sábado, 19 de octubre de 2024

19 de octubre: San Pablo De La Cruz. San Pedro de Alcántara

 SAN PABLO DE LA CRUZ

Fundador de los Padres y Hermanas pasionistas

Fiesta: 19 de Octubre

Ver también:

De las cartas de San Pablo de la Cruz: Predicamos a Cristo crucificado


Nació en Ovada (Liguria) el año 1694; de joven ayudó a su padre en el oficio de mercader. Movido por el deseo de perfección, renunció a todo y se dedicó al servicio de los pobres y los enfermos, juntándosele después varios compañeros. Ordenado sacerdote, trabajó con intensidad creciente por el bien de las almas, estableciendo casas de la Congregación que él había fundado, ejerciendo la actividad apostólica y mortificándose con duras penitencias. Murió en Roma el día 18 de octubre del año 1775. -Del Oficio de Lectura

Vida de San Pablo de la Cruz

Pablo Danei Massari nació en Ovada, Italia, el 3 de enero de 1694; más tarde se trasladó a Castellazzo-Bormida, no lejos de su pueblo natal. Su madre le enseñó a encontrar en la Pasión de Cristo la fuerza para superar las pruebas. Le recordaba del crucifijo cada vez que experimentaba algún sufrimiento. Enamorado de Jesús Crucificado desde su infancia, quiso entregarle toda su vida.

Su padre le leía las vidas de Santos y esto lo animaba mucho a ser mejor. Aquel buen hombre le avisaba también acerca de lo peligroso y dañino que es juntarse con malas compañías. Así lo libró de muchos males.

A los 15 años, un inspirado sermón cambió su vida. Su tema era la frase de Jesús: "Si no se convierten y no hacen penitencia, todos perecerán".  Para Pablo fue el momento que el llama "conversión". Hizo una confesión general y desde aquel día empezó a una vida de penitencia muy rigurosa. Dormía en el suelo,  ayunaba, dedicaba varias horas de la noche a rezar y a leer libros santos. Luego organizó con algunos de sus compañeros una asociación de jóvenes para ayudar a los demás con sus palabras y buenos ejemplos a ser mejores. Varios de esos muchachos se hicieron religiosos después. Durante una grave enfermedad, la visión del infierno le horrorizó.

Hacia 1715-1716, deseoso de servir a Cristo, se alistó en el ejército en Venecia. Quería defender el cristianismo de los turcos que amenazaban a Europa. Pero, mientras adoraba el Santísimo Sacramento en una iglesia, comprendió que no era aquella su vocación. Abandonó el camino militar, sirvió algunos meses en una familia y regresó a casa. Aunque un tío sacerdote le dejaba una herencia para que se casara, Pablo renunció. Rechazó también unos negocios muy prometedores que le ofrecían y se quedó por varios años en la casa de sus padres dedicado a la oración, a la meditación y a practicar la caridad hacia los pobres.

emblema
Hacer memoria del Crucificado
La Virgen María se le apareció y le dió a conocer el hábito, el emblema y el estilo de vida de una comunidad religiosa, que giraría siempre en torno a Jesucristo Crucificado. Pablo presentó estos mensajes al obispo de Alejandría, Mons. Gattinara y a su director espiritual. Previo el juicio de confesores prudentes, el obispo le revistió del hábito de la Pasión el 22 de noviembre de 1720.  Se pasó 40 días en una habitación junta a la sacristía de la iglesia de San Carlos, en Castellazzo para redactar los Reglamentos de la futura comunidad a quienes llamaba "Los Pobres de Jesús".  Vivía todo este tiempo a pan y agua y durmiendo en un lecho de paja. Sus experiencias y el estado de su espíritu durante aquella "cuarentena" se han conservado con el nombre de "Diario Espiritual".  

Concluida la experiencia, el obispo le autorizó a vivir en la ermita de San Esteban de Castellazzo y a realizar apostolado como laico, ayudando a los sacerdotes a dar clases de catecismo y dando misiones. En el verano de 1721 viajó a Roma, con el deseo de obtener del Papa una audiencia, a fin le explicarle las luces recibidas sobre una futura Congregación. Los oficiales de la residencia Papal no le dejaron entrar por parecerles un aventurero más.

Votos y Fracasos
En la basílica de Santa María la Mayor de Roma, ante la Virgen "Salus Populi Romani", hizo voto de consagrarse a promover la memoria de la Pasión de Jesucristo.

De regreso a su pueblo se detuvo un poco en Orbetello, en la ermita de la Anunciación de Monte Argentario. En Castellazzo se le asoció su hermano Juan Bautista y se fueron a hacer vida eremítica en Monte Argentario. Después, invitados por Mons. Pignatelli, estuvieron en la ermita de Nuestra Señora de la Cadena en Gaeta. Mons. Cavallieri los recibió un tiempo en Troia y volvieron a Gaeta, pero esta vez fueron al santuario de la Virgen de la Civita, en Itri.

Fracasaban una y otra vez los intentos de fundar una comunidad. Para ser predicadores de la Pasión necesitaban acceder al sacerdocio por lo que viajaron a Roma. En el hospital de San Gallicano atendieron a los enfermos mientras estudiaban teología. El Papa los saludó en el Celio, junto a la iglesia llamada 'La Navicella' y les permitió oralmente fundar en Monte Argentario. Una vez ordenados sacerdotes en 1727, los dos hermanos abandonaron Roma para marchar a Monte Argentario.

Los primeros candidatos que se presentaron pidiendo ser admitidos en la nueva Congregación encontraron demasiado duro el Reglamento y se retiraron. Mientras tanto San Pablo de la Cruz y un compañero suyo viajaban por los pueblos predicando misiones y obteniendo muchas conversiones.

Comienzos de la Comunidad de los Pasionistas
El Papa Benedicto XIV aprobó los Reglamentos pero suavizándolos un poco. Entonces empezaron a llegar novicios y pronto tuvo tres casas de religiosos pasionistas.

En todas las ciudades y pueblos a donde llegaba predicaba acerca de la Pasión y Muerte de Jesucristo. Le gustaba utilizar símbolos que ayudasen a expresar la pasión. A veces se presentaba con una corona de espinas en la cabeza, siempre llevaba en la mano una cruz. Con los brazos extendidos, el santo hablaba de los sufrimientos de Nuestro Señor en forma que conmovía aun a los más duros e indiferentes. A veces, cuando el público no demostraba conversión, se azotaba violentamente delante de todos, por los pecados del pueblo, de modo que hacía llorar hasta a los soldados y a los bandoleros.

Un oficial que asistió a algunos de sus sermones decía: "Yo he estado en muchas batallas, sin sentir el mínimo miedo al oír el estallido de los cañones. Pero cuando este padre predica me hace temblar de pies a cabeza". Es que Dios le había dado la eficacia de la palabra y el Espíritu Santo le concedía la gracia de conmover los corazones.

En los sermones era duro para no dejar que los pecadores vivieran en paz con sus vicios y pecados, pero luego en la confesión era comprensivo y amable, invitándolos a hacer buenos propósitos, animándolos a cambiar de vida, y aconsejándoles medios prácticos para perseverar siendo buenos cristianos, y portándose bien.

San Pablo de la Cruz
Dones extraordinarios
Dios colmó a San Pablo de la Cruz con dones extraordinarios. A muchas personas les anunció cosas que les iban a suceder. Curó a innumerables enfermos. Estando a grandes distancias, de pronto se aparecía a alguno para darle algún aviso de importancia y desaparecía inmediatamente. Rechazaba toda muestra de veneración que quisieran darle pero las gentes se apretujaban junto a él y hasta le quitaban pedacitos de su sotana para llevarlos como reliquias y recuerdos.

