jueves, 27 de noviembre de 2014

Súplica a la Virgen de la Medalla Milagrosa

"Varias veces se me ha hecho palpable la eficacia 
de las medallitas llevadas encima con fe. 
Si incluso hablásemos sólo de la Medalla Milagrosa, 
difundida en el mundo en muchos millones de ejemplares
después de las apariciones de la Virgen a santa Catalina Labouré (ocurridas en París en 1830), y si hablásemos de las prodigiosas gracias obtenidas por esa simple medallita, no acabaríamos nunca. Muchos libros tratan directamente este asunto". 



Súplica y  Oración de Consagración  a la Virgen de la Medalla Milagrosa

Se reza a las 5 de la tarde del 27 de Noviembre, Fiesta de la Medalla Milagrosa, y en las necesidades urgentes, cualquier día, a esa hora.

Oh Virgen Inmaculada, sabemos que siempre y en todas partes estás dispuesta a escuchar las oraciones de tus hijos desterrados en este valle de lágrimas, pero sabemos también, que tienes días y horas en los que te complaces en esparcir más abundantemente los tesoros de tus gracias.
Y bien, oh María, henos aquí postrados delante de Ti, justamente en este día y hora bendita, por Ti elegida para la manifestación de tu Medalla.
Venimos a Ti, llenos de inmensa gratitud y de ilimitada confianza en esta hora por Ti tan querida, para agradecerte el gran don que nos has hecho dándonos tu imagen, a fin que sea para nosotros testimonio de afecto y prenda de protección.

Te prometemos, que según tu deseo, la santa Medalla será el signo de tu presencia junto a nosotros, será nuestro libro en el cual aprenderemos a conocer, según tu consejo, cuánto nos has amado, y lo que debemos hacer para que no sean inútiles tantos sacrificios tuyos y de Tu Divino Hijo.
Sí, Tu Corazón traspasado, representado en la Medalla, se apoyará siempre sobre el nuestro y lo hará palpitar al unísono con el tuyo.
Lo encenderá de amor a Jesús y lo fortificará para llevar cada día la cruz detrás de Él.

Ésta es tu hora, oh María, la hora de tu bondad inagotable, de tu misericordia triunfante, la hora en la cual hiciste brotar, por medio de tu Medalla, aquel torrente de gracias y de prodigios que inundó la tierra.
Haz, oh Madre, que esta hora que te recuerda la dulce conmoción de Tu Corazón, que te movió a venirnos a visitar y a traernos el remedio de tantos males, haz que esta hora sea también nuestra hora, la hora de nuestra sincera conversión, y la hora en que sean escuchados plenamente nuestros votos.

Tú, que has prometido justamente en esta hora afortunada, que grandes serían las gracias para quienes las pidiesen con confianza: vuelve benigna tu mirada a nuestras súplicas.

Nosotros te confesamos no merecer tus gracias, pero, a quién recurriremos oh María, sino a Ti, que eres nuestra Madre, en cuyas manos Dios ha puesto todas sus gracias? Ten entonces piedad de nosotros.
Te lo pedimos por tu Inmaculada Concepción, y por el amor que te movió a darnos tu preciosa Medalla. Oh Consoladora de los afligidos, que ya te enterneciste por nuestras miserias, mira los males que nos oprimen.
Haz que tu Medalla derrame sobre nosotros y sobre todos nuestros seres queridos tus benéficos rayos: cure a nuestros enfermos, dé la paz a nuestras familias, nos libre de todo peligro.
Lleve tu Medalla alivio al que sufre, consuelo al que llora, luz y fuerza a todos.

Especialmente te pedimos por la conversión de los pecadores, particularmente de aquéllos que nos son más queridos. Recuerda que por ellos has sufrido, has rogado y has llorado.
Sálvanos, oh Refugio de los pecadores, a fin de que después de haberte todos amado, invocado y servido en la tierra, podamos ir a agradecerte y alabarte eternamente en el Cielo.
Amén

ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN A LA MILAGROSA

Postrado ante vuestro acatamiento, ¡Oh Virgen de la Medalla Milagrosa!, y después de saludaros en el augusto misterio de vuestra concepción sin mancha, os elijo, desde ahora para siempre, por mi Madre, Abogada, Reina y Señora de todas mis acciones y Protectora ante la majestad de Dios.
Yo os prometo, virgen purísima, no olvidaros jamás, ni vuestro culto ni los intereses de vuestra gloria, a la vez que os prometo también promover en los que me rodean vuestro amor.
Recibidme, Madre tierna, desde este momento y sed para mí el refugio en esta vida y el sostén a la hora de la muerte. Amén.




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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Virgen de Medjugorje - Mensaje del 25 de noviembre de 2014


Mensaje del 25 de noviembre de 2014


“¡Queridos hijos!, de modo especial hoy os invito a la oración. Orad, hijos míos, para que comprendáis quiénes sois y a dónde debéis ir. Sed portadores de la Buena Nueva y gente de esperanza. Sed amor para todos aquellos que están sin amor. Hijos míos, podréis ser y realizar todo solamente si oráis y estáis abiertos a la voluntad de Dios, a Dios que desea conduciros a la vida eterna. Yo estoy con vosotros e intercedo día tras día por vosotros ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamada”.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Solemnidad de Cristo Rey del Universo

          Jesucristo Rey del Universo
      "Rey de reyes y Señor de Señores"
(Ap 19, 16)


"Yo soy Rey. Para esto nací, 
para esto vine al mundo, para ser testigo de la Verdad".
(Jn 18, 36-37) 


Jesús comenzó la vida pública anunciando su reino. "El plazo está vencido, el Reino de Dios está cerca. Tomen otro camino y crean en la Buena Nueva" (Mt 1,14).

El Reino de Dios es ante todo espiritual. Su realización final consiste en la unión de todos los bienaventurados disfrutando de Dios en el Cielo.

