lunes, 10 de febrero de 2014

11 de Febrero: fiesta de Nuestra Señora de Lourdes



 Bernardita Soubirous
Bernardita Soubirous nace en el Molino de Boly el 7 de enero de 1844. Vivirá allí 10 años con sus padres. Son molineros y ganan honradamente su vida. Llamará a ese lugar el Molino de la Felicidad, porque allí descubre algo muy importante en la vida de todo hombre, de toda mujer: el amor humano. Alguna vez dirá: "Papa y mamá se aman". Esta experiencia hará de ella una joven profundamente equilibrada, sobre todo en el momento de la prueba, de la miseria y de la enfermedad.

En 1854, varios acontecimientos vienen a trastornar la vida de la familia de Bernardita. Primero, un accidente de trabajo disminuirá a Francisco Soubirous, cuando una esquirla de la piedra del molino le salta a un ojo y le deja tuerto. Luego, será falsamente acusado por el panadero de Lourdes, de haber robado dos sacos de harina. Le costará ocho días de cárcel. Más tarde, la sequía castiga a la región durante dos años, impidiendo las cosechas de trigo y dejando a los molineros en el paro. Finalmente, cuando estamos ya en plena revolución industrial, aparecerán los nuevos molinos de vapor con los que no pueden competir los tradicionales molinos de agua. Todos estos molinos, empezando por el de Francisco Soubirous, van a la ruina.

Al mismo tiempo una epidemia de cólera se abate sobre Lourdes, causando 38 muertos.
Varios centenares de personas se ven afectadas por esta terrible enfermedad, entre ellas Bernardita, que sufrirá las consecuencias durante toda su vida.

Los Soubirous se ven sumidos entonces en la extrema miseria. Sin vivienda, sin trabajo, sin comida, sin dinero. Un primo, Andrés Sajous, los recoge, de limosna, en una habitación de unos 16 metros cuadrados, que llamaban "le cachot", el calabozo, una antigua cárcel abandonada por insalubre. Se instalan allí a comienzos del invierno de 1857. Les prestan una cama para los padres y otra para los cuatro hijos, y disponen además de un baúl y algunas banquetas.

Marcada y herida por los acontecimientos que han llevado a su familia a la marginación social, Bernardita es víctima de un doble sentimiento de exclusión. Primero en el pueblo. La señalan con el dedo como a la que vive en "el calabozo". Y después que su padre tuvo que pasar una semana en la cárcel, la llaman la hija del "ladrón Soubirous". Después en la parroquia. Todos los domingos va a misa; pero, a diferencia de sus compañeras, no puede ir a comulgar, porque aún no ha hecho la primera comunión. Tiene catorce años, pero la enfermedad y el trabajo le han impedido ir a la escuela, por lo que no sabe leer ni escribir. Tampoco sabe hablar francés; sólo habla el dialecto de Lourdes. Ahora bien, el catecismo se enseñaba en francés.

En noviembre de 1857, los Soubirous aceptan la propuesta de María Lagüs, la antigua nodriza de Bernardita, para que ésta vaya como criada a su casa, en Bartrès, un pueblecito cerca de Lourdes. Su padre, que la quería mucho se dijo: "Será una boca menos que alimentar". Pero el deseo de hacer la primera comunión hará que Bernardita regrese al "calabozo" en enero de 1858, pocas semanas antes de la primera aparición.

 
Apariciones: el encuentro con la Virgen 


Jueves 11 de febrero : El encuentro
Acompañada de su hermana y de una amiga, Bernardita se dirige a la Gruta de Massabielle, al borde del Gave, para recoger leña, ramas secas y pequeños troncos. Mientras se está descalzando para cruzar el arroyo, oye un ruido como de una ráfaga de viento, levanta la cabeza hacia la Gruta: "VI A UNA SEÑORA VESTIDA DE BLANCO: LLEVABA UN VESTIDO BLANCO, UN VELO TAMBIÉN DE COLOR BLANCO, UN CINTURÓN AZUL Y UNA ROSA AMARILLA EN CADA PIE." Hace la señal de la cruz y reza el rosario con la Señora. Terminada la oración, la Señora desaparece de repente.

Domingo 14 de febrero: El agua bendita
Bernardita siente una fuerza interior que la empuja a volver a la Gruta a pesar de la prohibición de sus padres. Debido a su insistencia, su madre le da permiso para volver. Después de la primera decena del rosario, Bernardita ve aparecer a la misma Señora. Le echa agua bendita. La Señora sonríe e inclina la cabeza. Terminado el rosario, la Señora desaparece.

Jueves 18 de febrero : La Señora habla
Por primera vez, la Señora habla. Bernardita le ofrece papel y una pluma y le pide que escriba su nombre. La Señora le dice: "No es necesario" y añade: "No te prometo hacerte feliz en este mundo, sino en el otro. ¿Quieres hacerme el favor de venir aquí durante quince días?".

Viernes 19 de febrero : Aparición breve y silenciosa
Bernardita llega a la Gruta con una vela bendecida y encendida. De aquel gesto nacerá la costumbre de llevar velas para encenderlas ante la Gruta.

Sábado 20 de febrero : En el silencio
La Señora le ha enseñado una oración personal. Al terminar la visión, una gran tristeza invade a Bernardita.

Domingo 21 de febrero : "Aquero"
Por la mañana temprano la Señora se presenta a Bernardita, a la que acompañan un centenar de personas. Después es interrogada por el comisario de policía Jacomet, que quiere que diga lo que ha visto. Bernardita no habla más que de "AQUERO" (aquello).

Martes 23 de febrero : El secreto
Rodeada por unas ciento cincuenta personas, Bernardita se dirige hacia la Gruta. La Aparición le comunica un secreto, una confidencia "sólo para ella", pues sólo a ella concierne.

Miércoles 24 de febrero : ¡Penitencia!
Mensaje de la Señora: "¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Ruega a Dios por los pecadores!
¡Besa la tierra en penitencia por los pecadores!"

Jueves 25 de febrero : La fuente
Trescientas personas están allí presentes. Bernardita cuenta: "ME DIJO QUE FUERA A BEBER A LA FUENTE [...] NO ENCONTRÉ MÁS QUE UN POCO DE AGUA FANGOSA. AL CUARTO INTENTO, CONSEGUÍ BEBER; ME MANDÓ TAMBIÉN QUE COMIERA HIERBA QUE HABÍA CERCA DE LA FUENTE, LUEGO LA VISIÓN DESAPARECIÓ Y ME MARCHÉ." Ante la muchedumbre que le comenta: "¿Sabes que la gente cree que estás loca por hacer tales cosas?", Bernardita sólo contesta. "ES POR LOS PECADORES."

Sábado 27 de febrero : Silencio
Hay allí ese día ochocientas personas. La Aparición permanece silenciosa. Bernardita bebe agua del manantial y hace los gestos habituales de penitencia.

Domingo 28 de febrero : Penitencia
Más de mil personas asisten al éxtasis. Bernardita reza, besa la tierra y se arrastra de rodillas en señal de penitencia. A continuación se la llevan a casa del juez Ribes que la amenaza con meterla en la cárcel.

Lunes 1 de marzo : Primer milagro
Se han congregado más de mil quinientas personas y entre ellas, por primera vez, un sacerdote. Durante la noche, Catalina Latapie, una amiga de Lourdes, acude a la Gruta, moja su brazo dislocado en el agua del manantial y el brazo y la mano recuperan su agilidad.