Con su hermano Juan Bautista trabajaron siempre juntos predicando misiones, enseñando catecismo y atendiendo pobres. Como ambos eran sacerdotes, se confesaban el uno con el otro y se corregían en todo lo necesario. Pablo sufrió mucho la muerte de su hermano en 1765.

Aunque desde 1747 San Pablo fue siempre superior general, no dejó de predicar ni de escribir cartas como director espiritual. El Instituto tropezó con oposiciones dentro de un sector de la lglesia y la fundación de varios conventos se suspendió hasta que una comisión pontificia dictaminó en favor de los Pasionistas.

Religiosas pasionistas.

San Pablo de la Cruz fundó la comunidad de las Hermanas Pasionistas que se dedican también a amar y hacer amar la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Una campesina, Lucía Burlini, le habló de las "palomas del Calvario", símbolo de unas almas con el mismo espíritu contemplativo que los religiosos. Aunque Pablo tardó casi cuarenta años en realizar esta idea, en 1771 nacieron las Pasionistas de clausura en Corneto, Tarquinia. Al frente puso a Ma.Crucificada Constantini, benedictina, que con permiso de Clemente XIV pasó al nuevo monasterio.

Ultimos años
En 1772 sintiéndose muy enfermo mandó pedir al Papa su bendición para morir en paz. Pero el Sumo Pontífice le respondió que la Iglesia necesitaba que viviera unos años más. Entonces se mejoró y vivió otros tres años.

Después de la supresión de la Compañía de Jesús, Clemente XIV llevó a los Padres de la Misión a la iglesia de San Andrés del Quirinal y concedió a Pablo de la Cruz la casa y la basílica de los Ss. Juan y Pablo. En ella, junto al Coliseo, vivió los últimos años de su vida; allí recibió las visitas de Clemente XIV, en 1774, y de Pío V1 en 1775. Y allí falleció unos meses más tarde, el 18 de octubre de 1775, a la edad de ochenta años.

Sus reliquias se conservan en la capilla que se inauguró en 1880.

En 1867 fue declarado santo.

Fuente: Corazones.org


San Pedro de Alcántara
1499-1562

Fiesta: 19 de Octubre

Patrono de la Diócesis de Coria-Cáceres
y copatrono de Extremadura, España.

Los santos se buscan y se ayudan. San Pedro contó entre sus amigos a San Francisco de Borja y Santa Teresa de Avila.

Pobreza, austeridad y dulzura de Pedro, Sta. Teresa de Avila


 

San Pedro, nacido en Alcántara el año 1499, entró muy joven en la Orden franciscana y llegó a ser provincial. Organizó definitivamente la reforma de los franciscanos en España, siguiendo el mismo espíritu que santa Teresa, de la que fue acertado consejero, ayudándola a llevar a cabo la perfecta reforma del Carmelo. Austero y duro consigo mismo, extremaba su dulzura con los demás. Murió el 18 de octubre de 1562. -Del Oficio de Lectura

Cronología de san Pedro de Alcántara 

1499 Nace en Alcántara (Cáceres), sus padres son Alonso Garabito y María Vilela de Sanabria. Su nombre de pila: JUAN DE SANABRIA.

1507  Queda huérfano de padre.

1509  Su madre se casa en segundas nupcias con el también viudo don Alonso Barrantes, de cuyo matrimonio nacieron dos hijos.

1511-1515  Estudia en la Universidad de Salamanca.

1515 Toma el hábito en Santa María o San Francisco de los Majaretes, Extremadura. Cambió su nombre por Pedro. Después de profeso es trasladado al convento de San Francisco de Belvis de Monroy. Aquí conoció a la Maldonado y a los condes de Deleitosa, tan bienhechores del convento.

1521 Es destinado al convento de San Gabriel de Badajoz.

1522-1524 Es ordenado de subdiácono, diácono y sacerdote.

2 de febrero de 1529 Muere en Alcántara su padrastro Alonso Barrantes.

Diciembre de 1532  Es elegido en guardián de San Onofre de la Lapa (Badajoz), donde escribe el "Tratado de la oración y de la meditación".

1534  Es nombrado por la provincia procurador, juntamente con los guardianes de Monteceli y de los Angeles, ante los obispos de Coria y Plasencia

1537  Es llamado a Portugal por el rey don Juan III. 

Octubre de 1538  Es elegido en el Capítulo provincial de Madre de Dios de Alburquerque Ministro provincial de San Gabriel y recibe la fundación del convento de Nuestra Señora de la Esperanza de Villanueva del Fresno (Badajoz)

Marzo de 1541  Sale para el Capítulo general de Mantua, no pudiendo continuar su viaje más allá de Barcelona, por haber enfermado con grave indisposición. Aquí conoció y trabó estrecha amistad con el virrey de Cataluña quién llegó también a ser santo: Francisco de Borja.

1541-1542  A finales del primero o principios de 1542 marcha a Portugal. Llega a las montañas de la Arrábida y construye con los demás religiosos las ermitas y recibe la visita del Ministro general, que aprueba el género de vida y funda la custodia de la Arrábida. Edifica también el convento de Palhâes, siendo su primer guardián y el primer Maestro de novicios de la custodia.

3 de octubre de 1544  Es elegido por segunda vez Definidor de la provincia en el Capítulo de Madre de Dios de Alburquerque. Funda un Beaterio de doncellas en Jerez de los Caballeros. Muere también su madre en Alcántara, dejando su testamento hecho en 1540

13 de febrero de 1549  Escribe san Francisco de Borja desde Gandía una carta a san Pedro de Alcántara y se ofrece para apoyar las pretensiones del santo con el Papa Julio III sobre el porvenir de la custodia de la Arrábida

1550   Viaja otra vez a Portugal para asegurar el porvenir de la custodia y la fundación de la futura provincia de la Arrábida

4 de octubre de 1554  Se celebró Capítulo general en San Francisco de los Majaretes. Quedó en él sin oficio. Se le dio autorización a Pedro para hacer vida eremítica en Santa Cruz de Paniagua o de las Cebollas y en el Palancar.

22 de agosto de 1557.  Francisco de Borja escribe a Pedro de Alcántara desde Jarandilla, prometiéndole visitarle en su eremitorio del Palancar. Lo cumplió con toda probabilidad en noviembre a su regreso a Plasencia.

21 de septiembre de 1558. Muere el emperador Carlos V en el monasterio de Yuste. Había intentado escoger en su vida y retiro a Pedro de Alcántara por confesor y director de su conciencia.

17-25 de agosto de 1560  Estancia en Ávila de fray Pedro, llamado por doña Guiomar de Ulloa, para tratar de la fundación del convento en la dehesa de "Aldea del Palo" (Zamora). Con este motivo conoció a Teresa de Ahumada, empezando su interminable amistad espiritual con la reformadora del Carmelo. Se entendieron admirablemente, dando Teresa cuenta detallada de su conciencia a Pedro, que la aprobó y serenó con sus consejos y experiencias (Vida, cap.30, n.7)

14 de abril de 1562  Carta de Pedro de Alcántara a Teresa de Jesús, estante en Toledo, desde Ávila, en la que le recomienda las fundaciones de conventos sin renta con el mejor encomio de la dama pobreza. Le da consejos prudentes para su gobierno

Agosto de 1562  Escribe al obispo de Ávila, D. Alvaro de Mendoza, para que recibiese y amparase a Teresa de Jesús en sus fundaciones

14 de octubre de 1562   Última carta del alcantarino a Teresa de Jesús animándola en las persecuciones que sufría por la fundación del convento de San José de Ávila

18 de octubre de 1562   Muere Pedro de Alcántara en Arenas (Ávila) "el domingo por la mañana, día de san Lucas, de 1562; a la edad de 63 años y de hábito 47"

18 de abril de 1622  Es beatificado por el Papa Gregorio XV por su breve "In sede Principis Apostolorum"

19 de octubre de 1622  La villa de Arenas y su comarca hacen solemne juramento y voto para guardar como día de fiesta el aniversario de la muerte de san Pedro y le eligen por Patrono principal, autorizados por el obispo de Ávila

28 de abril de 1669  Es canonizado por Clemente IX

22 de octubre de 1674  Es elegido Patrono principal de la diócesis y ciudad de Coria.