Se ingresa en este Reino aceptando el mensaje del Evangelio por fe y recibiendo el Bautismo. Jesús dijo a los Apóstoles: "Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará. El que se resista a creer se condenará"(Mc 16,15-16).

Toda persona que quiera pertenecer al Reino de Dios necesita nacer de Dios otra vez. Viene a ser hijo de Dios no meramente por adopción legal sino por real y verdadera participación de la vida divina. "A todos los que lo recibieron, les concedió ser hijos de Dios" (Jn 1,12). El Reino de Cristo no es de dominar la tierra. El mismo dijo a Pilato: "Mi reinado no es de acá" (Jn, 18,36).

Se designa el Reino de Dios comúnmente con el nombre de Iglesia. Es a la vez divino y humano, terreno y celestial. Pequeño al principio como el grano de mostaza, estaba llamado a ser católico, o sea, a extenderse por todo el mundo. La idea de la Iglesia como Reino universal de Dios demuestra claramente que no puede haber más que un solo Reino de Dios.

La Iglesia es Jesucristo, que vive y actúa en el mundo por sus ministros, debidamente autorizados, hasta el fin de los tiempos. Él dio a su Iglesia una forma, una organización que la capacitase para realizar su misión en el mundo: enseñar, dirigir y santificar las almas.

Pertenecer al Reino de Dios es lo más precioso a que puede aspirar una persona. Debemos considerarlo como una perla que no tiene precio y, en agradecimiento, sacrificarnos por este don.

Jesucristo es nuestro Rey. Es el primogénito de toda la creación. Él es antes que todas las cosas, pues todo fue creado en Él, por Él y para Él. Es el más importante entre todas las criaturas a la vez que su Creador, perfecta imagen de Dios, el primogénito de la creación.

Cristo es el centro del plan salvífico de Dios, porque el cristiano puede llevar a cumplimiento su tarea haciendo que la creación dé gloria a Dios por medio de Jesús, el Señor resucitado. Dijo Jesús a Pilato: "Mi reinado no es de acá… Tú lo has dicho: Yo soy Rey. Para esto nací, para esto vine al mundo, para ser testigo de la Verdad. Todo hombre que está de parte de la verdad, escucha mi voz" (Jn 18, 36-37)

Es de fe que Jesucristo en cuanto Hombre tiene pleno espiritual para guiar por el camino de la salvación, establecer la Iglesia y los Sacramentos y conceder todas las gracias de orden sobrenatural. Por estar unidas en Él las naturalezas divinas y humanas posee mayor poder aún y esto es la base de la Realeza. 

Cada uno de nosotros debemos esforzarnos personalmente por ser súbditos de Cristo Rey con la mayor perfección posible de mente, voluntad y corazón, porque fuimos comprados al precio de su preciosísima Sangre. Cristo es Rey del hogar y de la sociedad.Jesús nos pide creer en Él, poner en Él nuestra esperanza y amarle de todo corazón. Él nos ha dicho "El Padre ama al Hijo y pone todas las cosas en sus manos. El que cree en el Hijo tiene Vida eterna" (Jn 3, 35-36).




 «A Jesucristo Rey de reyes venid y adorémosle»

Es día de proclamar su realeza, de decir entre suspiros: ¡Venga a nosotros tu reino! De decir al Padre: ¡Padre glorifica a tu Hijo!

Jesucristo no es Rey por gracia nuestra, ni por voluntad nuestra, sino por derecho de nacimiento, por derecho de filiación divina, por derecho también de conquista y de rescate.

«Así que Cristo es Rey universal de este mundo por su propia esencia y naturaleza» (Sn. Cirilo de Alejandría), en virtud de aquella admirable unión que llaman hipostática, la cual le da pleno dominio no sólo sobre los hombres, sino sobre los ángeles y todas las criaturas. (Pío XI)

Y ¿qué de extraño tiene sea Rey de los hombres el que fue Rey de los siglos? Pero Jesucristo no es Rey para exigir tributos o para armar un ejército con hierro y pelear visiblemente contra sus enemigos. Es Rey para gobernar los espíritus, para proveer eternamente al mundo, para llamar al reino de los cielos a los que creen, esperan y aman.

Nadie tema vaya a perder algo porque se someta al «suavísimo imperio de Cristo». (Col) No teman las sociedades porque Él es quien las funda y las sustenta. No teman los poderosos porque « no quita los reinos mortales quien da los celestiales». No teman tampoco los individuos porque servir a Cristo es reinar. Es un Rey tal, que no esclaviza, ni esquilma a sus servidores; un Pastor y un Señor que no toma nada de su rebaño, sino que todo lo da, y antes se desvive por los suyos y se les entrega, con todos sus bienes ya desde la tierra, hasta que sean capaces de poseerle y de gozarle más cumplidamente en el cielo.

Piensan los insensatos que les va a privar de la libertad, cuando se la va a acrecentar y perfeccionar, proscribiendo tan sólo el libertinaje, tan fatal para el alma como para los cuerpos, para las naciones como para los individuos, ya que «lo que hace míseros a los pueblos es el pecado». 

Conviene, pues que Él reine, porque su reinado «es eterno y universal, es un reinado de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz. Quiere ante todo reinar en las inteligencias, en las voluntades y en los corazones de los hombres.


Consagración de la humanidad para el día de Cristo Rey por el Papa Pío XI 

¡Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano! Miradnos humildemente postrados; vuestros somos y vuestros queremos ser, y a fin de vivir más estrechamente unidos con vos, todos y cada uno espontáneamente nos consagramos en este día a vuestro Sacratísimo Corazón.
Muchos, por desgracia, jamás, os han conocido; muchos, despreciando vuestros mandamientos, os han desechado. ¡Oh Jesús benignísimo!, compadeceos de los unos y de los otros, y atraedlos a todos a vuestro Corazón Santísimo. 

