miércoles, 14 de diciembre de 2022

14 de diciembre: San Juan de la Cruz, Doctor de la Iglesia y patrono de los poetas

 


Doctor de la Iglesia


"A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición".


Breve
Nació en Fontiveros, provincia de Ávila (España), hacia el año 1542. Pasados algunos años en la Orden de los carmelitas, fue, a instancias de santa Teresa de Avila, el primero que, a partir de 1568, se declaró a favor de su reforma, por la que soportó innumerables sufrimientos y trabajos. Murió en Úbeda el año 1591, con gran fama de santidad y sabiduría, de las que dan testimonio precioso sus escritos espirituales.

Vida de San Juan de la Cruz

Nació en Fontiveros, provincia de Ávila (España), hacia el año 1542. Pasados algunos años en la Orden de los carmelitas, fue, a instancias de Santa Teresa de Jesús, el primero que, a partir de 1568, se declaró a favor de su reforma, por la que soportó innumerables sufrimientos y trabajos. Murió en Ubeda el año 1591, con gran fama de santidad y sabiduría, de las que dan testimonio precioso sus escritos espirituales.

Vida de Pobreza

Gonzalo de Yepes pertenecía a una buena familia de Toledo, pero como se casó con una joven de clase "inferior", fue desheredado por sus padres y tuvo que ganarse la vida como tejedor de seda. A la muerte de Gonzalo, su esposa, Catalina Alvarez, quedó en la miseria y con tres hijos. Jitan, que era el menor, nació en Fontiveros, en Castilla la vieja, en 1542.

Asistió a una escuela de niños pobres en Medina del Campo y empezó a aprender el oficio de tejedor, pero como no tenía aptitudes, entró más tarde a trabajar como criado del director del hospital de Medina del Campo. Así pasó siete años. Al mismo tiempo que continuaba sus estudios en el colegio de los jesuitas, practicaba rudas mortificaciones corporales.

A los veintiún años, tomó el hábito en el convento de los carmelitas de Medina del Campo. Su nombre de religión era Juan de San Matías. Después de hacer la profesión, pidió y obtuvo permiso para observar la regla original del Carmelo, sin hacer uso de las mitigaciones (permisos para relajar las reglas) que varios Pontífices habían aprobado y eran entonces cosa común en todos los conventos.

San Juan hubiese querido ser hermano lego, pero sus superiores no se lo permitieron. Tras haber hecho con éxito sus estudios de teología, fue ordenado sacerdote en 1567. Las gracias que recibió con el sacerdocio le encendieron en deseos de mayor retiro, de suerte que llegó a pensar en ingresar en la Cartuja.

Conoce a Santa Teresa

Santa Teresa fundaba por entonces los conventos de la rama reformada de las carmelitas. Cuando oyó hablar del hermano Juan, en Medina del Campo, la santa se entrevistó con él, quedó admirada de su espíritu religioso y le dijo que Dios le llamaba a santificarse en la orden de Nuestra Señora del Carmen. También le refirió que el prior general le había dado permiso de fundar dos conventos reformados para hombres y que él debía ser su primer instrumento en esa gran empresa. La reforma del Carmelo que lanzaron Santa Teresa y San Juan no fue con intención de cambiar la orden o "modernizarla" sino mas bien para restaurar y revitalizar su cometido original el cual se había mitigado mucho.  Al mismo tiempo que lograron ser  fieles a los orígenes, la santidad de estos reformadores infundió una nueva riqueza a los carmelitas que ha sido recogida en sus escritos y en el ejemplo de sus vidas y sigue siendo una gran riqueza de espiritualidad.

Poco después, se llevó a cabo la fundación del primer convento de carmelitas descalzos, en una ruinosa casa de Duruelo. San Juan entró en aquel nuevo Belén con perfecto espíritu de sacrificio. Unos dos meses después, se le unieron otros dos frailes. Los tres renovaron la profesión el domingo de Adviento de 1568, y nuestro santo tomó el nombre de Juan de la Cruz. Fue una elección profética. Poco a poco se extendió la fama de ese oscuro convento de suerte que Santa Teresa pudo fundar al poco tiempo otro en Pastrana y un tercero en Mancera, a donde trasladó a los frailes de Duruelo. En 1570, se inauguró el convento de Alcalá, que era a la vez colegio de la universidad; San Juan fue nombrado rector.

Con su ejemplo, San Juan supo inspirar a los religiosos e1 espíritu de soledad, humildad y mortificación. Pero Dios, que quería purificar su corazón de toda debilidad y apego humanos, le sometió a las más severas pruebas interiores y exteriores. Después de haber gozado de las delicias de la contemplación, San Juan se vio privado de toda devoción. A este período de sequedad espiritual se añadieron la turbación, los escrúpulos y la repugnancia por los ejercicios espirituales. En tanto que el demonio le atacaba con violentas tentaciones, los hombres le perseguían con calumnias.

La prueba más terrible fue sin duda la de los escrúpulos y la desolación interior, que el santo describe en "La Noche Oscura del Alma". A esto siguió un período todavía más penoso de oscuridad, sufrimiento espiritual y tentaciones, de suerte que San Juan se sentía como abandonado por Dios. Pero la inundación de luz y amor divinos que sucedió a esta prueba, fue el premio de la paciencia con que la había soportado el siervo de Dios.

En cierta ocasión, una mujer muy atractiva tentó descaradamente a San Juan. En vez de emplear el tizón ardiente, como lo había hecho Santo Tomás de Aquino en una ocasión semejante, Juan se valió de palabras suaves para hacer comprender a la pecadora su triste estado. El mismo método empleó en otra ocasión, aunque en circunstancias diferentes, para hacer entrar en razón a una dama de temperamento tan violento, que el pueblo le había dado el apodo de "Roberto el diablo".

Glorias para Dios

En 1571, Santa Teresa asumió por obediencia el oficio de superiora en el convento no reformado de la Encarnación de Avila y llamó a su lado , San Juan de la Cruz para que fuese su director espiritual y su confesor. La santa escribió a su hermana: "Está obrando maravillas aquí. El pueblo le tiene por santo. En mi opinión, lo es y lo ha sido siempre." Tanto los religiosos como los laicos buscaban a San Juan, y Dios confirmó su ministerio con milagros evidentes.

Entre tanto, surgían graves dificultades entre los carmelitas descalzos y los mitigados. Aunque el superior general había autorizado a Santa Teresa a emprender la reforma, los frailes antiguos la consideraban como una rebelión contra la orden; por otra parte, debe reconocerse que algunos de los descalzos carecían de tacto y exageraban sus poderes y derechos. Como si eso fuera poco, el prior general, el capítulo general y los nuncios papales, daban órdenes contradictorias. Finalmente, en 1577, el provincial de Castilla mandó a San Juan que retornase al convento de Medina del Campo. El santo se negó a ello, alegando que había sido destinado a Avila por el nuncio del Papa. Entonces el provincial envió un grupo de hombres armados, que irrumpieron en el convento de Avila y se llevaron a San Juan por la fuerza. Sabiendo que el pueblo de Avila profesaba gran veneración al santo, le trasladaron a Toledo.

Como Juan se rehusase a abandonar la reforma, le encerraron en una estrecha y oscura celda y le maltrataron increíblemente. Ello demuestra cuán poco había penetrado el espíritu de Jesucristo en aquellos que profesaban seguirlo.

Sufrimiento y unión con Dios

La celda de San Juan tenía unos tres metros de largo por dos de ancho. La única ventana era tan pequeña y estaba tan alta, que el santo, para leer e1 oficio, tenía que ponerse de pie sobre un banquillo. Por orden de Jerónimo Tostado, vicario general de los carmelitas de España y consultor de la Inquisición, se le golpeó tan brutalmente, que conservó las cicatrices hasta la muerte. Lo que sufrió entonces San Juan coincide exactamente con las penas que describe Santa Teresa en la "Sexta Morada": insultos, calumnias, dolores físicos, angustia espiritual y tentaciones de ceder. Más tarde dijo: "No os extrañe que ame yo mucho el sufrimiento. Dios me dio una idea de su gran valor cuando estuve preso en Toledo".

Los primeros poemas de San Juan que son como una voz que clama en el desierto, reflejan su estado de ánimo:

En dónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.

El prior Maldonado penetró la víspera de la Asunción en aquella celda que despedía un olor pestilente bajo el tórrido calor del verano y dio un puntapié al santo, que se hallaba recostado, para anunciarle su visita. San Juan le pidió perdón, pues la debilidad le había impedido levantarse en cuanto lo vio entrar. "Parecíais absorto. ¿En qué pensabais?", le dijo Maldonado.

"Pensaba yo en que mañana es fiesta de Nuestra Señora y sería una gran felicidad poder celebrar la misa", replicó Juan.

"No lo haréis mientras yo sea superior", repuso Maldonado.

En la noche del día de la Asunción, la Santísima Virgen se apareció a su afligido siervo, y le dijo: "Sé paciente, hijo mío; pronto terminará esta Prueba."

Algunos días más tarde se le apareció de nuevo y le mostró, en visión, una ventana que daba sobre el Tajo: "Por ahí saldrás y yo te ayudaré." En efecto, a los nueve meses de prisión, se concedió al santo la gracia de hacer unos minutos de ejercicio. Juan recorrió el edificio en busca de la ventana que había visto. En cuanto la hubo reconocido, volvió a su celda. Para entonces ya había comenzado a aflojar las bisagras de la puerta. Esa misma noche consiguió abrir la puerta y se descolgó por una cuerda que había fabricado con sábanas y vestidos. Los dos frailes que dormían cerca de la ventana no le vieron. Como la cuerda era demasiado corta, San Juan tuvo que dejarse caer a lo largo de la muralla hasta la orilla del río, aunque felizmente no se hizo daño. Inmediatamente, siguió a un perro que se metió en un patio. En esa forma consiguió escapar. Dadas las circunstancias, su fuga fue un milagro.

Gran guía y director espiritual

El santo se dirigió primero al convento reformado de Beas de Segura y después pasó a la ermita cercana de Monte Calvario. En 1579, fue nombrado superior del colegio de Baeza y, en 1581, fue elegido superior de Los Mártires, en las cercanías de Granada. Aunque era el fundador y jefe espiritual de los carmelitas descalzos, en esa época participó poco en las negociaciones y sucesos que culminaron con el establecimiento de la provincia separada de Los Descalzos, en 1580. En cambio, se consagró a escribir las obras que han hecho de él un doctor de teología mística en la Iglesia.

