que Llevaran Mi Aliento, Mi Palabra, Que Ejecutaran Mi Voluntad; 59.- Mas Es Indispensable Que Seas Precisamente Tú Quien Negocie Y Gestione, Que Sea Totalmente Por Tu Intervención Que Se Verifique, Que Se Lleve A Cabo Mi Voluntad, Mi Deseo. 60.- Y Muchísimo Te Ruego, Hijito Mi Consentido, Y Con Rigor Te Mando, Que Mañana Vayas Otra Vez A Ver Al Obispo. 61.- Y De Mi Parte Adviértele, Hazle Oír Muy Claro Mi Voluntad, Mi Deseo Para Que Realice, Para Que Haga Mi Templo Que Le Pido. 62.- Y De Nuevo Comunícale De Que Manera Nada Menos Que Yo, Yo La Siempre Virgen María, La Venerable Madre De Dios, Allá Te Envío De Mensajero.>>

63.- Y Juan Diego Le Respondió Respetuosamente, Le Dijo Reverentemente: <<-Señora Mía, Reina, Virgencita Mía, Ojalá Que No Aflija Yo Tu Venerable Rostro, Tu Amado Corazón; Con El Mayor Gusto Iré, Voy Ciertamente A Poner En Obra Tu Venerable Aliento, Tu Amada Palabra; De Ninguna Manera Me Permitiré Dejar De Hacerlo, Ni Considero Penoso El Camino. 64.- Iré, Pues, Desde Luego, A Poner En Obra Tu Venerable Voluntad, Pero Bien Puede Suceder Que No Sea Favorablemente Oído, O, Si Fuere Oído, Quizá No Seré Creído; Pero 65.- Mañana, Por La Tarde, Cuando Se Ponga El Sol, Vendré A Devolver A Tu Venerable Aliento, A Tu Amada Palabra Lo Que Me Responda El Jefe De Los Sacerdotes>> 66.- <<Ya Me Despido, Hijita Mía La Más Amada, Virgencita Mía, Señora, Reina. Por Favor, Quédate Tranquila>>.
67.- Y, Acto Continuo, Él Se Fue A Su Casa A Descansar.

SEGUNDA ENTREVISTA CON ZUMARRAGA

68.- Al Día Siguiente, Domingo, Muy De Madrugada, Cuando Todo Estaba Aún Muy Oscuro, De Allá Salió De Su Casa Hacia Acá, A Tlaltelolco: Viene A Aprender Las Cosas Divinas, A Ser Pasado En Lista; Luego A Ver Al Gran Sacerdote.69.- Y Como A Las Diez De La Mañana Estuvo Dispuesto: Se Había Oído Misa, Se Había Pasado Lista, Se Había Dispersado Toda La Gente. 70.- Y Él, Juan Diego, Luego Fue Al Palacio Del Señor Obispo. 71.- Y Tan Pronto Como Llegó, Hizo Todo Lo Posible Para Tener El Privilegio De Verlo, Y Con Mucha Dificultad Otra Vez Tuvo Ese Honor.

72.- A Sus Pies Hincó Las Rodillas, Llora, Se Pone Triste, En Tanto Que Dialoga, Mientras Le Expone El Venerable Aliento, La Amada Palabra De La Reina Del Cielo, 73.- Para Ver Si Al Fin Era Creída La Embajada, La Voluntad De La Perfecta Virgen, Tocante A Que Le Hagan, Le Edifiquen, Le Levanten, Su Templo Donde Se Dignó Indicarlo, En Donde Se Digna Quererlo. 74.- Y El Señor Obispo Muchísimas Cosas Le Preguntó, Le EXaminó, Para Que Bien En Su Corazón Constase (Para Cerciorarse) Dónde Fue A Verla, Qué Aspecto Tenía. Todo Lo Narró Al Señor Obispo, Con Todos Sus Detalles, 75.- Pero, Pese A Que Todo Absolutamente Se Lo Pormenorizó, Hasta En Los Más Menudos Detalles, Y Que En Todas Las Cosas Vio, Se Asombró Porque Clarísimamente Aparecía Que Ella Era La Perfecta Virgen, La Venerable, Gloriosa Y Preciosa Madre De Nuestro Salvador Jesucristo, 76.- A Fin De Cuentas, No Estuvo De Acuerdo De Inmediato, 77.- Sino Que Le Dijo Que No Nada Más Por Su Palabra, Su Petición, Se Haría, Se Ejecutaría Lo Que Solicitaba, 78.- Que Era Todavía Indispensable Algo Como Señal Para Que Poder Creerle Que Era Precisamente Ella, La Reina Del Cielo, Quien Se Dignaba Enviarlo De Mensajero.

79.- Y Tan Pronto Como Lo Oyó, Juan Diego Dijo Respetuosamente Al Obispo: 80.- <<-Señor Gobernante, Por Favor Sírvete Ver Cuál Será La Señal Que Tienes A Bien Pedirle, Pues En Seguida Me Pondré En Camino Para Solicitársela A La Reina Del Cielo, Que Se Dignó Enviarme Acá De Mensajero>>.81.- Y Cuando Vio El Obispo Que Todo Lo Confirmaba, Que Desde Su Primera Reacción En Nada Titubeaba O Dudaba, Luego Lo Despidió; Pero 82.- Apenas Hubo Salido, Luego Ordenó A Algunos Criados, En Quienes Tenía Gran Confianza, Que Fueran Detrás De Él, Que Cuidadosamente Lo Espiaran A Dónde Iba, Y A Quién Veía O Hablaba. 83.- Y Así Se Hizo. Y Juan Diego En Seguida Se Vino Derecho, Enfiló La Calzada.

84.- Y Lo Siguieron, Pero Allí Donde Sale La Barranca, Cerca Del Tepeyac, Por El Puente De Madera, Lo Perdieron De Vista, Y Por Más Que Por Todas Partes Lo Buscaron, Ya En Ningún Lugar Lo Vieron, 85.- Por Lo Que Se Regresaron. Y Con Eso No Sólo Se Vinieron A Enfadar Grandemente, Sino También Porque Los Frustró, Los Dejó Furiosos, 86.- De Manera Que Le Fueron A Insistir Al Señor Obispo, Le Metieron En La Cabeza Que No Le Creyera, Le Inventaron Que Lo Que Hacía Era Sólo Engañarlo Deliberadamente, Que Era Mera Ficción Lo Que Forjaba, O Bien Que Sólo Lo Había Soñado, Sólo Imaginado En Sueños Lo Que Decía, Lo Que Solicitaba. 87.- Y En Este Sentido Se Confabularon Unos Con Otros, Que Si Llegaba A Volver, A Regresar, Allí Lo Habían De Agarrar Y Castigar Duramente Para Que Otra Vez Ya No Ande Contando Mentiras, Ni Alborotando A La Gente. 88.- Entre Tanto Juan Diego Estaba En La Presencia De La Santísima Virgen, Comunicándole La Respuesta Que Venía A Traerle De Parte Del Señor Obispo. 89.- Y Cuando Se Lo Hubo Notificado, La Gran Señora Y Reina Le Respondió: 90.- <<-Así Está Bien, Hijito Mío El Más Amado, Mañana De Nuevo Vendrás Aquí Para Que Lleves Al Gran Sacerdote La Prueba, La Señal Que Te Pide. 91.- Con Eso En Seguida Te Creerá, Y Ya, A Ese Respecto, Para Nada Desconfiará De Ti Ni De Ti Sospechará. 92.- Y Ten Plena Seguridad, Hijito Mío Predilecto, Que Yo Te Pagaré Tu Cuidado, Tu Servicio, Tu Cansancio Que Por Amor A Mí Has Prodigado. 93.- ¡Animo, Mi Muchachito! Que Mañana Aquí Con Sumo Interés Habré De Esperarte>>.

TERCERA APARICIÓN

EL TIO MORIBUNDO 94.- Pero A La Mañana Siguiente, Lunes, Cuando Juan Diego Debería Llevarle Alguna Señal Suya Para Ser Creído, Ya No Regresó, 95.- Porque Cuando Fue A Llegar A Su Casa, A Un Tío Suyo, De Nombre Juan Bernardino, Se Le Había Asentado La Enfermedad, Estaba En Las Últimas, 96.- Por Lo Que Se Pasó El Día Buscando Médicos, Todavía Hizo Cuanto Pudo Al Respecto; Pero Ya No Era Tiempo, Ya Estaba Muy Muy Grave. 97.- Y Al Anochecer, Le Rogó Instantemente Su Tío Que, Todavía De Noche, Antes Del Alba, Le Hiciera El Favor De Ir A Tlaltelolco A Llamar A Algún Sacerdote Para Que Viniera, Para Que Se Dignara Confesarlo, Se Sirviera Disponerlo, 98.- Porque Estaba Del Todo Seguro Que Ya Era El Ahora, Ya Era El Aquí Para Morir, Que Ya No Habría De Levantarse, Que Ya No Sanaría. 99.- Y El Martes, Todavía En Plena Noche, De Allá Salió, De Su Casa, Juan Diego, A Llamar Al Sacerdote, Allá En Tlatelolco. 100.- Y Cuando Ya Vino A Llegar A La Cercanía Del Cerrito Tepeyac, A Su Pie, Donde Sale El Camino, Hacia El Lugar Donde Se Pone El Sol, Donde Antes Él Pasara, Se Dijo: 101.- <<-Si Sigo De Frente Por El Camino, No Vaya A Ser Que Me Vea La Noble Señora, Porque Como Antes Me Hará El Honor De Detenerme Para Que Lleve La Señal Al Jefe De Los Sacerdotes, Conforme A Lo Que Se Dignó Mandarme. 102.- Que Por Favor Primero Nos Deje Nuestra Aflicción, Que Pueda Yo Ir Rápido A Llamar Respetuosamente El Sacerdote Religioso. Mi Venerable Tío No Hace Sino Estar Aguardándolo>>.