¡Oh Señor! Sed Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Vos, sino también de los pródigos que os han abandonado; haced que vuelvan pronto a la casa paterna, que no perezcan de hambre y miseria. 

Sed Rey de aquellos que, por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de Vos; devolvedlos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe para que en breve se forme un solo rebaño bajo un solo Pastor. 

Sed Rey de los que permanecen todavía envueltos en las tinieblas de la idolatría; dignaos atraerlos a todos a la luz de vuestro reino. 

Conceded, ¡oh Señor!, incolumidad y libertad segura a vuestra Iglesia; otorgad a todos los pueblos la tranquilidad en el orden; haced que del uno al otro confín de la tierra no resuene sino ésta voz: ¡Alabado sea el Corazón divino, causa de nuestra salud! A Él se entonen cánticos de honor y de gloria por los siglos de los siglos. Amén.

                                        


Oración a Cristo Rey

¡Oh Cristo Jesús! Os reconozco por Rey universal. Todo lo que ha sido hecho, ha sido creado para Vos. Ejerced sobre mí todos vuerstros derechos.

Renuevo mis promesas del Bautismo, renunciando a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y prometo vivir como buen cristiano. Y muy en particular me comprometo a hacer triunfar, según mis medios, los derechos de Dios y de vuestra Iglesia. 



¡Divino Corazón de Jesús! Os ofrezco mis pobres acciones para que todos los corazones reconozcan vuestra Sagrada Realeza, y que así el reinado de vuestra paz se establezca en el Universo entero. Amén.

Las Sagradas Escrituras

"Ya tengo consagrado yo a mi Rey en Sión, mi monte santo…Tú eres hijo mío, hoy te he dado a la vida. Pídeme y serán tu herencia las naciones, tu propiedad los confines de la tierra. Las podrás aplastar con vara de hierro" (Sal 2, 6-9)." Dios le dará el trono de David, su antepasado. Gobernará por siempre el pueblo de Jacob y su reino no terminará jamás" (Lc 1, 32-33)

"Mi realeza no procede de este mundo; si fuera rey como los de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reinado no es de acá. "Pilato le preguntó: Entonces ¿tú eres rey?" Jesús contestó: "Tú lo has dicho: Yo soy Rey. Para esto nací, para esto vine al mundo, para ser testigo de la Verdad". (Jn 18, 36-37) 



"Lleva escrito en la capa y en el muslo este título: "Rey de reyes y Señor de señores". (Ap 19, 16) 


Fuente: www.ewtn.com

viernes, 7 de noviembre de 2014

7 de noviembre: María Mediadora de Todas las Gracias

En este día tan especial, presentamos un reportaje al  Padre Petar Ljubicic, cuyas palabras destacan la mediación  de María Santísima -aún en épocas como la presente cuando el pecado adquiere aristas abominables- a fin de que todos los que lo deseen alcancen las gracias para salvarse. 

22/10/2014 - Preguntas al padre Petar Ljubicic

La Madre es quien nos llama 
antes de que sea demasiado tarde. 
Sentido del anuncio que deberá 
revelar tres días antes

Pregunta: Padre, muchos preguntan “¿La Virgen se aparece de verdad en Medjugorje? Quizás muchos querrían hacer esta pregunta. Usted ¿qué testimonio nos puede dar sobre estas apariciones?

Padre Petar: Estas apariciones para mí son la certeza de que Dios existe, de que incluso hoy Dios lleva a la humanidad hacia la salvación.  A pesar de que hay tanto mal y tantos pecados en la Tierra, Dios da su amor al mundo. Estas apariciones podrían ser de pocos días como en Lourdes  o en Fátima. Creo que el mundo de hoy ha olvidado mucho a Dios y por eso, Dios desea dar todo por nuestra salvación y envía a su Madre a ayudarnos y a volver a Él. Especialmente cuando Dios espera a una persona que no se confiesa en 30- 40 años (y viene a Medjugorje y se confiesa) quiere decir que Dios espera con amor nuestra salvación.

Y cuando vienen a Medjugorje dicen: “yo aquí no me avergüenzo de nada porque aquí está la Virgen que es mi madre y yo no tengo nada que esconder”.

Mucha gente dice: “estas apariciones nos explican que no podemos vivir como hemos vivido hasta ahora, en pecado; no es importante si yo veo o no a la Virgen, para mí es importante porque la siento en mi corazón presente y me quiere como una Madre quiere a su hijo”.

Muchos vienen y quieren volver porque quieren recibir la fuerza para sobrellevar aquello que Dios quiere de ellos.

Pregunta: Sabemos que la Virgen ha dicho a Mirjana que un día le comunicará al padre Petar, con un anticipo de 3 días, un hecho extraordinario. Me gustaría preguntar al padre Petar: este hecho ¿lo deja tranquilo, sereno, confiado o le crea nerviosismo?

Padre Petar: Esto es solo un anuncio para decirnos que la Virgen está realmente aquí en medio de nosotros. Ella desea que ahora nos preparemos para lo que tiene que venir con el propósito de que luego no nos asustemos,. ¿Qué debe suceder? No lo sabemos porque es secreto. Seguramente se trata de una cosa agradable y será sobre todo una premonición para los que juegan con la salvación de las almas.

Dice Mirjana que la Virgen una vez dijo: “Muchos solo se interesarán cuando pasen estas cosas y yo estoy aquí desde hace cinco años y os pido que os convirtáis y que recéis”

Esto es lo más importante. Cuando llegue el momento, quedará poco tiempo para pensar y convertirse. Si nosotros durante nuestra vida no aceptamos las gracias esperando solo los signos, siempre correremos el riesgo de no aceptar ni la última gracia.