La doctrina de San Juan es plenamente fiel a la tradición antigua: el fin del hombre en la tierra es alcanzar "Perfección de la caridad y elevarse a la dignidad de hijo de Dios por el amor"; la contemplación no es por sí misma un fin, sino que debe conducir al amor y a la unión con Dios por el amor y, en último término, debe llevar a la experiencia de esa unión a la que todo está ordenado. "No hay trabajo mejor ni mas necesario que el amor", dice el santo. "Hemos sido hechos para el amor." El único instrumento del que Dios se sirve es el amor." "Así como el Padre y e1 Hijo están unidos por el amor, así el amor es el lazo de unión del alma con Dios".

El amor lleva a las alturas de la contemplación, pero como que amor es producto de la fe, que es el único puente que puede salvar el abismo separa a nuestra inteligencia de la infinitud de Dios, la fe ardiente y vívida el principio de la experiencia mística. San Juan no se cansó nunca de inculcar esa doctrina tradicional con su estilo maravilloso y sus ardientes palabras.

Las verdades que enseñó no deben empañarse por las prácticas que puedan ser exageradas. Al mismo tiempo se ha de tener quidado en discernir que es exageración. ¿Cual es nuestro punto de referencia?, ¿Fueron todos los santos exagerados?, ¿Fue Jesucristo exagerado, aceptando morir en la Cruz?. ¿O no será mas bien que nosotros no sabemos amar hasta el extremo?.

Dios no pide lo mismo a todos. El sabe la capacidad y el corazón de cada uno. El amor expande el corazón y las capacidades de entrega.

Solía pedir a Dios tres cosas: que no dejase pasar un solo día de su vida sin enviarle sufrimientos, que no le dejase morir en el cargo de superior y que le permitiese morir en la humillación y el desprecio.

Con su confianza en Dios (llamaba a la Divina Providencia el patrimonio de los pobres), obtuvo milagrosamente en algunos casos provisiones para sus monasterios. Con frecuencia estaba tan absorto en Dios, que debía hacerse violencia para atender los asuntos temporales.

Su amor de Dios hacía que su rostro brillase en muchas ocasiones, sobre todo al volver de celebrar la misa. Su corazón era como una ascua ardiente en su pecho, hasta el punto de que llegaba a quemarle la piel. Su experiencia en las cosas espirituales, a la que se añadía la luz del Espíritu Santo, hacían de un consumado maestro en materia de discreción de espíritus, de modo que no era fácil engañarle diciéndole que algo procedía de Dios.

Juan dormía unas dos o tres horas y pasaba el resto de la noche orando ante el Santísimo Sacramento.

Pruebas y más pruebas

Después de la muerte de Santa Teresa, ocurrida en 1582, se hizo cada vez más pronunciada una división entre los descalzos. San Juan apoyaba la política de moderación del provincial, Jerónimo de Castro, en tanto que el P. Nicolás Doria, que era muy extremoso, pretendía independizar absolutamente a los descalzos de la otra rama de la orden.

El P. Nicolás fue elegido provincial y el capítulo general nombró a Juan vicario de Andalucía. El santo se consagró a corregir ciertos abusos, especialmente los que procedían del hecho de que los frailes tuviesen que salir del monasterio a predicar. El santo opinaba que la vocación de los descalzos era esencialmente contemplativa. Ello provocó oposición contra él.

San Juan fundó varios conventos y, al expirar su período de vicario, fue nombrado superior de Granada. Entre tanto, la idea del P. Nicolás había ganado mucho terreno y el capítulo general que se reunió en Madrid en 1588, obtuvo de la Santa Sede un breve que autorizaba una separación aún más pronunciada entre los descalzos y los mitigados. A pesar de las protestas de algunos, se privó al venerable P. Jerónimo Gracián de toda autoridad y se nombró vicario general al P. Doria. La provincia se dividió en seis regiones, cada una de las cuales nombró a un consultor para ayudar al P. Gracián en el gobierno de la congregación. San Juan fue uno de los consultores.

La innovación produjo grave descontento, sobre todo entre las religiosas. La venerable Ana de Jesús, que era entonces superiora del convento de Madrid, obtuvo de la Santa Sede un breve de confirmación de las constituciones, sin consultar el asunto con el vicario general. Finalmente, se llegó a un compromiso en ese asunto. Sin embargo, en el capítulo general de Pentecostés de 1591, San Juan habló en defensa del P. Gracián y de las religiosas.

El P. Doria, que siempre había creído que el santo estaba aliado con sus enemigos, aprovechó la ocasión para privarle de todos sus cargos y le envió como simple fraile al remoto convento de La Peñuela. Ahí pasó San Juan algunos meses entregado a la meditación y la oración en las montañas, "porque tengo menos materia de confesión cuando estoy entre las peñas que cuando estoy entre los hombres."

Pero no todos estaban dispuestos a dejar en paz al santo, ni siquiera en aquel rincón perdido. Siendo vicario provincial, San Juan, durante la visita al convento de Sevilla, había llamado al orden a dos frailes y había restringido sus licencias de salir a predicar. Por entonces, los dos frailes se sometieron pero un consultor de la congregación recorrió toda la provincia tomando informes sobre la vida y conducta de San Juan, lanzando acusaciones contra él, afirmando que tenía pruebas suficientes para hacerle expulsar de la orden. Muchos de los frailes prefirieron seguir la corriente adversa a Juan que decir la verdad que hace justicia. Algunos llegaron hasta quemar sus cartas para no caer en desgracia.

En medio de esa tempestad San Juan cayó enfermo. El provincial le mandó salir del convento de Peñuela y le dio a escoger entre el de Baeza y el de Ubeda. El primero de esos conventos estaba mejor provisto y tenía por superior a un amigo del santo. En el otro era superior el P. Francisco, a quien San Juan había corregido junto con el P. Diego. Ese fue el convento que escogió.

La fatiga del viaje empeoró su estado y le hizo sufrir mucho. Con gran paciencia, se sometió a varias operaciones. El indigno superior le trató inhumanamente, prohibió a los frailes que le visitasen, cambió al enfermero porque le atendía con cariño, sólo le permitía comer los alimentos ordinarios y ni siquiera le daba los que le enviaban algunas personas de fuera. Cuando el provincial fue a Ubeda y se enteró de la situación, hizo cuanto pudo por San Juan y reprendió tan severamente al P. Francisco, que éste abrió los ojos y se arrepintió.

Santo y Doctor de la Iglesia

Después de tres meses de sufrimientos muy agudos, el santo falleció el 14 de diciembre de 1591.

En su muerte no se había disipado todavía la tempestad que la ambición del P. Nicolás y el espíritu de venganza del P. Diego habían provocado contra él en la congregación de la que había sido cofundador y cuya vida había sido el primero en llevar.

La muerte del santo trajo consigo la revalorización de su vida y tanto el clero como los fieles acudieron en masa a sus funerales. Dios quiso que se despejaran las tinieblas y se vieses su vida auténtica para edificación de muchas almas. Sus restos fueron trasladados a Segovia, pues en dicho convento había sido superior por última vez.

Fue canonizado en 1726

Santa Teresa había visto en Juan un alma muy pura, a la que Dios había comunicado grandes tesoros de luz y cuya inteligencia había sido enriquecida por el cielo. Los escritos del santo justifican plenamente este juicio de Santa Teresa, particularmente los poemas de la "Subida al Monte Carmelo", la "Noche Oscura del Alma", la "Llama Viva de Amor" y el "Cántico Espiritual", con sus respectivos comentarios. Así lo reconoció la Iglesia en 1926, al proclamar doctor a San Juan de la Cruz por sus obras Místicas.

La doctrina de San Juan se resume en el amor del sufrimiento y el completo abandono del alma en Dios. Ello le hizo muy duro consigo mismo; en cambio, con los otros era bueno, amable y condescendiente. Por otra parte, el santo no ignoraba ni temía las cosas materiales, puesto que dijo: "Las cosas naturales son siempre hermosas; son como las migajas de la mesa del Señor."

San Juan de la Cruz vivió la renuncia completa que predicó tan persuasivamente. Pero a diferencia de otros menores que él, fue "libre, como libre es el espíritu de Dios". Su objetivo no era la negación y el vacío, sino la plenitud del amor divino y la unión sustancial del alma con Dios. "Reunió en sí mismo la luz extática de la Sabiduría Divina con la locura estremecida de Cristo despreciado".

Fuente Bibliográfica:

-Butler, Vidas de los Santos de Butler, Vol. IV.
-Oficio Divino I, p. 1031


 

Ver también:
 
cervantesvirtual  
Incluye sus escritos, vida, imágenes.
Libro Segundo

del Oficio de lectura:
Dios nos ha hablado en Cristo
Subida al Monte Carmelo Segmento de Tratado
Conocimiento del misterio escondido en Cristo Jesús De su Cántico espiritual

Fuente: Corazones.org

lunes, 12 de diciembre de 2022

Impresionante y atrapante plática del Doctor Andrés Brito, revelando datos asombrosos sobre la tilma de la Santísima Virgen María



12 de diciembre: Solemnidad de la Santísima Virgen de Guadalupe

 

recopilado por SCTJM

Historicidad

La Virgen Santísima se apareció en el Tepeyac, México, a Juan Diego el martes 12 de diciembre de 1531, apenas diez años después de la conquista de México. La madre de Dios viene para dar a conocer el evangelio a sus hijos nativos del nuevo continente y para "mostrar y dar" todo su "amor y compasión, auxilio y defensa, pues yo soy vuestra piadosa madre".

Como prueba de su visita la Virgen milagrosamente hizo que en aquel lugar aparecieran preciosas rosas de Castilla y que su imagen se quedara permanentemente en la tilma de su siervo. 

 Durante cuatro días la Virgen se había comunicado con Juan Diego hablándole en su propia lengua, el náhualtl. Al identificarse, María usó la palabra "coatlallope"; un sustantivo compuesto formado por "coatl" o sea, serpiente, la preposición "a" y "llope", aplastar; es decir, se definió como "la que aplasta la serpiente". Otros reconstruyen el nombre como "Tlecuauhtlapcupeuh" que significa: "La que precede de la región de la luz como el Aguila de fuego". De todas formas el vocablo náhualtl sonó a los oídos de los frailes españoles como el extremeño "Guadalupe", relacionando el prodigio del Tepeyac con la muy querida advocación que los conquistadores conocían y veneraban en la Basílica construida por Alfonso XI en 1340. En España existían dos advocaciones a la Virgen de Guadalupe, en Cáceres y en La Gomera. Sin embargo la Guadalupe Mexicana es original. ¡La Virgen se comunicó de manera que la entendiesen tanto los indios como los españoles!