103.- En Seguida Le Dio La Vuelta Al Monte Por La Falda, Subió A La Otra Parte, Por Un Lado, Hacia Donde Sale El Sol, Para Ir A Llegar Rápido A México, Para Que No Lo Demorara La Reina Del Cielo. 104.- Se Imaginaba Que Por Dar Allí La Vuelta, De Plano No Iba A Verlo Aquella Cuyo Amor Hace Que Absolutamente Y Siempre Nos Esté Mirando. 105.- Pero La Vio Como Hacia Acá Bajaba De Lo Alto Del Montecito, Desde Donde Se Había Dignado Estarlo Observando, Allá Donde Desde Antes Lo Estuvo Mirando Atentamente. 106.- Le Vino A Salir Al Encuentro De Lado Del Monte, Vino A Cerrarle El Paso, Se Dignó Decirle: 107.- <<-¿Qué Hay, Hijo Mío El Más Pequeño? ¿A Dónde Vas? ¿A Dónde Vas A Ver?>>.

108.- Y Él, ¿Acaso Un Poco Por Eso Se Apenó, Tal Vez Se Avergonzó, O Acaso Por Eso Se Alteró, Se Atemorizó? 109.- En Su Presencia Se Postró, Con Gran Respeto La Saludó, Tuvo El Honor De Decirle: 110.- <<-Mi Virgencita, Hija Mía La Más Amada, Mi Reina, Ojalá Estés Contenta; ¿Cómo Amaneciste? ¿Estás Bien De Salud?, Señora Mía, Mi Niñita Adorada? 111.- Causaré Pena A Tu Venerado Rostro, A Tu Amado Corazón: Por Favor, Toma En Cuenta, Virgencita Mía, Que Está Gravísimo Un Criadito Tuyo, Tío Mío. 112.- Una Gran Enfermedad En Él Se Ha Asentado, Por Lo Que No Tardará En Morir. 113.- Así Que Ahora Tengo Que Ir Urgentemente A Tu Casita De México, A Llamar A Alguno De Los Amados De Nuestro Señor, De Nuestros Sacerdotes, Para Que Tenga La Bondad De Confesarlo, De Prepararlo. 114.- Puesto Que En Verdad Para Esto Hemos Nacido: Vinimos A Esperar El Tributo De Nuestra Muerte. 115.- Pero, Aunque Voy A Ejecutar Esto, Apenas Termine, De Inmediato Regresaré Aquí Para Ir A Llevar Tu Venerable Aliento, Tu Amada Palabra, Señora, Virgencita Mía. 116.- Por Favor, Ten La Bondad De Perdonarme, De Tenerme Toda Paciencia. De Ninguna Manera En Esto Te Engaño, Hija Mía La Más Pequeña, Mi Adorada Princesita, Porque Lo Primero Que Haré Mañana Será Venir A Toda Prisa>>.

117.- Y Tan Pronto Como Hubo Escuchado La Palabra De Juan Diego, Tuvo La Gentileza De RespOnderle La Venerable Y Piadosísima Virgen: 118.- <<-Por Favor Presta Atención A Esto, Ojalá Que Quede Muy Grabado En Tu Corazón, Hijo Mío El Más Querido: No Es Nada Lo Que Te Espantó, Te Afligió, Que No Se Altere Tu Rostro, Tu Corazón. Por Favor No Temas Esta Enfermedad, Ni En Ningún Modo A Enfermedad Otra Alguna O Dolor Entristecedor. 119.- ¿Acaso No Estoy Yo Aquí, Yo Que Tengo El Honor De Ser Tu Madre? ¿Acaso No Estás Bajo Mi Sombra, Bajo Mi Amparo? ¿Acaso No Soy Yo La Fuente De Tu Alegría? ¿Qué No Estás En Mi Regazo, En El Cruce De Mis Brazos? ¿Por Ventura Aun Tienes Necesidad De Cosa Otra Alguna? 120.- Por Favor, Que Ya Ninguna Otra Cosa Te Angustie, Te Perturbe, Ojalá Que No Te Angustie La Enfermedad De Tu Honorable Tío, De Ninguna Manera Morirá Ahora Por Ella. Te Doy La Plena Seguridad De Que Ya Sanó>>.

121.- (Y Luego, Exactamente Entonces, Sanó Su Honorable Tío, Como Después Se Supo).

LAS FLORES

122.- Y Juan Diego, Apenas Oyó El Venerable Aliento, La Amada Palabra De La Reina Del Cielo, Muchísimo Con Ello Se Consoló, Mucho Con Ello Quedó Satisfecho Su Corazón. 123.- Y Le Suplicó Instantemente Que De Inmediato Tuviera A Bien Enviarlo De Mensajero Para Ver Al Gobernante Obispo, Para Llevarle La Señal, Su Comprobación, Para Que Le Crea. 124.- Y La Reina Del Cielo De Inmediato Se Sirvió Mandarle Que Subiera Arriba Del Cerrito, Allí Donde Antes Había Tenido El Honor De Verla. 125.- Se Dignó Decirle: <<-Sube, Hijito Mío Queridísimo, Arriba Del Cerrito, Donde Me Viste Y Te Di Órdenes. 126.- Allí Verás Que Están Sembradas Diversas Flores: Córtalas, Reúnelas, Ponlas Juntas. Luego Bájalas Acá, Aquí Ante Mí Tráemelas>>.

127.- Y Acto Continuo, Juan Diego Subió Al Cerrito. 128.- Y Al Alcanzar La Cumbre, Quedó Mudo De Asombro Ante Las Variadas, Excelentes, Maravillosas Flores, Todas Extendidas, Cuajadas De Capullos Reventones, Cuando Todavía No Era Su Tiempo De Darse. 129.- Porque En Verdad Entonces Las Heladasson Muy Fuertes. 130.- Su Perfume Era Intenso, Y El Rocío De La Noche Como Que Las Cuajaba De Perlas Preciosas. 131.- En Seguida Se Puso A Cortarlas, Todas Absolutamente Las Juntó, Llenó Con Ellas El Hueco De Su Tilma. 132.- Y Conste Que La Cúspide Del Cerrito Para Nada Es Lugar Donde Se Den Flores, Porque Lo Que Hay En Abundancia Son Riscos, Abrojos, Gran Cantidad De Espinas, De Nopales, De Mezquites. 133.- Y Si Algunas Hierbezuelas Se Dan, Entonces Era El Mes De DiciembRe, En Que Todo Lo Devora, Lo Aniquila El Hielo.

134.- Bajó En Seguida Trayendo A La Reina Del Cielo Las Diversas Flores Que Le Había Ido A Cortar, 135.- Y Ella, Al Verlas, Tuvo La Afabilidad De Tomarlas En Sus Manecitas, 136.- Y Volvió Amablemente A Colocárselas En El Hueco De Su Tilma. Se Dignó Decirle:137.- <<-Hijito Queridísimo, Estas Diferentes Flores Son La Prueba, La Señal Que Le Llevarás Al Obispo. 138.- De Parte Mía Le Dirás Que Por Favor Vea En Ella Mi Deseo, Y Con Eso Ejecute Mi Deseo, Mi Voluntad. 139.- Y Tú... Tú Eres Mi Plenipotenciario, Puesto Que En Ti Pongo Toda Mi Confianza. 140.- Y Con Todo Rigor Te Ordeno Que Sólo Exclusivamente Frente Al Obispo Despliegues Tu Tilma Y Le Muestres Lo Que Llevas. 141.- Y Le Contarás Con Todo Detalle Cómo Yo Te Mandé Que Subieras Al Cerrito Para Cortar Las Flores, Y Todo Lo Que Viste Y Admiraste. 142.- Y Con Esto Le Conmoverás El Corazón Al Gran Sacerdote Para Que Interceda Y Se Haga, Se Erija Mi Templo Que He Pedido".

143.- Y Al Dignarse Despedirlo La Reina Del Cielo, Vino A Tomar La Calzada, Viene Derecho A México, Viene Feliz, Rebosante De Alegría, 144.- Ya Así Viene, Rebosante De Dicha Su Corazón, Porque Esta Vez Todo Saldrá Bien, Lo Desempeñará Bien. 145.- Pone Exquisito Cuidado En Lo Que Trae En El Hueco De Su Tilma, No Vaya A Ser Que Algo Se Le Caiga. 146.- Viene Extasiado Por El Perfume De Las Flores, Tan Diferentes Y Maravillosas.

CUARTA APARICIÓN TERCERA ENTREVISTA CON ZUMÁRRAGA

147.- Y Al Llegar Al Palacio Episcopal Le Salió Al Encuentro El Mayordomo E Incluso Otros Criados Del Señor Obispo. 148.- Y Les Rogó Que Por Favor Le Dijeran Que Quería Verlo; Pero Ninguno Accedió, No Querían Hacerle Caso, Quizá Porque Aún No Amanecía, 149.- O Quizá Porque Ya Lo Conocen, Que Sólo Los Fastidia, Que Les Es Insoportable, 150.- Y Porque Ya Les Habían Hablado De Él Sus Compañeros Que Lo Habían Perdido De Vista Cuando Pretendieron Seguirlo. 151.- Muy Largo Tiempo Estuvo Esperando La Respuesta, 152.- Y Cuando Vieron Que Llevaba Ahí Tan Largo Tiempo, Cabizbajo, Sin Hacer Nada, A Ver Si Era Llamado, Notaron Que Al Parecer Traía Algo En Su Tilma, Y Se Le Acercaron Para Ver Lo Que Traía, Para Dar Gusto A Su Corazón. 153.- Y Al Ver Juan Diego Que Era Imposible Ocultarles Lo Que Llevaba, Y Que Por Eso Lo Molestarían, Lo Expulsarían A Empellones O Lo Maltratarían, Un Poquito Les Mostró Que Eran Flores. 154.- Y Al Ver Que Se Trataba De Diversas Y Finísimas Flores, Siendo Que No Era Su Tiempo, Se Asombraron Muchísimo, Y Más Al Ver Cuán Frescas Estaban, Cuán Abiertas, Cuán Exquisito Su Perfume, Cuán Preciosas, 155.- Y Ansiaron Coger Unas Cuantas, Arrebatárselas. 156.- Y No Una, Sino Tres Veces Se Atrevieron A Agarrarlas, Pero Fracasaron, 157.- Porque Cuando Pretendían Tomarlas, Ya No Podían Ver Flores, Sino Las Veían Como Pinturas, Como Bordados O Aplicaciones En La Tilma.

158.- Con Eso, En Seguida Fueron A Decirle Respetuosamente Al Señor Obispo LO Que Habían Visto, 159.- Y Que Pretendía Verlo El Indito Que Ya Tantas Veces Había Venido, Quien Tenía Mucho Esperando El Recado, Porque Suplicaba Permiso Para Verlo. 160.- Y Tan Pronto Como El Señor Obispo Escuchó Eso, Captó Su Corazón Que Esa Era La Prueba Para Que Aceptara Lo Que Ese Hombre Había Estado Gestionando. 161.- De Inmediato Se Sirvió Llamarlo, Que En Seguida Entrara A Casa Para Verlo.162.- Y Cuando Entró, Se Prosternó En Su Presencia, Como Toda Persona Bien Educada. 163.- Y De Nueva Cuenta, Y Con Todo Respeto, Le Narró Todo Lo Que Había Visto, Admirado, Y Su Mensaje.

- Le Dijo Con Gran Respeto: <<-Mi Señor, Gobernante, Ya Hice, Ya Cumplí Lo Que Tuviste A Bien Mandarme, 165.- Y Así Tuve El Honor De Ir A Comunicarle A La Señora, Mi Ama, La Reina Del Cielo, Venerable Y Preciosa Madre De Dios, Que Tú Respetuosamente Pedías Una Señal Para Creerme, Y Para Hacerle Su Templecito, Allí Donde Tiene La Bondad De Solicitarte Que Se Lo Levantes. 166.- Y También Tuve El Honor De Decirle Que Me Había Permitido Darte Mi Palabra De Que Tendría El Privilegio De Traerte Algo Como Señal, Como Prueba De Su Venerable Voluntad, Conforme A Lo Que Tú Te Dignaste Indicarme>>. 167.- <<Y Tuvo A Bien Oír Tu Venerable Aliento, Tu Venerable Palabra Y Se Prestó Gustosa A Tu Solicitud De Alguna Cosa Como Prueba, Como Señal, Para Que Se Haga, Se Ejecute Su Amada Voluntad. 168.- Y Hoy, Siendo Aún Noche Cerrada, Se Sirvió Mandarme Que Tuviera El Honor De Venir De Nuevo A Verte. 169.- Y Yo Me Honré Pidiéndole Algo Como Su Señal Para Que Fuera Creído, Conforme A Lo Que Me Había Dicho Que Me Daría, Y De Inmediato, Pero Al Instante, Condescendió En Realizarlo, 170.- Y Se Sirvió Enviarme A La Cumbre Del Cerrito, Donde Antes Había Tenido El Honor De Verla, Para Que Fuera A Cortar Flores Diferentes Y Preciosas>>. 171.- <<Y Luego Que Tuve El Privilegio De Ir A Cortarlas, Se Las Llevé Abajo. 172.- Y Se Dignó Tomarlas En Sus Manecitas, 173.- Para De Nuevo Dignarse Ponerlas En El Hueco De Mi Tilma, 174.- Para Que Tuviera El Honor De Traértelas Y Sólo A Ti Te Las Entregara>>.

175.- <<Pese A Que Yo Sabía Muy Bien Que La Cumbre Del Cerrito No Es Lugar Donde Se Den Flores, Puesto Que Sólo Abundan Los Riscos, Abrojos, Espinas, Nopales Escuálidos, Mezquites, No Por Ello Dudé, No Por Eso Vacilé. 176.- Cuando Fui A Alcanzar La Cumbre Del Montecito, Quedé Sobrecogido: ¡Estaba En El Paraíso!. 177.- Allí Estaban Reunidas Todas Las Flores Preciosas Imaginables, De Suprema Calidad, Cuajadas De Rocío, Resplandecientes, De Manera Que Yo -Emocionado- Me Puse En Seguida A Cortarlas. 178.- Y Se Dignó Concederme El Honor De Venir A Entregártelas, Que Es Lo Que Ahora Hago, Para Que En Ellas Te Sirvas Ver La Señal Que Pedías, Para Que Te Sirvas Poner Todo En Ejecución. 179.- Y Para Que Quede Patente La Verdad De Mi Palabra, De Mi Embajada, 180.- ¡Aquí Las Tienes, Hazme El Honor De Recibirlas!>>


LA IMAGEN EN LA TILMA

181.- Y Enese Momento Desplegó Su Blanca Tilma, En Cuyo Hueco, Estando De Pie, Llevaba Las Flores. 182.- Y Así, Al Tiempo Que Se Esparcieron Las Diferentes Flores Preciosas, 183.- En Ese Mismo Instante Se Convirtió En Señal, Apareció De Improviso La Venerada Imagen De La Siempre Virgen María, Madre De Dios, Tal Como Ahora Tenemos La Dicha De Conservarla, 184.- Guardada Ahí En Lo Que Es Su Hogar Predilecto, Su Templo Del Tepeyac, Que Llamamos Guadalupe. 185.- Y Tan Pronto Como La Vio El Señor Obispo, Y Todos Los Que Allí Estaban, Se Arrodillaron Pasmados De Asombro, 186.- Se Levantaron Para Verla, Profundamente Conmovidos Y Convertidos, Suspensos Su Corazón, Su Pensamiento. 187.- Y El Señor Obispo, Con Lágrimas De Compunción Le Rogó Y Suplicó Le Perdonara Por No Haber Ejecutado De Inmediato Su Santa Voluntad, Su Venerable Aliento, Su Amada Palabra.

188.- Y Poniéndose De Pie, Desató Del Cuello La Vestidura, El Manto De Juan Diego, 189.- En Donde Se Dignó Aparecer, En Donde Está Estampada La Señora Del Cielo, 190.- Y En Seguida, Con Gran Respeto, La Llevó Y La Dejó Instalada En Su Oratorio. 191.- Y Todavía Un Día Entero Pasó Juan Diego En Casa Del Obispo, Él Tuvo A Bien Retenerlo. 192.- Y Al Día Siguiente Le Dijo: <<-¡Vamos! Para Que Muestres Dónde Es La Voluntad De La Reina Del Cielo Que Le Erijan Su Templecito>>. 193.- De Inmediato Se Convidó Gente Para Hacerlo, Para Levantarlo.

194.- Y Juan Diego, Una Vez Que Les Hubo Mostrado Dónde Se Había Dignado Mandarle La Señora Del Cielo Que Se Levantara Su Templecito, Luego Les Pidió Permiso. 195.- Aun Quería Ir A Su Casa Para Ver A Su Honorable Tío Juan Bernardino, Que Estaba En Cama Gravísimo Cuando Lo Había Dejado Y Venido Para Llamar A Algún Sacerdote, Allá En Tlatelolco, Para Que Lo Confesara Y Dispusiera, De Quien La Reina Del Cielo Se Había Dignado Decirle Que Ya Estaba Sano. 196.- Y No Solamente No Lo Dejaron Ir Solo, Sino Que Lo Escoltaron Hasta Su Casa. 197.- Y Al Llegar Vieron A Su Venerable Tío Que Estaba Muy Contento, Ya Nada Le Dolía. 198.- Y Él Quedó Muy Sorprendido De Ver A Su Sobrino Tan Escoltado Y Tan Honrado. 199.- Y Le Preguntó A Su Sobrino Por Qué Ocurría Aquello, Por Qué Tanto Lo Honraran.

QUINTA APARICIÓN: EL NOMBRE DE GUADALUPE

200.- Y Él Le Dijo Cómo Cuando Salió A Llamar Al Sacerdote Para Que Lo Confesara Y Preparara, Allá En El Tepeyac Bondadosamente Se Le Apareció La Señora Del Cielo, 201.- Y Lo Mandó Como Su Mensajero A Ver Al Señor Obispo Para Que Se Sirviera Hacerle Una Casa En El Tepeyac, 202.- Y Tuvo La Bondad De Decirle Que No Se Afligiera, Que Ya Estaba Bien, Con Lo Que Quedó Totalmente Tranquilo. 203.- Y Le Dijo Su Venerable Tío Que Era Verdad, Que Precisamente En Ese Momento Se Dignó Curarlo. 204.- Y Que La Había Visto Ni Más Ni Menos Que En La Forma Exacta Como Se Había Dignado Aparecérsele A Su Sobrino. 205.- Y Le Dijo Cómo A Él También Se Dignó Enviarlo A México Para Ver Al Obispo. 206.- Y Que, Cuando Fuera A Verlo, Que Por Favor Le Manifestara, Le Informara Con Todo Detalle Lo Que Había Visto, 207.- Y Cuán Maravillosamente Se Había Dignado Sanarlo, 208.- Y Que Condescendía A Solicitar Como Un Favor Que A Su Preciosa Imagen Precisamente Se Le Llame, Se Le Conozca Como La SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA DE GUADALUPE.

INICIO DEL CULTO

209.- Y En Seguida Traen A Juan Bernardino A La Presencia Del Señor Obispo, Para Rendir Su Informe Y Dar Fe Ante Él. 210.- Y A Ambos, A Él Y A Su Sobrino, Los Hospedó El Obispo En Su Casa Unos Cuantos Días, 211.- Durante Todo El Tiempo Que Se Erigió El Templecito De La Soberana Señora Allá En El Tepeyac, Donde Se Dignó Dejarse Ver De Juan Diego. 212.- Y El Señor Obispo Trasladó A La Iglesia Mayor La Preciosa Y Venerada Imagen De La Preciosa Niña Del Cielo. 213.- Tuvo A Bien Sacarla De Su Palacio, De Su Oratorio, Donde Estaba, Para Que Toda La Gente Pudiera Ver Y Admirar Su Maravillosa Imagen. 214.- Absolutamente Toda La Ciudad Se Puso En Movimiento Ante La Oportunidad De Ver Y Admirar Su Preciosa Y Amada Imagen.

LA CONVERSIÓN DE MÉXICO

215.- Venían A Reconocer Su Carácter Divino, 216.- A Tener La Honra De Presentarle Sus Plegarias, 217.- Y Mucho Admiraban Todos La Forma Tan Manifiestamente Divina Que Había Elegido Para Hacerles La Gracia De Aparecerse, 218.- Como Que Es Un Hecho Que A Ninguna Persona De Este Mundo Le Cupo El Privilegio De Pintar Lo Esencial De Su Preciosa Y Amada Imagen.

 

DESCRIPCION DE LA IMAGEN

La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe quedó impresa en un tosco tejido hecho con fibras de maguey. Se trata del ayate, usado por los indios para acarrear cosas y no de una tilma, que usualmente era de tejido más fino de algodón. La trama del ayate es tan burda y sencilla, que se puede ver claramente a través de ella, y la fibra del maguey es un material tan inadecuado que ningún pintor lo hubiera escogido para pintar sobre el.

La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe es una maravillosa síntesis cultural, una obra maestra que presentó la nueva fe de manera tal que pudo ser entendida y aceptada inmediatamente por los indios mexicanos. Es imposible de describir aquí la rica y complicada simbología que contiene este cuadro-códice porque cada detalle de color y de forma es portador de un mensaje teológico.

El rostro impreso en el ayate es el de una joven mestiza; una anticipación, pues en aquel momento todavía no habían mestizos de esa edad en México.

María asume así el dolor de miles de niños, los primeros de una nueva raza, rechazados entonces tanto por los indios como por los conquistadores. El cuadro que se conserva en la moderna Basílica del Tepeyac mide aproximadamente 66 x 41 pulgadas y la imagen de la Virgen ocupa unas 56 pulgadas del mismo. La Virgen está de pié y su rostro se inclina delicadamente recordando un poco las tradicionales "Inmaculadas". Esta oportuna inclinación evita que el empate que une las dos piezas del tejido caiga dentro de la faz de la Virgen. El manto azul salpicado de estrellas es la "Tilma de Turquesa" con que se revestían los grandes señores, e indica la nobleza y la importancia del portador. Los rayos del sol circundan totalmente a la Guadalupana como para indicar que ella es su aurora. Esta joven doncella mexicana está embarazada de pocos meses, así lo indican el lazo negro que ajusta su cintura, el ligero abultamiento debajo de este y la intensidad de los resplandores solares que aumenta a la altura del vientre. Su pie esta apoyado sobre una luna negra, (símbolo del mal para los mexicanos) y el ángel que la sostiene con gesto severo, lleva abiertas sus alas de águila.

La Virgen de Guadalupe se presentó ante sus hijos como la Madre del Creador y conservador de todo el universo; que viene a su pueblo porque quiere acogerlos a todos, indios y españoles, con un mismo amor de Madre. Con la prodigiosa impresión en el ayate comenzaba un nuevo mundo, la aurora del sexto sol que esperaban los mexicanos.

La imagen ha sufrido serios atentados y ha salido incólume de ácidos corrosivos y hasta de una bomba de gran tamaño que, en 1921, un desconocido escondió entre flores que malvadamente le ofrecía. Al explotar la bomba, causó gran destrucción. El crucifijo de metal que estaba cerca de la Virgen quedó retorcido y sin embargo la imagen de la Virgen quedó intacta. El cristal del marco de su imagen no se rompió. 

ESTUDIOS HECHOS A LA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA

ver estudios de la Basílica de Guadalupe>>>

Los ojos
Estudios oftalmológicos realizados a los ojos de María han detectado que al acercarles luz, la pupila se contrae, y al retirar la luz, se vuelve a dilatar, tal cual como ocurre en un ojo vivo. ¡Los ojos de María están vivos en la tilma!.

También se descubre que los ojos poseen los tres efectos de refracción de la imagen que un ojo humano normalmente posee. Lograr estos efectos a pincel es absolutamente imposible, aún en la actualidad.

Temperatura
Al tomarse la temperatura de la fibra de maguey con que está construida la tilma, se descubre que milagrosamente la misma mantiene una temperatura constante de 36.6 grados, la misma que el cuerpo de una persona viva.

Incorruptibilidad de la tela
La fibra de maguey que constituye la tela de la imagen, no puede en condiciones normales perdurar más que 20 ó 30 años. De hecho, hace varios siglos se pintó una réplica de la imagen en una tela de fibra de maguey similar, y la misma se desintegró después de varias décadas. Mientras tanto, a casi quinientos años del milagro, la imagen de María sigue tan firme como el primer día. Se han hecho estudios científicos a este hecho, sin poder descubrirse el origen de la incorruptibilidad de la tela. No se ha descubierto ningún rastro de pintura en la tela. De hecho, al acercarse uno a menos de 10 centímetros de la imagen, sólo se ve la tela de maguey en crudo. Los colores desaparecen.

Coloración
Estudios científicos de diverso tipo no logran descubrir el origen de la coloración que forma la imagen, ni la forma en que la misma fue pintada. No se detectan rastros de pinceladas ni de otra técnica de pintura conocida. El Dr. Phillip S. Callaghan, del equipo científico de la NASA americana, biofísico de la Universidad de Kansas (EE.UU.), investigador, científico y técnico en pintura, y el Profesor Jody Brant Smith, «Master of Arts», de la Universidad de Miami, Catedrático de Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Pensacolla, afirmaron que el material que origina los colores no es ninguno de los elementos conocidos en la tierra. En su libro «La tilma de Juan Diego» exponen el estudio realizado por ellos a nivel particular. Se ha hecho pasar un rayo láser en forma lateral sobre la tela, detectándose que la coloración de la misma no está ni en el anverso ni en el reverso, sino que los colores flotan a una distancia de tres décimas de milímetro sobre el tejido, sin tocarlo.

Los colores flotan en el aire, sobre la superficie de la tilma. Varias veces, a lo largo de los siglos, los hombres han pintado agregados a la tela. Milagrosamente estos agregados han desaparecido, quedando nuevamente el diseño original, con sus colores vivos. En el año 1791 se vuelca accidentalmente ácido muriático en el lado superior derecho de la tela. En un lapso de 30 días, sin tratamiento alguno, se reconstituye milagrosamente el tejido dañado. Actualmente apenas se advierte este hecho como una breve decoloración en ese lugar, que testimonia lo ocurrido.

Las estrellas
Las estrellas visibles en el Manto de María responden a la exacta configuración y posición que el cielo de México presentaba en el día en que se produjo el milagro, según revelan estudios astronómicos realizados sobre la imagen.

Preservación milagrosa ante ataque con bomba
El 14 de noviembre de 1921, Luciano Pérez, un anarquista español, depositó un arreglo floral al lado de la Tilma de Juan Diego que contenía una bomba de alto poder. La explosión destruyó todo alrededor, menos la tilma, que permaneció en perfecto estado de conservación. Una Cruz de pesado metal que se encontraba en las proximidades fue totalmente doblada por la explosión, y se guarda como testimonio en el templo. Sin embargo, el cristal que protegía la Tilma no se rompió, teniendo en cuenta que en aquella época no había cristales antibala.

Conclusiones de un estudio basado en tecnología digital
El Dr. Enrique Graue, oftalmólogo de fama internacional, director de un hospital oftalmológico en México, afirma: «Examiné los ojos con oftalmoscopio de alta potencia, y pude apreciar en ellos profundidad de ojo como al estar viendo un ojo vivo». En estos ojos aparece el efecto Púrkinje-Sánsom: se triplica la imagen en la córnea y en las dos caras del cristalino. Este efecto fue estudiado por el Dr. Púrkinje de Breslau y Sánsom de París, y en oftalmología se conoce por el fenómeno Púrkinje-Sánsom. Este fenómeno, exclusivo del ojo vivo, fue observado también en el ojo de la Virgen de Guadalupe, por el Dr. Rafael Torija con la ayuda de un oftalmoscopio. Él lo certifica con estas palabras: «Los ojos de la Virgen de Guadalupe dan la impresión de vitalidad». Lo mismo afirman los doctores Guillermo Silva Ribera, Ismael Ugalde, Jaime Palacio, etc. Desde el año 1950, los ojos de la Virgen de Guadalupe han sido examinados por una veintena de oftalmólogos. 3ª parte: Conclusiones de un estudio basado en tecnología digital La tecnología digital da nueva luz a uno de los fenómenos que es todavía una incógnita para la ciencia: el misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe. Los resultados de esta investigación fueron revelados por el ingeniero José Aste Tonsman, del Centro de Estudios Guadalupanos de México, en el Ateneo pontificio "Regina Apostolorum", de Roma.

El doctor Aste, graduado en ingeniería en sistemas ambientales por la Universidad de Cornell, ha estudiado durante más de veinte años la imagen impresa de la Virgen en el burdo tejido hecho con fibras de maguey -una especie de cactus- de la tilma del beato Juan Diego, el indígena que recibió las apariciones que cambiaron decisivamente la historia de México. Se trata de una tela que no dura más de veinte años, pero la imagen se mantiene intacta como el primer día desde hace casi cinco siglos, después de haber permanecido más de un siglo sobre una pared húmeda, entre el humo de miles de velas, y manoseada por muchedumbres de indios.

En su conferencia, el doctor Aste insistió en que nos encontramos ante una imagen "que no ha sido pintada por mano de hombre". Ya en el siglo XVIII varios científicos realizaron pruebas científicas que mostraban cómo era imposible pintar una imagen así en un tejido de tal textura. Richard Jun, premio Nobel de Química -recordó el doctor Aste Tonsman-, hizo análisis químicos en los que se pudo constatar que la imagen no tiene colorantes naturales, ni animales, ni mucho menos minerales. Dado que en aquella época no existían los colorantes sintéticos, la imagen, en este aspecto, es inexplicable.

En 1979 los estadounidenses Philip Callahan y Jody B. Smith estudiaron la imagen con rayos infrarrojos y descubrieron con sorpresa que no había huella de pintura y que el tejido no había sido tratado con ningún tipo de técnica. Aste se pregunta: "¿Cómo es posible explicar esta imagen y su consistencia en el tiempo sin colores y con un tejido que no ha sido tratado? Es más, ¿cómo es posible que, a pesar de que no haya pintura, los colores mantengan su luminosidad y brillantez?". El ingeniero peruano añadió que "Callahan y Smith han mostrado cómo la imagen cambia ligeramente de color según el ángulo de visión, un fenómeno que se conoce con el término de iridiscencia, una técnica que no se puede reproducir con manos humanas". Pero, en particular, este prestigioso científico investigó el enigma de los ojos.´

El reflejo transmitido por los ojos de la Virgen de Guadalupe, es la escena en la que Juan Diego mostraba al obispo fray Juan de Zumárraga y a los presentes en la estancia, el manto con la misteriosa imagen el 9 de diciembre de 1531. Comenzó a desarrollar su estudio en 1979. Aumentó los iris de los ojos de la Virgen hasta alcanzar una escala 2.500 veces superior al tamaño real y, a través de procedimientos matemáticos y ópticos, logró identificar doce personajes impresos en los ojos de la Virgen. En los ojos de la Virgen -revela- se encuentran reflejados los testigos del milagro guadalupano, el momento en que Juan Diego mostraba el ayate al obispo.

Los ojos de la Virgen tienen así el reflejo que hubiera quedado impreso en los ojos de cualquier persona en esa posición. Se puede distinguir un indio sentado, que mira hacia lo alto; el perfil de un hombre anciano, con la barba blanca y la cabeza con calvicie avanzada, como el retrato de Juan de Zumárraga realizado por Miguel Cabrera para representar el milagro; un hombre más joven, con toda probabilidad el intérprete Juan González; un indio de rasgos marcados, con barba y bigote, que abre su propio manto ante el obispo, sin duda Juan Diego; una mujer de rostro oscuro, una sierva negra que estaba al servicio del obispo; un hombre de rasgos españoles que mira pensativo acariciándose la barba con la mano. En definitiva, en los ojos de la imagen de la Virgen de Guadalupe está impresa una especie de instantánea de lo que sucedió en el momento en que tuvo lugar el milagro.

En el centro de las pupilas, además, a escala mucho más reducida, se puede ver otra escena, totalmente independiente a la primera. Se trata de una familia indígena compuesta por una mujer, un hombre y algunos niños. En el ojo derecho, aparecen otras personas de pie detrás de la mujer. Hasta aquí llega la ciencia, fue la conclusión de Aste Tönsmann. El cómo se ha realizado algo tan maravilloso no es posible descifrarlo con métodos científicos. El investigador peruano, sin embargo, se aventura a ofrecer un por qué: considera que en los ojos de la Virgen hay un mensaje "escondido" reservado para nuestro tiempo en el que la tecnología es apta para descubrirlo, y cuando este mensaje es más necesario. "Este puede ser el caso de la imagen de la familia en el centro del ojo de la Virgen, en una época en que la familia está bajo un serio ataque en nuestro mundo moderno" .

Basilica de la Virgen de Guadalupe, México

Ver Tambien:
Página de la Basílica Nra. Sra. de Guadalupe
Nuestra página sobre San Juan Diego
Tour Virtual del Santuario de Guadalupe
Novena a Nuestra Señora de Guadalupe

B. JUAN PABLO II Y LA VIRGEN DE GUADALUPE
Ella es la Estrella de la Primera y la Nueva Evangelización!

 

Homilías del B. Juan Pablo II en México

1979
Santuario de la Virgen de Guadalupe, 27 de enero de 1979: "Deseamos poner en tus manos el porvenir de la Evangelización de América"
Encuentro con los sacerdotes y religiosos, en la Bas. de Nuestra Señora de Guadalupe Sábado 27 de enero de 1979: "bajo la mirada materna de la Virgen".
Encuentro con las religiosas en la Basilica de Guadalupe, Enero 1979: "Ante ella, modelo perfecto de mujer, el ejemplo mejor de vida dedicada enteramente a su Hijo"
Discurso a la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Puebla, México Domingo 28 de enero de 1979: "Que la estrella de la Nueva Evangelización, sea vuestra guía"



1990

Homilía en Beatificación de Juan Diego,en Basílica de Guadalupe, 6 de Mayo de 1990: "la Iglesia debe ponerse en marcha para evangelizar"
Homilía en Misa con los Jóvenes, en explanada ¨del Rosario¨, 8 de mayo 1990: "María os pide vuestro sí. Os pide la entrega radical a Cristo"
A sacerdotes y religiosos, religiosas, 12 de mayo 1990:" la urgencia de entregarse a la Evangelización"

Fuente: Corazones.org 

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Inmaculada Concepción de María

 


Santísima Virgen María - Inmaculada Concepción de María






"...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..." (Bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX )


Dogma Escritos Lecturas de la Misa Oficio de Lectura Cantos a la Virgen Oraciones y Novenas María Santísima

 

La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia singular de Dios, María fue preservada de todo pecado, desde su concepción. 

Como demostraremos, esta doctrina es de origen apostólico, aunque el dogma fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus.

 "...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..."
(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)

La Concepción: Es el momento en el cual Dios crea el alma y la infunde en la materia orgánica  procedente de los padres. La concepción es el momento en que comienza la vida humana.

Cuando hablamos del dogma de la Inmaculada Concepción no nos referimos a la concepción de Jesús quién, claro está, también fue concebido sin pecado. El dogma declara que María quedó preservada de toda carencia de gracia santificante desde que fue concebida en el vientre de su madre Santa Ana. Es decir María es la "llena de gracia" desde su concepción.

La Encíclica "Fulgens corona", publicada por el Papa Pío XII en 1953 para conmemorar el centenario de la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, argumenta así: «Si en un momento determinado la Santísima Virgen María hubiera quedado privada de la gracia divina, por haber sido contaminada en su concepción por la mancha hereditaria del pecado, entre ella y la serpiente no habría ya -al menos durante ese periodo de tiempo, por más breve que fuera- la enemistad eterna de la que se habla desde la tradición primitiva hasta la solemne definición de la Inmaculada Concepción, sino más bien cierta servidumbre»

Fundamento Bíblico

La Biblia no menciona explícitamente el dogma de la Inmaculada Concepción, como tampoco menciona explícitamente muchas otras doctrinas que la Iglesia recibió de los Apóstoles. La palabra "Trinidad", por ejemplo, no aparece en la Biblia. Pero la Inmaculada Concepción se deduce de la Biblia cuando ésta se interpreta correctamente a la luz de la Tradición Apostólica. 

El primer pasaje que contiene la promesa de la redención (Genesis 3:15) menciona a la Madre del Redentor. Es el llamado Proto-evangelium, donde Dios declara la enemistad entre la serpiente y la Mujer. Cristo, la semilla de la mujer (María) aplastará la cabeza de la serpiente. Ella será exaltada a la gracia santificante que el hombre había perdido por el pecado. Solo el hecho de que María se mantuvo en estado de gracia puede explicar que continúe la enemistad entre ella y la serpiente. El Proto-evangelium, por lo tanto, contiene una promesa directa de que vendrá un redentor.  Junto a El se manifestará su obra maestra: La preservación perfecta de todo pecado de su Madre Virginal.

En Lucas 1:28 el ángel Gabriel enviado por Dios le dice a la Santísima Virgen María «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.». Las palabras en español "Llena de gracia" no hace justicia al texto griego original que es "kecharitomene" y significa una singular abundancia de gracia, un estado sobrenatural del alma en unión con Dios. Aunque este pasaje no "prueba" la Inmaculada Concepción de María ciertamente lo sugiere.

El Apocalipsis narra sobre la «mujer vestida de sol» (Ap 12,1).  Ella representa la santidad de la Iglesia, que se realiza plenamente en la Santísima Virgen, en virtud de una gracia singular. Ella es toda esplendor porque no hay en ella mancha alguna de pecado. Lleva el reflejo del esplendor divino, y aparece como signo grandioso de la relación esponsal de Dios con su pueblo.


Los Padres de la Iglesia y la Inmaculada

Los Padres se referían a la Virgen María como la Segunda Eva (cf. I Cor. 15:22), pues ella desató el nudo causado por la primera Eva.

  • Justín (Dialog. cum Tryphone, 100),

  • Ireneo (Contra Haereses, III, xxii, 4),

  • Tertuliano (De carne Christi, xvii),

  • Julius Firm cus Maternus (De errore profan. relig xxvi),

  • Cyrilo of Jerusalem (Catecheses, xii, 29),

  • Epiphanius (Hæres., lxxviii, 18),

  • Theodotus of Ancyra (Or. in S. Deip n. 11), and

  • Sedulius (Carmen paschale, II, 28).

También se refieren a la Virgen Santísima como la absolutamente pura San Agustín y otros.  La iglesia Oriental ha llamado a María Santísima la "toda santa"


InmaculadaEn el siglo IX se introdujo en Occidente la fiesta de la Concepción de María, primero en Nápoles y luego en Inglaterra.

Hacia el año 1128, un monje de Canterbury llamado Eadmero escribe el primer tratado sobre la Inmaculada Concepción donde rechaza la objeción de San Agustín contra el privilegio de la Inmaculada Concepción, fundada en la doctrina de la transmisión del pecado original en la generación humana.

La castaña, escribe Eadmero, «es concebida, alimentada y formada bajo las espinas, pero que a pesar de eso queda al resguardo de sus pinchazos». Incluso bajo las espinas de una generación que de por sí debería transmitir el pecado original, María permaneció libre de toda mancha, por voluntad explícita de Dios que «lo pudo, evidentemente, y lo quiso. Así pues, si lo quiso, lo hizo».

Los grandes teólogos del siglo XIII presentaban las mismas dificultades de San Agustín: la redención obrada por Cristo no sería universal si la condición de pecado no fuese común a todos los seres humanos. Si María no hubiera contraído la culpa original, no hubiera podido ser rescatada. En efecto, la redención consiste en librar a quien se encuentra en estado de pecado.

El franciscano Juan Duns Escoto, al principio del siglo XIV, inspirado en algunos teólogos del siglo XII y por el mismo San Francisco (siglo XIII, devoto de la Inmaculada), brindó la clave para superar las objeciones contra la doctrina de la Inmaculada Concepción de María. El sostuvo que Cristo, el mediador perfecto, realizó precisamente en María el acto de mediación más excelso: Cristo la redimió preservándola del pecado original. Se trata una redención aún más admirable: No por liberación del pecado, sino por preservación del pecado.

Escoto 
preparó el camino para la definición dogmática. Dicen que su inspiración le vino al pasar por frente de una estatua de la Virgen y decirle: "Dignare me laudare te: Virgo Sacrata"  (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).

1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original? - Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.

2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original? -
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.

3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace? Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.

Entonces Scotto exclamó: Luego
1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.
2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha
3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.

Méritos: María es libre de pecado por los méritos de Cristo Salvador. Es por El que ella es preservada del pecado. Ella, por ser una de nuestra raza humana, aunque no tenía pecado, necesitaba salvación, que solo viene de Cristo. Pero Ella singularmente recibe por adelantado los méritos salvíficos de Cristo. La causa de este don: El poder y omnipotencia de Dios.

Razón: La maternidad divina. Dios quiso prepararse un lugar puro donde su hijo se encarnara.

Frutos:
1-María fue inmune de los movimientos de la concupiscencia. Concupiscencia: los deseos irregulares del apetito sensitivo que se dirigen al mal.

2-María estuvo inmune de todo pecado personal durante el tiempo de su vida. Esta es la grandeza de María, que siendo libre, nunca ofendió a Dios, nunca optó por nada que la manchara o que le hiciera perder la gracia que había recibido. 

El dogma de la Inmaculada Concepción de María no ofusca, sino que más bien pone mejor de relieve los efectos de la gracia redentora de Cristo en la naturaleza humana. Todas las virtudes y las gracias de María Santísima las recibe de Su Hijo. La Madre de Cristo debía ser perfectamente santa desde su concepción. Ella desde el principio recibió la gracia y la fuerza para evitar el influjo del pecado y responder con todo su ser a la voluntad de Dios. A María, primera redimida por Cristo, que tuvo el privilegio de no quedar sometida ni siquiera por un instante al poder del mal y del pecado, miran los cristianos como al modelo perfecto y a la imagen de la santidad que están llamados a alcanzar, con la ayuda de la gracia del Señor, en su vida.

En torno a las ideas de Escoto se suscitó una gran controversia. Después de que el Papa Sixto IV aprobara, en 1477, la misa de la Concepción, esa doctrina fue cada vez más aceptada en las escuelas teológicas.

EPapa Sixto IV, en 1483, casi 4 siglos antes del dogma, había extendido la fiesta de la Concepción Inmaculada de María a toda la Iglesia de Occidente.


Fue valioso también el aporte del mundo universitario. Las universidades de París, Maguncia y Colonia y, en España, la de Valencia (1530), Granada, Alcalá (1617), Salamanca (1618) y otras proclamaron a María Inmaculada como Patrona. Sus doctores, al recibir el grado, hacían voto y juramento de enseñar y defender la doctrina de la Inmaculada Concepción de María.


La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María tiene un llamado para nosotros:
1-Nos llama a la purificación. Ser puros para que Jesús resida en nosotros.
2-Nos llama a la consagración al Corazón Inmaculado de María, lugar seguro para alcanzar conocimiento perfecto de Cristo y camino seguro para ser llenos del Espíritu Santo.

"Con la Inmaculada Concepción de María comenzó la gran obra de la Redención, que tuvo lugar con la sangre preciosa de Cristo. En Él toda persona está llamada a realizarse en plenitud hasta la perfección de la santidad" Juan Pablo II, 5-XII-2003.


Respuesta a los argumentos contra la Inmaculada Concepción de María.

1- Argumento: La Inmaculada  Concepción contradice la enseñanza de San Pablo: "todos han pecado y están lejos de la presencia salvadora de Dios" (Romanos 3:23). 

Respuesta católica: Si fuéramos a tomar las palabras de San Pablo "todos han pecado" en un sentido literal absoluto, Jesús también quedaría incluido entre los pecadores. Sabemos que esta no es la intención de S. Pablo ya que después menciona que Jesús "no conoció pecado" (2Cor 5,21; Cf. Hebreos 4:15; 1 Pedro 2:22). 

El dogma de la Inmaculada Concepción de María no contradice la enseñanza Paulina en Rm 3:23 sobre la realidad pecadora de la humanidad en general, la cual estaba encerrada en el pecado y lejos de Dios hasta la venida del Salvador. San Pablo enseña que Cristo nos libera del pecado y nos une a Dios (Cf. Efesios 2:5).  Esta es la enseñanza del Catecismo de la Iglesia católica, el pecado original «afecta a la naturaleza humana», que se encuentra así «en un estado caído». Por eso, el pecado se transmite «por propagación a toda la humanidad, es decir, por la transmisión de una naturaleza humana privada de la santidad y de la justicia originales». Pero Jesús tiene la potestad para preservar a su Madre del pecado aplicando a ella los méritos de su redención.

San Pablo declara que, como consecuencia de la culpa de Adán, «todos pecaron» y que «el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación» (Rom 5,12.18). El paralelismo entre Adán y Cristo se completa con el de Eva y María: La mujer tuvo un papel importante en la caída y lo tiene también en la redención. 

San Ireneo, Padre de la Iglesia del siglo II, presenta a María como la nueva Eva que, con su fe y su obediencia, contrapesa la incredulidad y la desobediencia de Eva. Ese papel en la economía de la salvación exige la ausencia de pecado. Era conveniente que, al igual que Cristo, nuevo Adán, también María, nueva Eva, no conociera el pecado y fuera así más apta para cooperar en la redención.

El pecado que mancha a toda la humanidad no puede entrar en el Redentor y su colaboradora. Con una diferencia sustancial: Cristo es totalmente santo en virtud de la gracia que en su humanidad brota de la persona divina; y María es totalmente santa en virtud de la gracia recibida por los méritos del Salvador. 
Entonces, lo que Pablo declara en forma general para toda la humanidad no incluye a Jesús y a María.

2- Argumento: Según algunos, María reconoce que ella era pecadora y que necesitó ser rescatada por la gracia de Dios (Lucas 1: 28, 47).
Respuesta católica: Que María se declarara pecadora es falso. Que ella se declarara salvada por Dios es cierto. En Lc 1:48 ella reconoce que fue salvada. ¿De qué? Del dominio del pecado, por gracia de Dios. Pero para eso no tuvo que llegar a pecar. Dios la salvó preservándola del pecado.

El dogma de la Inmaculada Concepción de María no niega que ella fue salvada por Jesús. En María las gracias de Cristo se aplicaron ya desde el momento de su concepción. El hecho de que Jesús no hubiese aún nacido no presenta obstáculo pues las gracias de Jesús no tienen barreras de tiempo y se aplicaron anticipadamente en su Madre. Para Dios nada es imposible. 

¿Cómo sabemos que La Virgen María fue concebida sin pecado? La fe católica reconoce que la revelación Bíblica necesita ser interpretada a la luz de la Tradición recibida de los Apóstoles y según el desarrollo dogmático que, por el Espíritu Santo, ha ocurrido en la Iglesia. De esta manera lo que esta ya en la Biblia en forma de semilla se llega a entender cada vez mejor.  


 Juan Pablo II sobre La Inmaculada Concepción

1. En la reflexión doctrinal de la Iglesia de oriente, la expresión llena de gracia, como hemos visto en las anteriores catequesis, fue interpretada, ya desde el siglo VI, en el sentido de una santidad singular que reina en María durante toda su existencia. Ella inaugura así la nueva creación.

Además del relato lucano de la Anunciación, la Tradición y el Magisterio han considerado el así llamado Protoevangelio (Gn 3, 15) como una fuente escriturística de la verdad de la Inmaculada Concepción de María. Ese texto, a partir de la antigua versión latina: «Ella te aplastara la cabeza», ha inspirado muchas representaciones de la Inmaculada que aplasta la serpiente bajo sus pies.

Ya hemos recordado con anterioridad que esta traducción no corresponde al texto hebraico, en el que quien pisa la cabeza de la serpiente no es la mujer, sino su linaje, su descendiente. Ese texto por consiguiente, no atribuye a María sino a su Hijo la victoria sobre Satanás. Sin embargo, dado que la concepción bíblica establece una profunda solidaridad entre el progenitor y la descendencia, es coherente con el sentido original del pasaje la representación de la Inmaculada que aplasta a la serpiente, no por virtud propia sino de la gracia del Hijo.

2. En el mismo texto bíblico, además se proclama la enemistad entre la mujer y su linaje, por una parte, y la serpiente y su descendencia, por otra. Se trata de una hostilidad expresamente establecida por Dios, que cobra un relieve singular si consideramos la cuestión de la santidad personal de la Virgen. Para ser la enemiga irreconciliable de la serpiente y de su linaje, María debía estar exenta de todo dominio del pecado. Y esto desde el primer momento de su existencia.

A este respecto, la encíclica Fulgens corona, publicada por el Papa Pío XII en 1953 para conmemorar el centenario de la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, argumenta así: «Si en un momento determinado la santísima Virgen María hubiera quedado privada de la gracia divina, por haber sido contaminada en su concepción por la mancha hereditaria del pecado, entre ella y la serpiente no habría ya –al menos durante ese periodo de tiempo, por más breve que fuera– la enemistad eterna de la que se habla desde la tradición primitiva hasta la solemne definición de la Inmaculada Concepción, sino más bien cierta servidumbre» (MS 45 [1953], 579).

La absoluta enemistad puesta por Dios entre la mujer y el demonio exige, por tanto, en María la Inmaculada Concepción, es decir, una ausencia total de pecado, ya desde el inicio de su vida. El Hijo de María obtuvo la victoria definitiva sobre Satanás e hizo beneficiaria anticipadamente a su Madre, preservándola del pecado. Como consecuencia, el Hijo le concedió el poder de resistir al demonio, realizando así en el misterio de la Inmaculada Concepción el más notable efecto de su obra redentora.

3. El apelativo llena de gracia y el Protoevangelio, al atraer nuestra atención hacia la santidad especial de María y hacia el hecho de que fue completamente librada del influjo de Satanás, nos hacen intuir en el privilegio único concedido a María por el Señor el inicio de un nuevo orden, que es fruto de la amistad con Dios y que implica, en consecuencia, una enemistad profunda entre la serpiente y los hombres.

Como testimonio bíblico en favor de la Inmaculada Concepción de María, se suele citar también el capitulo 12 del Apocalipsis, en el que se habla de la «mujer vestida de sol» (Ap 12, 1). La exégesis actual concuerda en ver en esa mujer a la comunidad del pueblo de Dios, que da a luz con dolor al Mesías resucitado. Pero, además de la interpretación colectiva, el texto sugiere también una individual cuando afirma: «La mujer dio a luz un hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro» (Ap 12, 5). Así, haciendo referencia al parto, se admite cierta identificación de la mujer vestida de sol con María, la mujer que dio a luz al Mesías. La mujer­comunidad está descrita con los rasgos de la mujer­Madre de Jesús.

Caracterizada por su maternidad, la mujer «está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz» (Ap 12, 2). Esta observación remite a la Madre de Jesús al pie de la cruz (cf. Jn 19, 25), donde participa, con el alma traspasada por la espada (cf. Lc 2, 35), en los dolores del parto de la comunidad de los discípulos. A pesar de sus sufrimientos, está vestida de sol, es decir, lleva el reflejo del esplendor divino, y aparece como signo grandioso de la relación esponsal de Dios con su pueblo.

Estas imágenes, aunque no indican directamente el privilegio de la Inmaculada Concepción, pueden interpretarse como expresión de la solicitud amorosa del Padre que llena a María con la gracia de Cristo y el esplendor del Espíritu.

Por ultimo, el Apocalipsis invita a reconocer mas particularmente la dimensión eclesial de la personalidad de María: la mujer vestida de sol representa la santidad de la Iglesia, que se realiza plenamente en la santísima Virgen, en virtud de una gracia singular.

4. A esas afirmaciones escriturísticas, en las que se basan la Tradición y el Magisterio para fundamentar la doctrina de la Inmaculada Concepción, parecerían oponerse los textos bíblicos que afirman la universalidad del pecado.

El Antiguo Testamento habla de un contagio del pecado que afecta a «todo nacido de mujer» (Sal 50, 7; Jb 14, 2). En el Nuevo Testamento, san Pablo declara que, como consecuencia de la culpa de Adán, «todos pecaron» y que «el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación» (Rm 5, 12. 18). Por consiguiente, como recuerda el Catecismo de la Iglesia católica, el pecado original «afecta a la naturaleza humana», que se encuentra así «en un estado caído». Por eso, el pecado se transmite «por propagación a toda la humanidad, es decir, por la transmisión de una naturaleza humana privada de la santidad y de la justicia originales» (n. 404). San Pablo admite una excepción de esa ley universal: Cristo, que «no conoció pecado» (2 Co 5, 21) y así pudo hacer que sobreabundara la gracia «donde abundo el pecado» (Rm 5, 20).

Estas afirmaciones no llevan necesariamente a concluir que María forma parte de la humanidad pecadora. El paralelismo que san Pablo establece entre Adán y Cristo se completa con el que establece entre Eva y María: el papel de la mujer, notable en el drama del pecado, lo es también en la redención de la humanidad.

San Ireneo presenta a María como la nueva Eva que, con su fe y su obediencia, contrapesa la incredulidad y la desobediencia de Eva. Ese papel en la economía de la salvación exige la ausencia de pecado. Era conveniente que, al igual que Cristo, nuevo Adán, también María, nueva Eva, no conociera el pecado y fuera así más apta para cooperar en la redención.

El pecado, que como torrente arrastra a la humanidad, se detiene ante el Redentor y su fiel colaboradora. Con una diferencia sustancial: Cristo es totalmente santo en virtud de la gracia que en su humanidad brota de la persona divina; y María es totalmente santa en virtud de la gracia recibida por los méritos del Salvador.


Llena de Gracia, el nombre mas bello de María.
Benedicto XVI, 2006

Queridos hermanos y hermanas:

Celebramos hoy una de las fiestas de la bienaventurada Virgen más bellas y populares: la Inmaculada Concepción. María no sólo no cometió pecado alguno, sino que quedó preservada incluso de esa común herencia del género humano que es la culpa original, a causa de la misión a la que Dios la había destinado desde siempre: ser la Madre del Redentor.

Todo esto queda contenido en la verdad de fe de la Inmaculada Concepción. El fundamento bíblico de este dogma se encuentra en las palabras que el Ángel dirigió a la muchacha de Nazaret: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo» (Lucas 1, 28). «Llena de gracia», en el original griego «kecharitoméne», es el nombre más bello de María, nombre que le dio el mismo Dios para indicar que desde siempre y para siempre es la amada, la elegida, la escogida para acoger el don más precioso, Jesús, «el amor encarnado de Dios» (encíclica «Deus caritas est», 12).

Podemos preguntarnos: ¿por qué entre todas las mujeres, Dios ha escogido precisamente a María de Nazaret? La respuesta se esconde en el misterio insondable de la divina voluntad. Sin embargo, hay un motivo que el Evangelio destaca: su humildad. Lo subraya Dante Alighieri en el último canto del «Paraíso»: «Virgen Madre, hija de tu hijo, humilde y alta más que otra criatura, término fijo del consejo eterno» (Paraíso XXXIII, 1-3). La Virgen misma en el «Magnificat», su cántico de alabanza, dice esto: «Engrandece mi alma al Señor… porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava» (Lucas 1, 46.48). Sí, Dios se sintió prendado por la humildad de María, que encontró gracia a sus ojos (Cf. Lucas 1, 30). Se convirtió, de este modo, en la Madre de Dios, imagen y modelo de la Iglesia, elegida entre los pueblos para recibir la bendición del Señor y difundirla entre toda la familia humana.

Esta «bendición» es el mismo Jesucristo. Él es la fuente de la «gracia», de la que María quedó llena desde el primer instante de su existencia. Acogió con fe a Jesús y con amor lo entregó al mundo. Ésta es también nuestra vocación y nuestra misión, la vocación y la misión de la Iglesia: acoger a Cristo en nuestra vida y entregarlo al mundo «para que el mundo se salve por él» (Juan 3, 17).

Queridos hermanos y hermanas: la fiesta de la Inmaculada ilumina como un faro el período de Adviento, que es un tiempo de vigilante y confiada espera del Salvador. Mientras salimos al encuentro de Dios, que viene, miremos a María que «brilla como signo de esperanza segura y de consuelo para el pueblo de Dios en camino» («Lumen gentium», 68). Con esta conciencia os invito a uniros a mí cuando, en la tarde, renueve en la plaza de España el tradicional homenaje a esta dulce Madre por la gracia y de la gracia. A ella nos dirigimos ahora con la oración que recuerda el anuncio del ángel.
 


ORACIONES

Oración a la Inmaculada Virgen María

Santísima Virgen, yo creo y confieso vuestra Santa e
Inmaculada Concepción pura y sin mancha.
¡Oh Purísima Virgen!,
por vuestra pureza virginal,
vuestra Inmaculada Concepción y
vuestra gloriosa cualidad de Madre de Dios,
alcanzadme de vuestro amado Hijo la humildad,
la caridad, una gran pureza de corazón,
de cuerpo y de espíritu,
una santa perseverancia en el bien,
el don de oración,
una buena vida y una santa muerte.
Amén"


 


NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN
Comienza el 30 de Noviembre para preparar la fiesta de la Inmaculada Concepción (8 de Diciembre).

Otras novenas: 
Purísima; novena   Inmaculate Conception; Novena -Maximilian Kolbe

Oraciones para todos los días de la novena:

Señal de la cruz

Canto

Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Ante vuestra divina presencia reconozco que he pecado muchas veces y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de haberos ofendido. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo no volver a caer más, confesarme y cumplir la penitencia que el confesor me imponga. Amén.

Oración preparatoria
Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida para Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción; así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que, por la gracia de Dios, has sido elegida para ser madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su sangre.

A ti, purísima Madre, restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta Novena, para rogarte nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado. Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios, no sólo para vuestra dignidad y gloria, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordaos que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro haya sido desamparado.

No me dejéis pues a mí tampoco, porque si no, me perderé; que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción. Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un gran aprecio de la virtud, y la tercera, una buena muerte. Además dadme la gracia particular que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, vuestra y bien de mi alma.

[Oración particular del día (ver abajo)]

Oración final
Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Gloria Patris a la Santísima Trinidad, y luego pide lo que por intercesión de la Inmaculada Concepción deseas conseguir de la Novena.

Bendita sea tu pureza
Y eternamente lo sea,
Pues todo un Dios se recrea
En tan graciosa belleza.
A ti, celestial Princesa,
Virgen sagrada María,
Te ofrezco en este día
Alma, vida y corazón.
¡Mírame con compasión!
¡No me dejes, madre mía!

Cantos


DÍA PRIMERO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como preservaste a María del pecado original en su Inmaculada Concepción y a nosotros nos hiciste el gran beneficio de libramos de él por medio de tu santo bautismo, así Te rogamos humildemente nos concedas la gracia de portarnos siempre como buenos cristianos, regenerados en Ti, Padrenuestro Santísimo.


DÍA SEGUNDO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como preservaste a María de todo pecado mortal en toda su vida y a nosotros nos das gracia para evitarlo y el sacramento de la confesión para remediarlo, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de no cometer nunca pecado mortal, y si incurrimos en tan terrible desgracia, la de salir de él cuanto antes, por medio de una buena confesión.


DÍA TERCERO
Oración particular

¡Oh santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como preservaste a María de todo pecado venial en toda su vida, y a nosotros nos pides que purifiquemos más y más nuestras almas, para ser dignos de Ti, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de evitar los pecados veniales y de procurar y obtener cada día más pureza y delicadez de conciencia.



DÍA CUARTO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como libraste a María del pecado y le diste dominio perfecto sobre todas sus pasiones, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de ir domando nuestras pasiones y destruyendo nuestras malas inclinaciones, para que Te podamos servir con verdadera libertad de espíritu y sin imperfección ninguna.


DÍA QUINTO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como desde el primer instante de su Concepción diste a María mas gracia que a todos los Santos y Angeles del cielo, así Te rogamos humildemente por intercesión de tu Madre Inmaculada nos inspires un aprecio singular de la divina gracia que Tú nos adquiriste con tu sangre y nos concedas el aumentarla más y más con nuestras buenas obras y con la recepción de tus santos sacramentos, especialmente el de la comunión.


DÍA SEXTO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como desde el primer instante infundiste en María, con toda plenitud, las virtudes sobrenaturales y los dones del Espíritu Santo, así Te suplicamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas a nosotros la abundancia de estos mismos dones y virtudes, para que podamos vencer todas las tentaciones y hagamos muchos actos de virtud dignos de nuestra profesión de cristianos.


DÍA SEPTIMO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como diste a María, entre las demás virtudes, una pureza y castidad eximia, por la cual es llamada Virgen de las Vírgenes, así Te suplicamos, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la dificilísima virtud de la castidad, que no se puede conservar sin tu gracia, pero que tantos han conservado mediante la devoción de la Virgen y tu protección.


DÍA OCTAVO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como diste a María la gracia de una ardentísima caridad y amor de Dios sobre todas las cosas, así Te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas un amor sincero a Ti, oh Dios y Señor nuestro, nuestro verdadero bien, nuestro bienhechor, nuestro Padre, y que antes queramos perder todas las cosas que ofenderte con un solo pecado.


DÍA NOVENO
Oración particular

¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como has concedido a María la gracia de ir al cielo y de ser en él colocada en el primer lugar después de Ti, así Te suplicamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas una buena muerte, que recibamos bien los últimos sacramentos, que expiremos sin mancha ninguna de pecado en la conciencia y vayamos al cielo para siempre gozar en tu compañía y la de nuestra Madre, con todos los que se han salvado por ella.


LETANÍA A LA VIRGEN

Señor, tened piedad de nosotros.
Cristo, tened piedad de nosotros.
Señor, tened piedad de nosotros.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escuchadnos, Cristo, escuchadnos,
Dios, Padre celestial. Tened piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo. Tened piedad de nosotros.
Dios, Espíritu Santo. Tened piedad de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios. Tened piedad de nosotros.


A las siguientes contestamos: “Ora pro nobis” o “Ruega por nosotros”

Santa María,
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Divina Gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre inviolada,
Madre y virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de exaltación,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la alianza,
Puerta del Cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los Cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina, concebida sin pecado original,
Reina, asunta a los Cielos,
Reina del santísimo Rosario,
Reina de la Paz,

Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo. Perdonadnos, Señor.
Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo. Escuchadnos, Señor.
Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo. Tened piedad de nosotros.

V. Rogad por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.

ORACIÓN

Os rogamos, Señor Dios, que nos concedáis a vuestros siervos gozar de continua salud de alma y cuerpo; y que por la intercesión de la siempre Virgen Santa María, seamos libres de las tristezas de esta vida y gocemos de las eternas alegrías del cielo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.


Fuente: Corazones.org