A menudo cuento una cosa que sucedió hace poco a una madre. Estaba agonizando en el hospital y en su alma había muchos pecados, había abortado varias veces. Cuando el sacerdote, por consejo de los familiares le dijo: “vengo a ayudarla en el momento de la muerte”  ella no aceptó. Cuando el sacerdote le trajo la cruz y le dijo: “tú no debes hacer nada, solo mirar a Jesús y besarlo y todo te será perdonado”, ella no dijo nada, escupió a la cruz y murió.

Esto quiere decir no aceptar la última gracia. Dios la esperaba en su lecho de muerte. Cuando uno no acepta, Dios no fuerza a nadie. La Virgen ha dicho: “yo no quiero que seáis santos a la fuerza”.

Ni tan solo los videntes que ven cada día a la Virgen hacen las cosas a la fuerza. Dios siempre da libertad y espera nuestra disponibilidad: aquí está su grandeza y nuestro poder. O nuestra salvación o nuestra perdición.

Fuente: http://medjugorjetuttiigiorni.blogspot.com
Traducción del italiano a cargo del equipo de www.virgendemedjugorje.org

¡Invoca a María!



AKATHISTOS
Canto Litúrgico Mariano

Mira a la estrella, llama a María

Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas en los escollos de las tribulaciones, mira a la estrella, llama a María. Si eres agitado por las olas de la soberbia, de la detracción, de la ambición o de la envidia, mira a la estrella, llama a María. Si la ira, la avaricia o la impureza impelen violentamente la navecilla de tu alma, mira a la estrella, llama a María (...) No se aparte María de tu boca, no se aparte de tu corazón (...).

“No te descaminarás si la sigues, no desesperarás si la ruegas, no te perderás si en Ella piensas. Si Ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás, si es tu guía: llegarás felizmente a puerto, si Ella te ampara.”

(San Bernardo, Homiliae super "Missus est" 2, 17).

BIEN Y MAL, TERRIBLE DUELO

Nota Aclaratoria

Después de haber sido derogados los cánones 1399 y 2318 del Código de Derecho Canónico, por la decisión de Pablo VI en el “Acta Apostolicae Sedis” (Vol. 58, Número 16) del 15 de noviembre de 1966, publicado el 29 de diciembre del mismo año, los escritos referentes a nuevas publicaciones, manifestaciones, milagros, etc., pueden ser difundidos y leídos por los fieles, incluso sin licencia expresa de la Autoridad Eclesiástica, con tal de que se observe la Moral Cristiana General.
Recordemos también a San Pablo que nos exhorta: "No despreciéis las profecías; examinadlo todo y quedaos con lo bueno" (1ra. de Tesalonicenses 5;20).



BIEN Y MAL, TERRIBLE DUELO

"Confidencias de Jesús a un Sacerdote” 18/MAY/1977 - P. Michelini  

Escribe, hijo. Padre L. desea hablarte. 
Sí, hermano, también yo deseo hablarte. 
Todo el bien que un alma en gracia realiza, así como el mal que un pecador hace, es materia del juicio particular y del juicio universal. Si luego el pecador sinceramente se convierte, Dios, justo juez, quemará en su infinita misericordia el mal realizado antes de su conversión. 
Hermano mío Don O., estas cosas tú ya las conocías y entonces lógicamente me preguntarás por qué ahora te las estoy diciendo. 
Si te las digo es porque son como premisas al mensaje que estoy para darte. 
Aquel que ama a Dios con humildad de espíritu y sinceridad de fe, con voluntad de conocerlo y servirlo cada vez mejor, es hecho objeto de todos los dardos de las poten­cias oscuras del infierno. 
Los hombres de este siglo materialista, los paganos de esta generación no tienen, ni pueden tener ni la más mí­nima idea de lo que pasa y se desarrolla entre el alma resueltamente fiel a Dios y las potencias oscuras del in­fierno. 
El mundo, esto es, los que son del mundo y no de Dios, no creen y no pueden creer en el misterioso pero real duelo, siempre en acto entre las almas santas y el in­fierno. 

Los buenos son probados en proporción a su bondad 

El mundo es de Satanás, que es oscuridad, y no puede producir más que oscuridad en las almas que le tienden a él el oído. 

El animal, que pertenece a un reino inferior al del hombre, está en la oscuridad de todos los problemas que agitan la mente y el corazón del hombre. 

El hombre al que Satanás ha destruido la vida sobrenatural en su corazón, pertenece a un reino inferior al que pertenece un hombre en Gracia de Dios, por lo que el hombre que no tiene en sí el Reino de Dios, esto es, la Gracia, ve las cosas, pero sólo en clave natural - esto también se te ha dicho ya en un mensaje precedente - porque un velo misterioso envuelve al alma de los que no están en Gracia de Dios; he aquí porqué muchos Consagrados, sea que estén en la base o en el vértice, no ven el velo que les envuelve el alma, casi siempre es la soberbia, "radix omnium malorum" (raíz de todos los males). 

Las hostilidades de las fuerzas del mal están en la medida del avance que el alma hace en la perfección y en la santidad. 

Las almas buenas son probadas en la medida de su bondad mientras que los indiferentes son dejados sin molestias y los malos son favorecidos en sus cosas materiales por los mismos demonios. 

No por esto quiere decir que los demonios quieran a los réprobos, - ellos son incapaces de amor, aún del más tenue acto de amor, - ellos odian ferozmente a todas las almas porque odian a la naturaleza humana que ha hecho posible la Virgen Inmaculada, Cristo Señor y Redentor y a la Iglesia, que forman el epicentro de todo su odio. Porque, Don Octavio, los demonios, aun odiando indistintamente a todos los hombres, favorecen en sus aspiraciones humanas a los perversos, por una exigencia de su estrategia y plan de perdición eterna de las almas, ellos no son impacientes, sino que saben malignamente esperar. ¿Qué importa esconderse por algunos años a sí mismos y su odio, con tal de arrancar almas a Dios, a Jesús Redentor y a la Virgen Corredentora, con tal de precipitar al infierno los frutos de su incesante actividad, dirigida toda a esta finalidad? 