La Virgen de Guadalupe dio al indio Juan Diego un delicado trato de nobleza elevando proféticamente la condición de todo su pueblo. El Señor "derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes".  Al mismo tiempo, La Virgen trajo reconciliación y no división entre los nativos y los españoles. Les ayudó a ambos a comprender que la fe cristiana no es propiedad de nadie sino un don de amor para todos. La Virgen pide a Juan Diego que vaya al obispo. El obispo de México era Fray Juan De Zumárraga, franciscano. De esta manera la Virgen enseña que se debe someter a la autoridad legítima que Jesús estableció en la Iglesia.

Cuatrocientos años debieron pasar para que la cultura occidental reconociera admirada que la imagen impresa sobre el ayate indígena era un verdadero códice mexicano, un mensaje del cielo cargado de símbolos. Helen Behrens, una antropóloga norteamericana descubrió en 1945 lo que los ojos de los indios habían "leído" en la pintura de la "Madre del verdadero Dios por quien se vive" aquel diciembre de 1531.

La Virgen De Guadalupe Propicia La Evangelización Del Continente

Los misioneros tenían poco éxito a pesar de su intensa labor, en gran parte por el mal ejemplo de muchos que llamándose cristianos, abusaban de ellos. Pero la Virgen de Guadalupe se presenta como mujer nativa y les enseñó que el regalo de la fe es para todos sin distinción. La imagen de la tilma es toda una catequesis (ver abajo). Resultado: En los 7 años después de las apariciones 8 millones de nativos se convirtieron a la fe católica. Esto representa un promedio de 3000 conversiones diarias. Si recordamos que por la predicación de San Pedro el día de Pentecostés se convirtieron 3000 hombres, podemos apreciar que la Virgen inició un verdadero Pentecostés que duró 7 años.

La Virgen de Guadalupe continúa guiándonos a Jesús. Los milagros obtenidos por la Virgen son tan extraordinarios que no se puede menos que exclamar: "¡El poder divino está aquí!" Dios Todopoderoso se complace en derramar sus dones por medio de aquella a quien El escogió para ser su madre.

El Santuario, Tepeyac 

El Tepeyac es el santuario mariano mas visitado del mundo, superando en visitas a Lourdes y Fátima. Cada año 20 millones de fieles se acercan a la venerada imagen para expresar a la Madre del Cielo el testimonio de su cariño y veneración. El día de la fiesta, el doce de diciembre, se calcula que casi tres millones de personas acuden al santuario. En la actualidad la imagen milagrosa está en la nueva basílica construida junto a la antigua que se ha hundido notablemente. Los fieles pueden contemplar el cuadro desde una estera móvil que a sus pies se desliza para movilizar a los fieles y dar cabida a las multitudes que desean venerarla. Como en todo santuario mariano, la basílica de Guadalupe cuenta con una capilla del Santísimo donde los fieles constantemente adoran al Señor.  La Basílica nueva tiene forma redonda que simboliza la tienda que albergaba el Arca de la Alianza en su marcha por el desierto; las lámparas interiores que cuelgan del techo recuerdan la nube que guiaba al pueblo de Dios día a día y la refulgente pared de oro que sostiene el cuadro, representa la columna de fuego y luz que indicaba el camino durante la noche.

Durante el proceso de estudio para para canonización de Juan Diego se estableció una comisión para estudiar su historicidad. El padre Fidel González fue asistido en esta labor por Eduardo Chávez Sánchez y José Luis Guerrero Rosado (Cf. «El encuentro de la Virgen de Guadalupe y Juan Diego», Editorial Porrúa, México 1999, 564 pp.). Presentaron 27 documentos o testimonios indígenas guadalupanos y 8 de procedencia mixta indo-española. Entre todos ellos, destaca el «El Nican Mopohua» y el llamado Códice «Escalada». No se pueden explicar con elementos históricos algunos aspectos decisivos de la historia de México sin tener en cuenta el milagro de Guadalupe. Como, por ejemplo, el que, después una conquista dramática y tras dolorosas divisiones y contraposiciones en el seno del mundo político nahuatl, en un lugar significativo para el mundo indígena, en el cerro del Tepeyac, se levantara en seguida una ermita dedicada a la Virgen María bajo el nombre de Guadalupe. No explican tampoco cómo Guadalupe se convirtió en señal de una nueva historia religiosa y de encuentro entre dos mundos hasta ese momento en dramática contraposición. .... Existen otras muchas pruebas históricas sobre la existencia de Juan Diego, como, por ejemplo, la tradición oral, fuente decisiva al estudiar a los pueblos mexicanos, cuya cultura era principalmente oral. Esta tradición, en esos casos suele obedecer a cánones bien precisos y, en el caso de Guadalupe, siempre confirma la figura histórica y espiritual de Juan Diego. Quien quiera profundizar en el aspecto histórico del vidente de Guadalupe, puede leer a continuación el artículo inédito escrito por una de las personalidades más competentes en la materia, Fidel González, presidente de la Comisión histórica sobre Juan Diego constituida por la Santa Sede.

 

APARICIONES DE LA VIRGEN A JUAN DIEGO

PRIMERA APARICIÓN

6.- Era Sábado, Muy De Madrugada, Lo Movía Su Interés Por Dios [Respondiendo A] Su Insistente Llamada.

7.- Y Cuando Vino A Llegar Al Costado Del Cerrito, En El Sitio Llamado Tepeyac, Despuntaba Ya El Alba.

8.- Oyó claramente sobre el cerrito cantar, como cantan diversos pájaros preciosos. Al interrumpir su gorjeo, como que les coreaba el cerro, sobremanera suave, agradabilísimo, su trino sobrepujaba al del coyoltótotl y del tzinitzcan y al de otras preciosas aves canoras.

9.- Se detuvo a ver Juan Diego. Se dijo: ¿Por ventura es mi mérito, mi merecimiento lo que ahora oigo? ¿Quizá solamente estoy soñando? ¿Acaso estoy dormido y sólo me lo estoy imaginando?

10.- ¿Dónde estoy? ¿Dónde me veo? ¿Acaso ya en el sitio del que siempre nos hablaron los ancianos, nuestros antepasados, todos nuestros abuelos: en su tierra florida, en su tierra de nuestro sustento, en su patria celestial?

11.- Tenía fija la mirada en la cumbre del cerrito, hacia el rumbo por donde sale el sol, porque desde allí algo hacía prorrumpir el maravilloso canto celestial.

12.- Y tan pronto como cesó el canto, cuando todo quedó en calma, entonces oye que lo llaman de arriba del cerrito, le convocan: "Mi Juanito, mi Juan Dieguito".

13.- En Seguida, Pero Al Momento, Se Animó A Ir Allá A Donde Era Llamado. En Su Corazón No Se Agitaba Turbación Alguna, Ni En Modo Alguno Nada Lo Perturbaba, Antes Se Sentía Muy Feliz, Rebosante De Dicha. Fue Pues A Subir Al Montecito, Fue A Ver De Dónde Era Llamado.

14.- Y Al Llegar A La Cumbre Del Cerrito, Tuvo La Dicha De Ver A Una Doncella, Que Por Amor A Él Estaba Allí De Pie, 15.- La Cual Tuvo La Delicadeza De Invitarlo A Que Viniera 'Juntito' A Ella. 16.- Y Cuando Llegó A Su Adorable Presencia, Mucho Se Sorprendió Por La Manera Que, Sobre Toda Ponderación, Destacaba Su Maravillosa Majestad: 17.- Sus Vestiduras Resplandecían Como El Sol, Como Que Reverberaban, 18.- Y La Piedra, El Risco En Que Estaba De Pie, Como Que Lanzaba Flechas De Luz; 19.- Su Excelsa Aureola Semejaba Al Jade Más Precioso, A Una Joya, 20.- La Tierra Como Que Bullía De Resplandores, Cual El Arco Iris En La Niebla. 21.- Y Los Mezquites Y Nopales, Y Las Otras Varias Yerbezuelas Que Ahí Se Dan, Parecían Esmeraldas. Cual La Más Fina Turquesa Su Follaje, Y Sus Troncos, Espinas Y Ahuates Deslumbraban Como El Oro. 22.- Ante Su Presencia Se Postró. Escuchó Su Venerable Aliento, Su Amada Palabra, Infinitamente Grata, Aunque Al Mismo Tiempo Majestuosa, Fascinante, Como De Un Amor Que Del Todo Se Entrega.

23.- Se Dignó Decirle: <<-Escucha Bien, Hijito Mío El Más Pequeño, Mi Juanito: ¿A Dónde Te Diriges?>> 24.- Y Él Le Contestó: <<-Mi Señora, Mi Reina, Mi Muchachita, Allá Llegaré A Tu Casita De México Tlatelolco. Voy En Pos De Las Cosas De Dios Que Se Dignan Darnos, Enseñarnos, Quienes Son Imágenes Del Señor, Nuestro Dueño, Nuestros Sacerdotes>>.

25.- Acto continuo Con Él Dialoga, Le Hace El Favor De Descubrirle Su Preciosa Y Santa Voluntad, 26.- Le Comunica: <<-Ten La Bondad De Enterarte, Por Favor Pon En Tu Corazón, Hijito Mío El Más Amado, Que Yo Soy La PerFecta Siempre Virgen Santa María, Y Tengo El Privilegio De Ser Madre Del Verdaderísimo Dios, De Ipalnemohuani, (Aquel Por Quien Se Vive), De Teyocoyani (Del Creador De Las Personas), De Tloque Nahuaque (Del Dueño Del Estar Junto A Todo Y Del Abarcarlo Todo), De Ilhuicahua Tlaltipaque (Del Señor Del Cielo Y De La Tierra). Mucho Quiero, Ardo En Deseos De Que Aquí Tengan La Bondad De Construirme Mi Templecito, 27.- Para Allí Mostrárselo A Ustedes, Engrandecerlo, 28.- Entregárselo A Él, A Él Que Es Todo Mi Amor, A Él Que Es Mi Mirada Compasiva, A Él Que Es Mi Auxilio, A Él Que Es Mi Salvación. 29.- Porque En Verdad Yo Me Honro En Ser Madre Compasiva De Todos Ustedes, 30.- Tuya Y De Todas Las Gentes Que Aquí En Esta Tierra Están En Uno, 31.- Y De Los Demás Variados Linajes De Hombres, Mis Amadores, Los Que A Mí Clamen, Los Que Me Busquen, Los Que Me Honren Confiando En Mi Intercesión. 32.- Porque Allí Estaré Siempre Dispuesta A Escuchar Su Llanto, Su Tristeza, Para Purificar, Para Curar Todas Sus Diferentes Miserias, Sus Penas, Sus Dolores.

33.- Y Para Realizar Con Toda Certeza Lo Que Pretende Él, Mi Mirada Misericordiosa, Ojalá Aceptes Ir A Al Palacio Del Obispo De México, Y Le Narres Cómo Nada Menos Que Yo Te Envío De Embajador Para Que Le Manifiestes Cuan Grande Y Ardiente Deseo Tengo De Que Aquí Me Provea De Una Casa, De Que Me Levante En El Llano Mi Templo. Absolutamente Todo, Con Todos Sus Detalles, Le Contarás: Cuanto Has Visto Y Admirado, Y Lo Que Has Oído. 34.- Y Quédate Seguro De Que Mucho Te Lo Voy A Agradecer Y A Pagártelo, 35.- Pues Te Enriqueceré, Te Glorificaré, 36.- Y Mucho Merecerás Con Esto Que Yo Recompense Tu Cansancio, Tu Molestia De Ir A Ejecutar La Embajada Que Te Confiero.37.- Ya Has Oído, Hijo Mío El Más Amado, Mi Aliento, Mi Palabra: ¡Ojalá Aceptes Ir Y Tengas La Bondad De Poner Todo Tu Esfuerzo!>>

ENTREVISTA CON ZUMARRAGA

38.- E Inmediatamente En Su Presencia Se Postró, Respetuosamente Le Dijo: <<-Señora Mía, Mi Niña, Por Supuesto Que Ya Voy Para Poner Por Obra Tu Venerable Aliento, Tu Amada Palabra. Por Ahora De Ti Me Despido, Yo, Tu Humilde Servidor.>>

39.- En Seguida Bajó Para Ir A Poner Por Obra Su Encargo: Vino A Tomar La Calzada Que Viene Derecho A México. 40.- Y Cuando Hubo Llegado Al Interior De La Ciudad, De Inmediato Y Directo Se Fue Al Palacio Del Obispo Que Muy Recientemente Había Llegado De Jefe De Sacerdotes, Cuyo Reverendo Nombre Era D. Fray Juan De Zumárraga, Sacerdote De San Francisco. 41.- Y Al Llegar, De Inmediato Hace El Intento De Verlo, Rogando A Sus Servidores, Sus Domésticos, Que Vayan A Anunciarlo. 42.- Al Cabo De Una Espera Un Tanto Excesiva, Vienen A Llamarlo Cuando El Señor Obispo Tuvo A Bien Convocarlo Para Que Pasara.

43.- Y En Cuanto Entró, En Seguida En Su Presencia Se Arrodilló, Se Postró. Luego Ya Le Declara, Le Narra El Venerable Aliento, La Preciosa Palabra De La Reina Del Cielo, Su Mensaje, Y También Le Refirió Respetuosamente Todas Las Cosas Que Admiró, Que Miró, Que Escuchó. 44.- Y Cuando Hubo Escuchado Todas Sus Palabras, Su Mensaje, Como Que No Del Todo Le Dio Crédito. 45.- Le Respondió, Se Dignó Decirle: <<-Hijito Mío, Otra Vez Vendrás, Aún Con Calma Te Oiré, Muy Aun Desde El Principio Lo Miraré, Pensaré Lo Que Te Hizo Venir Acá, Tu Voluntad, Tu Deseo.>>

SEGUNDA APARICIÓN

46.- Salió, Pues, Abatido De Tristeza Porque Su Encomienda No Se Realizó De Inmediato. 47.- En Seguida Se Regresó. Poco Después, Ya Al Acabar El Día, Se Vino Luego En Derechura A La Cumbre Del Cerrito, 48.- Y Allí Tuvo La Grande Suerte De Reencontrar A La Reina Del Cielo, Allí Precisamente Donde Por Primera Vez La Había Visto. Lo Estaba Esperando Bondadosamente. 49.- Y Apenas La Miró, Se Postró En Su Presencia, Se Arrojó Por Tierra, Tuvo El Honor De Decirle: 50.- <<Dueña Mía, Señora, Reina, Hijita Mía La Más Amada, Mi Virgencita, Fui Allá Donde Tú Me Enviaste Como Mensajero, Fui A Cumplir Tu Venerable Aliento, Tu Amable Palabra. Aunque Muy Difícilmente, Entré Al Lugar Del Estrado Del Jefe De Los Sacerdotes. Lo Vi, En Su Presencia Expuse Tu Venerable Aliento, Tu Amada Palabra, Como Tuviste La Bondad De Mandármelo>>. 51.- <<Me Recibió Amablemente Y Me Escuchó Bondadosamente, Pero, Por La Manera Como Me Respondió, Su Corazón No Quedó Satisfecho, No Lo Estima Cierto. 52.- Me Dijo: Otra Vez Vendrás, Aún Con Más Calma Te Oiré, Muy Aun Desde El Principio Examinaré La Razón Por La Que Has Venido, Tu Deseo, Tu Voluntad.>>

53.- <<Me Di Perfecta Cuenta, Por La Forma Cómo Me Contestó, Que Piensa Que El Templo Que Tú Te Dignas Concedernos El Privilegio De Edificarte Aquí, Quizá Es Mera Invención Mía, Que Tal Vez No Es De Tus Venerados Labios. 54.-Por Lo Cual, Mucho Te Ruego, Señora Mía, Mi Reina, Mi Virgencita, Que Ojalá A Alguno De Los Ilustres Nobles, Que Sea Conocido, Respetado, Honrado, A Él Le Concedas Que Se Haga Cargo De Tu Venerable Aliento, De Tu Preciosa Palabra Para Que Sea Creído.>> 55.- <<Porque Yo En Verdad No Valgo Nada, Soy Mecapal, Soy Cacaxtle, Soy Cola, Soy Ala, Sometido A Hombros Y A Cargo Ajeno, No Es Mi Paradero Ni Mi Paso Allá Donde Te Dignas Enviarme, Virgencita Mía, Hijita Mía La Más Amada, Señora, Reina. 56.- Por Favor, Perdóname: Afligiré Tu Venerado Rostro, Tu Amado Corazón. Iré A Caer En Tu Justo Enojo, En Tu Digna Cólera, Señora, Dueña Mía>

57.- Y La Siempre Gloriosa Virgen Tuvo La Afabilidad De Responderle: 58.- <<-Escucha, Hijito Mío El Más Pequeño, Ten Por Seguro Que No Son Pocos Mis Servidores, Mis Embajadores Mensajeros A Quienes Podría Confiar Que Llevaran Mi Aliento, Mi Palabra, Que Ejecutaran Mi Voluntad; 59.- Mas Es Indispensable Que Seas Precisamente Tú Quien Negocie Y Gestione, Que Sea Totalmente Por Tu Intervención Que Se Verifique, Que Se Lleve A Cabo Mi Voluntad, Mi Deseo. 60.- Y Muchísimo Te Ruego, Hijito Mi Consentido, Y Con Rigor Te Mando, Que Mañana Vayas Otra Vez A Ver Al Obispo. 61.- Y De Mi Parte Adviértele, Hazle Oír Muy Claro Mi Voluntad, Mi Deseo Para Que Realice, Para Que Haga Mi Templo Que Le Pido. 62.- Y De Nuevo Comunícale De Que Manera Nada Menos Que Yo, Yo La Siempre Virgen María, La Venerable Madre De Dios, Allá Te Envío De Mensajero.>>

63.- Y Juan Diego Le Respondió Respetuosamente, Le Dijo Reverentemente: <<-Señora Mía, Reina, Virgencita Mía, Ojalá Que No Aflija Yo Tu Venerable Rostro, Tu Amado Corazón; Con El Mayor Gusto Iré, Voy Ciertamente A Poner En Obra Tu Venerable Aliento, Tu Amada Palabra; De Ninguna Manera Me Permitiré Dejar De Hacerlo, Ni Considero Penoso El Camino. 64.- Iré, Pues, Desde Luego, A Poner En Obra Tu Venerable Voluntad, Pero Bien Puede Suceder Que No Sea Favorablemente Oído, O, Si Fuere Oído, Quizá No Seré Creído; Pero 65.- Mañana, Por La Tarde, Cuando Se Ponga El Sol, Vendré A Devolver A Tu Venerable Aliento, A Tu Amada Palabra Lo Que Me Responda El Jefe De Los Sacerdotes>> 66.- <<Ya Me Despido, Hijita Mía La Más Amada, Virgencita Mía, Señora, Reina. Por Favor, Quédate Tranquila>>.
67.- Y, Acto Continuo, Él Se Fue A Su Casa A Descansar.

SEGUNDA ENTREVISTA CON ZUMARRAGA

68.- Al Día Siguiente, Domingo, Muy De Madrugada, Cuando Todo Estaba Aún Muy Oscuro, De Allá Salió De Su Casa Hacia Acá, A Tlaltelolco: Viene A Aprender Las Cosas Divinas, A Ser Pasado En Lista; Luego A Ver Al Gran Sacerdote.69.- Y Como A Las Diez De La Mañana Estuvo Dispuesto: Se Había Oído Misa, Se Había Pasado Lista, Se Había Dispersado Toda La Gente. 70.- Y Él, Juan Diego, Luego Fue Al Palacio Del Señor Obispo. 71.- Y Tan Pronto Como Llegó, Hizo Todo Lo Posible Para Tener El Privilegio De Verlo, Y Con Mucha Dificultad Otra Vez Tuvo Ese Honor.

72.- A Sus Pies Hincó Las Rodillas, Llora, Se Pone Triste, En Tanto Que Dialoga, Mientras Le Expone El Venerable Aliento, La Amada Palabra De La Reina Del Cielo, 73.- Para Ver Si Al Fin Era Creída La Embajada, La Voluntad De La Perfecta Virgen, Tocante A Que Le Hagan, Le Edifiquen, Le Levanten, Su Templo Donde Se Dignó Indicarlo, En Donde Se Digna Quererlo. 74.- Y El Señor Obispo Muchísimas Cosas Le Preguntó, Le EXaminó, Para Que Bien En Su Corazón Constase (Para Cerciorarse) Dónde Fue A Verla, Qué Aspecto Tenía. Todo Lo Narró Al Señor Obispo, Con Todos Sus Detalles, 75.- Pero, Pese A Que Todo Absolutamente Se Lo Pormenorizó, Hasta En Los Más Menudos Detalles, Y Que En Todas Las Cosas Vio, Se Asombró Porque Clarísimamente Aparecía Que Ella Era La Perfecta Virgen, La Venerable, Gloriosa Y Preciosa Madre De Nuestro Salvador Jesucristo, 76.- A Fin De Cuentas, No Estuvo De Acuerdo De Inmediato, 77.- Sino Que Le Dijo Que No Nada Más Por Su Palabra, Su Petición, Se Haría, Se Ejecutaría Lo Que Solicitaba, 78.- Que Era Todavía Indispensable Algo Como Señal Para Que Poder Creerle Que Era Precisamente Ella, La Reina Del Cielo, Quien Se Dignaba Enviarlo De Mensajero.

79.- Y Tan Pronto Como Lo Oyó, Juan Diego Dijo Respetuosamente Al Obispo: 80.- <<-Señor Gobernante, Por Favor Sírvete Ver Cuál Será La Señal Que Tienes A Bien Pedirle, Pues En Seguida Me Pondré En Camino Para Solicitársela A La Reina Del Cielo, Que Se Dignó Enviarme Acá De Mensajero>>.81.- Y Cuando Vio El Obispo Que Todo Lo Confirmaba, Que Desde Su Primera Reacción En Nada Titubeaba O Dudaba, Luego Lo Despidió; Pero 82.- Apenas Hubo Salido, Luego Ordenó A Algunos Criados, En Quienes Tenía Gran Confianza, Que Fueran Detrás De Él, Que Cuidadosamente Lo Espiaran A Dónde Iba, Y A Quién Veía O Hablaba. 83.- Y Así Se Hizo. Y Juan Diego En Seguida Se Vino Derecho, Enfiló La Calzada.

84.- Y Lo Siguieron, Pero Allí Donde Sale La Barranca, Cerca Del Tepeyac, Por El Puente De Madera, Lo Perdieron De Vista, Y Por Más Que Por Todas Partes Lo Buscaron, Ya En Ningún Lugar Lo Vieron, 85.- Por Lo Que Se Regresaron. Y Con Eso No Sólo Se Vinieron A Enfadar Grandemente, Sino También Porque Los Frustró, Los Dejó Furiosos, 86.- De Manera Que Le Fueron A Insistir Al Señor Obispo, Le Metieron En La Cabeza Que No Le Creyera, Le Inventaron Que Lo Que Hacía Era Sólo Engañarlo Deliberadamente, Que Era Mera Ficción Lo Que Forjaba, O Bien Que Sólo Lo Había Soñado, Sólo Imaginado En Sueños Lo Que Decía, Lo Que Solicitaba. 87.- Y En Este Sentido Se Confabularon Unos Con Otros, Que Si Llegaba A Volver, A Regresar, Allí Lo Habían De Agarrar Y Castigar Duramente Para Que Otra Vez Ya No Ande Contando Mentiras, Ni Alborotando A La Gente. 88.- Entre Tanto Juan Diego Estaba En La Presencia De La Santísima Virgen, Comunicándole La Respuesta Que Venía A Traerle De Parte Del Señor Obispo. 89.- Y Cuando Se Lo Hubo Notificado, La Gran Señora Y Reina Le Respondió: 90.- <<-Así Está Bien, Hijito Mío El Más Amado, Mañana De Nuevo Vendrás Aquí Para Que Lleves Al Gran Sacerdote La Prueba, La Señal Que Te Pide. 91.- Con Eso En Seguida Te Creerá, Y Ya, A Ese Respecto, Para Nada Desconfiará De Ti Ni De Ti Sospechará. 92.- Y Ten Plena Seguridad, Hijito Mío Predilecto, Que Yo Te Pagaré Tu Cuidado, Tu Servicio, Tu Cansancio Que Por Amor A Mí Has Prodigado. 93.- ¡Animo, Mi Muchachito! Que Mañana Aquí Con Sumo Interés Habré De Esperarte>>.

TERCERA APARICIÓN

EL TIO MORIBUNDO 94.- Pero A La Mañana Siguiente, Lunes, Cuando Juan Diego Debería Llevarle Alguna Señal Suya Para Ser Creído, Ya No Regresó, 95.- Porque Cuando Fue A Llegar A Su Casa, A Un Tío Suyo, De Nombre Juan Bernardino, Se Le Había Asentado La Enfermedad, Estaba En Las Últimas, 96.- Por Lo Que Se Pasó El Día Buscando Médicos, Todavía Hizo Cuanto Pudo Al Respecto; Pero Ya No Era Tiempo, Ya Estaba Muy Muy Grave. 97.- Y Al Anochecer, Le Rogó Instantemente Su Tío Que, Todavía De Noche, Antes Del Alba, Le Hiciera El Favor De Ir A Tlaltelolco A Llamar A Algún Sacerdote Para Que Viniera, Para Que Se Dignara Confesarlo, Se Sirviera Disponerlo, 98.- Porque Estaba Del Todo Seguro Que Ya Era El Ahora, Ya Era El Aquí Para Morir, Que Ya No Habría De Levantarse, Que Ya No Sanaría. 99.- Y El Martes, Todavía En Plena Noche, De Allá Salió, De Su Casa, Juan Diego, A Llamar Al Sacerdote, Allá En Tlatelolco. 100.- Y Cuando Ya Vino A Llegar A La Cercanía Del Cerrito Tepeyac, A Su Pie, Donde Sale El Camino, Hacia El Lugar Donde Se Pone El Sol, Donde Antes Él Pasara, Se Dijo: 101.- <<-Si Sigo De Frente Por El Camino, No Vaya A Ser Que Me Vea La Noble Señora, Porque Como Antes Me Hará El Honor De Detenerme Para Que Lleve La Señal Al Jefe De Los Sacerdotes, Conforme A Lo Que Se Dignó Mandarme. 102.- Que Por Favor Primero Nos Deje Nuestra Aflicción, Que Pueda Yo Ir Rápido A Llamar Respetuosamente El Sacerdote Religioso. Mi Venerable Tío No Hace Sino Estar Aguardándolo>>.

103.- En Seguida Le Dio La Vuelta Al Monte Por La Falda, Subió A La Otra Parte, Por Un Lado, Hacia Donde Sale El Sol, Para Ir A Llegar Rápido A México, Para Que No Lo Demorara La Reina Del Cielo. 104.- Se Imaginaba Que Por Dar Allí La Vuelta, De Plano No Iba A Verlo Aquella Cuyo Amor Hace Que Absolutamente Y Siempre Nos Esté Mirando. 105.- Pero La Vio Como Hacia Acá Bajaba De Lo Alto Del Montecito, Desde Donde Se Había Dignado Estarlo Observando, Allá Donde Desde Antes Lo Estuvo Mirando Atentamente. 106.- Le Vino A Salir Al Encuentro De Lado Del Monte, Vino A Cerrarle El Paso, Se Dignó Decirle: 107.- <<-¿Qué Hay, Hijo Mío El Más Pequeño? ¿A Dónde Vas? ¿A Dónde Vas A Ver?>>.

108.- Y Él, ¿Acaso Un Poco Por Eso Se Apenó, Tal Vez Se Avergonzó, O Acaso Por Eso Se Alteró, Se Atemorizó? 109.- En Su Presencia Se Postró, Con Gran Respeto La Saludó, Tuvo El Honor De Decirle: 110.- <<-Mi Virgencita, Hija Mía La Más Amada, Mi Reina, Ojalá Estés Contenta; ¿Cómo Amaneciste? ¿Estás Bien De Salud?, Señora Mía, Mi Niñita Adorada? 111.- Causaré Pena A Tu Venerado Rostro, A Tu Amado Corazón: Por Favor, Toma En Cuenta, Virgencita Mía, Que Está Gravísimo Un Criadito Tuyo, Tío Mío. 112.- Una Gran Enfermedad En Él Se Ha Asentado, Por Lo Que No Tardará En Morir. 113.- Así Que Ahora Tengo Que Ir Urgentemente A Tu Casita De México, A Llamar A Alguno De Los Amados De Nuestro Señor, De Nuestros Sacerdotes, Para Que Tenga La Bondad De Confesarlo, De Prepararlo. 114.- Puesto Que En Verdad Para Esto Hemos Nacido: Vinimos A Esperar El Tributo De Nuestra Muerte. 115.- Pero, Aunque Voy A Ejecutar Esto, Apenas Termine, De Inmediato Regresaré Aquí Para Ir A Llevar Tu Venerable Aliento, Tu Amada Palabra, Señora, Virgencita Mía. 116.- Por Favor, Ten La Bondad De Perdonarme, De Tenerme Toda Paciencia. De Ninguna Manera En Esto Te Engaño, Hija Mía La Más Pequeña, Mi Adorada Princesita, Porque Lo Primero Que Haré Mañana Será Venir A Toda Prisa>>.

117.- Y Tan Pronto Como Hubo Escuchado La Palabra De Juan Diego, Tuvo La Gentileza De RespOnderle La Venerable Y Piadosísima Virgen: 118.- <<-Por Favor Presta Atención A Esto, Ojalá Que Quede Muy Grabado En Tu Corazón, Hijo Mío El Más Querido: No Es Nada Lo Que Te Espantó, Te Afligió, Que No Se Altere Tu Rostro, Tu Corazón. Por Favor No Temas Esta Enfermedad, Ni En Ningún Modo A Enfermedad Otra Alguna O Dolor Entristecedor. 119.- ¿Acaso No Estoy Yo Aquí, Yo Que Tengo El Honor De Ser Tu Madre? ¿Acaso No Estás Bajo Mi Sombra, Bajo Mi Amparo? ¿Acaso No Soy Yo La Fuente De Tu Alegría? ¿Qué No Estás En Mi Regazo, En El Cruce De Mis Brazos? ¿Por Ventura Aun Tienes Necesidad De Cosa Otra Alguna? 120.- Por Favor, Que Ya Ninguna Otra Cosa Te Angustie, Te Perturbe, Ojalá Que No Te Angustie La Enfermedad De Tu Honorable Tío, De Ninguna Manera Morirá Ahora Por Ella. Te Doy La Plena Seguridad De Que Ya Sanó>>.

121.- (Y Luego, Exactamente Entonces, Sanó Su Honorable Tío, Como Después Se Supo).

LAS FLORES

122.- Y Juan Diego, Apenas Oyó El Venerable Aliento, La Amada Palabra De La Reina Del Cielo, Muchísimo Con Ello Se Consoló, Mucho Con Ello Quedó Satisfecho Su Corazón. 123.- Y Le Suplicó Instantemente Que De Inmediato Tuviera A Bien Enviarlo De Mensajero Para Ver Al Gobernante Obispo, Para Llevarle La Señal, Su Comprobación, Para Que Le Crea. 124.- Y La Reina Del Cielo De Inmediato Se Sirvió Mandarle Que Subiera Arriba Del Cerrito, Allí Donde Antes Había Tenido El Honor De Verla. 125.- Se Dignó Decirle: <<-Sube, Hijito Mío Queridísimo, Arriba Del Cerrito, Donde Me Viste Y Te Di Órdenes. 126.- Allí Verás Que Están Sembradas Diversas Flores: Córtalas, Reúnelas, Ponlas Juntas. Luego Bájalas Acá, Aquí Ante Mí Tráemelas>>.

127.- Y Acto Continuo, Juan Diego Subió Al Cerrito. 128.- Y Al Alcanzar La Cumbre, Quedó Mudo De Asombro Ante Las Variadas, Excelentes, Maravillosas Flores, Todas Extendidas, Cuajadas De Capullos Reventones, Cuando Todavía No Era Su Tiempo De Darse. 129.- Porque En Verdad Entonces Las Heladasson Muy Fuertes. 130.- Su Perfume Era Intenso, Y El Rocío De La Noche Como Que Las Cuajaba De Perlas Preciosas. 131.- En Seguida Se Puso A Cortarlas, Todas Absolutamente Las Juntó, Llenó Con Ellas El Hueco De Su Tilma. 132.- Y Conste Que La Cúspide Del Cerrito Para Nada Es Lugar Donde Se Den Flores, Porque Lo Que Hay En Abundancia Son Riscos, Abrojos, Gran Cantidad De Espinas, De Nopales, De Mezquites. 133.- Y Si Algunas Hierbezuelas Se Dan, Entonces Era El Mes De DiciembRe, En Que Todo Lo Devora, Lo Aniquila El Hielo.

134.- Bajó En Seguida Trayendo A La Reina Del Cielo Las Diversas Flores Que Le Había Ido A Cortar, 135.- Y Ella, Al Verlas, Tuvo La Afabilidad De Tomarlas En Sus Manecitas, 136.- Y Volvió Amablemente A Colocárselas En El Hueco De Su Tilma. Se Dignó Decirle:137.- <<-Hijito Queridísimo, Estas Diferentes Flores Son La Prueba, La Señal Que Le Llevarás Al Obispo. 138.- De Parte Mía Le Dirás Que Por Favor Vea En Ella Mi Deseo, Y Con Eso Ejecute Mi Deseo, Mi Voluntad. 139.- Y Tú... Tú Eres Mi Plenipotenciario, Puesto Que En Ti Pongo Toda Mi Confianza. 140.- Y Con Todo Rigor Te Ordeno Que Sólo Exclusivamente Frente Al Obispo Despliegues Tu Tilma Y Le Muestres Lo Que Llevas. 141.- Y Le Contarás Con Todo Detalle Cómo Yo Te Mandé Que Subieras Al Cerrito Para Cortar Las Flores, Y Todo Lo Que Viste Y Admiraste. 142.- Y Con Esto Le Conmoverás El Corazón Al Gran Sacerdote Para Que Interceda Y Se Haga, Se Erija Mi Templo Que He Pedido".

143.- Y Al Dignarse Despedirlo La Reina Del Cielo, Vino A Tomar La Calzada, Viene Derecho A México, Viene Feliz, Rebosante De Alegría, 144.- Ya Así Viene, Rebosante De Dicha Su Corazón, Porque Esta Vez Todo Saldrá Bien, Lo Desempeñará Bien. 145.- Pone Exquisito Cuidado En Lo Que Trae En El Hueco De Su Tilma, No Vaya A Ser Que Algo Se Le Caiga. 146.- Viene Extasiado Por El Perfume De Las Flores, Tan Diferentes Y Maravillosas.

CUARTA APARICIÓN TERCERA ENTREVISTA CON ZUMÁRRAGA

147.- Y Al Llegar Al Palacio Episcopal Le Salió Al Encuentro El Mayordomo E Incluso Otros Criados Del Señor Obispo. 148.- Y Les Rogó Que Por Favor Le Dijeran Que Quería Verlo; Pero Ninguno Accedió, No Querían Hacerle Caso, Quizá Porque Aún No Amanecía, 149.- O Quizá Porque Ya Lo Conocen, Que Sólo Los Fastidia, Que Les Es Insoportable, 150.- Y Porque Ya Les Habían Hablado De Él Sus Compañeros Que Lo Habían Perdido De Vista Cuando Pretendieron Seguirlo. 151.- Muy Largo Tiempo Estuvo Esperando La Respuesta, 152.- Y Cuando Vieron Que Llevaba Ahí Tan Largo Tiempo, Cabizbajo, Sin Hacer Nada, A Ver Si Era Llamado, Notaron Que Al Parecer Traía Algo En Su Tilma, Y Se Le Acercaron Para Ver Lo Que Traía, Para Dar Gusto A Su Corazón. 153.- Y Al Ver Juan Diego Que Era Imposible Ocultarles Lo Que Llevaba, Y Que Por Eso Lo Molestarían, Lo Expulsarían A Empellones O Lo Maltratarían, Un Poquito Les Mostró Que Eran Flores. 154.- Y Al Ver Que Se Trataba De Diversas Y Finísimas Flores, Siendo Que No Era Su Tiempo, Se Asombraron Muchísimo, Y Más Al Ver Cuán Frescas Estaban, Cuán Abiertas, Cuán Exquisito Su Perfume, Cuán Preciosas, 155.- Y Ansiaron Coger Unas Cuantas, Arrebatárselas. 156.- Y No Una, Sino Tres Veces Se Atrevieron A Agarrarlas, Pero Fracasaron, 157.- Porque Cuando Pretendían Tomarlas, Ya No Podían Ver Flores, Sino Las Veían Como Pinturas, Como Bordados O Aplicaciones En La Tilma.

158.- Con Eso, En Seguida Fueron A Decirle Respetuosamente Al Señor Obispo LO Que Habían Visto, 159.- Y Que Pretendía Verlo El Indito Que Ya Tantas Veces Había Venido, Quien Tenía Mucho Esperando El Recado, Porque Suplicaba Permiso Para Verlo. 160.- Y Tan Pronto Como El Señor Obispo Escuchó Eso, Captó Su Corazón Que Esa Era La Prueba Para Que Aceptara Lo Que Ese Hombre Había Estado Gestionando. 161.- De Inmediato Se Sirvió Llamarlo, Que En Seguida Entrara A Casa Para Verlo.162.- Y Cuando Entró, Se Prosternó En Su Presencia, Como Toda Persona Bien Educada. 163.- Y De Nueva Cuenta, Y Con Todo Respeto, Le Narró Todo Lo Que Había Visto, Admirado, Y Su Mensaje.

- Le Dijo Con Gran Respeto: <<-Mi Señor, Gobernante, Ya Hice, Ya Cumplí Lo Que Tuviste A Bien Mandarme, 165.- Y Así Tuve El Honor De Ir A Comunicarle A La Señora, Mi Ama, La Reina Del Cielo, Venerable Y Preciosa Madre De Dios, Que Tú Respetuosamente Pedías Una Señal Para Creerme, Y Para Hacerle Su Templecito, Allí Donde Tiene La Bondad De Solicitarte Que Se Lo Levantes. 166.- Y También Tuve El Honor De Decirle Que Me Había Permitido Darte Mi Palabra De Que Tendría El Privilegio De Traerte Algo Como Señal, Como Prueba De Su Venerable Voluntad, Conforme A Lo Que Tú Te Dignaste Indicarme>>. 167.- <<Y Tuvo A Bien Oír Tu Venerable Aliento, Tu Venerable Palabra Y Se Prestó Gustosa A Tu Solicitud De Alguna Cosa Como Prueba, Como Señal, Para Que Se Haga, Se Ejecute Su Amada Voluntad. 168.- Y Hoy, Siendo Aún Noche Cerrada, Se Sirvió Mandarme Que Tuviera El Honor De Venir De Nuevo A Verte. 169.- Y Yo Me Honré Pidiéndole Algo Como Su Señal Para Que Fuera Creído, Conforme A Lo Que Me Había Dicho Que Me Daría, Y De Inmediato, Pero Al Instante, Condescendió En Realizarlo, 170.- Y Se Sirvió Enviarme A La Cumbre Del Cerrito, Donde Antes Había Tenido El Honor De Verla, Para Que Fuera A Cortar Flores Diferentes Y Preciosas>>. 171.- <<Y Luego Que Tuve El Privilegio De Ir A Cortarlas, Se Las Llevé Abajo. 172.- Y Se Dignó Tomarlas En Sus Manecitas, 173.- Para De Nuevo Dignarse Ponerlas En El Hueco De Mi Tilma, 174.- Para Que Tuviera El Honor De Traértelas Y Sólo A Ti Te Las Entregara>>.