23 de diciembre de 1675   Clemente X extiende el rescripto de aprobación del Patronato de san Pedro sobre la diócesis de Coria y su catedral.

31 de mayo de 1826   D. Pedro de Alcántara, primer Emperador de Brasil, proclama a san Pedro de Alcántara como "principal patrón de todo el Imperio de Brasil".

22 de febrero de 1962   Juan XXIII declara a San Pedro de Alcántara Patrón principal, juntamente con Santa María de Guadalupe, de toda la región extremeña.por su breve "Commune patriae solum".


Novena en honor a San Pedro de Alcántara

Oración Preparatoria

Dios y Señor nuestro, que nos dais en vuestros Santos admirables ejemplos de virtudes, y que en el bienaventurado San Pedro de Alcántara nos presentáis un modelo acabado de oración, de humildad, de penitencia y de caridad ardiente; haced que nosotros nos esforcemos por imitarle en tan eximias disposiciones, para que, practicando un gran amor a Dios y al prójimo (1 Corintios 13, 1-13), unido a la Cruz o mortificación (Lucas, 14, 27) y vida de oración, o piedad (Mt., 26, 41), que son importantísimos medios para salvarnos, consigamos, como San Pedro, llegar a la mayor perfección o santidad en la tierra y después a la más excelsa gloria eterna en el Cielo. Amén.

Día Primero

Glorioso San Pedro de Alcántara, que sintiendo en tu alma un hambre grande de Cielo, supiste renunciar a todas las riquezas y goces del mundo, danos fuerza y decisión para apartar de nosotros cuanto dificulta nuestra futura salvación. Amén.

(Récese un Padrenuestro, Avemaría y Gloria, y luego pídase la gracia que se desea alcanzar).
(Y por último dígase el Responsorio y la Oración Final).

Día Segundo

Admirable San Pedro de Alcántara, que esforzándote día tras día, fuiste labrando en tu alma la efigie de una gran santidad, enséñanos a todos ser verdaderos santos, llevando una vida prácticamente cristiana o en gracia de Dios. Amén.

Día Tercero

Penitentísimo San Pedro de Alcántara, tú que tuviste siempre la convicción de que sin mortificación nadie se ve libre de pecados, fortalece nuestro ánimo para que sepamos imitar decididamente tu esforzado espíritu de sacrificio. Amén.

Día Cuarto

Devotísimo San Pedro de Alcántara, cuyos fervores en la oración te arrastraron cientos de veces al éxtasis y los arrobamientos, mueve nuestra alma, hacia la práctica de toda buena obra y ayúdanos en las sequedades de espíritu y en todas las contradicciones de la vida. Amén.

Día Quinto

Misericordioso San Pedro de Alcántara, tan solícito siempre por las necesidades de cuerpo y alma de tus prójimos, haznos ver que sin la caridad no seremos discípulos de Cristo ni podremos entrar en el Cielo. Amén.

Día Sexto

Preclaro adalid San Pedro de Alcántara, que acometiste la gran Reforma de la Orden Franciscana empezando por reformar a fondo la propia vidahaznos mirar hacia dentro de nuestra conciencia, para comenzar allí la reforma que ansiamos ver en el mundo. Amén.

Día Séptimo

Gran enamorado de Nuestra Señora, San Pedro de Alcántara, que entraste de franciscano en un convento puesto bajo el patrocinio de la Santa Madre de Dios, María Santísima, y designaste con títulos marianos los Conventos por ti fundados, contágianos tu filial e intenso amor a la Virgen, nuestra Madre celestial. Amén.

Día Octavo

Valiente e invicto amador de la Santa Cruz, San Pedro de Alcántara, que supiste clavarte en ella cada día de tu vida, haznos perder el miedo a la cruz y descubrir en nuestros cotidianos trabajos y sufrimientos las astillas o méritos inmensos de esa Cruz que besamos con devoción Amén.

Día Noveno

Bendito San Pedro de Alcántara, hijo insigne de la Madre Iglesia, y hoy florón y gloria de la Cristiandad universal, infunde en nosotros un vivo y práctico amor a la Iglesia de Jesucristo, arca de nuestra eterna salvación. Amén.

RESPONSORIO

Soberano Redentor
a quien Pedro sirvió fiel
todo el tiempo de su vida
de modo que detenida
fue vuestra ira por él.

Haced, Dios mío, el favor
de que sea concedida
nuestra súplica rendida
por su mérito y tu amor.

Pues a Teresa, Señor,
disteis palabra cumplida
de que, el que en su nombre pida
todo lo obtendría de Vos.

Haced, Dios mío el favor...

Rogad, Pedro, por nosotros
a la divina Bondad,
para que así consigamos
su soberana Piedad. Amén.

ORACION FINAL

Ruega por nosotros, San Pedro, de, Alcántara. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.

OREMOS: ¡Oh Dios y Señor, que te dignaste ilustrar al bienaventurado San Pedro de Alcántara, tu confesor, con el don de penitencia admirable y contemplación altísima! Concédenos propicio que, apoyados en sus méritos, y mortificados en la carne, merezcamos ser participantes de los celestiales dones y alcanzar la gracia que os pedirnos en esta novena. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Portentoso San Pedro de Alcántara,
ruega por nosotros

Fuente: 
www.corazones.org

viernes, 18 de octubre de 2024

18 de octubre: San Lucas Evangelista

 Reseña biográfica de san Lucas, evangelista y mártir

Lucas nace en Antioquía de Siria (hoy Antakya en Turquía), de una familia pagana (ver Col 4,14). Era la tercera ciudad más importante del Imperio romano, después de Roma y Alejandría. No tenía buena reputación pues gran parte de su economía estaba orientada al ocio y el disfrute. Su carácter libre y cosmopolita atraía a mucha gente que emigraba de diversos lugares trayendo sus costumbres y creencias.

Educado en la cultura griega, es médico de profesión y aficionado a la pintura. Tiene la gracia de convertirse a la fe en Jesucristo y encontrarse con san Pablo, de quien es fiel compañero y discípulo por muchos años (Flm 24; 2 Tim 4,11; Hch 16,10-17; 20,5-21; 28). Conoce a María, la madre de Jesús, en una visita que le hace junto a Pablo. Comparte con él hasta la prisión en Roma, y lo asiste en sus últimos días (2 Tim 4,11).

Es el único escritor del Nuevo Testamento que no es israelita. Sus orígenes paganos y su cercanía a Pablo son importantes en la composición de su evangelio. Según su propio testimonio (Lc 1,3), Lucas se informa «de todo exactamente desde su primer origen». No cabe duda de que una de sus principales fuentes de información es el mismo Pablo, y es muy probable que escuchara también a la Madre de Jesús, especialmente sobre la infancia del Señor; por ejemplo, es el único que cuenta la Anunciación. Precisamente por sus noticias sobre el Niño y su Madre, es el Evangelista que más habla de María.

Se le atribuyen habilidades de pintor y se supone que pinta retratos de María. El más famoso, que se conserva en la Capilla Paulina de Santa María la Mayor de Roma, es en realidad un icono del siglo XII. La imagen de nuestra Señora del Perpetuo Socorro sería original de él. Los pintores lo tienen también por patrono y se encomiendan a él como al artista que tuvo el máximo modelo de hermosura humana.