Hermano mío, D.O., aun habiéndose ya dicho a ti muchas cosas acerca de estos seres inmundos, Yo he considerado oportuno agregar alguna nueva noción sobre su estrategia o táctica usada en su pérfida actividad. Jesús obra en la luz y con el amor, los demonios obran en las tinieblas y siempre animados por el odio. 

Luz y tinie­blas están frente a frente; vida y muerte en un prodigioso duelo se han enfrentado y se enfrentan, porque la Reden­ción está en acto. 

El rechazo de Dios 

En la Iglesia nueva se deberá hablar mucho de cuanto te he dicho, dada la incredulidad de este siglo que se ha hecho pagano, que como justamente te ha sido dicho "de todo ha hecho Dios, menos de Dios". 

Este horrible pe­cado del rechazo de Dios que no tiene precedentes por su extensión y gravedad, será borrado de la faz de la tierra con un rigor tal, también sin precedentes en la historia del género humano. 

D. Octavio, te he hablado de enfrentamiento y de ás­pero conflicto; esto podría llevarte a pensar casi en una paridad de las dos partes, pero no es así, ninguno sea tentado de poner sobre un mismo plano a las dos par­tes opuestas. 

Dios es infinitamente más grande que el enemigo suyo y nuestro. 

Dios podría destruir a su adversario, valiéndose de su Omnipotencia así como de su Omnipoten­cia se ha valido para su creación. ¿Por qué no lo hace entonces? Porque esto no entra en el plano de su Providencia Divina. Abba eterno sabía que, creando a los Ángeles y crean­do a la humanidad ocurriría el gran desafío y la increíble rebelión de una y de la otra naturaleza. 

Dios no quita jamás lo que Él da. A la naturaleza angélica y a la naturaleza humana ha dado, entre otros dones, el don de la libertad, - responsabilizando así a una y otra naturaleza; en otras palabras nada ha quitado sea a la naturaleza angélica o a la humana. 
¿Y los dones preternaturales y sobrenaturales regalados a la naturaleza humana? 

Hermano, no fueron quitados por Dios, sino destruidos por el pecado. 

Pon mucha atención, hermano; aun antes de que nuestros progenitores fueran llamados por Dios para dar razón de su desobediencia, se dieron cuenta de que estaban desnudos, esto es, un instante después de su pecado, y cuando Dios los llamó, tuvieron vergüenza; cayeron en la cuenta de haber destruido su vestidura nupcial, cándida e inmaculada, no retirada por Dios sino abrasada por la concupiscencia del espíritu y de la carne. 

Esta es la historia que se repite en cada alma cada vez que peca mortalmente. 

Es el pecado lo que obra nuestra ruina, es sólo y siempre el pecado de­liberadamente querido y conscientemente consumado. 

A la naturaleza angélica, puesto que es más perfecta y potente que la naturaleza humana, no le fue dada la po­sibilidad de arrepentimiento y por lo tanto de regenerarse. 

Diversas artes y estrategias de los demonios 

La Redención es para todos los hombres, hecha excepción de aquellos que deliberadamente la rechazan. 

Las po­tencias oscuras del mal, envidiosas y celosas y llenas de rabia por no haber tenido lo que sí se ha concedido a los hombres de buena voluntad, usan los dones con que han sido dotados de inteligencia y voluntad para seducir al hom­bre y para involucrarlo en su misma desesperada suerte.  

En ésta su nefasta actividad usan artes y estrategias diversas, según las circunstancias. He aquí porqué con las almas elegidas, todas dirigidas hacia Dios, usan el choque frontal y al descubierto. 

Todos los santos conocen y han conocido esta tremenda lucha; nunca por sí solos hubieran podido salir de ella victoriosos, sin una particular ayuda de lo alto.

Con las almas buenas se limitan a acciones de molestia, de tentacio­nes aún violentas; con los perversos la táctica es la de favorecerlos en todas sus aspiraciones humanas, reservándose para después desfogar su sádico odio, en el momento en el que están seguros que esas almas les pertenecen ya para siempre a ellos. 

Hermano Don O., ánimo. Él jamás abandona a quien en Él espera, cree y confía. Dios te bendiga ahora y siempre. Padre L. 

Fuente: www.santisimavirgen.com.ar


jueves, 6 de noviembre de 2014

Virgen de Medjugorje - Mensaje del 2 de noviembre de 2014


Mensaje del 2 de noviembre de 2014

“Queridos hijos, estoy con vosotros con la bendición de mi Hijo, con vosotros que me amáis y procuráis seguirme. Yo también deseo estar con vosotros, con los que no me aceptáis. A todos os abro mi Corazón lleno de amor y os bendigo con mis manos maternas. Soy una Madre que os comprende. He vivido vuestra vida y he experimentado vuestros sufrimientos y alegrías. Vosotros que vivís el dolor, comprendéis mi dolor y sufrimiento por aquellos hijos míos que no permiten que los ilumine la luz de mi Hijo, por mis hijos que viven en la oscuridad. Por eso os necesito a vosotros, a vosotros que habéis sido iluminados por la luz y que habéis comprendido la verdad.Os invito a adorar a mi Hijo, para que vuestra alma crezca y alcance una verdadera espiritualidad. Entonces, apóstoles míos, de esa manera me podréis ayudar. Ayudarme significa: orar por aquellos que no han conocido el amor de mi Hijo. Al orar por ellos, vosotros demostráis a mi Hijo que lo amáis y lo seguís. Mi Hijo me ha prometido que el mal nunca vencerá, porque aquí estáis vosotros, almas de los justos; vosotros que procuráis decir vuestras oraciones con el corazón; vosotros que ofrecéis vuestros dolores y sufrimientos a mi Hijo; vosotros que comprendéis que la vida es solamente un abrir y cerrar de ojos; vosotros que anheláis el Reino de los Cielos. Todo eso os hace a vosotros mis apóstoles y conduce al triunfo de mi Corazón. Por eso hijos míos purificad vuestros corazones y adorad a mi Hijo. ¡Os doy las gracias!”

domingo, 2 de noviembre de 2014

Testimonios de Medjugorje: Salvador Íñiguez, el hombre que evangeliza con la Virgen entre prostitutas, travestis y chulos


SALVADOR DEDICA UNA TARDE CADA SEMANA A TRATAR 
CON PROSTITUTAS Y TRAVESTIS Y DECIRLES QUE PARA DIOS
 ELLOS SON VALIOSOS Y AMADOS COMO HIJOS


«¿Cuánto cobras, hermanita? ¿Tan poquito? ¿Nadie te ha dicho que vales toda la sangre de Cristo?»