Martes 2 de marzo : Mensaje para los sacerdotes
La muchedumbre aumenta cada vez más. La Señora le encarga: "Vete a decir a los sacerdotes que se construya aquí una capilla y que se venga en procesión." Bernardita se lo hace saber al cura Peyra-male, párroco de Lourdes. Éste tan sólo quiere saber una cosa: el nombre de la Señora. Exige, además, como prueba, ver florecer en invierno el rosal silvestre de la Gruta.

Miércoles 3 de marzo : Una sonrisa
A las siete de la mañana, cuando ya hay allí tres mil personas, Bernardita se encamina hacia la Gruta; pero ¡la Visión no aparece! Al salir del colegio, siente la llamada interior de la Señora; acude a la Gruta y vuelve a preguntarle su nombre. La respuesta es una sonrisa. El párroco Peyramale vuelve a decirle: "Si de verdad la Señora quiere una capilla, que diga su nombre y haga florecer el rosal de la Gruta."

Jueves 4 de marzo : ¡el día más esperado!
El gentío cada vez más numeroso (alrededor de ocho mil personas) está esperando un milagro al finalizar estos quince días. La visión permanece silenciosa. El cura Peyramale se mantiene en su postura. Durante los veinte días siguientes, Bernardita no acudirá a la Gruta; no siente dentro de sí la irresistible invitación .

Jueves 25 de marzo : ¡El nombre que se esperaba!
Por fin la visión revela su nombre; pero el rosal silvestre sobre el cual posa los pies durante las apariciones no florece. Bernardita cuenta: "LEVANTÓ LOS OJOS HACIA EL CIELO, JUNTANDO EN SIGNO DE ORACIÓN LAS MANOS QUE TENÍA ABIERTAS Y TENDIDAS HACIA EL SUELO, Y ME DIJO: SOY LA INMACULADA CONCEPCIÓN." La joven vidente salió corriendo, repitiendo sin cesar, por el camino, aquellas palabras que no entiende. Palabras que conmueven al buen párroco, ya que Bernardita ignoraba esa expresión teológica que sirve para nombrar a la Santísima Virgen.Solo cuatro años antes, en 1854, el papa Pío IX había declarado aquella expresión como verdad de fe, un dogma.

Miércoles 7 de abril : El milagro del cirio
Durante esta Aparición, Bernardita sostiene en la mano su vela encendida, y en un cierto momento la llama lame su mano sin quemarla. Este hecho es inmediatamente constatado por el médico, el doctor Douzous.

Jueves 16 de julio: Última Aparición
Bernardita siente interiormente el misterioso llamamiento de la Virgen y se dirige a la Gruta; pero el acceso a ella estaba prohibido y la gruta, vallada. Se dirige, pues, al otro lado del Gave, enfrente de la Gruta. "ME PARECÍA QUE ESTABA DELANTE DE LA GRUTA, A LA MISMA DISTANCIA QUE LAS OTRAS VECES, NO VEÍA MÁS QUE A LA VIRGEN, ¡JAMÁS LA HABÍA VISTO TAN BELLA!"


Lo primero que descubrió Bernardita fue la contemplación.
Conocía el Carmelo de Bagnères. En 1860-61, habló con su prima de una orden dedicada a San Bernardo. Le gustaría entrar en ella, pero su salud y su pobreza para aportar la dote resultaron un grave obstáculo.

En 1863, las hermanas del hospicio lo orientan hacia el cuidado de los enfermos.
Fue una experiencia decisiva. Lo que apreciaba, entre otras cosas, en las hermanas de Nevers, era la discreción con que la trataban, en contraste con otras solicitudes, que le venían de todas las partes. Dirá más tarde: "Voy a Nevers porque nadie me lo ha pedido". El 27 de septiembre de 1863, Bernadette tuvo una conversación muy interesante con Monseñor Forcade, obispo de Nevers. Durante los meses siguientes, Bernardita va madurando su decisión sobre nuevas bases.

El 4 de abril de 1864, después de la misa en el Hospicio, Bernardita va a hablar con la superiora, Sor Alexandrine Roques y le dice: "Querida Madre, ya sé a donde debo ir como religiosa [… ]. Con ustedes”. En Nevers, la superiora, Madre Joséphine Imbert, vacilaba.
Se preocupaba por los trastornos que la celebridad de la vidente podía acarrear a la comunidad religiosa que la recibiría. La Madre María Teresa Vauzou, maestra de novicias, era favorable. El obispo apoyaba la solicitud que él mismo había provocado, admitido y transmitido.

El 19 de noviembre de 1864, Bernardita recibe la respuesta favorable.
El postulantado podría comenzar, pero cae enferma, de principios de diciembre de 1864 a finales de enero de 1865. Durante su convalecencia sufre la pena de la muerte de uno de sus hermanos, Justin.

Bernardita comenzó el postulantado en febrero de 1865 y, en abril de 1866, solicita entrar en el noviciado. El 28 de abril de 1866, anuncia su partida.
Pero Mons. Laurence quiere que esté presente en la inauguración de la cripta. Bernardita asiste a la ceremonia y participa en la primera procesión oficial que respondía a la petición de la Virgen. Bernardita es víctima del acoso de los curiosos. Mons. Laurence autoriza finalmente la partida. El 3 de julio de 1866, toda la familia se reúne en el molino Lacadé para la comida de despedida.

Del 4 al 7 de julio de 1866, hace el viaje Nevers. 
 Es la primera y la última vez que Bernardita toma el tren y se va de su tierra de los Pirineos.  

Después de contar las apariciones, Bernardita se pone la esclavina y el gorro de postulante.
Dijo expresamente que venía allí "para ocultarse". Bernardita sentía nostalgia de su tierra. Dirá: "Este es el mayor sacrificio de mi vida". Lo superará con gran ánimo, y también con humor. Y asumirá sin reservas esta nueva etapa: "Mi misión en Lourdes ha terminado", "Lourdes no es el cielo".

Toma el hábito el 29 de julio de 1866, tres semanas después de su llegada, con otras 42 postulantes. 
 Recibe el nombre de hermana Marie-Bernarde.

En septiembre de 1866, el asma de Bernardita empeora.
 En octubre, su estado se agrava. El doctor Robert San Cyr, médico de la comunidad, garantiza que no pasará de esa noche. La Madre Mará Teresa considera bueno que Bernardita haga la profesión religiosa in articulo mortis. Sobrevive a esa noche.

En diciembre de 1866, le llega la noticia del fallecimiento de su madre, de 41 años.

El 2 de febrero de 1867, Bernardita, recuperada, reanuda el noviciado y el 30 de octubre de 1867 hace profesión ante Mons. Forcade. Hace profesión de "pobreza, de castidad, de obediencia y de caridad". Cada profesa recibe el Crucifijo, el Libro de las Constituciones y la carta de obediencia y de destino a una casa religiosa. Bernardita es destinada a la casa madre, como ayudante de la enfermera. En 1869, reaparecen en Bernardita los problemas de salud. En marzo de 1871, recibe la noticia de la muerte de su padre.

De 1875 a 1878, la enfermedad avanza. En ese estado pronuncia los votos perpetuos.
El 11 de diciembre de 1878, guarda cama definitivamente, en su capilla blanca, como llama ella a la gran  cama con cortinas. Muere el 16 de abril de 1879. Su cuerpo permanece incorrupto hasta el presente, en Nervers. 