Escribe su evangelio en Roma a fines de la primera cautividad de san Pablo, entre los años 62 y 63. Sus destinatarios son los cristianos de las Iglesias fundadas por el Apóstol de los gentiles. Como evangelista tiene un rasgo muy peculiar debido a su condición de gentil que escribe para cristianos de cultura griega: hace muy pocas referencias a la Ley de Moisés y es el que más insiste en el alcance universal de la salvación, mostrándose también en eso fiel discípulo de Pablo. Su idea fundamental es el acceso de todos los pueblos a la Salvación, y la participación en el Reino de Dios de todas las categorías que la Ley judía aparta del culto: pobres, pecadores, mujeres y paganos. Demuestra una gran estima por la mujer; todas las mujeres que aparecen son amables y Jesús siempre les demuestra gran aprecio y verdadera comprensión.

Lucas ve a las personas tal cual son (mitad debilidad y mitad buena voluntad), y las ama y las comprende. Es llamado el Evangelista de la misericordia, por ser el único que nos trae las parábolas del hijo derrochón, de la moneda perdida, del buen samaritano, etc. Contiene un anuncio de la vida de Jesús que podemos considerar el más completo de todos y hecho a medida para los cristianos de origen no judío. No minimiza nunca la Cruz —nos deja la descripción más detallada de la agonía de Jesús— pero en él predomina el gozo: desde el nacimiento de Juan, con el cual «muchos se alegrarán», al envío de los discípulos, que tras la Ascensión «volvieron a Jerusalén con gran alegría», pasando por las parábolas de la misericordia, todo en él es un triunfo de la vida y del amor. El cantor de la mansedumbre de Cristo (como lo llama el Dante), capta desde el principio el universalismo del mensaje de amor que Jesús confía a los suyos.

Lo han llamado el evangelio de los pobres, porque Jesús aparece prefiriendo siempre a los pequeños, a los enfermos, a los pobres y a los pecadores arrepentidos. Es un Jesús que corre al encuentro de aquellos para quienes la vida es más dura y angustiosa.

También se ha llamado el evangelio de la oración, porque presenta a Jesús orando en todos los grandes momentos de su vida e insistiendo continuamente en la necesidad de orar siempre y de no cansarse de orar.

    

Otro nombre que le han dado a su escrito es el evangelio de los pecadores, porque presenta siempre a Jesús infinitamente comprensivo con los que han sido víctimas de las pasiones humanas. San Lucas quiere insistir en que el amor de Dios no tiene límites ni rechaza a quien desea arrepentirse y cambiar de vida. Por eso los pecadores leen con tanto agrado y consuelo el evangelio de Lucas: fue escrito pensando en ellos.

En los Hechos de los Apóstoles, segunda parte de su evangelio, como historiador de la Iglesia naciente describe con entusiasmo la vida de la primitiva comunidad de Jerusalén, y presenta a Pablo como el prototipo del misionero; relata la misión de los Apóstoles como un prolongado viaje que empieza en Jerusalén y termina en Roma, capital del mundo conocido. Encontramos un resumen del libro en Hch 1,8. En su estilo de griego y de literato, el mensaje de salvación canta un auténtico himno de acción de gracias, de alegría y de optimismo. Es el libro del testimonio, aparecido por el año 80. Cuatro temas se destacan en él: kerygma o primer anuncio evangélico, la catequesis o esclarecimiento sistemático de la fe, la formación de las primeras comunidades, y la misión encarnada principalmente en la figura de san Pablo.

    

Según remotas tradiciones, después de la muerte de Pablo, Lucas evangeliza en Egipto, Acaya y Bitinia, donde habría sellado con su sangre la verdad del Evangelio al morir crucificado en Patrás, Grecia, a los 84 años. La tradición indica que mandó ser enterrado junto a la imagen tallada de "nuestra Señora" que él mismo había hecho, la cual originaría siglos después el culto a la Virgen de Guadalupe en España. Su símbolo es el buey, porque su evangelio empieza con el sacrificio de Zacarías en el Templo, y desde tiempo inmemorial es patrono de médicos y cirujanos. En tiempos de las Cruzadas, las reliquias del santo llegaron a Padua (Italia), donde se conservan en la iglesia de Santa Justina.

Oración

Señor Dios, que elegiste a san Lucas para que,
con su predicación y sus escritos,
revelara al mundo tu amor hacia los pobres,
concede a quienes nos gloriamos de ser cristianos
vivir unidos con un solo corazón y una sola alma
y haz que todos los pueblos lleguen a contemplar a tu Salvador.
Por Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor.



San Lucas: el amigo de María

¿Sabías que el evangelio de San Lucas es considerado el Evangelio Mariano? Se dice que la Virgen María conoció a San Lucas después de que Jesús hubiera ascendido a los cielos, y que gracias a las conversaciones que hubo entre ellos y la estrecha amistad que tuvieron, San Lucas escribió su Evangelio.

La diferencia radical entre San Lucas y los otros tres evangelistas es que ellos vivieron con Jesús, lo conocieron, fueron sus discípulos y todo lo que nos narran es una experiencia personal.

San Lucas no compartió personalmente con Jesús; conoció a los demás apóstoles después de la Ascensión. Es curioso que los detalles y la precisión de los datos que se encuentran en el Evangelio de San Lucas son mucho más sustanciosos y rigurosos que en los otros tres, a pesar de no haberle visto cara a cara. Su experiencia y misión son muy parecidos a las que nosotros (y otros millones de personas a lo largo de la historia), hemos vivido: conocimos a Jesús porque alguien más nos contó lo que sucedió con él. 

Es interesante que en su Evangelio se encuentran muchos relatos y episodios claves  que no están en los otros tres, por ejemplo la infancia de Jesús, la concepción de San Juan Bautista, el Magníficat, la visita de la Virgen María a Santa Isabel, el nacimiento de San Juan Bautista, la circuncisión, la profecía de Simeón, entre muchos otros. Además, un tercio de los milagros y tres cuartos de las parábolas son exclusivas de este Evangelio. Es el evangelista que más veces nombra a La Virgen María, es el que mejor describe la amabilidad de Jesús y su texto se conoce como “el Evangelio de la oración”, porque describe cómo Jesús priorizó la oración, en especial durante los momentos más importantes de su vida. 

También se dice que San Lucas pintó varios cuadros de María y el niño. Las siguientes obras siguen en pie y se pueden visitar, sin embargo son fuente de controversias debido a su antigüedad y a los traslados que han tenido: La Odoghetria (se encuentra en Constantinopla), Salus Populi Romani (que se encuentra en la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma), Nuestra Señora de Czestochowa (se encuentra en Polonia), y la Madonna de la Guardia (está en Bolonia - Italia).

¿Por qué el Evangelio de San Lucas es tan rico en detalles, experiencias y datos siendo que él fue el único que no conoció a Jesús personalmente? Hay dos respuestas a esta pregunta: una que tiene sustento bibliográfico, y otra que es asumida por Tradición. La primera es porque se sabe que fue compañero de viaje de San Pablo ya que éste último nombra a San Lucas en sus cartas.

La segunda respuesta es asumida por Tradición y surge al leer el prólogo  de su Evangelio en donde dice: “he decidido yo también, después de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribirlo por su orden” (Lk 1:3). Por estas palabras se asume que San Lucas quiso “entrevistar” a las personas más cercanas a Jesús, incluída a la Virgen María, con el fin de dar a conocer lo sucedido. Otro factor que hizo que su Evangelio fuera más estructurado y que la lectura fuera más fácil fue porque él era médico y por lo mismo, era muy letrado.

Estos datos históricos, la calidad de los escritos de San Lucas y el legado de las obras de arte en las que podemos ver los rostros de Jesús y María, nos muestran que la amistad entre la Virgen María y San Lucas es una de las fuentes más valiosas por las que conocemos detalles de la vida oculta de Jesús.

Sigamos el ejemplo de este evangelista: acerquémonos a María para que sea Ella quien nos revele los secretos del corazón de Jesús y nos permita, al momento de nuestra muerte, ver sus rostros.

martes, 1 de octubre de 2024

 


Doctora de la Iglesia y patrona de las misiones

Por SCTJM


"En el Corazón de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el AMOR" 

(Santa Teresita de Lisieux)


Biografía
Santa Teresa del Niño Jesús nació en la ciudad francesa de Alençon, el 2 de enero de 1873, sus padres ejemplares eran Luis Martin y Acelia María Guerin, ambos venerables. Murió en 1897, y en 1925 el Papa Pío XI la canonizó, y la proclamaría después patrona universal de las misiones. La llamó «la estrella de mi pontificado», y definió como «un huracán de gloria» el movimiento universal de afecto y devoción que acompañó a esta joven carmelita. Proclamada "Doctora de la Iglesia" por el Papa Juan Pablo II el 19 de Octubre de 1997 (Día de las misiones)

«Siempre he deseado, afirmó en su autobiografía Teresa de Lisieux, ser una santa, pero, por desgracia, siempre he constatado, cuando me he parangonado a los santos, que entre ellos y yo hay la misma diferencia que hay entre una montaña, cuya cima se pierde en el cielo, y el grano de arena pisoteado por los pies de los que pasan. En vez de desanimarme, me he dicho: el buen Dios no puede inspirar deseos irrealizables, por eso puedo, a pesar de mi pequeñez, aspirar a la santidad; llegar a ser más grande me es imposible, he de soportarme tal y como soy, con todas mis imperfecciones; sin embargo, quiero buscar el medio de ir al Cielo por un camino bien derecho, muy breve, un pequeño camino completamente nuevo. Quisiera yo también encontrar un ascensor para elevarme hasta Jesús, porque soy demasiado pequeña para subir la dura escalera de la perfección».

Teresa era la última de cinco hermanas - había tenido dos hermanos más, pero ambos habían fallecido - Tuvo una infancia muy feliz. Sentía gran admiración por sus padres: «No podría explicar lo mucho que amaba a papá, decía Teresa, todo en él me suscitaba admiración».

Cuando sólo tenía cinco años, su madre murió, y se truncó bruscamente su felicidad de la infancia. Desde entonces, pesaría sobre ella una continua sombra de tristeza, a pesar de que la vida familiar siguió transcurriendo con mucho amor. Es educada por sus hermanas, especialmente por la segunda; y por su gran padre, quien supo inculcar una ternura materna y paterna a la vez.

Con él aprendió a amar la naturaleza, a rezar y a amar y socorrer a los pobres. Cuando tenía nueve años, su hermana, que era para ella «su segunda mamá», entró como carmelita en el monasterio de la ciudad. Nuevamente Teresa sufrió mucho, pero, en su sufrimiento, adquirió la certeza de que ella también estaba llamada al Carmelo.
Durante su infancia siempre destacó por su gran capacidad para ser «especialmente» consecuente entre las cosas que creía o afirmaba y las decisiones que tomaba en la vida, en cualquier campo. Por ejemplo, si su padre desde lo alto de una escalera le decía: «Apártate, porque si me caigo te aplasto», ella se arrimaba a la escalera porque así, «si mi papá muere no tendré el dolor de verlo morir, sino que moriré con él»; o cuando se preparaba para la confesión, se preguntaba si «debía decir al sacerdote que lo amaba con todo el corazón, puesto que iba a hablar con el Señor, en la persona de él».

Cuando sólo tenía quince años, estaba convencida de su vocación: quería ir al Carmelo. Pero al ser menor de edad no se lo permitían. Entonces decidió peregrinar a Roma y pedírselo allí al Papa. Le rogó que le diera permiso para entrar en el Carmelo; el le dijo: «Entraréis, si Dios lo quiere. Tenía ‹dice Teresa‹ una expresión tan penetrante y convincente que se me grabó en el corazón».

En el Carmelo vivió dos misterios: la infancia de Jesús y su pasión. Por ello, solicitó llamarse sor Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz. Se ofreció a Dios como su instrumento. Trataba de renunciar a imaginar y pretender que la vida cristiana consistiera en una serie de grandes empresas, y de recorrer de buena gana y con buen ánimo «el camino del niño que se duerme sin miedo en los brazos de su padre».

A los 23 años enfermó de tuberculosis; murió un año más tarde en brazos de sus hermanas del Carmelo. En los últimos tiempos, mantuvo correspondencia con dos padres misioneros, uno de ellos enviado a Canadá, y el otro a China, y les acompañó constantemente con sus oraciones. Por eso, Pío XII quiso asociarla, en 1927, a san Francisco Javier como patrona de las misiones.

Por Coro Marín, «Alfa y Omega»

 



Santa Teresita de Lisieux
Por Mons. Guy Gaucher, obispo auxialiar de Bayeux y Lisieux

La santidad de Santa Teresita no se basa en fenómenos extraordinarios. Se basa en "hacer de manera extraordinaria las cosas más ordinarias y corrientes".

Cuesta entender que la vida de Teresa Martín fuera completamente corriente porque para nosotros, Teresa Martín es hoy Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, conocida en el mundo entero, Patrona universal de las Misiones, Patrona de Francia junto a Santa Juana de Arco, Doctora de la Iglesia, etc. Pero olvidamos que pasó inadvertida para su familia, para su entorno, para el Carmelo e incluso para su padre espiritual. Ciertamente que en Lisieux se comentó que había tenido la audacia de hablar al Papa León XIII en una audiencia en Roma (un periódico nacional se hizo eco de la noticia). También se comentó que había entrado en el Carmelo a los quince años y tres meses. Pero, cuando murió desconocida en un pequeño Carmelo de Provincias, no había más de treinta personas en su entierro en el cementerio de Lisieux. Sin embargo, a su canonización en S. Pedro de Roma asistirán más de 500.000 el 17 de mayo de 1925.

¿Entonces?… Sí, una vida muy ordinaria y muy escondida.

Alençon
(1873-1877)

Una familia cristiana en Alençon, El padre, Luis Martin, relojero-joyero, la madre, Celia Guerin, encajera. Han tenido nueve hijos de los cuales cuatro han muerto a temprana edad. Quedan cuatro hijas y he aquí que, a los cuarenta años, la madre está encinta. Teresa nace el 2 de enero de 1873. Niña alegre, vivaracha, permanece un año con Rosita Taillé, su nodriza, en Semallé (su madre no puede darle el pecho). Su vida es dichosa, llena del amor de sus padres y hermanas. La pequeña y última hija recibe de toda la familia una fe profunda, viva, generosa y llena de caridad. Todo va bien hasta que surge el drama : la madre, Celia Guerin, muere de un cáncer de pecho. Teresa tiene cuatro años y medio.

El golpe es muy fuerte para la pequeña que escoge a su hermana Paulina como su segunda madre, pero la herida es profunda y tardará diez años en cicatrizar.
Lisieux (1877-1888)
Con cinco hijas que educar, el Sr. Martin cede a los ruegos insistentes de su cuñado, Isidoro Guerin, farmacéutico en Lisieux. Toda la familia Martin se instala en Los Buissonnets. Teresa encuentra allí una ambiente cálido, pero los cinco años que va al colegio de la abadía de las Benedictinas, serán para ella "los cinco años más tristes de su vida". Buena alumna pero tímida, escrupulosa, sufre con los contratiempos de la vida escolar...

La entrada de Paulina en el Carmelo de Lisieux vuelve a abrir la herida. A los diez años, Teresa cae gravemente enferma : síntomas alarmantes de una regresión infantil, alucinaciones, anorexia. La medicina no puede hacer nada. Los familiares y el Carmelo rezan. El 13 de mayo de 1883, una imagen de la Virgen María sonríe a Teresa que es curada súbitamente.

Al año siguiente, el 8 de junio, su primera Comunión es para ella una "fusión" de amor. Jesús se entrega al fin a ella y ella se entrega a Èl. Piensa ya en ser carmelita. La entrada en el Carmelo de su tercera madre, su hermana María, la desestabiliza. Sufre una grave crisis de escrúpulos obsesivos, está hipersensible y "llora en exceso". Desea morir y ser liberada. Al volver de la misa del Gallo el año 1886, la gracia toca su corazón. Es una verdadera conversión que la transforma en una mujer fuerte. El Niño del pesebre, el Verbo de Dios le ha comunicado su fuerza en la Eucaristía.

Está decidida a luchar para entrar en el Carmelo, para salvar todos los obstáculos : su padre, su tío, el superior del Carmelo, el obispo, el Papa León XII, pues la gracia le ha abierto el corazón y quiere salvar a los pecadores con Jesús que, en la Cruz, tuvo sed de almas. Teresa, a los catorce años y medio, decide permanecer siempre al pie de la Cruz para recoger la sangre divina y dársela a las almas". Tal es su vocación de "amar a Jesús y hacerlo amar".

El 1887, al oír hablar de un asesino que ha dado muerte a tres mujeres en París, reza y se sacrifica por él queriendo, a todo precio, arrancarlo del infierno. Henri Pranzini es juzgado y condenado a morir guillotinado pero, en el momento de morir, besa el crucifijo. Teresa llora de alegría : su oración ha sido escuchada. Lo llama su primer hijo.

En su peregrinación a Italia Teresa se da cuenta de que, a pesar de lo "sublime de su vocación", los sacerdotes tienen pequeñas debilidades. Piensa que hace falta rezar mucho por ellos, porque son hombres "débiles y frágiles". Teresa comprende que su vocación no consistirá sólo en orar por la conversión de los grandes pecadores, sino también en rezar por los sacerdotes. En el curso de esta peregrinación pide al Papa poder entrar en el Carmelo a los quince años. Respuesta evasiva, "un fiasco", pero el 9 de abril de 1888, Teresa deja para siempre a su padre, a sus hermanas, a su familia, los Buissonnets, a su perro Tom…

En el Carmelo Un camino de soledad
(1888-1897)

Se siente feliz al estar para siempre en el Carmelo, "prisionera" con Èl… y con 24 hermanas. La vida comunitaria, el frío la oración a menudo en sequedad, la soledad afectiva (aunque esté con sus dos hermanas mayores). Todo lo soporta con ilusión. Su más grande sufrimiento será la enfermedad de su amado padre, internado en El Buen Salvador de Caen, hospital para enfermos mentales. Nuevo drama familiar para Teresa que profundiza en la oración con "el Siervo doliente" de Isaías, 53, en la Pasión de Jesús. Pero el clima espiritual de su Carmelo, marcado por el temor a un Dios a quien se ve sobre todo como un Dios justo, le pesa. Aspira al amor cuando lee la "Llama de amor viva" de S. Juan de la Cruz. En 1891 -- tiene 18 años - un sacerdote la lanza "sobre las olas de la confianza y del amor" sobre las cuales no se atrevía a avanzar, retenida en este camino audaz, incluso por su hermana Paulina, la Madre Inés de Jesús que será elegida priora el 1893.

Su padre, que había regresado con su familia desde el Buen Salvador de Caen, muere en 1894 : Celina, que le había cuidado, entra en el Carmelo.
En esta época es cuando la joven hermana Teresa del Niño Jesús de la Santa Faz (tal es su verdadero nombre, resumen de su vocación) descubre, después de años de búsqueda, el camino que va a transformar su vida. Teresa recibe la gracia de profundizar en la Paternidad de Dios que nos es otra coas que Misericordia y Amor (expresadas en su Hijo Jesús, hecho hombre. La vida cristiana no es otra cosa que la vida de un hijo del Padre - hijo en el Hijo - inagurada en el bautismo y vivida en una confianza absoluta. "Si no volvéis a ser como niños no entraréis en el reino de los cielos" (Mt 18, 3). Por suerte, M. Inés de Jesús le ordena escribir sus recuerdos de infancia. Teresa obedece y escribe 86 páginas en un cuadernito.
En su tiempo, algunas almas escogidas se ofrecían como víctimas a la Justicia divina. La "débil e imperfecta Teresa" se ofrece al Amor Misericordioso el día 9 de junio, en la misa de la Santísima Trinidad.

Este don total "la renueva", quema todo pecado en ella. En septiembre de 1896, Teresa experimenta que su hermosa vocación ("carmelita, esposa y madre") no le basta. En sus oraciones siente grandes deseos de ser sacerdote, diácono, profeta, doctor, misionero, mártir… Pero pronto encuentra su vocación al leer un pasaje de S. Pablo sobre la caridad (I Cor, 13). Todo queda claro para ella y puede escribir "¡ Oh, Jesús, amor mío, he encontrado al fin mi vocación ! ¡Mi vocación es el Amor!… Sí, he encontrado mi puesto en la Iglesia y ese puesto, Dios mío, eres Tú quien me lo ha dado. En el corazón de la Iglesia, mi madre, yo seré el amor. Así lo seré todo ¡¡¡ Así mi sueño se verá realizado !!! (Manuscrito B, 3 v). Cada vez más atormentada por la inquietud de que los pecadores no conozcan este amor misericordioso de Dios, en Pascua de 1896, entra en una noche oscura en la que su fe y su esperanza combaten. Mientras tanto, una tuberculosis mina su salud y la debilita. Teresa emplea sus últimas fuerzas en enseña "su camino de infancia espiritual" a las cinco novicias que tiene a su cargo y a sus hermanos espirituales, sacerdotes y misioneros en Africa y China.

Viviendo esta compasión en unión con Cristo en Getsemaní y en su Cruz, agotada por las hemoptisis, guarda su sonrisa y su exquisita caridad para animar la moral de sus hermanas, consternadas al verla morir llena de atroces sufrimientos. Por obediencia continúa, hasta el agotamiento, la redacción de sus recuerdos en los cuales, con una verdad transparente, "canta las misericordias del Señor" en su corta vida. Pidiendo "hacer el bien en la tierra después de su muerte, hasta el fin del mundo", profetizando humildemente que su misión póstuma sería enseñar su caminito a las almas y "pasar su cielo haciendo el bien en la tierra", muere el 30 de septiembre 1897.

Un año después de su muerte se publica un libro a partir de sus escritos : Historia de una Alma, que va a conquistar al mundo y dará a conocer a esta joven religiosa que había amado a Jesús" hasta morir de amor". Una vida escondida iba a iluminar el mundo. Y esto dura ya más de cien años…

"Mi caminito", como lo llamáis...
El camino espiritual de Teresa Martin fue solitario. Cierto que recibió mucho de su familia, de sus educadores y de sus maestros del Carmelo, pero ningún sacerdote la marcó profundamente. El Espíritu Santo trazó en ella un sendero de autenticidad - "No he buscado mas que la verdad" - que le reveló las profundidades del Amor trinitario y un " caminito" para unirlos sin ninguna preocupación didáctica. Todo surgió de la vida, de los acontecimientos cotidianos releídos a la luz de la Palabra de Dios. Su aportación incomparable a la espiritualidad del siglo XX es una vuelta al Evangelio en su pureza más radical. " Si no os hacéis como niños no entraréis en el reino de los Cielos". (Mateo 18,3).
Es verdad que Teresa no dispuso de un texto completo del Antiguo Testamento, pero descubrió la meditación de la Palabra de Dios. Sin ninguna iniciación, sin ninguna cultura bíblica, cita más de mil veces la Biblia en sus escritos. A los 22 años dos textos del Antiguo Testamento cristalizan después de una larga búsqueda, en el descubrimiento de " la vía de la infancia espititual" que será su gran aportación.

"Quiero ser santa"
Teresa, apasionada adolescente, ha decidido ser santa. En el Carmelo, cuando era postulante, escribió a su padre: "Labraré tu gloria haciéndome una gran santa".
Pero, muy pronto , va a comprobar su debilidad y su impotencia cuando se compara con los santos. Le parecen una montaña mientras ella no es mas que un granito de arena. " Mi crecimiento es imposible", piensa, pero no se desanima. Si Dios ha puesto en ella esos deseos de santidad es porque debe tener un caminito para escalar " la dura escalera de la perfección".

La palabra de Dios le descubre el camino:" Si alguno es pequeño que venga a Mí" (Proverbios 9,4). "Entonces yo fui"- escribe Teresita- preguntándose qué haría Dios con el pequeño que fuese a Èl. Leyendo Isaías 66, comprendió que no podía subir sola la escalera de la perfección , pero que Jesús la cogería en sus brazos y la subiría como en un ascensor rápido.
Desde entonces Teresita no encuentra ningún obstáculo , al contrario, será pequeña y ligera en los brazos de Jesús y será santa por un camino rápido.
Así cuenta Santa Teresita el descubrimiento de" su caminito" (Manuscrito C, 2).

Su descubrimiento es que Dios es esencialmente Amor Misericordioso. En adelante verá todas las perfecciones divinas, incluida la justicia, partiendo de la Misericordia.
Esto conlleva una confianza audaz: "Quiero ser santa, pero siento mi impotencia y te pido, Dios mío, que seas Tú mismo mi santidad" (Acto de ofrenda).
Dejar hacer a Dios no implica ningún infantilismo fácil. Teresa hará todo lo posible para mostrar ,cada día y cada minuto, su amor a Dios y a sus hermanas en una total gratuidad: la del amor.

En todas las situaciones y en todos los actos de su vida Teresa aplica esta regla: Si Dios le pide algo y ella se siente incapaz de hacerlo, Èl lo hará por ella. Un ejemplo: amar a todas sus hermanas como Jesús las ama le es imposible. Entonces, uniéndose a Èl, será Èl quien las amará en Teresa:" Sí, lo sé, cuando soy caritativa , es únicamente Jesús quien actúa en mí. Cuanto más unida estoy a Èl, más amo a todas mis hermanas"( Manuscrito C, 13 r̊).

He aquí un camino de santidad que se abre a todos, a los pequeños, los pobres, los que sufren: aceptar la realidad de las propias debilidades y ofrecerse a Dios tal como uno es para que Èl intervenga en nosotros.

Todo se comprende mejor cuando vemos que la frase anterior de Teresa está en las antípodas de la cursilería y muy cerca de la infancia evangélica predicada por Jesús: "Jesús se complace en mostrarme el único camino que conduce a esa hoguera divina. Ese camino es el abandono del niñito que se duerme sin miedo en los brazos de su padre" (Manuscrito B, 1v̊).
Sus intuiciones hacen de ella una precursora de las grandes verdades del Vaticano II: primacía, sobre todas las devociones, del Misterio Pascual de Jesús , camino de santidad para todo bautizado; Mariología que ve en María" más una Madre que una Reina" que vivió la prueba de la fe (cf. Poema" Por que te amo María", testamento mariano, mayo 1897); Eclesiología de comunión fundada en la presencia del Amor (Espíritu Santo) en el corazón de la Iglesia , que anima todas las vocaciones complementarias en la Comunión de los Santos del Cielo y de la tierra.

Revolución también en la concepción de los fines últimos: no al descanso, sí a la acción:
"Quiero pasar mi cielo haciendo bien en la tierra"
Teresa, sin saberlo, ha abierto caminos de ecumenismo: su lectura de la epístola a los Romanos sedujo a los luteranos. Los cristianos ortodoxos la aman como a S. Francisco de Asís (Símbolos universales utilizados por estos dos santos facilitan la inculturización en otras civilizaciones).

Su misión Su influencia universal
Fue en la catedral de S. Pedro. Un domingo, al finalizar la misa en la que Teresa había recibido la Eucaristía, cuando cerraba el misal, se conmovió profundamente al ver una imagen de Jesús en la Cruz que se deslizaba de una de sus páginas :
" Sentí un gran dolor al pensar que aquella sangre caía al suelo sin que nadie se apresurase a recogerla. Tomé la resolución de estar siempre, con el espíritu, al pie de la Cruz para recibir el rocío divino que goteaba de ella, y comprendí que luego debería derramarlo en las almas. . .
También resonaba continuamente en mi corazón el grito de Jesús en la Cruz:"¡ Tengo sed !". Estas palabras encendían en mí un ardor desconocido y muy vivo…Quería dar de beber a mi Amado y yo misma me sentía devorada por la sed de almas…No eran todavía las almas de los sacerdotes las que me atraían, sino las de los grandes pecadores; ardía en deseos de arrancarlos del fuego eterno…" (Manuscrito A ,45 v̊)

Su misión en el Carmelo
Para ser más misionera, Teresa se siente llamada al Carmelo tras los pasos de Santa Teresa de Avila, su "Madre", por el don de su vida y la oración que traspasa todas las fronteras. Como la Santa española, "quisiera dar mil vidas para salvar una sola alma".
Al entrar en el Carmelo declara :
"He venido para salvar almas pero, sobre todo, para orar por los sacerdotes."
"Amar a Jesús y hacerlo amar debe de ser, cada vez más, la meta de mi vida."
Siente una gran alegría cuando le ofrecen dos hermanos espirituales para que les apoye en su ministerio:
El seminarista Mauricio Bellière, de veinte años, pide la ayuda de una carmelita para que rece por su vocación. Será Padre Blanco y partirá a Nyassland ( hoy Malawo). Volverá a Fancia y morirá hospitalizado en el Buen Salvador de Caen en 1907 ,a los treinta años. Teresa le ayudará mucho con sus cartas. Le escribirá once y todas muy importantes;

El P. Adolfo Roulland, de las Misiones Extranjeras de París, se escribirá tambien con Teresa después de celebrar su primera misa en el Carmelo y tener una conversación con ella. Partirá a China, a Su-Tchuen . Murió en Fancia en 1934. Teresa le escribirá seis cartas.
Los dos permitieron a Teresa extender sus horizontes a todo el mundo. Enferma, "andará por un misionero".
Los "deseos infinitos" que la hacen sufrir en la oración la impulsan a escribir :
"Recorrer la tierra (…)Anunciar el Evangelio
en las cinco partes del mundo y hasta en las islas más remotas…
Quisiera ser misionero no sólo durante algunos años,
sino haberlo sido desde la creación del mundo
y seguir siéndolo hasta la consumación de los siglos…"
(Manuscrito B,3 r̊)

Su misión el el cielo
Este deseo se va a intensificar hasta en su lecho de agonía, en la esperanza de seguir siendo misionera después de su muerte :
"Tengo la confianza de que no voy a estar inactiva en el cielo.
Mi deseo es seguir trabajando por la Iglesia y por las almas.
Así se lo he pedido a Dios y estoy segura de que me va a escuchar."(Carta 254)
"Presiento que mi misión va a comenzar,
mi misión de hacer amar a Dios como yo lo amo,
de enseñar mi caminito a las almas "(JEV,85)
"Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra"(JEV,85)

Patrona universal de las Misiones
Lo más asombroso es que la Iglesia la proclamó Patrona universal de las Misiones en 1927.
Además, Sor Teresita, sin haber abandonado jamás su celda, totalmente llena del Amor Misericordioso de Dios en lo cotidiano de su vida, irradió en el mundo las misericordias del Corazón de Dios.
Las vocaciones teresianas
Después de la muerte de Teresa, innumerables vocaciones sacerdotales y religiosas nacieron de su encuentro con Teresa. Ella cumplió sus promesas. Muchísimos sacerdotes y misioneros le han confiado su ministerio.
Más de 50 Congregaciones en el mundo viven la espiritualidad de Santa Teresita. Son ,por lo general, Congregaciones religiosas que han incorporado el mensaje teresiano a su cultura. Sus miembros son unos 5000.


EL PAPA PROCLAMA A TERESA DE LISIEUX DOCTORA DE LA IGLESIA

El pontífice la considera uno de los más «grandes maestros de la espiritualidad»

CIUDAD DEL VATICANO, 19 oct. 97 - Eran las diez de una espléndida mañana de octubre en la plaza de San Pedro. Juan Pablo II ante unos 70 mil fieles, ante 16 cardenales y numerosos obispos, ante una delegación oficial francesa y ante el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, declaraba doctora de la Iglesia universal a Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, una muchacha normanda que murió a los 24 años de edad y que nunca pisó un aula universitaria.

Con este título el pontífice reconoce que la doctrina propuesta por Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz puede ser un punto de referencia para todos los cristianos del mundo no sólo porque se adecua perfectamente a la verdad, sino también porque ofrece nueva luz sobre los misterios de la fe. En la homilía, Juan Pablo II explicó por qué una joven santa carmelita, fallecida a los 24 años, que no estudio teología sistemáticamente, compartirá a partir de hoy el prestigioso reconocimiento reservado a hombres de la estatura intelectual de santo Tomás de Aquino, san León Magno o san Juan de la Cruz. «Entre los “doctores de la Iglesia" –aclaró el Papa–, Teresa del Niño Jesús es la más joven, pero su ardiente itinerario espiritual muestra gran madurez y las intuiciones de la fe expresadas en sus escritos son tan amplias y profundas que le merecen figurar entre los grandes maestros de la espiritualidad».
A continuación el obispo de Roma explicó la importancia del mensaje de Teresa para la sociedad de que se propone cruzar el umbral del tercer milenio: «En una cultura racionalista y demasiado a menudo invadida por un materialismo práctico ella opone con una sencillez que desarma "la pequeña vía" que conduce al secreto de toda existencia: el Amor divino que envuelve y penetra toda la aventura humana».
«En un tiempo como el nuestro, caracterizado por la cultura de lo efímero y del hedonismo, esta nueva Doctora de la Iglesia se muestra dotada de una singular eficacia para esclarecer el espíritu y el corazón de los que tienen sed de verdad y de amor». Santa Teresa de Lisieux, penetrando en el espíritu del Evangelio y la pasión de la reformadora del Carmelo, santa Teresa de Avila, profundizó la mística centrada en el amor, que ella llamó la «pequeña vía de la infancia espiritual», experiencia íntima que recogió en su libro «Historia de un alma», traducido a 50 idiomas. Sus escritos aportan, entre otras cosas, la experiencia espiritual de los dos últimos años de su vida, debatidos en medio de la enfermedad que la llevó a la tumba, en la que no faltó la prueba de la duda y de la crisis de fe.
Canonizada en 1925 por Pío XI, este mismo Papa la proclamó, junto con san Francisco Javier, patrona universal de las misiones, pese a que durante su vida religiosa jamás franqueó los muros de su convento de Lisieux, aunque deseó ardientemente ser misionera. Juan Pablo II, que anunció la declaración de santa Teresa de Lisieux como Doctora de la Iglesia durante las Jornadas Mundiales de la Juventud del pasado mes de agosto en París, propone también a Teresita como patrona de los jóvenes. Ante miles de adolescentes de la Acción Católica italiana, el Santo Padre explicó el 18 de octubre que Santa Teresa de Lisieux fue una religiosa de clausura excepcional, pero que igualmente hubiera sido una buena joven de Acción Católica.
 



TERESA DE LISIEUX, UN EJEMPLO PARA LOS JOVENES DE HOY
Juan Pablo II se adentra en el seductor legado místico de la nueva doctora de la Iglesia.

CIUDAD DEL VATICANO, 20 oct. 97 (ZENIT).- Se podría decir que santa Teresa de Lisieux está batiendo todos los récords: primero fue proclamada patrona de las misiones (junto a san Francisco Javier), ayer fue declarada Doctora de la Iglesia, y hoy el Papa habló de ella como una especie de patrona de la juventud. De echo, no es casualidad que el pontífice diera la noticia de su doctorado durante las Jornadas Mundiales de la Juventud de París.

«Creo que los jóvenes pueden encontrar efectivamente en ella una auténtica inspiradora para guiarles en la fe y en la vida eclesial, en una época en la que el camino puede estar lleno de pruebas y dudas», explicó el Santo Padre al recibir en audiencia a los peregrinos que habían venido a Roma para participar en la proclamación de la tercer mujer como doctora de la Iglesia universal «Teresa experimentó diferentes pruebas, pero recibió la fuerza para permanecer fiel y confiada».

Karol Wojtyla sabe muy bien que las rosas con que se suele simbolizar la vida y el testimonio de la santa normanda están llenas de espinas. Teresa Martín experimentó eso que los místicos llaman «la noche de la fe», es decir, las dudas, el abandono total, la tentación de la desesperación. Por ello, explicó Juan Pablo II ella ahora «sostiene a sus hermanos y hermanas en todos los caminos del mundo».

Los tremendos sufrimientos y dudas de esta muchacha aparecen la edición de las obras completas (1.600 páginas) de santa Teresa del Niño Jesús que acaba de editar la Librería Editora Vaticana. En esta magna obra editorial se recogen las tremendas palabras, pronunciadas el 30 de septiembre de 1897, poco antes de morir, minada por la tisis: «No puedo respirar, no puedo morir, no sabré nunca morir… sí, Dios mío, sí…».

Hablando en castellano, el Papa resumió lo esencial de la aportación mística de Teresa. Lo hizo como si contara la trama de una película, con frases breves y directas. De hecho, la mística ha sido siempre la pasión de Juan Pablo II que hizo su tesis doctoral en teología sobre san Juan de la Cruz. «Partiendo del amor que la une a Cristo, comienza a identificarse con la Bien amada del Cantar de los Cantares: "llévame en pos de ti" —explicó el Papa—. Después comprende que, con ella, el Señor atrae la multitud de los hombres, puesto que su alma tiene un inmenso amor por ellos. "Todas las almas a quienes ama son arrastradas a seguirla". Con una maravillosa audacia y finura espiritual, Teresa se apropia de las palabras de Jesús después de la Cena, para decir que también ella entra a formar parte del gran movimiento por el que el Señor atrae a todos los hombres y los conduce al Padre: "Vuestras palabras, ¡oh Jesús!, son , por lo tanto, mías y puedo servirme de ellas para atraer sobre las almas, que están unidas a mí, los favores del Padre celeste"».


ORACIÓN DE STA. TERESITA A LA VIRGEN MARÍA


"Para que una hija
pueda a su madre querer,
es necesario que ésta
sepa llorar con ella,
que con ella comparta
sus penas y dolores.

¡Oh dulce Reina mía!,
cuántas y amargas lágrimas
lloraste en el destierro para ganar mi corazón,

¡oh Reina!
Meditando tu vida
tal como describe el Evangelio,
yo me atrevo a mirarte
y hasta a acercarme a ti.

No me cuesta creer que soy tu hija,
cuando veo que mueres,
cuando veo que sufres como yo".
 


Otros escritos

-Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz es declarada Doctora de la Iglesia universal>>>
-Acto de Ofrenda al Amor Misericordioso>>>
-En el corazón de la Iglesia yo seré el amor>>>

Fuente: www.corazones.org