Así inicia Salvador Íñiguez muchos de los encuentros que una noche a la semana mantiene con prostitutas y travestis en la ciudad mexicana de Guadalajara.

Impulsado por su amor a la Virgen María, Salvador hace años que se siente llamado a realizar este apostolado tan peculiar en el mundo de la prostitución.

Su testimonio ha dado la vuelta al mundo gracias a la película documental Mary’s Land. Tierra de María, de Juan Manuel Cotelo.

- ¿Qué le lleva hasta el mundo de la prostitución?
- Me lleva el saberme hijo de Dios, el saberme cristiano bautizado y miembro de la Iglesia apostólica. Siento que es mi deber anunciar la Buena Nueva a quienes no conocen el amor de Dios en sus vidas; quienes no lo conocen porque pocos o casi nadie se atreve a compartirlo con ellos.

»En contacto con el mundo de la prostitución he descubierto corazones heridos como el mío y como el de todos, pero con menos posibilidades de conocer el amor de Dios por las circunstancias adversas en la historia de sus vidas.

- Por las mañanas, de casa en casa, como enfermero geriátrico. Y por las noches, de prostíbulo en prostíbulo, abordando a prostitutas y travestis. ¿Desde cuándo ejerce esta «doble vida»?
- Desde hace aproximadamente 7 u 8 años. En realidad sólo voy un día a la semana a una zona específica de prostitución aunque a veces me encuentro prostíbulos sin querer a mi paso por la ciudad.

»Por lo común, yo trabajo por las mañanas un turno de 6 horas y las tardes y noches las dedico a mi apostolado «María Reina de la Paz: Dame tu corazón herido». Los prostíbulos no son la única actividad que tengo. También visito enfermos, llevo comida a indigentes, drogadictos e inmigrantes, llevo despensa en la medida de mis posibilidades a personas necesitadas, a prostitutas que tienen hijos que mantener, etc.

- ¿Cómo se prepara para este apostolado tan poco habitual?
- Una noche en los prostíbulos implica, primero de todo, tomar el tiempo necesario para llenarte de lo que quieres compartir. Y si vas a compartir el amor de Dios, pues lo primero es llenarte de Él

»Eso significa que hay que dedicar el tiempo necesario para ir a misa, después adorar mínimo una hora a Jesús sacramentado, rezar y orar frente a Él… Yo suelo rezar también la coronilla de la Divina Misericordia, le pido su Espíritu Santo para que me dé las palabras necesarias para acercarme con estos hermanos y hermanas y no faltar a la caridad en ningún momento… Y después, ¡manos a la obra!

- ¿Cuál es su mirada sobre las prostitutas?
- Mi mirada hacia ellas es una mirada de compasión. Las siento mis hermanas, mis hermanos… Los quiero con un amor fraternal, se han convertido en personas importantes en mi vida. Ellos y ellas merecen mi respeto. Trato de ver en ellas a Cristo Jesús.

- «Las prostitutas os adelantarán en el reino de los cielos.» ¿Qué le dice esta frase de Jesús?
-Son palabras que no comprendía de verdad hasta que comencé a vivir esta experiencia… Cuando las prostitutas y los travestis experimentan el amor grande de Dios y que no las condena, sino todo lo contrario, su conversión acostumbra a ser muy grande.

»Experimentan un amor misericordioso e incondicional, un amor que no las señala y su respuesta suele ser generosa. A muchos de los que nos decimos cristianos apostólicos romanos, con una cola de títulos en institutos eclesiales conquistados durante años, no se nos logra ver esa conversión de la que habla el Evangelio. Es la conversión de la que hablaba Juan Bautista, la que pide Jesús y que actualmente la Virgen nos pide en sus diversas apariciones en el mundo.

»Entre las prostitutas he descubierto a mujeres que luchan por sacar adelante una familia. Medio mundo les ha cerrado las puertas en trabajos, las juzga y las condena… Y ellas son orilladas a ejercer este estilo de vida por tanta injusticia en la sociedad.

- ¿Qué mensaje intenta transmitirles?
- Un mensaje de amor, de misericordia y de paz.

- ¿Ha sido bien acogido?
- En un principio no, porque ellos y ellas no pidieron que alguien se acercase a hablarles de Dios. Menos cuando la sociedad y algunos miembros de la Iglesia les han hecho saber y sentir que viven condenados en vida…

»Al principio tuve que soportar insultos, amenazas y empujones. Pero si a Jesús, siendo el Hijo de Dios, lo tratamos peor que basura, ¿qué se puede esperar para nosotros?… Con el tiempo y la relación la mayoría acepta y espera el mensaje.

- ¿Cómo ha sorteado los peligros de un mundo en el que muy a menudo las mujeres están sometidas a redes mafiosas?
- Camino con la bandera de la paz… Riesgos existen en toda misión emprendida en nombre de Cristo. Yo sólo me acerco a compartirles un mensaje de Amor, Misericordia y Paz…

»Intento ser prudente y respetuoso y me he sabido ganar el respeto de los chulos y de algunos líderes delictivos de la zona. A ellos también les comparto el mensaje, les doy rosarios y estampas de la Virgen y lo agradecen. Y respecto a las mafias, yo no me meto dentro en esa problemática, las autoridades lo saben y hasta se pasean por ahí.