LOS SIGNOS DE LOURDES 


La Roca




La Gruta de las apariciones es "ese corazón que late constantemente", ha dicho el escritor François Mauriac. Muchos tocan esta roca. No porque desprenda una fuerza mágica que cura. Y sin embargo, cuántas críticas hay que oír en nombre de una fe puritana, adulta, o en nombre de un racionalismo absoluto. En realidad, tocar la roca representa el abrazo de Dios, firme como la roca. Este signo de la roca es muy rico en la Biblia y en la tradición cristiana. Repasando la historia, nos damos cuenta de que las grutas han servido siempre de refugio natural y han marcado la imaginación de los hombres. Aquí en Massabielle, como en Belén y en la roca de Getsemaní, la roca de la Gruta también ha albergado lo sobrenatural. Bernardita lo sabía instintivamente, sin haber estudiado nunca. "Era mi cielo", decía ella de esta Gruta. Ante esta masa rocosa, estamos todos invitados a sobrepasar las cosas cotidianas para elevarnos más alto. Aunque sea sólo por curiosidad, hay que entrar en este refugio natural, ver cómo la roca está lisa, reluciente, pulida por la fricción de millones de caricias. Y de paso, aprovechar para observar la fuente inagotable, allí al fondo a la izquierda. Sienta bien ver cómo mana esta fuente.


La luz

Miles y miles de velas arden continuamente ante la Gruta desde el 19 de febrero de 1858. Ese día, Bernardita llegó a la Gruta con una vela bendecida que tuvo encendida en sus manos hasta el final de la aparición. El mismo día, algunas personas depositaron más velas encendidas en el mismo sitio. Siempre han seguido renovándose. Desde entonces las velas ofrecidas por los peregrinos estan ardiendo día y noche. Poner una vela en la Gruta no sustituye a una oración, pero es un signo sensible que representa una petición, una ofrenda o un agradecimiento. Cada año, una 700 toneladas de velas arden ante la Gruta por los oferentes y por los que no pudieron o no quisieron acudir allí. Las volutas de humo llevan millones de intenciones de oración y de buenos deseos. Por otra parte, el signo de la luz está presente en todas partes en la Historia Sagrada. Cuando la Biblia habla del estado de pecado en que se encuentra la humanidad después de la culpa de Adán, emplea a menudo dos imágenes: la esclavitud y las tinieblas. Por el contrario, la salvación llevada a cabo por Jesucristo es presentada como una liberación y una iluminación. Y para mostrar el signo concreto, en la celebración de Pascua, el sacerdote bendice el fuego y el cirio pascual, antesde bendecir el agua para el bautismo. Sin ser expresamente conscientes de todo esto, los peregrinos y visitantes de Lourdes ¿no expresan al menos la esperanza cuando van en procesión con una vela encendida en la mano?


El agua

El jueves 25 de febrero, la Señora dijo a Bernardita: "Vaya a beber y a lavarte en la fuente". Aquero ("Aquello") me dijo que fuera a beber y a lavarme en la fuente. Al no ver nada, yo iba a beber en el Gave, pero Ella me señaló con el dedo que fuera a la roca. Fui y encontré un poco de agua cenagosa tan escasa que apenas pude recoger en el cuenco de la mano. Yo la escupí por tres veces por lo sucia que estaba. A la cuarta vez ya pude beber.

El Evangelio nos narra la escena siguiente: Jesús, cansado del camino, se sentó al lado de un pozo. Una mujer vino a sacar agua. Jesús le dijo: "El que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna." (Juan 4,14).

Según la fe católica, es siempre y únicamente Dios el que cura, por la intercesión de la Virgen María y la oración de los cristianos, por medio de los elementos naturales y de los sacramentos. El agua de Lourdes es signo de otra agua, el agua del bautismo. Cada vez que se realiza hoy el gesto del agua, se renueva el sentido de la historia de una persona. Se purifica y se libera un corazón.


Las multitudes

Peregrinos, turistas, niños, adolescentes, padres, abuelos, personas con buena salud, personas enfermas o discapacitadas, buscadores de Dios o creyentes de distintas religiones... La diversidad humana que se puede observar hoy en Lourdes existe casi desde los orígenes. Desde hace cerca de 150 años, las muchedumbres acuden a la cita, procedentes de todos los continentes. Sin embargo, el éxito mundial de Lourdes no estaba previsto por adelatando. En una estribación de los Pirineos, una joven visionaria, pobre e ignorante transmite mensajes de penitencia que no siempre comprende. Afirma recibir estos mensajes de una "hermosa señorita". En la primera aparición, el 11 de febrero de 1858, Bernardita está acompañada solamente por su hermana Toinette y por una amiga, Jeanne Abadie. Pocas semanas después, Lourdes es conocida ya como la "ciudad de los milagros". Centenares y luego millares de curiosos acuden de los alrededores. Muchos se burlan viendo rezar a los enfermos y a los sanos en aquel lugar sucio y de no muy fácil acceso. Después del reconocimiento oficial de las Apariciones por la iglesia en 1862, se empiezan a organizar las primeras peregrinaciones locales. En la línea de esas concentraciones y favorecidos por las polémicas en los medios de comunicación sobre "el hecho de Lourdes" y los milagros, afluyen las peregrinaciones de todos los rincones de Francia. Luego, en los primeros años del siglo XX, la irradiación adquiere dimensiones mundiales. Pero es después de la segunda Guerra Mundial cuando las estadísticas entran en una fase de exponente desconocido... El mundo necesita sobre todo reconciliación. Y en Lourdes, se superan todas la diferencias, las basadas en el color de la piel, en la lengua, en la riqueza, en la pobreza, en la discapacidad, en la enfermad. La Gruta exhala aromas de vida fraterna y de iglesia universal.

Los enfermos y quienes los acompañan


Lo que más llama la atención al peregrino de Lourdes, y sobre todo al simple visitante, es la presencia de los enfermos en el Santuario.¿Qué sería Lourdes sin ellos? Están por todas partes ocupan el primer lugar. Con todo, Lourdes no se parece en nada un hospital a cielo abierto. Todos los maltratados por la vida encuentran un consuelo, en una sociedad que da a entender, incluso indirectamente, que el sufrimiento no sirve de nada y que es una carga incluso económica.¿Qué le espera a quien se atenga únicamente a esta lógica? La desesperación. Pero es lo contrario de esta desesperación lo que resplandece en los peregrinos. Oficialmente, son 80.000 los enfermos y discapacitados de todos los países que vienen a apoyarse en la Roca de las Apariciones para encontrar un sentido a su sufrimiento físico o moral. A pesar del espectáculo a veces insoportable de algunas heridas o enfermedades, uno se siente aquí en un remanso de paz y alegría. La Alegría, esa es la realidad que embarga los corazones de muchas personas durante su paso por Lourdes. En la imaginación colectiva, Lourdes es la ciudad de los milagros, es decir, la ciudad de las curaciones milagrosas. Las primeras curaciones de Lourdes tuvieron lugar en el tiempo de las Apariciones. Casi inmediatamente, algunos enfermos comenzaron a acudir a la Gruta, cada vez más numerosos, y cada vez de más lejos. Ya en esta época, algunas personas, conmovidas a la vista de los enfermos, les ofrecieron espontáneamente su ayuda. El grupo de estos hombres y mujeres de buena voluntad no ha dejado de crecer, llegando a prestar actualmente multitud de servicios, en los Centros de acogida de enfermos, en la estación, en el aeropuerto, en la explanada del Rosario, en la Gruta, en las piscinas. La curación de los cuerpos no puede ocultar sin embargo la curación de los espíritus. Los enfermos como los considerados sanos se encuentran ante la Gruta de las Apariciones. Se ayudan unos a otros intercambiando un gesto y una sonrisa, y compartiendo la oración. Por eso, Lourdes aparece más como un lugar de ternura, de afecto y de reconciliación de los corazones.


miércoles, 5 de febrero de 2014

Cántico de Liberación (Salmo 18)





SALMO 18 (17)


El Señor salva a los humildes


18:1 Del maestro de coro. De David, el servidor del Señor, que dirigió al Señor las palabras de este canto, cuando él lo libró de todos sus enemigos y de las manos de Saúl.