175.- <<Pese A Que Yo Sabía Muy Bien Que La Cumbre Del Cerrito No Es Lugar Donde Se Den Flores, Puesto Que Sólo Abundan Los Riscos, Abrojos, Espinas, Nopales Escuálidos, Mezquites, No Por Ello Dudé, No Por Eso Vacilé. 176.- Cuando Fui A Alcanzar La Cumbre Del Montecito, Quedé Sobrecogido: ¡Estaba En El Paraíso!. 177.- Allí Estaban Reunidas Todas Las Flores Preciosas Imaginables, De Suprema Calidad, Cuajadas De Rocío, Resplandecientes, De Manera Que Yo -Emocionado- Me Puse En Seguida A Cortarlas. 178.- Y Se Dignó Concederme El Honor De Venir A Entregártelas, Que Es Lo Que Ahora Hago, Para Que En Ellas Te Sirvas Ver La Señal Que Pedías, Para Que Te Sirvas Poner Todo En Ejecución. 179.- Y Para Que Quede Patente La Verdad De Mi Palabra, De Mi Embajada, 180.- ¡Aquí Las Tienes, Hazme El Honor De Recibirlas!>>


LA IMAGEN EN LA TILMA

181.- Y En ese Momento Desplegó Su Blanca Tilma, En Cuyo Hueco, Estando De Pie, Llevaba Las Flores. 182.- Y Así, Al Tiempo Que Se Esparcieron Las Diferentes Flores Preciosas, 183.- En Ese Mismo Instante Se Convirtió En Señal, Apareció De Improviso La Venerada Imagen De La Siempre Virgen María, Madre De Dios, Tal Como Ahora Tenemos La Dicha De Conservarla, 184.- Guardada Ahí En Lo Que Es Su Hogar Predilecto, Su Templo Del Tepeyac, Que Llamamos Guadalupe. 185.- Y Tan Pronto Como La Vio El Señor Obispo, Y Todos Los Que Allí Estaban, Se Arrodillaron Pasmados De Asombro, 186.- Se Levantaron Para Verla, Profundamente Conmovidos Y Convertidos, Suspensos Su Corazón, Su Pensamiento. 187.- Y El Señor Obispo, Con Lágrimas De Compunción Le Rogó Y Suplicó Le Perdonara Por No Haber Ejecutado De Inmediato Su Santa Voluntad, Su Venerable Aliento, Su Amada Palabra.

188.- Y Poniéndose De Pie, Desató Del Cuello La Vestidura, El Manto De Juan Diego, 189.- En Donde Se Dignó Aparecer, En Donde Está Estampada La Señora Del Cielo, 190.- Y En Seguida, Con Gran Respeto, La Llevó Y La Dejó Instalada En Su Oratorio. 191.- Y Todavía Un Día Entero Pasó Juan Diego En Casa Del Obispo, Él Tuvo A Bien Retenerlo. 192.- Y Al Día Siguiente Le Dijo: <<-¡Vamos! Para Que Muestres Dónde Es La Voluntad De La Reina Del Cielo Que Le Erijan Su Templecito>>. 193.- De Inmediato Se Convidó Gente Para Hacerlo, Para Levantarlo.

194.- Y Juan Diego, Una Vez Que Les Hubo Mostrado Dónde Se Había Dignado Mandarle La Señora Del Cielo Que Se Levantara Su Templecito, Luego Les Pidió Permiso. 195.- Aun Quería Ir A Su Casa Para Ver A Su Honorable Tío Juan Bernardino, Que Estaba En Cama Gravísimo Cuando Lo Había Dejado Y Venido Para Llamar A Algún Sacerdote, Allá En Tlatelolco, Para Que Lo Confesara Y Dispusiera, De Quien La Reina Del Cielo Se Había Dignado Decirle Que Ya Estaba Sano. 196.- Y No Solamente No Lo Dejaron Ir Solo, Sino Que Lo Escoltaron Hasta Su Casa. 197.- Y Al Llegar Vieron A Su Venerable Tío Que Estaba Muy Contento, Ya Nada Le Dolía. 198.- Y Él Quedó Muy Sorprendido De Ver A Su Sobrino Tan Escoltado Y Tan Honrado. 199.- Y Le Preguntó A Su Sobrino Por Qué Ocurría Aquello, Por Qué Tanto Lo Honraran.

QUINTA APARICIÓN: EL NOMBRE DE GUADALUPE

200.- Y Él Le Dijo Cómo Cuando Salió A Llamar Al Sacerdote Para Que Lo Confesara Y Preparara, Allá En El Tepeyac Bondadosamente Se Le Apareció La Señora Del Cielo, 201.- Y Lo Mandó Como Su Mensajero A Ver Al Señor Obispo Para Que Se Sirviera Hacerle Una Casa En El Tepeyac, 202.- Y Tuvo La Bondad De Decirle Que No Se Afligiera, Que Ya Estaba Bien, Con Lo Que Quedó Totalmente Tranquilo. 203.- Y Le Dijo Su Venerable Tío Que Era Verdad, Que Precisamente En Ese Momento Se Dignó Curarlo. 204.- Y Que La Había Visto Ni Más Ni Menos Que En La Forma Exacta Como Se Había Dignado Aparecérsele A Su Sobrino. 205.- Y Le Dijo Cómo A Él También Se Dignó Enviarlo A México Para Ver Al Obispo. 206.- Y Que, Cuando Fuera A Verlo, Que Por Favor Le Manifestara, Le Informara Con Todo Detalle Lo Que Había Visto, 207.- Y Cuán Maravillosamente Se Había Dignado Sanarlo, 208.- Y Que Condescendía A Solicitar Como Un Favor Que A Su Preciosa Imagen Precisamente Se Le Llame, Se Le Conozca Como La SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA DE GUADALUPE.

INICIO DEL CULTO

209.- Y En Seguida Traen A Juan Bernardino A La Presencia Del Señor Obispo, Para Rendir Su Informe Y Dar Fe Ante Él. 210.- Y A Ambos, A Él Y A Su Sobrino, Los Hospedó El Obispo En Su Casa Unos Cuantos Días, 211.- Durante Todo El Tiempo Que Se Erigió El Templecito De La Soberana Señora Allá En El Tepeyac, Donde Se Dignó Dejarse Ver De Juan Diego. 212.- Y El Señor Obispo Trasladó A La Iglesia Mayor La Preciosa Y Venerada Imagen De La Preciosa Niña Del Cielo. 213.- Tuvo A Bien Sacarla De Su Palacio, De Su Oratorio, Donde Estaba, Para Que Toda La Gente Pudiera Ver Y Admirar Su Maravillosa Imagen. 214.- Absolutamente Toda La Ciudad Se Puso En Movimiento Ante La Oportunidad De Ver Y Admirar Su Preciosa Y Amada Imagen.

LA CONVERSIÓN DE MÉXICO

215.- Venían A Reconocer Su Carácter Divino, 216.- A Tener La Honra De Presentarle Sus Plegarias, 217.- Y Mucho Admiraban Todos La Forma Tan Manifiestamente Divina Que Había Elegido Para Hacerles La Gracia De Aparecerse, 218.- Como Que Es Un Hecho Que A Ninguna Persona De Este Mundo Le Cupo El Privilegio De Pintar Lo Esencial De Su Preciosa Y Amada Imagen.

 

DESCRIPCION DE LA IMAGEN

La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe quedó impresa en un tosco tejido hecho con fibras de maguey. Se trata del ayate, usado por los indios para acarrear cosas y no de una tilma, que usualmente era de tejido más fino de algodón. La trama del ayate es tan burda y sencilla, que se puede ver claramente a través de ella, y la fibra del maguey es un material tan inadecuado que ningún pintor lo hubiera escogido para pintar sobre el.

La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe es una maravillosa síntesis cultural, una obra maestra que presentó la nueva fe de manera tal que pudo ser entendida y aceptada inmediatamente por los indios mexicanos. Es imposible de describir aquí la rica y complicada simbología que contiene este cuadro-códice porque cada detalle de color y de forma es portador de un mensaje teológico.

El rostro impreso en el ayate es el de una joven mestiza; una anticipación, pues en aquel momento todavía no habían mestizos de esa edad en México.

María asume así el dolor de miles de niños, los primeros de una nueva raza, rechazados entonces tanto por los indios como por los conquistadores. El cuadro que se conserva en la moderna Basílica del Tepeyac mide aproximadamente 66 x 41 pulgadas y la imagen de la Virgen ocupa unas 56 pulgadas del mismo. La Virgen está de pié y su rostro se inclina delicadamente recordando un poco las tradicionales "Inmaculadas". Esta oportuna inclinación evita que el empate que une las dos piezas del tejido caiga dentro de la faz de la Virgen. El manto azul salpicado de estrellas es la "Tilma de Turquesa" con que se revestían los grandes señores, e indica la nobleza y la importancia del portador. Los rayos del sol circundan totalmente a la Guadalupana como para indicar que ella es su aurora. Esta joven doncella mexicana está embarazada de pocos meses, así lo indican el lazo negro que ajusta su cintura, el ligero abultamiento debajo de este y la intensidad de los resplandores solares que aumenta a la altura del vientre. Su pie esta apoyado sobre una luna negra, (símbolo del mal para los mexicanos) y el ángel que la sostiene con gesto severo, lleva abiertas sus alas de águila.

La Virgen de Guadalupe se presentó ante sus hijos como la Madre del Creador y conservador de todo el universo; que viene a su pueblo porque quiere acogerlos a todos, indios y españoles, con un mismo amor de Madre. Con la prodigiosa impresión en el ayate comenzaba un nuevo mundo, la aurora del sexto sol que esperaban los mexicanos.

La imagen ha sufrido serios atentados y ha salido incólume de ácidos corrosivos y hasta de una bomba de gran tamaño que, en 1921, un desconocido escondió entre flores que malvadamente le ofrecía. Al explotar la bomba, causó gran destrucción. El crucifijo de metal que estaba cerca de la Virgen quedó retorcido y sin embargo la imagen de la Virgen quedó intacta. El cristal del marco de su imagen no se rompió. 

ESTUDIOS HECHOS A LA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA

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Los ojos
Estudios oftalmológicos realizados a los ojos de María han detectado que al acercarles luz, la pupila se contrae, y al retirar la luz, se vuelve a dilatar, tal cual como ocurre en un ojo vivo. ¡Los ojos de María están vivos en la tilma!.

También se descubre que los ojos poseen los tres efectos de refracción de la imagen que un ojo humano normalmente posee. Lograr estos efectos a pincel es absolutamente imposible, aún en la actualidad.

Temperatura
Al tomarse la temperatura de la fibra de maguey con que está construida la tilma, se descubre que milagrosamente la misma mantiene una temperatura constante de 36.6 grados, la misma que el cuerpo de una persona viva.

Incorruptibilidad de la tela
La fibra de maguey que constituye la tela de la imagen, no puede en condiciones normales perdurar más que 20 ó 30 años. De hecho, hace varios siglos se pintó una réplica de la imagen en una tela de fibra de maguey similar, y la misma se desintegró después de varias décadas. Mientras tanto, a casi quinientos años del milagro, la imagen de María sigue tan firme como el primer día. Se han hecho estudios científicos a este hecho, sin poder descubrirse el origen de la incorruptibilidad de la tela. No se ha descubierto ningún rastro de pintura en la tela. De hecho, al acercarse uno a menos de 10 centímetros de la imagen, sólo se ve la tela de maguey en crudo. Los colores desaparecen.

Coloración
Estudios científicos de diverso tipo no logran descubrir el origen de la coloración que forma la imagen, ni la forma en que la misma fue pintada. No se detectan rastros de pinceladas ni de otra técnica de pintura conocida. El Dr. Phillip S. Callaghan, del equipo científico de la NASA americana, biofísico de la Universidad de Kansas (EE.UU.), investigador, científico y técnico en pintura, y el Profesor Jody Brant Smith, «Master of Arts», de la Universidad de Miami, Catedrático de Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Pensacolla, afirmaron que el material que origina los colores no es ninguno de los elementos conocidos en la tierra. En su libro «La tilma de Juan Diego» exponen el estudio realizado por ellos a nivel particular. Se ha hecho pasar un rayo láser en forma lateral sobre la tela, detectándose que la coloración de la misma no está ni en el anverso ni en el reverso, sino que los colores flotan a una distancia de tres décimas de milímetro sobre el tejido, sin tocarlo.

Los colores flotan en el aire, sobre la superficie de la tilma. Varias veces, a lo largo de los siglos, los hombres han pintado agregados a la tela. Milagrosamente estos agregados han desaparecido, quedando nuevamente el diseño original, con sus colores vivos. En el año 1791 se vuelca accidentalmente ácido muriático en el lado superior derecho de la tela. En un lapso de 30 días, sin tratamiento alguno, se reconstituye milagrosamente el tejido dañado. Actualmente apenas se advierte este hecho como una breve decoloración en ese lugar, que testimonia lo ocurrido.

Las estrellas
Las estrellas visibles en el Manto de María responden a la exacta configuración y posición que el cielo de México presentaba en el día en que se produjo el milagro, según revelan estudios astronómicos realizados sobre la imagen.

Preservación milagrosa ante ataque con bomba
El 14 de noviembre de 1921, Luciano Pérez, un anarquista español, depositó un arreglo floral al lado de la Tilma de Juan Diego que contenía una bomba de alto poder. La explosión destruyó todo alrededor, menos la tilma, que permaneció en perfecto estado de conservación. Una Cruz de pesado metal que se encontraba en las proximidades fue totalmente doblada por la explosión, y se guarda como testimonio en el templo. Sin embargo, el cristal que protegía la Tilma no se rompió, teniendo en cuenta que en aquella época no había cristales antibala.

Conclusiones de un estudio basado en tecnología digital
El Dr. Enrique Graue, oftalmólogo de fama internacional, director de un hospital oftalmológico en México, afirma: «Examiné los ojos con oftalmoscopio de alta potencia, y pude apreciar en ellos profundidad de ojo como al estar viendo un ojo vivo». En estos ojos aparece el efecto Púrkinje-Sánsom: se triplica la imagen en la córnea y en las dos caras del cristalino. Este efecto fue estudiado por el Dr. Púrkinje de Breslau y Sánsom de París, y en oftalmología se conoce por el fenómeno Púrkinje-Sánsom. Este fenómeno, exclusivo del ojo vivo, fue observado también en el ojo de la Virgen de Guadalupe, por el Dr. Rafael Torija con la ayuda de un oftalmoscopio. Él lo certifica con estas palabras: «Los ojos de la Virgen de Guadalupe dan la impresión de vitalidad». Lo mismo afirman los doctores Guillermo Silva Ribera, Ismael Ugalde, Jaime Palacio, etc. Desde el año 1950, los ojos de la Virgen de Guadalupe han sido examinados por una veintena de oftalmólogos. 3ª parte: Conclusiones de un estudio basado en tecnología digital La tecnología digital da nueva luz a uno de los fenómenos que es todavía una incógnita para la ciencia: el misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe. Los resultados de esta investigación fueron revelados por el ingeniero José Aste Tonsman, del Centro de Estudios Guadalupanos de México, en el Ateneo pontificio "Regina Apostolorum", de Roma.

El doctor Aste, graduado en ingeniería en sistemas ambientales por la Universidad de Cornell, ha estudiado durante más de veinte años la imagen impresa de la Virgen en el burdo tejido hecho con fibras de maguey -una especie de cactus- de la tilma del beato Juan Diego, el indígena que recibió las apariciones que cambiaron decisivamente la historia de México. Se trata de una tela que no dura más de veinte años, pero la imagen se mantiene intacta como el primer día desde hace casi cinco siglos, después de haber permanecido más de un siglo sobre una pared húmeda, entre el humo de miles de velas, y manoseada por muchedumbres de indios.

En su conferencia, el doctor Aste insistió en que nos encontramos ante una imagen "que no ha sido pintada por mano de hombre". Ya en el siglo XVIII varios científicos realizaron pruebas científicas que mostraban cómo era imposible pintar una imagen así en un tejido de tal textura. Richard Jun, premio Nobel de Química -recordó el doctor Aste Tonsman-, hizo análisis químicos en los que se pudo constatar que la imagen no tiene colorantes naturales, ni animales, ni mucho menos minerales. Dado que en aquella época no existían los colorantes sintéticos, la imagen, en este aspecto, es inexplicable.

En 1979 los estadounidenses Philip Callahan y Jody B. Smith estudiaron la imagen con rayos infrarrojos y descubrieron con sorpresa que no había huella de pintura y que el tejido no había sido tratado con ningún tipo de técnica. Aste se pregunta: "¿Cómo es posible explicar esta imagen y su consistencia en el tiempo sin colores y con un tejido que no ha sido tratado? Es más, ¿cómo es posible que, a pesar de que no haya pintura, los colores mantengan su luminosidad y brillantez?". El ingeniero peruano añadió que "Callahan y Smith han mostrado cómo la imagen cambia ligeramente de color según el ángulo de visión, un fenómeno que se conoce con el término de iridiscencia, una técnica que no se puede reproducir con manos humanas". Pero, en particular, este prestigioso científico investigó el enigma de los ojos.´

El reflejo transmitido por los ojos de la Virgen de Guadalupe, es la escena en la que Juan Diego mostraba al obispo fray Juan de Zumárraga y a los presentes en la estancia, el manto con la misteriosa imagen el 9 de diciembre de 1531. Comenzó a desarrollar su estudio en 1979. Aumentó los iris de los ojos de la Virgen hasta alcanzar una escala 2.500 veces superior al tamaño real y, a través de procedimientos matemáticos y ópticos, logró identificar doce personajes impresos en los ojos de la Virgen. En los ojos de la Virgen -revela- se encuentran reflejados los testigos del milagro guadalupano, el momento en que Juan Diego mostraba el ayate al obispo.

Los ojos de la Virgen tienen así el reflejo que hubiera quedado impreso en los ojos de cualquier persona en esa posición. Se puede distinguir un indio sentado, que mira hacia lo alto; el perfil de un hombre anciano, con la barba blanca y la cabeza con calvicie avanzada, como el retrato de Juan de Zumárraga realizado por Miguel Cabrera para representar el milagro; un hombre más joven, con toda probabilidad el intérprete Juan González; un indio de rasgos marcados, con barba y bigote, que abre su propio manto ante el obispo, sin duda Juan Diego; una mujer de rostro oscuro, una sierva negra que estaba al servicio del obispo; un hombre de rasgos españoles que mira pensativo acariciándose la barba con la mano. En definitiva, en los ojos de la imagen de la Virgen de Guadalupe está impresa una especie de instantánea de lo que sucedió en el momento en que tuvo lugar el milagro.

En el centro de las pupilas, además, a escala mucho más reducida, se puede ver otra escena, totalmente independiente a la primera. Se trata de una familia indígena compuesta por una mujer, un hombre y algunos niños. En el ojo derecho, aparecen otras personas de pie detrás de la mujer. Hasta aquí llega la ciencia, fue la conclusión de Aste Tönsmann. El cómo se ha realizado algo tan maravilloso no es posible descifrarlo con métodos científicos. El investigador peruano, sin embargo, se aventura a ofrecer un por qué: considera que en los ojos de la Virgen hay un mensaje "escondido" reservado para nuestro tiempo en el que la tecnología es apta para descubrirlo, y cuando este mensaje es más necesario. "Este puede ser el caso de la imagen de la familia en el centro del ojo de la Virgen, en una época en que la familia está bajo un serio ataque en nuestro mundo moderno" .

Basilica de la Virgen de Guadalupe, México

Ver Tambien:
Página de la Basílica Nra. Sra. de Guadalupe
Nuestra página sobre San Juan Diego
Tour Virtual del Santuario de Guadalupe
Novena a Nuestra Señora de Guadalupe

B. JUAN PABLO II Y LA VIRGEN DE GUADALUPE
Ella es la Estrella de la Primera y la Nueva Evangelización!

 

Homilías del B. Juan Pablo II en México

1979
Santuario de la Virgen de Guadalupe, 27 de enero de 1979: "Deseamos poner en tus manos el porvenir de la Evangelización de América"
Encuentro con los sacerdotes y religiosos, en la Bas. de Nuestra Señora de Guadalupe Sábado 27 de enero de 1979: "bajo la mirada materna de la Virgen".
Encuentro con las religiosas en la Basilica de Guadalupe, Enero 1979: "Ante ella, modelo perfecto de mujer, el ejemplo mejor de vida dedicada enteramente a su Hijo"
Discurso a la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Puebla, México Domingo 28 de enero de 1979: "Que la estrella de la Nueva Evangelización, sea vuestra guía"



1990

Homilía en Beatificación de Juan Diego, en Basílica de Guadalupe, 6 de Mayo de 1990: "la Iglesia debe ponerse en marcha para evangelizar"
Homilía en Misa con los Jóvenes, en explanada ¨del Rosario¨, 8 de mayo 1990: "María os pide vuestro sí. Os pide la entrega radical a Cristo"
A sacerdotes y religiosos, religiosas, 12 de mayo 1990:" la urgencia de entregarse a la Evangelización"