- ¿Pasa miedo?
- No, miedo no. En su momento nerviosismo sí, pero miedo no. Confío en Jesús. El papa Juan Pablo II no se cansaba de decirnos: «¡No tengan miedo!» Y la Santísima Virgen en Medjugorje en innumerables mensajes nos repite: «No tengan miedo yo estoy con cada uno de ustedes.»

»He recibido algunas amenazas, como mostrarte una pistola a la cintura, pero pronto ven como hablas y a lo que vas, y no pasa a mayores. Das un rosario y una estampa de la Virgen y problema solucionado. ¡Y tan amigos!

- ¿Su objetivo es ayudarlas a salir de la prostitución o simplemente acompañarlas en este camino?
- Mi objetivo es que ninguno de ellos y ellas mueran sin saber que Dios les ama y que tenemos una Madre en el Cielo que vela por nosotros aquí en la tierra… Mi objetivo es que conozcan la Palabra de Dios, su amor, que experimenten su misericordia y su paz…

»Es darles un seguimiento y acompañamiento espiritual asesorándoles si necesitan recurrir a alguna estancia o lo que requieran. Me gustaría tener una casa donde brindarles apoyo moral y espiritual, pero mi economía apenas me da para vivir.

»Yo no les planteo salir de la prostitución. Eso les corresponde a ellos y a ellas. La respuesta al cambio es libre y personal, yo sólo ofrezco lo que tengo y no es mucho.

- Su testimonio aparece en la película Mary’s Land. Tierra de María. ¿Qué ha significado para usted?
- Una gracia de Dios, un regalo, un don… Jamás imaginé algo así. Yo sólo prometí a Jesús consagrar mi vida difundiendo su palabra y el mensaje de Medjugorje a los más pobres entre los pobres y olvidados. De pronto llega esto y cuando menos lo esperé me veo envuelto en un torrente de bendición… Esto me ha hecho conocer gente nueva, países nuevos para mí.

Fuentewww.religionenlibertad.com

sábado, 1 de noviembre de 2014

LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS

Revelaciones privadas acerca de la Comunión de los Santos



Nota Aclaratoria
Después de haber sido derogados los cánones 1399 y 2318 del Código de Derecho Canónico, por la decisión de Pablo VI en el “Acta Apostolicae Sedis” (Vol. 58, Número 16) del 15 de noviembre de 1966, publicado el 29 de diciembre del mismo año, los escritos referentes a nuevas publicaciones, manifestaciones, milagros, etc., pueden ser difundidos y leídos por los fieles, incluso sin licencia expresa de la Autoridad Eclesiástica, con tal de que se observe la Moral Cristiana General.
Recordemos también a San Pablo que nos exhorta: "No despreciéis las profecías; examinadlo todo y quedaos con lo bueno" (1ra. de Tesalonicenses 5;20).

***
Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo al Padre Michelini 
22 de septiembre de 1975

"Hijo, te he dicho repetidamente que Yo soy el Amor; donde hay amor estoy Yo.

Yo Soy el Amor Infinito, Eterno, Increado, venido a la tierra a reconciliar y por consiguiente reunir con Dios a la humanidad arrancada del odio.

El amor por su naturaleza tiende a la unión, como el odio por su naturaleza tiende a la división.

Nosotros somos Tres, pero el Amor Infinito nos une íntimamente en Uno solo, en una sola naturaleza, esencia y voluntad.

El amor me ha llevado a Mí, Verbo eterno de Dios hecho carne, a inmolarme a fin de que se diese a todo hombre la posibilidad de unirse en Mí a Dios, y formar Conmigo una sola cosa, como Yo soy una sola cosa con mi Padre que me ha enviado.

Hijo, desde hace más de cien años el Materialismo como sombra oscura y densa, envuelve buena parte de la humanidad.

Él ha ofuscado también en mi Cuerpo Místico, esto en el alma de muchos fieles y sacerdotes, el dogma de la Comunión de los Santos que es una realidad espiritual grandiosa, viva, verdadera y operante en Cielo y tierra.

No hay términos aptos para explicar su grandeza, potencia y actuación vibrante de amor y de vida.  No hay palabras en vuestro lenguaje, aptas para hacer comprender el invisible, misterioso intercambio que encuentra su centro en mi Corazón misericordioso.

Pocas son las almas que han comprendido, y pocos son también los sacerdotes que, además de creer abstractamente, viven activamente en esta Comunión con los bienaventurados comprensores (que disfrutan de la visión beatífica) del Paraíso, con las almas en espera en el Purgatorio y con los hermanos militantes en la tierra.

La muerte, contrariamente a los prejuicios con respecto a ella, no pone fin a la actividad de las almas. La muerte que, con palabra más precisa deberíais llamar "tránsito", es un pasar del tiempo a la eternidad, que no es poner fin a la actividad del alma, sea en el bien, sea en el mal.

La familia de Dios

En cualquier familia ordenada en el amor, cada miembro que la constituye, concurre al bien común en un intercambio de bienes dados y recibidos en una comunión armoniosa.

En un grado con mucho superior, así es en la gran Familia de todos los hijos de Dios: militantes en la tierra, en espera en el Purgatorio y bienaventurados en el Paraíso.

Por tanto es necesario, con el fin de volver cada vez más rica de frutos divinos la fe en esta Realidad divina y humana, brotada de mi Inmolación en la Cruz, tener sobre ella ideas precisas.

Se debe:
1) Creer firmemente en el dogma de la Comunión de los Santos.

2) Cuando se habla de la familia de los hijos de Dios, los sacerdotes deben dejar bien claro que a esta familia pertenecen los peregrinos en la tierra, las almas en espera en el Purgatorio y los justos del Paraíso, esto es los santos.