18:2 Dijo: 


Profesión de confianza en Dios

Yo te amo, Señor, mi fuerza, 
18:3 Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador, 
mi Dios, el peñasco en que me refugio, 
mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte. 
18:4 Invoqué al Señor, que es digno de alabanza 
y quedé a salvo de mis enemigos. 




La descripción del peligro

18:5 Las olas de la Muerte me envolvieron, 
me aterraron los torrentes devastadores, 
18:6 me cercaron los lazos del Abismo, 
las redes de la Muerte llegaron hasta mí.
18:7 Pero en mi angustia invoqué al Señor, 
grité a mi Dios pidiendo auxilio, 
y él escuchó mi voz desde su Templo, 
mi grito llegó hasta sus oídos. 



La intervención salvadora de Dios
18:8 Entonces tembló y se tambaleó la tierra; 
vacilaron los fundamentos de las montañas, 
y se conmovieron a causa de su furor; 
18:9 de su nariz se alzó una humareda, 
de su boca, un fuego abrasador, 
y arrojaba carbones encendidos. 
18:10 El Señor inclinó el cielo, y descendió 
con un espeso nubarrón bajo sus pies; 
18:11 montó en el Querubín y emprendió vuelo, 
planeando sobre las alas del viento. 
18:12 Se envolvió en un manto de tinieblas; 
un oscuro aguacero y espesas nubes 
lo cubrían como un toldo; 
18:13 las nubes se deshicieron en granizo y centellas 
al fulgor de su presencia. 
18:14 El Señor tronaba desde el cielo, 
el Altísimo hacía oír su voz; 
18:15 arrojó sus flechas y los dispersó, 
multiplicó sus rayos y sembró la confusión. 
18:16 Al proferir tus amenazas, Señor, 
al soplar el vendaval de tu ira, 
aparecieron los cauces del mar 
y quedaron a la vista los cimientos. 
18:17 Él tendió su mano desde lo alto y me tomó, 
me sacó de las aguas caudalosas; 
18:18 me libró de mi enemigo poderoso, 
de adversarios más fuertes que yo. 
18:19 Ellos me enfrentaron en un día nefasto, 
pero el Señor fue mi apoyo: 
18:20 me sacó a un lugar espacioso, 
me libró, porque me ama. 
18:21 El Señor me recompensó por mi justicia, 
me retribuyó por la inocencia de mis manos: 
18:22 porque seguí fielmente los caminos del Señor, 
y no me aparté de mi Dios, haciendo el mal; 
18:23 porque tengo presente todas sus decisiones 
y nunca me alejé de sus preceptos. 
18:24 Tuve ante él una conducta irreprochable 
y me esforcé por no ofenderlo. 
18:25 El Señor me premió, porque yo era justo 
y mis manos eran inocentes a sus ojos.


El Señor, salvador de los justos

18:26 Tú eres bondadoso con los buenos 
y eres íntegro con el hombre intachable; 
18:27 eres sincero con los que son sinceros 
y te muestras astuto con los falsos. 
18:28 Porque tú salvas al pueblo oprimido 
y humillas los ojos altaneros; 
18:29 tú eres mi lámpara, Señor: 
Dios mío, tu iluminas mis tinieblas. 
18:30 Contigo puedo asaltar una muralla; 
con mi Dios, puedo escalar cualquier muralla. 
18:31 El camino de Dios es perfecto, 
la promesa del Señor es digna de confianza. 
El Señor es un escudo para los que se refugian en él, 
18:32 porque ¿quién es Dios fuera del Señor?,
¿y quién es la Roca fuera de nuestro Dios? 



La victoria, obra de Dios
18:33 Él es el Dios que me ciñe de valor 
y hace intachable mi camino; 
18:34 el que me da la rapidez de un ciervo 2 Samuel 22, 34 Habacuc 3, 19
y me afianza en las alturas; 
18:35 el que adiestra mis manos para la guerra 
y mis brazos para tender el arco de bronce. 
18:36 Me entregaste tu escudo victorioso 
y tu mano derecha me sostuvo;
me engrandeciste con tu triunfo, 
18:37 me hiciste dar largos pasos, 
y no se doblaron mis tobillos. 
18:38 Perseguí y alcancé a mis enemigos, 
no me volví hasta que fueron aniquilados; 
18:39 los derroté y no pudieron rehacerse, 
quedaron abatidos bajo mis pies. 
18:40 Tú me ceñiste de valor para la lucha, 
doblegaste ante mí a mis agresores; 
18:41 pusiste en fuga a mis enemigos, 
y yo exterminé a mis adversarios. 
18:42 Imploraron, pero nadie los salvó; 
gritaban al Señor, pero no les respondía. 
18:43 Los deshice como polvo barrido por el viento, 
los pisé como el barro de las calles. 
18:44 Tú me libraste de un ejército incontable 
y me pusiste al frente de naciones: 
pueblos extraños son mis vasallos. 
18:45 Gente extranjera me rinde pleitesía; 
apenas me oyen nombrar, me prestan obediencia. 
18:46 Los extranjeros palidecen ante mí 
y, temblando, abandonan sus refugios.

Alabanza final

18:47 ¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca! 
¡Glorificado sea el Dios de mi salvación, 
18:48 el Dios que venga mis agravios 
y pone a los pueblos a mis pies! 
18:49 Tú me liberas de mis enemigos, 
me haces triunfar de mis agresores 
y me libras del hombre violento. 
18:50 Por eso te alabaré entre las naciones 
y cantaré, Señor, en honor de tu Nombre. 2 Samuel 22, 50 Romanos 15, 9
18:51 Él concede grandes victorias a su rey 
y trata con fidelidad a su Ungido, 
a David y a su descendencia para siempre.




domingo, 2 de febrero de 2014

Fiesta de la Virgen de la Candelaria: 2 de febrero

Virgen de la Candelaria, ilumina nuestro camino y borra con tu Luz las sombras del corazón que nos impiden reconocer a Dios


Fiesta de la Virgen de La Candelaria

Es una de las muchas advocaciones (nombres) de la Virgen María. Tuvo su origen en Tenerife, una de las islas Canarias.

Según la tradición, la Virgen se le apareció en 1392 a dos indios guanches que pastoreaban su rebaño, quienes, al llegar a la boca de un barranco, notaron que el ganado no avanzaba, como si algo impidiera seguir adelante. Para ver qué era lo que pasaba, uno de los pastores avanzó y vio en lo alto de una peña una imagen de madera como de un metro de alto de una mujer. Traía una vela en la mano izquierda y cargaba a un niño en el brazo derecho. El niño llevaba en sus manos un pajarito de oro.

Los indios, como tenían prohibido hablar con mujeres que estuvieran solas, le hicieron señas para que se apartara del camino. Como no les hacía caso, uno de los indios tomó una piedra para lanzársela, pero el brazo se le paralizó. Su compañero tomó la imagen e intentó romperla, pero en el intento, se cortó sus propios dedos.

Los indios corrieron a avisar al rey, quien de inmediato fue con todos sus guardias al lugar del acontecimiento. Tomaron la figura y la llevaron a la casa del rey. Los encargados de llevársela fueron los pastores que la encontraron, quienes al instante de tomarla en sus manos, quedan curados del brazo uno y de los dedos, el otro. Ante este milagro, el rey ordenó que todo el pueblo honrara a aquella figura de mujer, a quien le llamaron “La Extranjera”.

Cuando la gente se acercaba a Ella, se oían armonías celestiales, se percibían aromas exquisitos y la imagen despedía una luz resplandeciente. Infundía en las personas temor y respeto, pero ellos no sabían a quién representaba.

Años después, los españoles conquistaron la isla de Lanzarote y soñaban con conquistar la isla de Tenerife. En uno de sus intentos de conquista, apresaron a un niño guanche y lo llevaron a Lanzarote. Ahí lo bautizaron con el nombre de Antón, lo catequizaron y un tiempo después, lo llevaron de regreso a su isla natal de Tenerife.

Antón fue a la casa del rey a contarle todo lo que le había sucedido y el rey le dio permiso de ver a La Extranjera. Cuando Antón la vio, se puso de rodillas y les dijo a todos que hicieran lo mismo. Les explicó que aquella Señora, era la representación de la Virgen María cuando llevaba a Jesús a presentar al templo. Le explicó que la Virgen María era la Madre del Dios y de todos los hombres y que era una gran suerte tener ese gran tesoro.

Antón le pidió al Rey permiso para buscar un lugar en el que todos la pudieran venerar. El Rey accedió y llevaron la imagen a la cueva de Achbinico, un templo subterráneo, que parecía una Iglesia natural. Antón cuidó por un tiempo de la Basílica. Alrededor de 1530, encargaron el Santuario a los padres dominicos que se les conocía como “Los frailes de la Virgen”.

En noviembre de 1826, una tormenta terrible azotó a la isla de Tenerife, llegando al Santuario de la Virgen y las aguas se llevaron la Imagen. Se hizo todo por tratar de recuperarla, pero no fue posible encontrarla. Los padres dominicos acordaron mandar a hacer una imagen nueva. Así lo hicieron y en la festividad del día 2 de Febrero de 1830, bendijeron la nueva imagen de Nuestra Señora de la Candelaria. 

Desde el año 1599 se nombró a la Virgen de la Candelaria patrona de todo el archipiélago canario. Su devoción se ha extendido por la península y por toda Hispanoamérica, principalmente por Venezuela.

Sus milagros y favores son constantes. Cada año acuden a visitarla miles de personas de todas clases sociales para darle gracias y pedirle beneficios. 

Le cantan:
Muchas flores la fortuna
Regaló a las Canarias;
Pero como Tú ninguna.
Virgen de la Candelaria.

Virgen de Candelaria,
la más bonita, la más morena,
la que extiende su manto
desde la cumbre hasta la arena




Presentación del niño Jesús en el Templo

Es - por tanto- una fiesta antiquísima, que se celebraba ya en los primeros siglos de la Iglesia. En el Misal anterior al Concilio Vaticano II, la fiesta se denominaba la Purificación de Nuestra Señora y estaba muy centrada en la Virgen María (de ahí la advocación de Virgen de la Candelaria, relacionada además con la aparición en Tenerife en el siglo XIV), pero actualmente se resalta más en la liturgia la figura de Cristo, presentado en el Templo por ser el cumplimiento y la plenitud de la Antigua Ley (aunque esto no excluya, por supuesto, el papel de la Virgen en la celebración). Se celebra el día 2 de febrero por ser cuarenta días después del nacimiento de Cristo, el plazo que marcaba la ley de Moisés para la purificación de las mujeres que habían dado a luz (Lv 12,1-8), ocasión que la Sagrada Familia aprovechó para cumplir otro precepto: la presentación de los primogénitos en el Templo.

En oriente, la fiesta se llama del Hypapante, es decir, del encuentro, recordando el encuentro de la Sagrada Familia con los ancianos Simeón y Ana en el templo. Es una escena verdaderamente conmovedora sobre el pueblo de Israel que esperaba al Mesías y, en parte aún no se ha enterado de su venida y sigue esperándolo. ¿Quién no se conmoverá al leer cómo el anciano Simeón, “que esperaba el consuelo de Israel", se emociona y rompe en alabanzas al tener en brazos ese consuelo?

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
-«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel»".

Tradicionalmente (desde que así lo mandó el papa Sergio I, en el siglo VII), en la fiesta de hoy se bendicen las candelas de los fieles, generalmente fuera de la iglesia o a la entrada de la misma. Después, el sacerdote y los fieles se dirigen en procesión hasta el altar y se celebra la Misa. Las velas simbolizan la luz de Cristo, que, como dijo Simeón, es “luz para alumbrar a las naciones y gloria de Israel".

En el Misal, aparece esta preciosa oración de bendición de las velas:

Oremos.
Oh Dios, fuente y origen de toda luz, que has mostrado hoy a Cristo, luz de las naciones, al justo Simeón: dígnate santificar con tu + bendición estos cirios; acepta los deseos de tu pueblo que, llevándolos encendidos en las manos, se ha reunido para cantar tus alabanzas, y concédenos caminar por la senda del bien, para que podamos llegar a la luz eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Pablo VI señalaba que, en la fiesta de la Presentación, hay tres virtudes evangélicas principales que podemos contemplar:
La pobreza: María y José se ven obligados por su situación económica a hacer a Dios la ofrenda de los pobres.
La pureza: Virgen la Madre de Jesús; virgen su esposo José; la anciana Ana, elogiada por su casta viudedad.
La obediencia: María y José obedecen la ley; Simeón y Ana son dóciles a la moción del Espíritu".

             Infocatolica.com

sábado, 1 de febrero de 2014

Tesoros de la Divina Misericordia: Novena a Santa Faustina



NOVENA A SANTA FAUSTINA 

Modo de rezarla:

1º- Hacemos la Señal de la Cruz.

2º- Rezamos la Oración a Santa Faustina de Juan Pablo II.

3º- Leemos la meditación del día. Hacemos una pausa de silencio después de cada párrafo.

4º- Al finalizar cada día repetimos:

“Oh, Señor, Amor mío, Te doy gracias por el día de hoy, por haberme permitido recoger el tesoro de Tus gracias del manantial de Tu misericordia insondable. Oh, Jesús, no solamente en el día de hoy, sino en cada momento saco de Tu insondable misericordia todo lo que el alma y el cuerpo puedan desear”. Santa Faustina (1178) “Demos gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna Su misericordia” (Salmo 117)

Oración de Juan Pablo II

Santa Faustina, don de Dios a nuestro tiempo, don de la tierra de Polonia a toda la Iglesia, concédenos percibir la profundidad de la misericordia divina, ayúdanos a experimentarla en nuestra vida y a testimoniarla a nuestros hermanos. Que tu mensaje de luz y esperanza se difunda por todo el mundo, mueva a los pecadores a la conversión, elimine las rivalidades y los odios, y abra a los hombres y las naciones a la práctica de la fraternidad. Hoy, nosotros, fijando juntamente contigo, nuestra mirada en el rostro de Cristo resucitado, hacemos nuestra tu oración de abandono confiado y decimos con firme esperanza: “Cristo, Jesús, en Vos confío”


DÍA PRIMERO 

LA CONFIANZA 


Pidamos tener siempre plena confianza en la infinita Misericordia de Dios y en Su profundo Amor. 

“Sólo en Dios descansa mi alma, de él me viene la esperanza. Sólo él es mi Roca salvadora, él es mi baluarte: nunca vacilaré. Confíen en Dios constantemente, ustedes, que son su pueblo; desahoguen en él su corazón, porque Dios es nuestro refugio”. Palabra de Dios (Sal. 61, 6-7;9) 


Reflexión: (Del Diario de Santa Faustina)

“Pinta una imagen según el modelo que ves y firma*: Jesús, en Ti confío. Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y [luego] en el mundo entero.” (Diario 47) “No comprendo, cómo es posible no tener confianza en Aquel que lo puede todo; con Él todo y sin Él nada. Él, el Señor, no permitirá ni dejará que queden confundidos aquellos que han puesto en Él toda su confianza.” Santa Faustina (Diario 358) “Jesús me dijo estas palabras: Hija Mía, no tengas miedo de nada, Yo estoy siempre contigo; cualquier adversario te puede hacer daño solamente si Yo se lo permito. Tú eres Mi morada y Mi estable descanso, por ti detengo la mano castigadora, por ti bendigo la tierra.” (Diario 431) “Las gracias de Mi misericordia se toman con un solo recipiente y éste es la confianza. Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá. Las almas que confían sin límites son Mi gran consuelo, porque en tales almas vierto todos los tesoros de Mis gracias. Me alegro de que pidan mucho, porque Mi deseo es dar mucho, muchísimo. Me pongo triste, en cambio, si las almas piden poco, estrechan sus corazones.” (Diario 1578) 


DÍA SEGUNDO 

LOS ENFERMOS

Pedimos por nuestros hermanos enfermos.

“Apenas desembarcaron, la gente reconoció en seguida a Jesús, y comenzaron a recorrer toda la región para llevar en camilla a los enfermos, hasta el lugar donde sabían que él estaba. En todas partes donde entraba, pueblos, ciudades y poblados, ponían a los enfermos en las plazas y le rogaban que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y los que lo tocaban quedaban curados”. Palabra del Señor (Mc. 6, 54-56)


Reflexión: (Del Diario de Santa Faustina)

“Oh Jesús mio, sostenme cuando vengan los días difíciles y nublados, los días de las pruebas, cuando el sufrimiento y el cansancio empiecen a oprimir mi cuerpo y mi alma. Sostenme, oh Jesús, dame fuerza para soportar los sufrimientos. Pon una centinela a mis labios para que no salga ni una sola palabra de queja ante las criaturas. Toda mi esperanza es Tu Corazón misericordiosísimo, no tengo nada en mi defensa, sólo Tu misericordia, en ella toda mi confianza.” Santa Faustina (Diario 1065) “Al entrar en mi soledad, oí estas palabras: Defenderé como Mi gloria a cada alma que rece esta coronilla en la hora de la muerte, o cuando los demás la recen junto al agonizante, quienes obtendrán el mismo perdón. Cuando cerca del agonizante es rezada esta coronilla, se aplaca la ira divina y la insondable misericordia envuelve al alma y se conmueven las entrañas de Mi misericordia por la dolorosa Pasión de Mi Hijo.” (Diario 811) “Gracias, oh, Señor, por el sacramento de la unción, Que me fortificará en los últimos momentos Para luchar y me ayudará a salvarme, Y dará fuerzas al alma para que podamos gozar eternamente.” Santa Faustina (Diario 1286) 


DÍA TERCERO 

LOS POBRES

Pidamos ser caritativos y generosos con nuestros hermanos hambrientos, sedientos y desnudos.

“Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: “Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver”. Los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”. Y el Rey les responderá: “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”. Palabra del Señor (Mt. 25, 34-40)


Reflexión: (Del Diario de Santa Faustina)

“Deseo transformarme toda en Tu misericordia y ser un vivo reflejo de Ti, oh Señor. Que este más grande atributo de Dios, es decir su insondable misericordia, pase a través de mi corazón al prójimo. Ayúdame, oh, Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla. Ayúdame a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos. Ayúdame, oh, Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos. Ayúdame, oh, Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargue sobre mí las tareas más difíciles y más penosas. Ayúdame a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo. Ayúdame, oh, Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerrare en el misericordiosísimo Corazón de Jesús. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio. Que tu misericordia, oh, Señor mío, repose dentro de mí. (Diario 163) 


DÍA CUARTO 

LOS DESORIENTADOS

Pidamos que Jesús, con su infinita sabiduría, nos muestre cómo aconsejar a los desorientados y enseñar a los que no saben.

“Jesús dijo a sus discípulos: hay entre ustedes algunos que no creen». En efecto, Jesús sabía desde el primer momento quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y agregó: «Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede». Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo. Jesús preguntó entonces a los Doce: «¿También ustedes quieren irse?». Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios»”. Palabra del Señor (Jn. 6, 64-69)


Reflexión: (Del Diario de Santa Faustina)

“… Exijo de ti obras de misericordia que deben surgir del amor hacia Mi. Debes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni justificarte. Te doy tres formas de ejercer misericordia al prójimo: la primera – la acción, la segunda – la palabra, la tercera – la oración. En estas tres formas está contenida la plenitud de la misericordia y es el testimonio irrefutable del amor hacia Mi. …porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil.” (Diario 742) 


DÍA QUINTO 

LOS AFLIGIDOS

Pidamos tener un corazón sencillo y humilde, lleno de amor y paciencia para consolar a los afligidos, corregir a los que se equivocan y cuidar a los que están a nuestro cargo.

“Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”. Palabra del Señor (Mt. 11, 28-30)


Reflexión: (Del Diario de Santa Faustina)

“Jesús, Tú eres tan pequeño, pero yo sé que Tú eres mi Creador y Señor. Y Jesús me contestó: Lo soy y trato contigo como un niño para enseñarte la humildad y la sencillez.” Santa FauStina (Diario 184) “Comprendo Tus palabras, Señor, y la grandeza de la misericordia que ha de resplandecer en mi alma. Jesús dijo: Sé, hija Mía, que lo comprendes y haces todo lo que está en tu poder, pero escríbelo para muchas almas que a veces se afligen por no tener bienes materiales, para practicar con ellos la misericordia. Sin embargo, el mérito mucho más grande lo tiene la misericordia espiritual que no necesita ni autorización ni granero siendo accesible a cualquier alma. Si el alma no practica la misericordia de alguna manera no conseguirá Mi misericordia en el día del juicio. Oh, si las almas supieran acumular los tesoros eternos, no serian juzgadas, porque su misericordia anticiparía Mi juicio.” (Diario 1317) “No te abismes en tu miseria, eres demasiado débil para hablar; mira mas bien Mi Corazón lleno de bondad, absorbe Mis sentimientos y procura la dulzura y la humildad. Sé misericordiosa con los demás como Yo soy misericordioso contigo y cuando adviertas que tus fuerzas de debilitan, ven a la Fuente de la Misericordia y fortalece tu alma, y no pararás en el camino.” (Diario 1486) 


DÍA SEXTO 

LOS DIFUNTOS

Roguemos por nuestro difuntos.

Jesús dijo: “Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás”. Palabra del Señor (Jn. 11, 25-26)

“Luego escuché una voz que me ordenaba desde el cielo: «Escribe: ¡Felices los que mueren en el Señor! Sí –dice el Espíritu– de ahora en adelante, ellos pueden descansar de sus fatigas, porque sus obras los acompañan”. Palabra de Dios (Ap. 14,13)


Reflexión: (Del Diario de Santa Faustina)

“En la víspera del día de los difuntos, cuando al atardecer fui al cementerio que estaba cerrado, entreabrí un poco la puerta y dije: Si desean, queridas almas, alguna cosa, la haré con gusto, dentro de lo que me permite la regla. Entonces oí estas palabras: Cumple la voluntad de Dios. Nosotras somos felices en la medida en que hemos cumplido la voluntad de Dios. Por la noche aquellas almas vinieron y me rogaron orar; recé mucho por ellas. “. “Promesa del Señor: A las almas que recen esta coronilla, Mi misericordia las envolverá en la vida y especialmente a la hora de la muerte.” (Diario 754) “¡Oh Jesús Misericordioso, tendido sobre la cruz, ten presente la hora de nuestra muerte! ¡Oh, Corazón misericordiosísimo de Jesús, abierto con una lanza, protégeme a la hora de mi muerte! ¡Oh, Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como una fuente de insondable misericordia para mí en la hora de mi muerte! ¡Oh, Jesús agonizante, Rehén de la misericordia, apacigua la ira divina en la hora de mi muerte!” (Diario 813) 


DÍA SÉPTIMO 

EL PERDÓN

Pidamos por tener un corazón misericordioso como el de Jesús para saber perdonar las ofensas.

“Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den, y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes”. Palabra del Señor (Lc. 6,36-38)


Reflexión: (Del Diario de Santa Faustina)

“Hija Mía, en esta meditación considera el amor al prójimo: ¿es Mi amor lo que te guía en el amor al prójimo?, ¿rezas por los enemigos?, ¿deseas el bien a quienes te han entristecido o te han ofendido de cualquier modo? Has de saber que cualquier cosa buena que hagas a cualquier alma, la acojo como si la hubieras hecho a Mi Mismo.” (Diario 1768) “Una vez, oí estas palabras: Hija Mía, habla al mundo entero de la inconcebible misericordia Mía… El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata… Todo lo que existe ha salido de las entrañas de Mi misericordia.” (Diario 699) 


DÍA OCTAVO 

LA LUZ

Supliquemos a Jesús Misericordioso, Luz del Mundo, que siga iluminando nuestros hogares y que nos ayude para que no se apague la luz de nuestra fe.

“Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida». (Jn. 8,12) Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo”. Palabra del Señor (Mt. 5, 14-16)


Reflexión: (Del Diario de Santa Faustina)

“Dices que unas tinieblas grandes cubren tu mente, pues, ¿por qué en tales momentos no vienes a Mi que soy la luz y en un solo instante puedo infundir en tu alma tanta luz y tanto entendimiento de la santidad que no aprenderás al leer ningún libro ni ningún confesor es capaz de enseñar ni iluminar así al alma.” (Diario 1487) “Los dos rayos significan la Sangre y el Agua. El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas… Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi misericordia cuando Mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la justa mano de Dios” (Diario,299) “En Mis manos, las almas elegidas son las luces que arrojo en las tinieblas del mundo y lo ilumino. Como las estrellas iluminan la noche, así las almas elegidas iluminan la tierra y cuanto más perfecta es el alma, tanta más luz irradia en su torno y llega más lejos. Puede estar oculta y desconocida aún a las personas más cercanas, no obstante su santidad se refleja en las almas en los más lejanos confines del mundo”. (Diario, 1601) 


DÍA NOVENO 

EL AGRADECIMIENTO

Demos gracias a Jesús por su inmenso Amor, y por lo que nos ha dado a lo largo de nuestras vidas.

“¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! Que lo diga el pueblo de Israel: ¡es eterno su amor! Que lo diga la familia de Aarón: ¡es eterno su amor! Que lo digan los que temen al Señor: ¡es eterno su amor!” Palabra de Dios (Sal. 117, 1-4)

Reflexión: (Del Diario de Santa Faustina)

“Oh, Jesús, Dios eterno, te doy gracias por tus innumerable gracias y bendiciones. Que cada latido de mi corazón sea un himno nuevo de agradecimiento a ti, Oh, Dios. Que cada gota de mi sangre circule para ti, Señor. Mi alma es todo un himno de adoración a tu misericordia. Te amo, Dios, por ti mismo”. (Diario 1794) “Hoy el Señor me dijo: Escribe, hija Mía, estas palabras: Todas las almas que adoren Mi misericordia y propaguen la devoción invitando a otras almas a confiar en Mi misericordia no experimentarán terror en la hora de la muerte. Mi misericordia las protegerá en ese último combate…” (Diario 1540) 


Fuente: Jesusmisericordioso.org

lunes, 27 de enero de 2014

Virgen de Medjugorje: Mensaje del 25 de enero de 2014

La presente aparición mariana se encuentra actualmente bajo la investigación de la iglesia católica. Cualquiera que sea la decisión final, la administración de este blog la acepta total y completamente por adelantado.



Mensaje del 25 de Enero de 2014


“Queridos hijos: orad, orad, orad para que el reflejo de vuestra oración influya en las personas que encontréis. Poned en vuestras familias la Sagrada Escritura en un lugar visible y leedla, para que esas palabras de paz fluyan en vuestros corazones. Oro con vosotros y por vosotros, hijos míos, para que día tras día estéis aún más abiertos a la voluntad de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Fuente: virgendeme​djugorje.or​g 

viernes, 24 de enero de 2014

Historia de las apariciones de la Santísima Virgen María en Garabandal (Cantabria, España)

Los acontecimientos mostrados aquí se encuentran bajo la investigación de la iglesia católica. Cualquiera que sea la decisión final, la administración de este blog la acepta total y completamente por adelantado.




Audio original de oraciones de las niñas en éxtasis

sábado, 18 de enero de 2014

LOS SIETE DOLORES DE MARÍA


Practicamos esta devoción rezando, todos los días, siete veces el Avemaría mientras meditamos los siete dolores de María (un Avemaría en cada dolor).

María quiere que meditemos en sus dolores. Por eso al rezar cada Avemaría es muy importante que cerrando nuestros ojos y poniéndonos a su lado, tratemos de vivir con nuestro corazón lo que experimentó su Corazón de Madre tierna y pura en cada uno de esos momentos tan dolorosos de su vida. Si lo hacemos vamos a ir descubriendo los frutos buenos de esta devoción: empezaremos a vivir nuestros dolores de una manera distinta y le iremos respondiendo al Señor como Ella lo hizo.

Comprenderemos que el dolor tiene un sentido, pues ni a la misma Virgen María, la Madre “tres veces admirable”, por ser Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo y Esposa de Dios Espíritu Santo, Dios la libró del mismo.

Si María, que no tenía culpa alguna, experimentó el dolor, ¿por qué no nosotros?

PROMESAS DE LA VIRGEN A LOS DEVOTOS DE SUS DOLORES

Siete gracias que la Santísima Virgen concede a las almas que la honran diariamente (considerando sus lágrimas y dolores) con siete Avemarías. Santa Brígida.  

1º. Pondré paz en sus familias.

2º. Serán iluminados en los Divinos Misterios.

3º. Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos.

4º. Les daré cuanto me pidan con tal que no se oponga a la voluntad de mi Divino Hijo y a la santificación de sus almas.

5º. Los defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y los protegeré en todos los instantes de sus vidas.

6º. Los asistiré visiblemente en el momento de su muerte: verán el rostro de su Madre.

7º. He conseguido de mi Divino Hijo que los que propaguen esta devoción (a mis lágrimas y dolores) sean trasladados de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados, y mi Hijo y Yo seremos “su eterna consolación y alegría”.  

Coronilla de los siete dolores de María

LOS SIETE DOLORES DE LA VIRGEN  

1º. La profecía de Simeón (Lc. 2, 22-35) ¡Dulce Madre mía! Al presentar a Jesús en el templo, la profecía del anciano Simeón te sumergió en profundo dolor al oírle decir: “Este Niño está puesto para ruina y resurrección de muchos de Israel, y una espada traspasará tu alma”. De este modo quiso el Señor mezclar tu gozo con tan triste recuerdo. Rezar Avemaría.

2º. La persecución de Herodes y la huída a Egipto (Mt. 2, 13-15) ¡Oh Virgen querida!, quiero acompañarte en las fatigas, trabajos y sobresaltos que sufriste al huir a Egipto en compañía de San José para poner a salvo la vida del Niño Dios. Rezar Avemaría.

3º. Jesús perdido en el Templo, por tres días (Lc. 2, 41-50) ¡Virgen Inmaculada! ¿Quién podrá pasar y calcular el tormento que ocasionó la pérdida de Jesús y las lágrimas derramadas en aquellos tres largos días? Déjame, Virgen mía, que yo las recoja, las guarde en mi corazón y me sirva de holocausto y agradecimiento para contigo. Rezar Avemaría.

4º. María encuentra a Jesús, cargado con la Cruz (Vía Crucis, 4ª estación) Verdaderamente, calle de la amargura fue aquella en que encontraste a Jesús tan sucio, afeado y desgarrado, cargado con la cruz que se hizo responsable de todos los pecados de los hombres, cometidos y por cometer. ¡Pobre Madre! Quiero consolarte enjugando tus lágrimas con mi amor. Rezar Avemaría.

5º. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor (Jn. 19, 17-30) María, Reina de los mártires, el dolor y el amor son la fuerza que los lleva tras Jesús, ¡qué horrible tormento al contemplar la crueldad de aquellos esbirros del infierno traspasando con duros clavos los pies y manos del salvador! Todo lo sufriste por mi amor. Gracias, Madre mía, gracias. Rezar Avemaría.

6º. María recibe a Jesús bajado de la Cruz (Mc. 15, 42-46) Jesús muerto en brazos de María. ¿Qué sentías Madre? ¿Recordabas cuando Él era pequeño y lo acurrucabas en tus brazos?. Por este dolor te pido, Madre mía, morir entre tus brazos. Rezar Avemaría.

7º. La sepultura de Jesús (Jn. 19, 38-42) Acompañas a tu Hijo al sepulcro y debes dejarlo allí, solo. Ahora tu dolor aumenta, tienes que volver entre los hombres, los que te hemos matado al Hijo, porque Él murió por todos nuestros pecados. Y Tú nos perdonas y nos amas. Madre mía perdón, misericordia. Rezar Avemaría.

María en San Nicolás, nos dio este mensaje sobre sus siete dolores de hoy:

15-09-89 (fiesta de Ntra. Señora de los Dolores)

“Hija mía, en estos días, son Mis Dolores: 
el rechazo hacia Mi Hijo, 
el ateísmo, 
la falta de caridad, 
los niños que no nacen, 
la incomprensión en las familias, 
el gran egoísmo de muchos hijos en el mundo, 
los corazones aún cerrados al Amor de esta Madre...”

En el libro "Las Glorias de María" de San Alfonso María de Ligorio se dice lo siguiente:

"El mismo Jesús reveló a la beata Mónica de Binasco que él se complace mucho en ver que se siente compasión por su Madre, y así le habló: Hija, agradezco mucho las lágrimas que se derraman por mi pasión; pero amando con amor inmenso a mi Madre María, me es sumamente grata la meditación en los dolores que ella padeció en mi muerte.

Por eso son tan grandes las gracias prometidas por Jesús a los devotos de los dolores de María. Refiere Pelbarto haberse revelado a Santa Isabel, que San Juan, después de la Asunción de la Virgen, ardía en deseos de verla; y obtuvo la gracia pues se le apareció su amada Madre y con ella Jesucristo. Oyó que María le pedía a su divino Hijo, gracias especiales para los devotos de sus dolores. Y Jesús le prometió estas gracias especiales:

1ª. Que el que invoque a la Madre de Dios recordando sus dolores, tendrá la gracia de hacer verdadera penitencia de todos sus pecados.

2ª. Que los consolará en sus tribulaciones, especialmente en la hora de la muerte.

3ª. Que imprimirá en sus almas el recuerdo de su Pasión y en el cielo se lo premiará.

4ª. Que confiará estos devotos a María para que disponga de ellos según su agrado y les obtenga todas las gracias que desee". 

Fuente: www.santisimavirgen.com.ar

martes, 7 de enero de 2014

El Reino de los Cielos está cerca

Contemplar el Evangelio de hoy

Día litúrgico: 7 de Enero (Feria del tiempo de Navidad)
Texto del Evangelio (Mt 4,12-17.23-25): En aquel tiempo, cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, se retiró a Galilea. Y dejando la ciudad de Nazaret, fue a morar en Cafarnaún, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y de Neftalí. Para que se cumpliese lo que dijo Isaías el profeta: «Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino de la mar, de la otra parte del Jordán, Galilea de los gentiles. Pueblo que estaba sentado en tinieblas, vio una gran luz, y a los que moraban en tierra de sombra de muerte les nació una luz».

Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: «Haced penitencia, porque el Reino de los cielos está cerca». Y andaba Jesús rodeando toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos y predicando el Evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia del pueblo. Y corrió su fama por toda Siria, y le trajeron todos los que tenían algún mal, poseídos de varios achaques y dolores, y los endemoniados, y los lunáticos y los paralíticos, y los sanó. Y le fueron siguiendo muchas gentes de Galilea y de Decápolis y de Jerusalén y de Judea, y de la otra ribera del Jordán.
Comentario: Rev. D. Jordi CASTELLET i Sala (Sant Hipòlit de Voltregà, Barcelona, España)
El Reino de los cielos está cerca
Hoy, por así decirlo, recomenzamos. El «Pueblo que estaba sentado en tinieblas, vio una gran luz» (Mt 4,16), nos dice el profeta Isaías, citado en este Evangelio de hoy, y que nos remite al que escuchábamos en Nochebuena. Volvemos a comenzar, tenemos una nueva oportunidad. El tiempo es nuevo, la ocasión lo merece, dejemos —humildemente— que el Padre actúe en nuestra vida.

Hoy comienza el tiempo en que Dios nos da una vez más su tiempo para que lo santifiquemos, para que estemos cerca de Él y hagamos de nuestra vida un servicio de cara a los otros. La Navidad se acaba, lo hará el próximo domingo —si Dios quiere— con la fiesta del Bautismo del Señor, y con ella se da el pistoletazo de salida para el nuevo año, para el tiempo ordinario —tal y como decimos en la liturgia cristiana— para vivir in extenso el misterio de la Navidad. La Encarnación del Verbo nos ha visitado en estos días y ha sembrado en nuestros corazones, de manera infalible, su Gracia salvadora que nos encamina, nuevamente, hacia el Reino del Cielo, el Reino de Dios que Cristo vino a inaugurar entre nosotros, gracias a su acción y compromiso en el seno de nuestra humanidad.

Por esto, nos dice san León Magno que «la providencia y misericordia de Dios, que ya tenía pensado ayudar —en los tiempos recientes— al mundo que se hundía, determinó la salvación de todos los pueblos por medio de Cristo».

Ahora es el tiempo favorable. No pensemos que Dios actuaba más antes que ahora, que era más fácil creer cerca de Jesús —físicamente, quiero decir— que ahora que no le vemos tal como es. Los sacramentos de la Iglesia y la oración comunitaria nos otorgan el perdón y la paz y la oportunidad de participar, nuevamente, en la obra de Dios en el mundo, a través de nuestro trabajo, estudio, familia, amigos, diversión o convivencia con los hermanos. ¡Que el Señor, fuente de todo don y de todo bien, nos lo haga posible!
Fuente: encuentra.com