3) Los sacerdotes (muchos de los cuales ponen el acento casi exclusivamente en las cuestiones sociales en favor de los hermanos militantes, deplorando con razón las injusticias perpetradas) olvidan casi siempre las injusticias más graves hechas en perjuicio de los hermanos que están en el Purgatorio.

Para tal gravísima omisión se necesita o no creer en el Purgatorio o no creer en el tremendo sufrimiento al que las almas purgantes están sometidas.
La necesidad de ayuda de las almas en espera es bastante más grande que la de la criatura humana que más sufre en la tierra.

El deber en fin de caridad y de justicia hacia las almas en pena es mas acuciante para vosotros en cuanto que, no raras veces, hay allí almas purgantes que su­fren por culpa de vuestros malos ejemplos, porque habéis sido cómplices con ellas en el mal o en cualquier forma ocasión de pecado.

Si la fe no es operante, no es fe.

La vida continúa

Hijo mío, se necesita hacer entender con claridad que la vida continúa después de la tumba.

Todos aquellos que os han precedido en el signo de la fe, sea que estén en el Pur­gatorio o ya en el Paraíso, todavía os aman con amor mas puro, más vivo y más grande.

Están animados por un gran deseo de ayudaros a superar las duras pruebas de la vida para que alcancéis, como ellos ya han alcanzado, el gran punto de llegada, el fin de la vida misma.

Ellos conocen ya muy bien todos los peligros que acechan a vuestras almas.

Pero su ayuda con respecto a vosotros, está condicionada en buena medida por vuestra fe y vuestra libre voluntad para acercaros a ellos con la oración y con la confianza en su eficasísimo patrocinio ante Dios y la Virgen Santísima.

Si los sacerdotes y los fieles están animados de vivísima fe, conscientes de los inagotables recursos de gra­cias, de ayudas y de dones que pueden obtener de este Dog­ma de la Comunión de los Santos, verán centuplicado su poder sobre las fuerzas del Mal.

Yo he dotado a mi gran Familia de riqueza y po­tencia insondable y la robustezco con la fuerza invenci­ble de un Amor infinito y eterno.

Recursos inutilizados

Mis sacerdotes instruyen a los fieles con palabras sim­ples y claras, diciendo que vuestros hermanos que han cum­plido ya en la tierra el periplo de su vida tempo­ral, no están divididos de nosotros, no están lejanos de vosotros.

Decid también que no están inertes y pasivos a vuestro respecto sino que, en un nuevo estado de vida más perfecta que la vuestra, os están cercanos, os aman. Ellos toman parte, en medida de la perfección alcan­zada, en todas las vicisitudes de Mi Cuerpo Místico.

Os repito que ellos no pueden descartar vuestra libertad pero, si son solicitados por vuestra fe y por vues­tras invocaciones, os están y estarán cada vez más cercanos en la lucha contra el Maligno.
Os miran, os siguen e inter­vienen en la medida determinada por vuestra fe y por vuestra libre voluntad.

Hijo mío, ¡qué inmensos tesoros ha predispuesto mi Padre para vosotros!
¡Cuán inmensos recursos inutili­zados!
¡Cuántas posibilidades de bien dejadas caer en el va­cío!
Se afirma creer, pero no hay más que un mínimo de co­herencia con la fe en la que se dice creer.
Te bendigo. ¡Ámame!



Dongo (Como), 1 de noviembre de 1986
Fiesta de Todos los Santos. 
Mensaje de María Santísima al Padre Gobbi: 

Vuestro puesto en el Paraíso

“Mirad hoy a aquellos que os han precedido en la gloria.
En torno a mi Corazón Inmaculado ellos forman una luminosa corona de amor, de gozo y de gloria.
Éste es también vuestro puesto en el Paraíso.

Está preparado para todos vosotros que escucháis mi voz y os consagráis a mi Corazón Inmaculado, vivís en filial dependencia de Mí y os ofrecéis por completo al perfecto cumplimiento de mi designio.
Sois ahí abajo mis niños muy queridos.

Sois mis apóstoles, llamados a difundir en todas partes la luz de mi presencia maternal y a indicar a todos el camino que es necesario recorrer para llegar a Cristo, por quien solamente podrá venir la nueva era de Santidad, de Justicia, y de Paz.

Por esto, cada día sentid junto a vosotros a los Santos y a los Bienaventurados del Cielo; invocad su ayuda y protección.

Sentid también junto a vosotros a las almas de los justos, que sufren todavía y oran en el Purgatorio, en espera de su plena bienaventuranza en la perfecta contemplación del Señor.

Con vosotros forman una sola milicia a mis órdenes.
De todos Yo soy la Madre y la Reina.
Todos tienen una parte insustituible en mi designio victorioso.

En estos tiempos Yo quiero hacer más profunda, más sentida y más extraordinaria vuestra comunión con los que os han precedido en la vida eterna y gozan ahora de la eterna salvación.
Como don maternal de mi Corazón Inmaculado Yo os ofrezco, como ayuda preciosa, las almas de los Santos en el Paraíso y de los justos en el Purgatorio.

Estáis expuestos a graves peligros y ellos os pueden ayudar a superarlos.
Sois víctimas de las insidias engañosas de mi Adversario y ellos pueden daros luz para discernirlas y fuerza para huir de ellas.

Sois frágiles y débiles y con frecuencia caéis todavía en pecado; pero ellos pueden siempre daros una mano para encaminaros por la senda del bien y de la santidad.
Recorred, pues, junto con ellos, la senda que os he trazado.

Unidos os llevo a la paz.

La paz llegará a vosotros desde mi Corazón Inmaculado, cuando vuestra comunión de vida, de amor y de alegría se haya realizado perfectamente.”

(Mensaje al Padre Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano)